madejas

Trenzaré mi tristeza

marzo 4, 2014 por Paola Klug 

“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas,  que no se meta entre tus manos- me decía-  porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar  cuando el viento del norte pegue con fuerza.

Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña,  aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada  por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía,  siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.”

"Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole. Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza… Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello"

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.

Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…

Autora: Paola Klug -

“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. Que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa.Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. ”

Leyenda: Trenzas


Existe una leyenda que dice: “Cuando una mujer se siente triste lo mejor que puede hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedará atrapado entre el pelo y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; hay que tener cuidado de que la tristeza no se meta en los ojos pues los hace llover, tampoco es bueno dejarla entrar en los labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. Que no se meta entre las manos porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa.Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. ”

Los signos del zodiaco con el corazón roto

El dolor de la ruptura o del rechazo no dura para siempre, aunque en primera instancia así lo parezca.

Los corazones rotos se curan. Pero, dentro del zodiaco, cada signo sigue su propio ritmo y afronta la situación a su manera.

Hablemos de ellos, comenzando por los que más sufren.

Tauro, Cáncer, Escorpio

Los signos que peor llevan este momento son tauro, cáncer y escorpio. Precisamente, los más posesivos. En ocasiones, al dolor le suman la ira de sentirse traicionados (dependiendo de cómo se dé la ruptura o el rechazo).

Estos signos lloran de lo lindo y pasan largo tiempo curando sus heridas y desenredando sus sentimientos.

Como hemos dicho, a veces la ira se transforma en odio. Un odio tan intenso como aquel amor que pasó al recuerdo. Y corren el peligro de quedarse atrapados en una madeja emocional que no les permita dejar atrás el pasado.

Cómo duele el corazón…

Tauro lleva fatal la incertidumbre en la que se queda tras la separación. 

Cáncer tiene la sensación de haber perdido una parte de sí mismo tras esa persona que se aleja.

Escorpio renacerá, se reconstruirá con el tiempo, porque ésa es la manera apasionada con la que escorpio entiende la vida: como una serie de transformaciones profundas, que se van sucediendo.

Acuario, Leo

Como tauro y escorpio, son signos fijos. Éstos dos (leo y acuario) se desconciertan, intentan evadirse. Actúan como si no pasara nada; como si así el corazón fuese a curarse antes y la vida volviera pronto a su cauce habitual.

Hasta que, poco a poco, caen en la cuenta de que tendrán que aceptar la situación y superarla, como hace todo el mundo.

Leo, además del corazón, siente su ego herido y habrá de mimarlo, pulirlo y abrillantarlo de nuevo. Conservará el temor de repetir una experiencia igual de dolorosa. Habrá de ser valiente para volver a arriesgarse en el amor.

En fin, ¿qué es el amor, sin riesgo?

Virgo, Capricornio

“Ya me lo esperaba.” Eso resuena dentro de los doloridos corazones de capricornio y de virgo.

Esperaban el rechazo, la decepción, la traición. La habían visto venir. Y, como signos de tierra, se aferran más a la misma. Se enfocan en lo material y en aquello que pueden manejar. Quizás, en su trabajo o su carrera.

Hasta que un día deciden volver a llenar la vida de color y endorfinas. Vuelven a ponerse en forma, a ir al spa; renuevan su vestuario… y se ponen a tiro frente a Cupido.

Libra

A este signo no se le da muy bien estar sin pareja.

Cuando le rompen el corazón, además de ese mal trago, quizás tenga que afrontar algún momento social embarazoso si sus amigos le hacen preguntas dolorosas.

Es la parte acidilla de ser tan sociable. Aunque tampoco es que libra se quede hundido. Para nada. Levanta la cabeza rápidamente, incluso antes de estar curado su corazón.

Y no pasa mucho tiempo antes de que vuelva a estar disponible para una nueva aventura amorosa.

Piscis

Piscis huirá del dolor refugiándose en su mundo, lo que no quita que sufra mazazos de realidad hasta que cicatricen las heridas.

Es muy sensible y sufre lo suyo, pero se recupera antes que otros signos (que sus compañeros de agua, por ejemplo), porque es muy enamoradizo e idealista en el amor.

No, no se quedará solo para siempre. Aprovechará que tiene un instinto especial para estar en el lugar adecuado en el momento justo… para encontrar de nuevo el amor.

Aries, Sagitario, Géminis

Cuidado con estos tres diablillos. Aries, géminis y sagitario ya pueden tener el corazón roto en mil trocitos, que lo ocultan mejor que la mayoría.

Quizás, apliquen inmediatamente ese famoso dicho: “Un clavo saca a otro clavo.”

Aries se recuperará tan rápidamente como te contábamos en este poema. Sagitario, lo mismo. Y quizás aproveche ese cambio vital para cambiar también de rumbo o hacer un viaje.

¿Y Géminis? Géminis siempre tiene opciones bajo la manga. Si alguien le deja, no pasa nada. El mundo está lleno de gente muy interesante y géminis sabe cómo encontrarla.

Originally posted by un-espiritu-en-la-oscuridad

Pablo.-

trenzaré mi tristeza

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas,  que no se meta entre tus manos- me decía-  porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar  cuando el viento del norte pegue con fuerza.

Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña,  aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada  por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía,  siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.

Cosas de los signos del zodiaco que no son del todo ciertas

Vuelve a ser hora de cuestionar estereotipos y medias verdades que se repiten hasta que todos las tenemos por absolutas.

Hoy comentamos otras características que harán más rica y compleja la visión que tenemos de cada uno de los signos del zodiaco.

