malditas cosas

Ya esoy harta, harta de tener que compartir mi cama y no poder dormir bien, de tener tanta maldita tarea y trasnochar y estudiar para sacar malas notas en un estúpido colegio de mierda, harta de llegar a una maldita casa en la que no habló con nadie y en la que siempre me reprochan las cosas que hago mal, harta de que siempre sea yo la mala por decir la verdad, harta de obedecer y sentirme mal por cosas que no debo, estoy harta de hacer las cosas bien y que no lo valoren, estoy harta, harta de toda esta mierda.
No te enamores de mí.

Aunque mi subconsciente busque el amor.
Yo huiré de eso. Y es posible que alguna de las veces en las que me mires y te brille los ojos, piense que tal vez sos vos.
He buscado al amor de mi vida en millones de miradas desconocidas.
Y si estas leyendo esto es porque todavía no lo encontré.
Yo no creo que el amor sea algo para probar con cualquier físico. 
Si algo aprendí, es que el amor es aquel que sobrevive a la muerte de las mariposas. 
De hecho hay un estudio que dice que el “preamor” dura una media de uno y dos años.
A lo que queda, se le llama amor. Si no, pasas a ser otra colección de la lista de caprichos que tuviste y se pasaron de moda.
Pero creo que todavía no estoy preparada para apostar por esas mariposas. Por eso no quiero compromisos.
Asique, no te enamores de mi. De verdad, no lo hagas.
No lo hagas porque aunque me muero de ganas de que lo sientas, y me hagas sentir aunque sea una puta vez algo normal… tarde o temprano acabará.
No voy a poder darte todo el tiempo que te mereces.
Algún día vas a querer ir a tomar algo y yo voy a estar demasiado ocupada.
De repente empezarás a querer hacer una rutina conmigo y te voy a decir que estoy con muchos quilombos, me disculparé y te diré que tal vez la semana próxima.
Tarde o temprano me darás a elegir. Y tendré que despedirme.
Aunque la verdad es que muero de ganas de que comprendas estas líneas y me des lo que necesito.
Perdón, pero aprendí a amar así.
Por eso decidí protegerme en una ocupación constante.
Porque si no invertis tiempo en algo que te pueda romper, no te romperá nunca.
Soy nocturna. No de las que se emborrachan y salen todos los fines de semana.
Pero sí de las que se entretienen mirando la luna y se inspiran de madrugada.
Dudo que tengas ganas de un polvo a las 3 de la mañana.
Asique, perdón. Por eso no te enamores de mi.
No cometas el mismo error que yo hice. De verdad. Es una mierda.
No quiero que te enamores. Pero quiero compartir mi tiempo con vos.
No quiero que seas mía ni yo ser tuya.
No quiero que haya un nosotras, ni ningún tipo de vínculo que pueda hacernos llorar a largo o corto plazo.
Ahórrate demostrarme que sos una pro o que soy una más de tu lista.
No quiero saberlo ¿Pero sabes que quiero?
Quiero MAGIA.
Quiero que me vuelvas loca.
Que me lleves diez mil kilómetros surcando rutas pérdidas. 
Y como buena traficante de adrenalina quiero que seas mi droga.
Quiero hacerte especial y serlo para vos también.
Porque no soy de ir de cama en cama y de boca en boca
Que no.
Prometo escucharte, abrazarte, guiarte, mirarte suavemente y garcharte. 
Solo te pido que no me hagas daño.
No muerdas mi corazón y no intentes enamorarte de mi.
Pero sobretodo… sobre todas las malditas cosas.
Quiero ser la loca de la que te puedas acordar en un futuro.
Y sí. Capaz me hagas falta los domingos.
Pero me sirve con que seas una enamorada de la vida.
Así. Rebelde. Simple. Sencilla. Revolucionaria.
Quiero una loca. Una loca que me inspire.
Que me vuelva menos cuerda.
Pero cariño, no te empeñes en enamorarme porque yo ya no creo en el amor.
Aunque si queres, si realmente tenes ganas, podes probar y demostrarme que no sos una rompecorazones como creo que sos.
Y así, tal vez pierda.
Y con suerte vos… termines ganando.