malignidad

A Escorpio.

Quiero manifestarle al Escorpión el descomunal mar de emociones que me hace sentir cada vez que me mira directo a los ojos y me atrapa, como si fuese una mariposa en medio de la pradera en la red de un explorador. Es alguien intenso, en todo el sentido de la palabra, en furor, en sensación. Hoy, le quiero confesar a Escorpio lo feliz que me hace poder hablarle de todo lo que acontece en el mundo, porque él va escuchar pacientemente y expresará sabiamente su opinión, dando consejo para mi bienestar, quiero agradecerle por su preocupación hacia mi cuidado, porque siento su custodia a pesar de que esté demasiado lejos como para poder protegerme. Quiero decirle al escorpión lo interesante que es, que no hay nada en toda la vía láctea más misterioso que él, es como un cajón lleno de secretos, no sabrás que vas a encontrar allí, si es bueno o malo, si te traerá tristeza o alegría, pero a pesar de eso te lanzas, porque la curiosidad puede más, porque a pesar de que te mate, sabrás que merecerá toda la pena, porque así es Escorpio, valioso. Espero que él conozca la magnitud de su poder, con un solo gesto, expresión o palabra puede colmarme de paz y tranquilidad. Puede que tenga un semblante duro y hasta frío, pero en el fondo, si te adentras en picada hacia lo más recóndito de su alma, sabrás que tiene los sentimientos más puros, más que cualquier otro mortal. Su gran apariencia venenosa es sólo eso, la mascara de un pequeño conejito asustado por el mundo. Lo único que resta por decir es gracias, gracias Escorpio, por existir, porque el universo no sería el mismo sin la intensidad que irradia tu alma oscura. Porque no todo podría ser bueno, sería aburrido, por eso vive Escorpio, para darle el toque especial de malignidad que el mundo necesita para ser perfecto. 

“Consideró la crueldad de la necesidad de amar. Consideró la malignidad de nuestro deseo de ser feliz. Consideró la ferocidad con que queremos jugar. Y el número de veces en que mataremos por amor.”


-Clarice Lispector.
“La mujer más pequeña del mundo”

Inician los problemas (Wigetta Fanfic)/ Amor de Tumblr. Capítulo 10.

Narra Samuel.

Lo había hecho.

Me había lanzado de clavado al mar y esperaba no hundirme en el intento. Miraba correr los minutos en el reloj de la pared, por lo que mi ansiedad aumentaba a cada segundo. Habían pasado exactamente dos horas y treinta minutos desde nuestra última conversación y una parte de mí sentía que esas eran las últimas palabras que habíamos intercambiado. Esperaba que no fuera la última vez que supiera acerca de su vida y me estaba volviendo loco, sin leer una respuesta de su parte.

Al menos debería tener la valentía de cortar todo de raíz.

Prefería que me mandara a la mierda rechazando mis sentimientos a que ignorara el tema por completo.

Sabía que él no era ningún cobarde.

Casi salté de mi lugar cuando escuché mi celular sonar y al leer el remitente, casi resbala de entre mis manos por el afan de leer el mensaje.

Willy: Sigo pensando que eres un manipulador, pero aún así sé que no quiero que desaparezcas de mi vida…

Una dulce sonrisa se formó en mi rostro al imaginar cuánto le había costado escribir esas palabras. Podía imaginarlo con un sonrojo sobre su rostro y aguantando la risa, al saber lo cursi que había sido esa frase.

Vegetta: Me alegra mucho tío, porque no esperaba que hicieras lo contrario :)

Willy: Vaya fe me tienes macho.

Vegetta: Siempre : D

Willy: Gracias…

Mi corazón empezó a latir con fuerza cuando oprimí el botón de enviar ante el siguiente mensaje.

Vegetta: Entonces ¿Quieres ser mi novio?

Willy: Creo que es bastante obvio ¿No? xD

Fruncí el ceño ante su falta de romanticismo y escribí el siguiente mensaje con molestia.

Vegetta: No ¬¬

Vegetta: Por algo pregunto.

Willy: Como te gusta el bobeito…

Willy: Sabes que sí quiero <3

La sonrisa regresó a mis labios y me recosté sobre mi cama, para evitar gritar emocionado como una niña.

Lo había logrado.


Narra Guillermo.

Habían pasado meses desde aquel extraño día.

Nuestra relación había dado un giro de 180º bastante interesante y con el paso de los días, me había tocado aprender a ser más cuidadoso con mis palabras.

Tenía que ser más dulce, tierno y romántico.

En otras palabras, tenía que cambiar por completo.

No era nada fácil expresar mis sentimientos hacia otra persona y en muchas ocasiones, sentía que me sentía obligado a ello.

¿Eso era normal?

Es obvio que no lo era en lo más mínimo.

Se supone que cuando estás en una relación, todas las cosas que haces son llevadas a cabo por el cariño y no deberías sentirte forzado a nada.

Pero no era nada fácil hacer eso, cuando las cosas que podíamos compartir eran limitadas.