¿Te atreves a desmontar lo que conoces?

ARIES

Cuando se lanza a su objetivo, lidera y escala por la madeja social hasta el éxito. Eso nos suena. Lo que puede sonarnos menos es que es un signo que también necesita espacios de soledad para poner orden en su mente y mantener la estabilidad.

TAURO

Tauro tiene fama de ser egocéntrico y comodón. Sin embargo, siempre está ahí para las personas importantes de su vida. Y hace lo que sea por ayudarlas, aunque ello le suponga un sacrificio.

GÉMINIS

¿Crees que Géminis es de los que superan las rupturas sentimentales tan rápido que, al poco tiempo, tiene cara de “aquí no ha pasado nada”? Sí, es cierto… a menos que haya traición o puñalada trapera de por medio.

En ese caso, al signo que más se parece Géminis es a Escorpio. Sorprendido, ¿eh? Cuidado, que el gemelo de la mala leche va a por ti.

CÁNCER

Cáncer es conocido por ser tierno, amable, sensible y tener carita de no romper un plato. Sí, claro.

Pero tú prueba a abusar de su generosidad y a aprovecharte de él/ella. Te arrepentirás por rato largo, porque puede convertirse en una persona bastante más áspera y agresiva de lo que esperas.

LEO

La gente de Leo tiene fama de ser orgullosa y egoísta. Y, sí. En muchos de ellos se cumple; como también se cumple que dejan de ser tan insoportables a medida que pasan los años. La vida suele transformarlos en personas humildes y generosas. Vivir para ver.

VIRGO

La reputación de Virgo ya la conoces. Es tachado de frío. Parece que ni siente ni padece porque prevalece su sentido práctico a la hora de manejar sus emociones y demás. Aunque ya hemos recalcado muchas veces que eso no es cierto.

Virgo oculta buena parte de su esencia para mantener la compostura. Es el único que conoce lo que lleva por dentro.

LIBRA

Es tachado de ser superficial y amante de las cosas bonitas. Pero tampoco es cierto que sea tan banal y materialista.

Se fija en la belleza del corazón de las personas mucho más de lo que parece. Es más, es raro que afiance una relación únicamente por cuestiones superficiales.

ESCORPIO

¿Hay algún signo que tenga peor reputación que Escorpio? Posesivo, celoso, vengativo y puñetero de sobra, como para echarte a ti la culpa de todas sus frustraciones.

Los hay así. Pero no olvidemos que Escorpio es un signo ligado a la transformación. Y, si bien atraviesa fases turbulentas y destructivas en su vida, se renueva dejando atrás todo ese sinsentido de venganzas y rencores.

Utiliza su fortaleza emocional para crecer y para hacer que brille su mayor virtud… (Ejem, ejem… No, no es ésa.) Es la sabiduría.

SAGITARIO

Es muy conocida su faceta jovial, festivalera y aventurera. Sí, la tiene. Aunque está combinada con otra que no se ve a simple vista: La de unacriatura que está hambrienta de amor.

Le encanta alternar por ahí en un enjambre humano, pero también disfruta de las reuniones tranquilas e íntimas, donde se siente querido y arropado.

CAPRICORNIO

Serio y aburrido… ¿Quién no conoce el cliché? Éste es uno de los más equivocados del zodiaco, ya que la mayoría de los de este signo tienen un sentido del humor apreciadísimo por quienes les rodean.

Y no sólo es un signo divertido, sino también un emprendedor de proyectos (grandes y pequeños), algunos muy curiosos. Luego, se descarta también lo de “aburrido”.

ACUARIO

De Acuario se dice que es muy despegado en sus relaciones. Pero esto no se cumple con sus parejas, con quienes realiza a veces un marcaje muy estrecho.

Ahí donde lo/la ves, vive con la permanente preocupación de que a su pareja le pase algo. ¿Se habrá enfermado? ¿Estará en peligro? Y es de los que no deja de bombardear al ser de sus amores con mensajes de textopara asegurarse de que todo va bien.

PISCIS

Introvertido, amante de la soledad, que necesita espacio para desestresarse. Sí, cierto.

Eso no quita que disfrute mayúsculamente de la compañía de sus amigos. Con ellos no se corta ni se abruma, para nada. Muy al contrario, se convierte en uno de los signos más parlanchines y divertidos del zodiaco.

Pablo.-

“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.

Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole. Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo.

Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.”

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. Que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa.Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.
—  Paola Klug. 
Existen pocas personas con las que conversar me parece una aventura interesante, que me hacen pensar, sentir, sonreír de verdad.
Existen pocas personas cuya presencia, sin importar la cercanía o la distancia, me alivian el peso de existir, me calman mi madeja mental y desbarajuste emocional sólo por acompañarme de alguna forma u otra en este caos llamado vida, al que todos entramos sin pedirlo y del que muchas veces deseo con todas mis fuerzas salir pronto.
Existen pocas personas así para mí, y creo que varias de ellas hasta ignoran que pertenecen a esa categoría, pero espero que no me suelten porque sin ellas jamás podría escapar de mi propia oscuridad.
—  Realidades innegables - Alma de Colibrí
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Trenzaré mi Tristeza:

Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas,  que no se meta entre tus manos- me decía-  porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar  cuando el viento del norte pegue con fuerza.

Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña,  aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada  por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía,  siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello.

Texto: Paola Klug / La Pinche Canela 

Ilustraciones: Mar

TRENZARCE EL PELO

“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los harìa llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.”

-Paola Klug