maniobras

"Yo no elegí ser mamá, pero lo soy"

Apuesto que nunca olvidarás ese día en que temblorosa compraste una prueba de embarazo y prometiste que, si salía negativo, nunca más “lo ibas a hacer". Corriste con tus amigas o simplemente sola al primer baño que encontraste, mientras nerviosa leías las instrucciones, depositaste las últimas gotas de esperanza y de un -¡Por favor! Diositio no-.
Tenías toda una vida por delante: sueños, proyectos, viajes, pero te azotaste contra la realidad cuando un implacable “positivo” se anunciaba como un aviso abandonado y luminoso en medio de una nocturna carretera desierta. Quedaste en blanco, a los pocos segundos lloraste, puteaste contra el mundo y los hombres. Pero así y todo, nunca dejaste de percibir esa incrédula y extrañamente gratificante sensación de tener un ser dentro de ti.
-¿Qué hago? Mis papás me van a matar ¿Qué dirán de mí los demás?-.
Pensaste en pastillas abortivas, recetas caseras, abortos clandestinos, sentiste el miedo como un frío terrible, no había dinero y la verdad, no serías capaz de hacerlo. ¿Y tus sueños? Ya se habían transformado en una pesadilla de la cual no podías despertar.
Los días pasaron, tus padres se lamentaron profundamente. Lloraron. A veces te pasabas el día entero vomitando pero, mucho más, llorando; por dentro o por fuera, te pasabas los días enteros llorando.
Dejaste el alcohol, los amigos, las fiestas y hasta el cigarrillo. Te sentiste sola. Ibas a los controles y tratabas de descifrar ese lenguaje que algunos médicos ni se molestan en explicar. Ocultaste con infinitas maniobras, (chalecos, polerones), tu nueva condición de embarazada, pero no fue hasta el primer palpitar dentro de tu vientre, que asumiste que la cosa iba en serio.
Pasaban los meses y aún seguías confundida entre tus egoísmos y el cariño materno. Acariciabas tu bariguita y a veces simplemente te odiabas, esperando que algún buen hombre se dignara a concederte el asiento justamente diseñado para estos casos y que tú no serías capaz de pedir.
Te mareabas y te avergonzabas sin razón aparente. Ya todo era tan evidente, empezaste a comer por dos, nunca dejaste de sentir miedo, sin embargo, te divertiste buscando nombres, comprando ropas y cascabeles, imaginándote ese futuro nuevo.
No estabas preparada, pero así y todo llegó el momento, así que te mordiste cada una de las contracciones, aunque las lágrimas no podían dejar de aflorar producto del dolor. Apretaste almohadas y gemiste hasta que un especialista te inyectó una buena dosis de calma, ya estabas entregada.
Los médicos abrieron tus piernas y ahí tú, utilizando una fuerza que jamás habías ocupado en tu vida, pujaste hasta dar al mundo otra nueva vida. Nunca dejaste de sentir miedo, pero ahí con el pequeño ser humano entre tus pechos, te dejaste llevar por un par de ojitos color de acero. Tú no elegiste ser madre, pero lo fuiste y aún no entiendes cómo después de ese momento en que sus miradas se cruzaron, fuiste capaz de amar a alguien más que a ti misma sin siquiera conocerlo.
Hoy eres madre y sigues teniendo miedo, pero fuiste valiente y eso yo te lo agradezco.
¡Te espero con tanto amor!

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Sknyliv air show disaster

The Sknyliv air show disaster occurred on July 27, 2002, when a Ukrainian Air Force Sukhoi Su-27 multirole fighter jet, piloted by Volodymyr Toponar and co-piloted by Yuriy Yegorov, crashed during an aerobatics presentation at Sknyliv airfield near Lviv, Ukraine. The accident killed 77 people and injured 543, 100 of whom were hospitalized. It is the deadliest air show accident in history.

Both pilots managed to eject seconds before the destruction of their aircraft.

The accident was found to happen due to pilot error, as the pilots attempted a rolling maneuver too close to the ground, ending in the loss of control of the aircraft, which slammed against the spectator area, running over everyone in its path. Both pilots were judged, found guilty and sentenced to jail, plus fined in order to repay the victims of the crash.