No es lo mismo ser una persona tímida, pero poder tomar la mano de tu pareja en la calle. Es distinto poder darle un detalle de frente, a tener que expresarle con palabras escritas lo mucho que lo aprecias.

En realidad no era lo mismo tener una relación llena de citas y encuentros , que tener que mantenerla a través de una maldita pantalla.

Sé que muchas veces las personas dicen que la distancia no es importante, cuando dos personas se quieren. Sin embargo nadie puede negar que hay ciertas cosas que necesitan un contacto de frente y que muchas veces, la lejanía sí que es un obstáculo difícil de superar.

Aunque he de admitir que prefería tenerlo a través de un mensaje, que apartarlo por completo.

Sonará cursi, pero no podía imaginarme mi vida sin recibir cada día su saludo y sin tener su apoyo, cada vez que tenía un mal día; lo cual últimamente, era  algo demasiado frecuente.

Desde hace algunos meses sentía que algo había cambiado.

Me levantaba sin fuerzas, sentía que abrir los ojos era una carga y no le veía ningún sentido a nada. Tenía insomnio, pérdida de apetito y una maldita pereza, que no me abandonaba durante todo el día. Eso me había afectado en la universidad y no entendía cómo había pasado de ser un alumno promedio, a estar a punto de perder todo el semestre.

¿Cómo es que las cosas habían terminado de esa manera?

Muchos dirían que es una de las consecuencias de tener pareja y dedicarle gran parte de tu tiempo. Sin embargo yo podía dar fe que últimamente el tiempo que compartíamos era demasiado limitado y todo se debía, a que no me daban ganas de ni siquiera mandarle un mensaje.

Sonará ridículo, pero una parte de mi sentía que llegaría el día en que él se aburriría de mi por completo. Quería evitar que eso ocurriera, así que prefería apartarlo de mi lado poco a poco, con el objetivo de que él no me rompiera el corazón.

Tenía un estúpida necesidad de tener el control de todo, que me impedía ver otra solución a mis problemas.

Mi móvil vibró sobre la mesa y lo tomé con rapidez, con las ansias recorriendo por mi interior.

Willy: Hola <3.

Vegetta: Hola

¿Eso era todo?

No quería ser paranóico, pero estaba seguro que ese era uno de los saludos más secos e indiferentes que había recibido de su parte en un largo tiempo.

Willy: ¿Pasa algo?

Vegetta: No :)

Fruncí el ceño con fastidio y suspire con fuerza tratando de controlar mi enojo.

Últimamente andaba más irritable de lo normal.

Willy: Vale (:

Vegetta: Ok :)

Respira Guillermo, respira y cálmate para no mandarlo a volar.

Willy: Bueno, ¿Qué diablos te pasa ahora?

Willy: Que yo sepa no he hecho nada.

Vegetta: Exacto xd

Vegetta: Últimamente no haces nada…

Willy: ¿Disculpa?

Vegetta: Acaso te hice algo???

Willy: ¿Ah? Te juro que no sé sí ando idiota hoy, pero no entiendo nada de lo que dices.

Vegetta: Últimamente andas más apartado de lo normal.

Vegetta: Por eso me pregunto sí hice algo que te molestara o algo D:

Eso me hizo sentir como un auténtico gilipollas.

Era increíble que él pensara que era su culpa.

Es un hecho, Samuel era demasiado bueno para mi y no lo merecía en lo más mínimo.

Willy: No eres tú, soy yo.

Willy: Vale…

Willy: Esa es la típica frase que dicen en las películas y que es una completa mentira.

Willy: No pasa nada, en serio <3.

Vegetta: Seguro???

Willy: Aja…

Despegué mi mirada de la pantalla cuando escuché el llamado de mis padres.

Me levanté del escritorio y no niego que me preocupé, al ver la mirada que tenían en sus rostros. Sostenían unos papeles entre sus manos y casi me caigo de la impresión, al leer su contenido.

Eran los resultados finales de todos los exámenes médicos que me había estado haciendo durante los últimos cuatro meses.

“Se visualiza nódulo de ecopatrón mixto en lóbulo tiroideo derecho de 4 x 3 cm que requiere estudios complementarios para descartar malignidad”.

¿Qué?

¿Eso significaba que me iba a morir?

Esto tenía que ser una pesadilla.


