luchado

Nuestro amor

Nuestro amor no ha sido fácil. Creo que ningún amor lo es. La misma naturaleza del corazón es todo menos sencilla pero hemos aprendido que hasta en los días más difíciles se tiene que amar. Nos hemos amado en las buenas y nos hemos amado en las malas también; nos hemos lastimado y nos hemos alejado pero siempre nos curamos las heridas y nos reconectamos.

Hemos trabajado, hablado, discutido, mediado, luchado, defendido y amado todos los días desde que lo conocí.

Amar da mucho miedo. Desnudarte frente a alguien es extremadamente riesgoso, esa es la verdad, pero también es lo más hermoso de la vida. Él es la persona que más me conoce y yo a él. Nos hemos visto en todas las etapas, momentos, estados, cambios y procesos. Me conoce perfectamente el cuerpo y el alma. Sabe de qué estoy hecha y sabe lo que carezco también y no me da miedo que lo sepa. Sé que estoy a salvo en sus brazos. Me da paz saber que al menos una persona en el mundo jamás me haría daño ni yo a él.

Con los años nos hemos vuelto muy “nosotros”. Tenemos dinámicas que son solo nuestras: somos medio antisociales, por ejemplo, y eso es porque siempre preferimos la compañía del otro que la de cualquier otra persona. Tenemos 100 canciones que son “nuestra canción”, Hay chistes, historias y recuerdos que son las piezas del rompecabezas que forma esta relación.

Somos diferentes en todo, también. Cada uno es lo que es y hemos aprendido que lo que somos se complementa a la perfección.

A veces me pasa que cuando estamos juntos no sé dónde termina uno y empieza el otro, como cuando miras el mar en el atardecer, sabes que hay un borde que separa el cielo y el agua pero no lo puedes ver y, ante semejante espectáculo, ni te importa. Pues aquí tampoco importa, lo que somos juntos es ese atardecer. Él es mi sol y yo soy su mar.

-AleVB

16 disculpas que nunca recibiste y que te hicieron ser más fuerte:

1. “Disculpa por haberte hecho bullying todos esos años”.

2. “Disculpa por haber fingido ser tu amigo“.

3. “Disculpa por nunca demostrarte cuánto te amaba“.

4. “Disculpa por nunca haber respondido ese mensaje de texto“.

5. “Disculpa por no haberme molestado en seguir en contacto“.

6. “Disculpa haber huido y haber roto tu corazón”.

7. “Disculpa que permití que nos alejáramos“.

8. “Disculpa por haberme olvidado de ti“.

9. “Disculpa haber hecho promesas que nunca pensé cumplir”.

1o. “Disculpa por no haberte respetado“.

11. “Disculpa por no haber creído en tus sueños“.

12. “Disculpa por haber dejado de amarte y haber roto tu corazón”

.13. “Disculpa por no poder perdonarte“.

14. “Disculpa por haberte hecho sentir insignificante“.

15. “Disculpa por no haber luchado más por nuestro amor”.

16. “Disculpa por haberte engañado y no haber pensado en cuánto sufrirías“. 

La distancia ha hecho lo suyo y nosotros no hemos luchado lo suficiente. Lo que queda ahora son las huellas de nosotros cuando éramos valientes. ¿Recuerdas esa sensación de ser pronósticos del amor? Siempre llegábamos antes de que fuera la hora. Recorríamos las calles como quien tiene la seguridad de que alguien le está esperando adonde se dirige. Y claro, éramos nosotros y nuestras ganas de llenarnos de tanta felicidad, que en nuestras vidas no hubiera espacio para el invierno. Era una vida de película, de momentos que hoy permanecen fotografiados en la memoria. No voy a mentirte, contigo fui feliz. Feliz que se dice, haber logrado olvidar la tristeza en tus brazos. ¿Qué ha sido de tu vida? De la mía te diré que no me permito soñar como antes. No estoy triste, ni dolido, sólo me resigno a entender que ahora estamos únicamente dentro de aquellas promesas que rompimos.
—  Abstracta tangibilidad | Heber Snc Nur

Yo te reconocí.
Al mirar tus ojos y estar entre tus brazos supe quién eras.
No te vi yo, te vio mi corazón.
En un momento equivocado, para mi, para ti.
Tú estabas distraído, escuchando los sonidos en otro lugar.
Mientras yo contemplé todas esas chispas que se formaban al abrazarnos.