Originally posted by enrique262

El desastre del festival aéreo de Leópolis

El Desastre de Leópolis ocurrió el 27 de julio de 2002, cuando un avión caza Sukhoi Su-27 de la Fuerza Aérea Ucraniana, pilotado por Volodymyr Toponar y Yuriy Yegorov como copiloto, que realizaba maniobras en una exhibición aérea ubicada en el campo aereo de Sknyliv, cerca de Leópolis, Ucrania, se fue a tierra sobre donde se encontraban los espectadores del festival. Murieron 77 personas y 543 quedaron heridas, quedando 100 hospitalizadas. Es el peor accidente aéreo durante una exhibición acrobática en la historia.

Ambos pilotos lograron ejectarse segundos antes de la destrucción del aparato.

Se descubrió que el accidente ocurrió debido a error de piloto, pues los pilotos intentaron realizar una maniobra de giro cerrado demasiado cerca al suelo, terminando en la perdida de control del aparato, el cual cocho contra el area ocupada por los espectadores, llevándose por delante a todos quienes se encontraban en frente. Ambos pilotos fueron juzgados, encontrados culpables, y enviados a la cárcel, ademas de una multa para pagarle a las victimas del accidente.

One of the darkest days in aviation history.

Uno de los días mas oscuros en la historia de la aviación. 

Las entidades que manipulan tus sueños oníricos

La psicología común ha postulado que la actividad onírica de soñar está basada en el material o información consciente, y sobre todo inconsciente del soñante, pero esta no es toda la causa de los sueños. Tú crees que estás soñando, pero en realidad estás en una cámara holográfica creada artificialmente donde eres manipulado al antojo de seres no humanos que se alimentan de la energía negativa que emites durante los sueños desagradables. Tú no eres responsable de tus sueños en su totalidad, aunque es cierto que están generados por el material inconsciente, los seres o arcontes que roban tu energía utilizan tu información almacenada en tu memoria para crear esas realidades virtuales, y así someterte.

¿Cómo evitarlo?

Primero, saber que este fenómeno existe, y que a diario ocurre. Segundo, procurar enviarle a tu inconsciente información limpia, es decir, lo que comúnmente se llama información positiva, evitando programas televisivos o de radio con información que baja tu frecuencia vibratoria, cambiar por completo la alimentación y dejar de comer animales, si no respetas a todo ser que respira, esa intención te será devuelta de manera inminente. Tercero, antes de entrar en la fase MOR (Movimientos Oculares Rápidos) o REM (por sus siglas en inglés), que es la fase del sueño, autoconvencerte de que tú y sólo tú eres dueño de tu información, además de decretar con autoridad, pero con amor que tú eres dueño y soberano de ti y prohibir a toda entidad utilizar, manipular, cambiar, modificar, etc., tu información, ya que sin importar si es negativa o positiva, sigue siento tuya y de nadie más.

Decreto

Antes de quedarte dormido decreta: Desde mi presencia divina en mí, prohíbo a todo ser que use o intervenga en mi energía, mente y memoria; yo soy dueño y soberano de mi ser y de toda mi existencia en todo grado plano y dimensión en todo el Universo.

Advertencia

Por supuesto que los arcontes no aceptarán un no como respuesta y lo más probable es que intensifiquen sus maniobras. Una de sus tretas más preferidas es la de infundir miedo en el individuo, para así bajarle su frecuencia vibratoria al instante y de manera considerable. Evitarlo es muy sencillo, sólo tienes que estar en paz, en equilibrio, alimentar tu mente y tu cuerpo sólo con energía positiva, ya que la información y los alimentos son energía.

El Salmo 46 dice: aquiétate y sabed que yo soy Dios. Repite esta frase desde el corazón, no desde la mente, dilo hacia el universo para conectarte con él y dilo hacia todo aquello que no te guste para minimizarlo hasta eliminarlo por completo, sabiendo además que tú eres libre y soberano en todo el Universo. Incluso puedes decírsela a tu propio inconsciente de manera constante, diario y todas las noches antes de dormir, llegará el momento en que te apropies de tu propio inconsciente y crearás una barrera impenetrable ante cualquier otro ser.