Um nome comum demais para ser dito como se soasse estranho. O anjo que entregou a mensagem para Maria sobre o nascimento de Jesus, o surfista famoso que arrisca a vida em alto mar, o jogador de futebol no inicio da carreira e finalmente eu, um dos milhares de Gabriel que existem no mundo e o segundo da chamada escolar. Moro em uma cidade pequena e quase pacata, mas não é tão ruim assim. É pouco movimentada, não tem cinema, Mcdonalds, Bobs e muito menos shopping, por isso acho incrível a minha capacidade de conseguir viver sem tanto. Já viajei bastante e nunca para um lugar diferente. Quase todos os finais de ano viajo com a minha mãe, com a minha avó e meu avô para a mesma cidade, a qual vários parentes moram, e eu futuramente morarei, mesmo não querendo mais. Quando eu era menor, por volta dos 12 anos de idade, a minha maior vontade era sair daqui e ir para um lugar melhor, onde conheceria novas pessoas e ninguém saberia mais da minha vida do que eu, mas agora que estou terminando o ensino médio e a chance de sair desse lugar está chegando, perdi parte da vontade. Sempre vi o futuro com facilidade, ou pelo menos parte dele. Imaginava a vida finalmente se acertando, a felicidade tomando de conta da nova casa que eu construiria com o meu esforço, o carro que eu finalmente comprara e o a carreira ótima em que eu ingressara. O meu presente sempre foi o primeiro passo para ser feliz no futuro e conseguir tudo o que eu sempre quis. Ontem, ao deitar na cama encarei o teto. Como se estivesse dentro de um portal do tempo me senti preso a um futuro que não fazia nem mesmo um paralelo com o que eu planejava ter. Era totalmente diferente e enquanto imaginava, via os meus sonhos irem por água abaixo e o muro da realidade cair bem diante dos meus olhos. Não havia a casa de muro cor creme, nem paredes brancas e os jardins eram secos. Sempre me imaginei chegar do serviço e ao entrar na sala escutar os passos rápidos que os meus filhos dariam enquanto corriam da sala pro quarto, se escondendo embaixo da cama para quando eu entrasse gritar “bom dia pai!”. Por certo tempo, sonhei em ter dois homens, mas depois não tive tanta certeza assim. Enquanto me perdia parado, pensando, indaguei: E se nada for da maneira que eu quero? Se o futuro for o oposto? Se algum incidente acontecer durante esse tempo? Sempre me imaginei feliz, mas nunca pensei em todas as coisas que eu teria que passar para um dia conseguir tamanha felicidade. Idealizei um mundo onde todos os meus amigos e familiares estariam do meu lado, mas agora percebo que não é assim que funciona. Ás vezes, eu tenho medo de ficar sozinho, porque antes eu não pensava que poderia ser separado de pessoas que eu tanto amo, não percebia que a qualquer hora algo de ruim pode acontecer e o rumo que a vida está tomando pode mudar de direção rapidamente. A vida tem disso, a final. Quando tudo está bem, na verdade não está tão bem assim. Alguém pode viajar para longe, mas isso seria o de menos. Alguém pode morrer, mas isso já seria demais para mim. Perder alguém que não imaginamos a vida sem é como sufocar, levar golpes na cabeça e morrer uma parte de si mesmo, não dá pra aceitar. Pensamos que as coisas ruins estão tão distantes só porque vemos todos os dias nos noticiários, mas não percebemos que essas coisas nos cercam o tempo todo e que algumas vezes ela vem com mais força. A verdade é que elas estão aqui, bem mais perto do que pensamos. Quer destruir você, quer me destruir e quer destruir qualquer pessoa que tenha um sonho. Pode acontecer com qualquer um, pode acontecer a qualquer momento. Essa não é uma história mórbida, é um reconhecimento. Reconhecer que estamos sujeitos a tudo de ruim é eficaz para que possamos perceber o quanto estamos bem, porque tudo pode piorar. Uma ponta sempre estará solta. Nunca conseguiremos resolver todos os problemas do mundo por mais que tentemos. Nunca entenderemos porque não podemos simplesmente traçar uma rota e seguir por ela, porque malignidades acontecem com pessoas boas e porque desistimos tanto no meio do caminho. Seria tão melhor se tudo fosse mais fácil, se não existissem roubos, mortes, destruição, inveja e utopia com o que não podemos alcançar.
— 

Cujo nome é Gabriel.

Gabriel Sousa.

Quando a Palavra de Deus converte um homem, tira dele seu desespero, mas não tira dele o seu arrependimento e contrição profundo na visão da malignidade do seu pecado. E isto o acompanha por toda a vida. Verdadeira conversão dá ao homem perdão, mas jamais faz dele alguém presunçoso. Verdadeira conversão dá a um homem perfeito descanso, mas jamais para o progresso em sua vida. Verdadeira conversão da segurança ao homem, mas ela não permite ele deixar de ser vigilante. Verdadeira conversão dá força e poder ao homem para uma vida de santidade, mas nunca o deixa se vangloriar…
—  C. H. Spurgeon
Quando a Palavra de Deus converte um homem, tira dele seu desespero, mas não tira dele o seu arrependimento e contrição profundo na visão da malignidade do seu pecado. E isto o acompanha por toda a vida. Verdadeira conversão dá ao homem perdão, mas jamais faz dele alguém presunçoso. Verdadeira conversão dá a um homem perfeito descanso, mas jamais para o progresso em sua vida. Verdadeira conversão da segurança ao homem, mas ela não permite ele deixar de ser vigilante. Verdadeira conversão dá força e poder ao homem para uma vida de santidade, mas nunca o deixa se vangloriar…
—  C. H. Spurgeon