He luchado contra esto, contra mí.
Contra todo el mar que siento.
Para salir de este lugar equivocado.
Y el tiempo me ha enseñado que tal vez la mejor lucha
es dejar de luchar.
Hacer que nada pasa, olvidarse del reloj
vivir como un loco, sin importar los días, las horas,
ni cuántas veces te vienes a dormir a mi cabeza.
Sólo por fastidiar.
Justo en las noches,
a esa hora en que todos se callan, tú me hablas las cosas de ayer.

Un día despertaré y dejaré de sentir.
Me conformaré de pensar que tal vez tu y yo
en un universo paralelo
o quizás en otra vida.
En alguna otra oportunidad , entre esos abrazos y miradas
también sabrás quién soy.

16 disculpas que nunca recibiste y que te hicieron ser más fuerte:
1. “Disculpa por haberte hecho bullying todos estos años.”
2. “Disculpa por haber fingido ser tu amigo.”
3. “Disculpa por nunca demostrarte cuánto te amaba.”
4. “Disculpa por nunca haber respondido ese mensaje.”
5. “Disculpa por no haberme molestado en seguir en contacto.”
6. “Disculpa por haber huido y haber roto tu corazón.”
7. “Disculpa por permitir que nos alejáramos.”
8. “Disculpa por haberme olvidado de ti.”
9. “Disculpa por haber hecho promesas que nunca pensé cumplir.”
10. “Disculpa por no haberte respetado.”
11. “Disculpa por no haber creído en tus sueños.”
12. “Disculpa por haber dejado de amarte y por romper tu corazón.”
13. “Disculpa por no poder perdonarte.”
14. “Disculpa por haberte hecho sentir insignificante.”
15. “Disculpa por no haber luchado más por nuestro amor.”
16. “Disculpa por haberte engañado y no haber pensado en cuánto sufrirías.”
El miedo es un empuje a seguir viviendo.
Abandonar nunca ha sido una opción.
Las voces tienen tacto y rompen las paredes,
me secuestran en mi propia casa.
Cállate, me dicen.
Y quién soy yo
para contradecir a alguien que ni veo.

Algunos piensan que la mayoría
de mis alucinaciones son inventadas.
Quizá sea mejor así,
luego no tendré que darle explicaciones a nadie.
He querido, he luchado.
He reído en público y llorado a solas.
Cuando quiero inspiración ya no busco a esa persona.
Y es triste aceptar que la realidad es otra,
que ya no soy el que era, al que quería,
con el que mejor me llevaba.

Mi ferviente dependencia idealista
no me deja afrontar el golpe con los ojos abiertos.
Ni separarme de aquel precipicio,
de donde me he acostumbrado a tirarme
y esperar a que las alas me crezcan mientras caigo.

El mismo barranco
donde las promesas son adornos desteñidos por el tiempo.
Y donde el amor es el mismo vértigo con diferente abismo.

Sólo me queda escribir
porque hasta mis recuerdos se han rebelado.
He perdido de vista el norte de tanto aguantar la tormenta.

Después de tantos fracasos,
después de tantos retornos por el mismo camino,
con diferentes heridas y rasguños,
caer se convierte en una sensación hermosa.
Casi como volver a casa.
—  Cautiva libertad | Heber Snc Nur
Querida Charlie,

Ha sido difícil escribir estos días, y reconozco que he perdido las ganas.
No me cabe el lápiz entre los dedos, y me pesan los ojos. No sé qué estoy haciendo, he renunciado a tantas cosas…
Me duele pensar en las cosas que he dejado detrás, y la ansiedad de lo que tengo en frente me abruma. Estoy cerca de mis sueños, y de mis miedos, no quiero alejarme de las cosas por las que he luchado, y tengo que admitir, que me duele pensar que no las merezco. No tengo habilidad para querer a la gente, no sé cómo demostrarles lo que siento, y a veces simplemente resulta insuficiente.
Tengo miedo, miedo de despertar de nuevo lejos de casa, de encontrar en mi camino las piedras de las que me deshice, me invaden las pesadillas que venció otra persona que llevaba, mi nombre, mi rostro, MI PIEL. Y de todas formas, me despierto sintiéndome lo suficientemente valiente, como para querer al que se lo merece, para intentar de nuevo las cosas que he dejado de lado.
Querida Charlie,
Tengo miedo…
Porque no sé cuándo rendirme.Y siempre encuentro excusas para seguir intentando. A veces duele.
Otras tantas, me hace reventar de risa.
Querida Charlie… He vuelto.
—  Con amor, Saturno.