"Yo no elegí ser mamá, pero lo soy"

Apuesto que nunca olvidarás ese día en que temblorosa compraste una prueba de embarazo y prometiste que, si salía negativo, nunca más “lo ibas a hacer". Corriste con tus amigas o simplemente sola al primer baño que encontraste, mientras nerviosa leías las instrucciones, depositaste las últimas gotas de esperanza y de un -¡Por favor! Diositio no-.

Tenías toda una vida por delante: sueños, proyectos, viajes, pero te azotaste contra la realidad cuando un implacable “positivo” se anunciaba como un aviso abandonado y luminoso en medio de una nocturna carretera desierta. Quedaste en blanco, a los pocos segundos lloraste, puteaste contra el mundo y los hombres. Pero así y todo, nunca dejaste de percibir esa incrédula y extrañamente gratificante sensación de tener un ser dentro de ti.

-¿Qué hago? Mis papás me van a matar ¿Qué dirán de mí los demás?-.

Pensaste en pastillas abortivas, recetas caseras, abortos clandestinos, sentiste el miedo como un frío terrible, no había dinero y la verdad, no serías capaz de hacerlo. ¿Y tus sueños? Ya se habían transformado en una pesadilla de la cual no podías despertar.

Los días pasaron, tus padres se lamentaron profundamente. Lloraron. A veces te pasabas el día entero vomitando pero, mucho más, llorando; por dentro o por fuera, te pasabas los días enteros llorando.

Dejaste el alcohol, los amigos, las fiestas y hasta el cigarrillo. Te sentiste sola. Ibas a los controles y tratabas de descifrar ese lenguaje que algunos médicos ni se molestan en explicar. Ocultaste con infinitas maniobras, (chalecos, polerones), tu nueva condición de embarazada, pero no fue hasta el primer palpitar dentro de tu vientre, que asumiste que la cosa iba en serio.

Pasaban los meses y aún seguías confundida entre tus egoísmos y el cariño materno. Acariciabas tu barriga y a veces simplemente te odiabas, esperando que algún buen hombre se dignara a concederte el asiento justamente diseñado para estos casos y que tú no serías capaz de pedir.

Te mareabas y te avergonzabas sin razón aparente. Ya todo era tan evidente, empezaste a comer por dos, nunca dejaste de sentir miedo, sin embargo, te divertiste buscando nombres, comprando ropas y cascabeles, imaginándote ese futuro nuevo.

No estabas preparada, pero así y todo llegó el momento, así que te mordiste cada una de las contracciones, aunque las lágrimas no podían dejar de aflorar producto del dolor. Apretaste almohadas y gemiste hasta que un especialista te inyectó una buena dosis de calma, ya estabas entregada.

Los médicos abrieron tus piernas y ahí tú, utilizando una fuerza que jamás habías ocupado en tu vida, pujaste hasta dar al mundo otra nueva vida. Nunca dejaste de sentir miedo, pero ahí con el pequeño ser humano entre tus pechos, te dejaste llevar por un par de ojitos color de acero. Tú no elegiste ser madre, pero lo fuiste y aún no entiendes cómo después de ese momento en que sus miradas se cruzaron, fuiste capaz de amar a alguien más que a ti misma sin siquiera conocerlo.

Hoy eres madre y sigues teniendo miedo, pero fuiste valiente. 

Splat contra las fuerzas del mal BONUS.

Todo parecía en calma.

El pequeño dogge había regresado sano y salvo a casa; de vuelta en UnderFresh, en los brazos de su Rad Dad. Y Splat ahora se encontraba descansando plácidamente en su cama. Como si los eventos del día de hoy nunca hubieran ocurrido.

Debería estar contento con esto; pero la conciencia de Fresh aún se encontraba inquieta. A pesar de que todos sus familiares ya habían marchado a sus respectivos universos. Las habilidades primarias de Fresh todavía detectaban a un tercer parasito dentro de su universo.

