mamadera

1. No eres una princesa y no lo serás nunca, salvo que tu mamá o tu papá sean reyes o conozcas un príncipe y te cases con él. Eres una nena común y corriente. Si vas a identificarte con algo, tanto da que sea con princesas como con amazonas, guerreras, artistas o jugadoras de fútbol.

2. Los príncipes azules no existen. Pertenecen a los cuentos de hadas que te cuentan para que asumas que tu rol en el mundo es el de aguardar al hombre ideal que te alivie de las cargas de ser una mujer responsable y autónoma, que te salve de las fatigas de la sociedad y te convierta en madre de niños que deberían completarte como ser humano.

3. Todos los juguetes del mundo son para vos. No es verdad que haya cosas de varones y cosas de nenas. Te van a regalar cocinitas, bebés de juguete y sets de belleza para que te habitúes a esas actividades cuando crezcas, incluso si estudias una carrera y te apasionas por una profesión. Si quieres tener más autitos que muñecas está todo bien. No dejes que nadie te diga lo contrario.

4. No hay límites para tus ganas de ser libre. Lo mejor que te puede pasar en la vida es elegir más allá de tu género, sin condiciones, y que tus elecciones varíen tanto como lo desees.

5. No aceptes que te digan “una nena no hace eso”. Los que te hablen así (incluso si son tus padres), quieren cortarte las alas y marcarte un camino que creen que deberías seguir. Defiende tus decisiones, crece sabiendo que los que sostienen divisiones según el sexo tienen cerebros chiquitos y mentes de villanos.

6. Trépate a todos los árboles que puedas. Eso no es ser varonera, es estar viva y saber jugar. Recuerda que para eso vas a necesitar ropa cómoda.

7. Incluso ahora, cuando la mujer recorrió gran parte de su largo camino hacia la liberación, vas a encontrar discriminación en los que te rodean. Recuerda que lo hacen porque tienen miedo y son ignorantes. Si puedes explícales que están equivocados. Si no, seguí en la tuyo: que tu vida sea la mejor prueba de que no saben lo que dicen porque no lo han pensado bien.

8. El mundo está lleno de colores bellísimos, el rosa es uno más. Que tu existencia sea un arcoiris, no un merengue o una novela de la tarde.

9. Búscate juegos que vayan más allá de cambiar pañales, dar mamaderas de mentira y usar ollas de plástico.

10. Los chicos tienen pene y tú vagina y vulva. No te falta nada, lo de la envidia del pene es un invento para que pienses que ellos son mejores.

11. Evita las publicidades. Evita las modas. Evita todo lo que te quieran imponer desde la televisión, hasta que puedas discernir qué te sirve de todo eso.

12. Que una persona tenga más cosas que tú, no significa que sea más feliz.

13. Nunca jamás dejes de preguntar por qué las cosas son como son. Nunca te conformes con la primera respuesta. Nunca te quedes con dudas si puedes sacártelas. El conocimiento es luminoso y te abre puertas.

14. Huye de la violencia. No porque sea patrimonio de los hombres, sino porque es la herramienta de los imbéciles.

15. Nadie va a quererte más porque seas muy flaca ni porque tengas tetas grandes. Al menos nadie que valga la pena conocer.

16. Mirar dibujitos está bien, pero también lee. Lee mucho. Lee hasta que te duelan los ojos. Lee cuentos, novelas, historias de piratas, extraterrestres y ballenas blancas. Incluso si al principio no entiendes lo que estás leyendo porque eres chiquita, algo de eso queda en tu cabeza y la abre.

17. No descartes leer Cenicienta, pero acuerdate que ella y todas las demás se cansaron de comer perdices, en la parte que viene después del “y vivieron felices para siempre”.

18. Lo mismo vale para la música, el mundo no se termina en Shakira y Selena Gómez. Si puedes, aprende a tocar algún instrumento, el que sea.

19. Casarte y ser mamá es uno de tus destinos posibles, no es obligatorio. Tu futuro no está escrito en piedra, es como la arcilla y puedes moldearlo.

20. Nunca eres muy chiquita para entender, lo que pasa es que a veces los grandes no sabemos cómo explicarte.

21. No siempre hubo mujeres presidentas. Son el producto de siglos de lucha y esfuerzo. No olvides a las que te precedieron, les debes mucho de tu libertad.

22. Las chicas que aparecen desnudas en las tapas de las revistas y en la tele lo hacen porque creen que no tienen otra cosa que mostrar. Y no está mal, no hay por qué juzgar la forma de ganar de dinero de las personas. Pero yo te recomendaría mostrar tu cerebro, que al contrario que el trasero, se te va a poner más firme con los años.


Autor desconocido

@evphoniious || based x

Damian intento que Roman tomara la mamadera pero nuevamente se la rechazo, eran las dos de la mañana y no recordaba la última vez que había dormido en un horario medianamente normal siendo que lo peor era que se sentía un pésimo padre porque no podía evitar que su bebé lloraba, él no entendía en lo absoluto porque y luego de las últimas tres idas al hospital le habían asegurado que se encontraba en perfecto estado. Se rasco la nuca y lo meció caminando por el departamento, esperando que de esa manera se calmara pero no había ningún tipo de señal de que fuera a hacerlo frustrándolo esto terriblemente. “Dale Roman ¿Qué pasa pa? ¿Te duele algo?” terminaba por hablarle con cierta desesperación.