maja-vestida

J'adore fouiller. C'est une seconde nature, j'ai besoins de fouiller dans des cartons, de fouiller dans la vie des gens … de fouiller !

Et quand j'ai trouvé cette photo des Maja Vestida et Desnuda de Goya, datant de 92. Donc quand même 5 ans avant ma naissance. J'ai ressentit quelque chose. Comme quoi le temps passe, mais que els oeuvres d'arts restes. Je suis dans mon journal d'histoire de l'art depuis plusieurs semaines. Je ne vis, ne respires plus qu'histoire de l'art, faut pas m'en vouloir.

Te voila mienne jolie photo

Julio Romero de Torres - “Lectura” (1901-1902, óleo sobre papel pegado a lienzo, 95 x 160 cm, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía)

Esta obra pertenece a la primera etapa de Julio Romero de Torres, en la aún no había definido ese estilo tan característico que le haría famoso, y que personalmente no me gusta mucho. En este periodo todavía estaba tanteando diferentes estilos, dejándose influir por otras corrientes artísticas, en este caso concreto por el modernismo catalán, de donde proceden el uso de colores vivos y la simplificación de las formas. La figura de esta mujer es probable que se inspire en la maja vestida de Goya. Ha dejado abierto el libro que estaba leyendo y se ha quedado pensativa, mirando al vacío. Es el momento exacto en el que la historia del libro se bifurca: por un lado, la que está escrita en sus páginas, y por otro, la que va tomando forma en la cabeza del lector.

¡Feliz día del libro!

La maja

Se menciona por primera vez a fines de enero de 1808, junto a La maja desnuda (P00742), en el inventario de los bienes de Manuel Godoy realizado por Frédéric Quilliet, que registra estas obras como “Gitanas”, seguramente por el atuendo de la vestida. En el inventario de los bienes incautados a Godoy efectuado en 1813 se describe una Venus vestida en el inventario de 1813, con las pinturas aún en el palacio contiguo al convento de Doña María de Aragón, se describe como una “Venus” vestida. En el posterior inventario de 1814, cuando los bienes incautados ya se hallaban en el Depósito General de Secuestros, ubicado en el “almacén de cristales de la calle Alcalá se menciona como "una mujer vestida de maja”, siendo la primera vez que recibe este nombre. En noviembre de 1814 son reclamadas por el Tribunal de la Inquisición al considerarse ambas como  "pinturas obscenas". La vestida se describe también entonces como “la mujer vestida de maja sobre una cama es tambien del sitado Goya”. El rostro de la Maja vestida, no dio pie, sin embargo, a pensar que fuera un retrato, como sucedió con la desnuda, ya que sus rasgos genéricos son aquí aún más evidentes que en su compañera.