Sospechando de quien se trataba y con las mejores intenciones de resolver algunas dudas que mantenía sobre lo ocurrido a su pequeño dogge. Se dirigió a su encuentro. Ocultando su presencia al andar sigilosamente entre la psicodélica lluvia de Waterfall, pronto se encontró hasta la puerta de la casa que solía pertenecer a la Undyne de su universo.

A pesar de la evidente falta de luz dentro de la casa, la presencia de un intruso se hacia evidente por los ruidos que se generaban dentro de esta. De lo que parecía ser una búsqueda infructuosa. Fresh presiono el botón de la puerta, solo para ser recibido por motón de agujas de tinta que salían a su encuentro desde el suelo; con la más clara intensión de empalarlo. Pero Fresh fácilmente las esquivo. Pero el ataque no parecía detenerse ahí, al momento que varías esferas de lo que parecía ser tinta solidificada se estrellaba devastadoramente contra la pared donde se había dirigido Fresh en su evasión. Fresh casi estaba  impresionado. Pero no era el mejor momento para andarse divirtiendo; así que con todo su pesar, puso fin a la batalla al impulsarse directamente hacia su atacante  dándole un golpe contundente en su esternón. Con la suficiente intensión para sacarle el aire y dejarle en claro su posición dentro de la lucha.

-Bien, Little bro… ¿Ya estás dispuesto a platicar?- dijo Fresh mientras dejaba que la versión más oscura y violenta de su pequeño dogge recuperaba el aliento perdido.

-¡Hijo de fruta! Que me has bajado más mi HP.

-Bien, sabias que era muy probable que ocurriera si me atacabas brosky-dijo Fresh ofreciendo su mano de apoyo, pero este Splat la rechazo poniéndose en pie por su propia cuenta. Y Fresh a verlo erguido con toda su altura, pudo darse una clara idea de cómo luciría Splat al crecer. Quitando el pelo de punta y la clara tendencia de colores oscuros solo propia de un universo Fell.  

Y mientras, este Splat buscaba un lugar mucho más cómodo para sentarse; que aquel piso. Anticipándose  con lo que sería un molesto interrogatorio con esta versión más colorida de su propio creador. Tan adolorido como se encontraba, lo que menos quería era molestar más a este Fresh. Pues si en algo se llegaba a parecer con su versión; sabía que no descansaría hasta obtener las respuestas que él quería, llegando hasta el extremo de arrinconarlo en su forma parasitaria. Y ya tenía bastante dolor como para querer más de su parte.

Así que sin ofrecer mayor resistencia, se dejó caer en una de las sillas del comedor. Era mejor terminar con esto de una vez.

Fresh contento de poder aliviar sus dudas al respecto de la manera fácil. Prosiguió a sentarse en la otra silla frente a este Splat.

-Bien brosky, supongo que ya conoces mi carácter así que vamos con la primera pregunta… ¿Qué sucedió con mi peque Splat en las 10 horas que estuvo desaparecido?- dijo Fresh tomando un tono mucho más serio y frio, de su habitual relajado hablar.

-¿Me estás diciendo que no te dijo nada? ¿O solo no le preguntaste?

-Cambio a su forma parasito, eso ya me da una clara idea de que es mejor dejarlo olvidar lo sucedido.

-Eres demasiado blando con él- dijo FellSplat, mientras una sonrisa burlona dibujaba su rostro- Pero déjame resumírtelo: Una loca adoradora de ángeles creyó que tu peque le caería muy bien un baño de agua fría; solo que no conto con que yo iría a divertirme un poco con ella en su lugar. Así que después de romperle todos los huesos de su cuerpo y tomar un bocadillo por el camino. Te traje de vuelta a tu pequeña bola de tinta sana y salva. ¿Qué más hay que decir?

-¿Qué tal… que haces todavía aquí?

-Pues nada más que descansar un poco mis pobres huesos. ¿O acaso quieres echar al salvador de tu bebo a la calle?- dijo FellSplat con una exagerada cara llena de tristeza; mientras su cabello  de punta caía hasta volverse suaves ondas reflejando su aparente tristeza.

Pero Fresh ni un momento se lo creyó. Aunque tenía que reconocer que el chaval era un excelente actor.

