los escotes

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AESTHETIC: LOS SIGNOS COMO DÉCADAS - ‘’Géminis’’ 90′s

  La moda en los años 90 no
 estuvo caracterizada por un estilo específico, sino que más bien se 
definió como un impulso de las personas por marcar su individualidad a 
través de la ropa. A esto se sumaría el aporte de algunas tendencias 
musicales.


Lo que sí está claro, es que en estos años se relajó la atmósfera ochentera, típicamente fastuosa y exuberante, para dar paso a la simplicidad y a la comodidad. Es así que el prét-a-porter adquiere relevancia para la mujer.

En líneas generales, se destacan como usuales los pantalones de tiro bajo, los escotes prominentes y el jean que no pierde la presencia que tenía en los ochenta, sino que por el contrario, llega para quedarse; los desteñidos y rotos eran “plaga”.

Por su parte, las remeras cortas hasta el ombligo, resultaron ideales para lucir piercings y tatuajes. En cuanto a los accesorios, el uso de carteras y cintos se mantuvo.

Hay que destacar que la moda de esos años absorbió las influencias de algunos géneros musicales. Se puede advertir que el estilo Grunge, cuyo principal exponente fue Kurt Cobain, del grupo “Nirvana”, se hacía sentir sobre todo en Norteamérica, con pantalones desgastados y camisas a cuadros. El Rap también aportó lo suyo con pantalones y remeras sueltas, además de las características gorras de visera.
Un trío que no imagino

No se como empezó este juego, todo se fue dando de a poco, pero entre más tenemos sexo más exploramos y mejor es.

Hemos  hecho de muchas cosas, pero los juguetes sexuales se podría decir que fue el comienzo de todo, o el punto por el cual me animé a empezar a jugar, le coloqué un consolador, diciéndole que imaginara que la estaban cogiendo. Desde ese día en cada relación, hemos intentado subir un paso más en nuestros juegos, ese día tuve una fantasía, ver a mi mujer gozar con otro hombre. 

Como les comentaba, desde aquella noche algo cambió. No podía olvidar la fantasía, me volvía cada vez más loco. Muchas veces mientras teníamos relaciones, pensaba en ella con otro. Que pasaría? Como me sentiría?. Pasé mucho tiempo pensando en como decírselo.

Le compraba y elegía para ella ropa sexy, ya no escondía sus hermosos pechos y los escotes se hicieron algo de todos los días. Nunca grosera, pero ahora se viste muy sexy. 

Empece a creer que podía lograr mi fantasía una noche que salió con sus amigas y regreso borracha y mientras cogíamos – le grité – pareces una puta.

Ella se detuvo y me miró con una cara que nunca olvidaré, mezcla de lujuria y rabia.

-Ahhh, te gustan las putas?- me preguntó.

– No conteste nada

-Me vas a coger como a una puta?

-Si. Si. –respondí. Nos tiramos en la cama y cogimos como nunca, No duré mucho, la calentura de ella y la mía y todo lo que nos dijimos hizo imposible contenerme.

Por lo regular es caliente pero cuando se emborracha su personalidad  cambia, es mucho más desinhibida.

La rutina continuaba como siempre, pero en mi cabeza continuaba mi fantasía, no sabía que iba a reaccionar si le contaba.

Visitando a uno de mis clientes, conocí a un tipo, tenía mucha personalidad algo tosco, era fanático de las pesas, un poco musculoso, a cualquier mujer le gustaría pero a mi esposa no le gustan así, en fin hablando con  el me contaba de su basta experiencia con mujeres, le comente que cada vez subíamos más el nivel con mi esposa y que me estaba costando satisfacerla, me dio algunos consejos, pero le comenté mi fantasía y que el podía ser el apropiado, en ese momento se negó, me dijo que había hacer tríos y no le había gustado por que el sabía satisfacer a las mujeres y los esposos de ponía celosos, pues aquí es todo lo contrario, al fin acepto con sus condiciones, pronto nos hicimos amigos, nuestras charlas se basaban en los gustos de mi esposa para que ese día fuera especial.

Los sábados íbamos a cenar algún restaurante, le dije a mi esposa que fuéramos a cenar.

La inseguridad me mortifica, estoy nervioso, por suerte ella no se da cuenta.

Desde qué entramos le pedí una Margarita y cada vez que su copa esta vacía, pedía que la llenaran.