-¿Hasta tan noche? ¿Y en un universo que no es el tuyo? Permíteme que lo dude chaval; si algo tienen en común todas las versiones Fell, es que no importa que tan poderoso el monstruo sea, alguien crecido en la tierra de “matar o morir” nunca se sentiría a salvo fuera de su casa y mucho menos de su universo. Así que déjame repetirte la pregunta: ¿Por qué sigues aquí?-aunque esta vez Fresh hizo notar cuan viva y fuerte era la llama que emanaba detrás de sus coloridos lentes.

No sería lo más inteligente volverle a mentir.

Y captando esto, FellSplat recupero su puntiagudo estilo de peinado y cambio sus ojos por los oscuros carentes de toda emoción – Fui herido durante la pelea y luego tuve que “sangrar” a través de dos charcos de agua para poder traer a tu mocoso de vuelta. No estoy precisamente en las mejores para viajar a través del multiverso con solo la esperanza de que donde quiera que llegue no tenga que luchar. Así que solo me refugie aquí, maldito saco de huesos.

Al ver aquella mascara gélida que proyectaba aquel Splat, casi pudo ver reflejado a Jamy en su peor momento. Como un chico que había crecido carente de todo amor y lo había transformado en alguien sumamente cruel. Y por mucho que extrañara a Paperjam esa visión reflejada en su dogge era casi dolorosa.

-¿Y tú Fresh no se preocupara por tu ausencia?

-Él es un parasito carente de toda emoción así como tú. Hace demasiado tiempo que él perdió todo interés en mí- dijo FellSplat con un gélido tono.

-¿Y tú Paperjam? Estoy seguro por experiencia propia que a él seguramente le importas mucho-  dijo tratando de que no se hiciera evidente el nudo que se  había formado por su inexistente garganta al mencionar el nombre de Jamy.

-Querrás decir le importaba.

Así que este chico también…

-¿Qué le ocurrió?

-Nada que realmente te importe- dijo FellSplat de manera cortante –Solo necesito descansar una noche y después me marchare  para no volver a involucrarme con tu bola de tinta otra vez. Una noche es todo lo que pido Fresh.

Ese trato era justo. Razonable y lo mejor desde cualquier lógica; pero Fresh no dejaba de sentir una gran incomodidad al pensar en dejar en semejante estado a una versión tan rota de su propio dogge. Tan herido tanto física como emocionalmente, al igual que aquella vez que vio a Paperjam bajo aquella lluvia.

Simplemente no podía…

-Ok chaval, te dejare estar en mi universo esta noche

FellSplat suspiro aliviado.

-Pero antes de irme… ¿te acuerdas lo que me dijiste hace unas horas frente a mi freshcueva?

-… ¿Qué mantuvieras tu promesa?

-¡Exacto! ¿Y sabes lo unrad que sería romper mi promesa de proteger a mi querido dogge?- dijo Fresh haciendo un dramático movimiento de indignación.

-Emmm… espera… ¿Qué?- dijo Fell Splat saliendo por fin de su estado apático; solo para  cambiar a la sorpresa al ser levantado en brazos por Fresh y salir de la casa a una velocidad estrepitosa.

Fresh, no por nada era el maestro de la patineta en Underfresh. Y aunque al chaval al principio solo gritaba a puro pulmón, pronto sus gritos de convirtieron en exclamaciones de júbilo, cuando Fresh hizo gala de sus mejores maniobras durante el trayecto. Definitivamente la risa le venía mejor a cualquier versión de su dogge, simplemente le era más natural.

Apenas hubieron llegado cerca de la freshcueva, Fresh le hizo ademan a FellSplat de que guardara silencio. Después de todo, su dogge estaba durmiendo. Y solo bajo a FellSplat hasta que lo hubo colocado en el mullido sofá de la casa. E inmediatamente se dirigió a la cocina con la intensión de preparar unos bocadillos nocturnos para su invitado.

-¡Espera! ¿Por qué cuernos me trajiste aquí?

-Baja la voz chavalín. No quiero molestar a mi dogge. Y la respuesta a tu pregunta es simple “estoy cumpliendo mi promesa”

-Pero yo no soy…

-Eres una versión de él y por lo tanto también eres él- Fresh ni siquiera le dejo terminar la frase. No estaba dispuesto a dejar de lado esta versión más revoltosa y crecida de su dogge. El nuevamente haría lo correcto como aquella vez.

Él nunca se arrepintió haber hecho lo correcto.

-Además. ¿Qué clase de Rad Dad seria si no recompensara al héroe de mi dogge por haberle salvado la tinta? Ahora dime que quieres de cenar, has de estar hambriento.

Y casi como respuesta, un sonoro gruñido sonó por la sala.

Y con un adorable sonrojo purpura FellSplat respondió- ¿Puedo pedir unos hot cakes de acuarela?

-¡Clarín chavalín! ¿Quisieras unos crayones mientras esperas?

-¿Estaría… bien?

-Bien tómalos de la mesilla al frente de ti. Enseguida estos estarán volando.

Esto era demasiado para FellSplat, el solo quería salirse corriendo de ese universo; esta versión de su propio Fresh era demasiado bueno para ser verdad. Todos sus instintos básicos le gritaban salir corriendo; pero algo mucho más fuerte le pedía gentilmente que se quedara. A lo mejor era el olor celestial de esos hot cakes; a lo mejor era el agotamiento mágico, pero él deseaba permanecer. Aquí, era cálido y acogedor… posiblemente aquí podría ser feliz… al menos una noche. Se tuvo que recordar.

Y solo sus pensamientos oscuros fueron interrumpidos cuando Fresh coloco un gran plato de hot cakes de acuarela frente a él junto con un buen vaso de tinta blanca para acompañar.

FellSplat pronto pudo comprobar que esos hot cakes de acuarela sabían mucho mejor de lo que olían. Aunque pareciera imposible.

-¡Estos están increíbles! ¡No sabía que podías cocinar tan bien!

-¿Acaso tu Rad Dad no te cocina?- realmente estaba espesando a odiar con creces a este Fresh. Aún más de lo que odiaba al dad de Glich. ¡Y eso eran ya palabras mayores!

-¡Por el ángel, mi viejo hace años que no pisa la cocina! desde que mi mamá… olvídalo… él solo no pisa la cocina.

-Creo que entiendo…

FellSplat tratando de ignorar la incómoda situación que se quería asentar, puso toda su concentración en saborear mejor esos deliciosos hot cakes.

Hasta que finalmente se los acabo. Y la somnolencia se abrió paso por su agotado cuerpo. Quería tan mal poder dormir. Pero sabía que si relajaba lo suficiente, mancharía  el cómodo sofá de un color ajeno a su propia tinta y lo que menos quería era que ese color saliera. Así que trato muy a su pesar de levantarse y dirigirse a descansar a la regadera. No sería su primera vez y sería mucho más fácil de limpiar que la tela amarilla de ese colorido sofá. Pero apenas se hubo levantado, Fresh lo volvía a acostar en su regazo.

-Espera no entiendes. Solo quiero ser un buen invitado y no manchar tu sofá, baka- maldita sea se le salió esa palabra.

-¡Qué lindo! Me recuerdas mucho a mi Jamy; pero descuida te tengo cubierto.

Cada vez más le costaba a FellSplat mantenerse despierto y sus movimientos solo se volvían más débiles y desenfocados; sabía que su pelea estaba perdida.

-Va a ser tu culpa que tengas que tirar el sillón, yo te lo advertí.

-Oky chaval, descuida y descansa. Tu Rad Dad está aquí.

Realmente a FellSplat le había encantado la calidez que transmitían aquellas palabras. Era lo que siempre había querido escuchar. Y todo sería absolutamente perfecto, si tan solo…

-¿Puedo pedirte algo mas Fresh?

-¿Mmm? Claro, ¿qué tienes en mente?

-¿Me podrías cantar?-por favor no te rías…

Fresh no se rio- No se me muchas canciones de cuna Splat… ¿Estas bien con eso?

-Si… solo cántame por favor…

-Lo que sea por ti dogge…

(Aunt Rhody)

A medida que Fresh iba cantado la canción que bien le oyó cantar un día en secreto a Paperjam y vio como FellSplat caía profundamente en los dominios de Dream. Supo por que le había advertido de la tapicería.

Una mancha color rojo oxido, junto con un olor cobrizo muy característico, empezó a emanar desde este Splat. Manchando su regazo y luego el sofá.

-Bien creo que ya era hora de cambiar el sofá de todos modos- pero bien valía la pena por la expresión de completa felicidad que se había manifestado en el rostro de aquel Splat. Se aseguraría de mantener su promesa con este también.

Pero antes de entregarse él también al sueño. Decidió maniobrar un poco con el chico en su regazo hasta alcanzar el blog de notas junto con un crayón, solo dejarle un mensaje en su chaqueta. Por si al llegar el amanecer y el chico en su regazo se hubiese ido.

“ERES BIENVENIDO”

Los signos en un baño publico:

- Aries: Se supone que aqui debo de hacer….iugh *hace la mejor maniobra para no tocar la taza*

- Tauro: Jamas hare pipi aqui, mi pipi es merecedor de un baño limpio *se va*

- Geminis: Esta trancado y comienza a hacerle platica al del lado, la otra persona huye.

- Cancer: Limpia la taza con un pañuelo y trata de no tocar nada.

- Leo: Se mira en el espejo mientras espera a sus amigas, definitivamente no se metera ahi.

- Virgo: Esta poniendo papel al rededor y se le cae al wc, bad luck:c

- Libra: Hace una maniobra perfecta no toca nada y antes de irse se hecha perfume.

- Escorpio: Abre con el pie, lo hace mega rapido y sale lo mas pronto posible de esa atrocidad.

- Sagitario: A orinado en lugares peores( Callejones, zoologicos, etc) asi que no le importa.

- Capricornio: Se queja por todo, de que el baño no tenia papel.

- Acuario: Entra a un baño y hay una pareja haciendose sexo oral.

- Piscis: Estaba cambiandose de ropa dentro del baño y la persona de al lado (Geminis) le comienza a hablar mientras hace pupis, salio de ahi sin hacer ruido

youtube

Camiones bajando el Angliru.

Todo lo que sube baja. Una vez finalizada la etapa toca bajar con los enormes camiones que llevan todo el material necesario. En este vídeo se pueden ver las maniobras ajustadísimas a las que se enfrentan estos camioneros.

Siggy no se creía buena

Cali día 5

Llegué al hostal Iguana en el barrio de Granada, tomé un taxi de la terminal de autobuses y me recibió un chico negro y alto de nombre Alex. Me asignó un dormitorio junto al patio de fumar y al entrar una hermosa mujer con un tatuaje en el brazo dormía, tomé una ducha, salí a desayunar y de regreso a la habitación la chica recién salía del baño.

Vi que entre sus cosas había una guitarra y le pregunté que qué tocaba y dijo que algo de rock pero que aún estaba aprendiendo, era de Alemania, se llamaba Siggy, se sentó junto a mi cama, preguntó mi ocupación, le dije que era poeta.

En el mundo existen médicos, ingenieros, abogados, contadores, administradores; los poetas también son un oficio como cualquier otro, a nosotros nos toca describir las sensaciones y regalar las palabras que muchos no encuentran. Saqué un ejemplar de “De las estrellas a Sofía’ y le leí “Tan enamorado de ti". Se sonrojó, Siggy hablaba muy bien español, con una sonrisa, su voz en tono alegre pronunció: Cualquier mujer con esas palabras se enamora.

Siggy era artista, una chica sumamente inteligente, llevaba libros, guitarra, cuadernos, pinturas, confesó que también escribía poemas, pero que no se sentía muy buena para ninguna de las maniobras artísticas que ejecutaba.

Yo le aconsejé:

Cada cosa que haces es única, porque nadie tiene los ojos con los que tú miras el mundo, no necesitas tanto talento como crees, necesitas disciplina y pensar en que mereces lo que sueñas, si vas a soñar, al menos hazlo en grande, tu pensamiento no distingue lo que es real de lo que es fantasía. Las palabras que te dices a ti mismo construyen tu realidad, las palabras son un poder que subestimamos.

Siggy me enseñó que el sentimiento de no pensarnos buenos en lo que haces es casi universal.

Relatos Mochileros