Tu me quieres emborrachar

Quieres qué sea tu puta?

Algo así le dije con una sonrisa picara y continúe pidiendo licor Para ella

Cada vez que ella quería irse le decía que se quedas un rato más, de pronto llego mi amigo, nos saludo y lo invite sentarse con nosotros, mi esposa me dio un golpe por debajo de la mesa lo que intérprete que no le había gustado que el se agregara a la mesa, la ignore y continúe pidiendo bebidas para todos.

Después e 1 hora de beber y platicar el mesero nos comunico que iba a cerrar, mi amigo nos dijo que siguiéramos en su casa, pero

Mi esposa no le gustó la idea, por lo que sugerí nuestra casa, mi amigo acepto rápido y mi esposa no pudo negarse.

En casa pusimos música y continuamos bebiendo, claro hacia más fueres la bebidas de mi esposa, cuando creí que estaba algo bebida la

Saque a bailar y bailando le toque las nalgas y me dijo, que allí estaba mi amigo, eso quería decir que no  sospechaba mis planes.

Más entrada la noche me dijo que estaba algo borracha que iba recostarás un momento, fue a nuestro cuarto. Esperamos unos minutos, coordinamos detalles y nos dirijamos al cuarto.

Cuando entra la mi esposa estaba recostada boca abajo, estaba ya en ropa interior abajo, arriba una blusa transparente.

Me acerco su espalda y poco llego hasta sus caderas, ella abrió sus piernas ligeramente, inicie frotando su sexo con mis manos, ella se relajó, metí uno de mis dedos suavemente en su sexo, mi amigo se acercó medio su mano en la parte superior, acariciando sus hermosos pechos, ella no se hacía dado cuenta que 4 manos la acariciaban.

Mi amigo hábilmente envolvió sus manos alrededor de sus pechos, aprentando y pellizcando sus pezones, mi esposa daba pequeños gemidos, el calor iba en aumento, quitamos su ropa interior, ahora fue mi amigo quien medio 1 dedo en su sexo, al ver que estaba húmedo medio su segundo dedo, arrancando un pequeño gemido.

Mi amigo era musculoso, así que la hizo girar, yo rápidamente la bese y levanté su blusa, dejando ver sus hermosos pechos, pero impidiendo que nos viera.

Mi amigo con su lengua siguió el contorno de sus labios vaginales, yo acariciaba sus pechos con precaución para que no notara la presencia de otro hombre, el jugaba con su lengua en su sexo, mi esposa arqueaba la espalda y se retorcía.

El regreso a meter sus 2 largos dedos en el sexo de mi esposa, sacando y metiéndolos, deslizo un 3 dedo, ella dio un pequeño grito, pero no se quejó, al contrario empujo sus caderas para sentirlos dentro.

Moría de ganas de entrar en ella, mi amigo continuaba metiendo los dedos, ella me dijo:

– entra ya

no te gusta le pregunte,

Si me gusta pero entra ya,

Se levantó y vio a mi amigo, que esta pasando me grito, pero mi amigo se acercó a ella, la intento besar pero los labios de ella automáticamente se apartaron de los el, incluso trató de separarse de él de un empujón lo que le fue imposible. El continuó besándola mientras su mano recorría su espalda, su cintura, su cadera, su pecho…aún así ella no respondía al beso.

El rodeaba su culo con sus enormes manos, ella movía la cara evitando los besos de el, ella lo empuja, pero el es musculoso no consigue moverlo, el mete la mano en el pelo para que no la mueva y le estampa un beso, que ella no responde, este era mi sueño, pero empezaba a dudar si estaba bien.

Después de unos minutos el la seguía presionando junto al el, ella luchaba menos fuerza, aproveche la abrace por la espalda, dando besos a sus cuellos y espalda, ella se quedo como una maniquí,

Inmóvil, pero yo besaba  su espalda y su cuello, con mis manos presionaba sus caderas, el la besaba lentamente sus pechos y con sus manos acariciaba todo su cuerpo, mientras  cerca de su  oído le susurro:

YO TE PEDI QUE SALIÉRAMOS . TE ESCOGI LA ROPA . TE PEDI BEBIDAS.  TE PIDO UNICAMENTE QUE LO DISFRUTES , TE LO COJAS BIEN PARA QUE JAMAS EN SU VIDA SE OLVIDE DE TI. SONARÁ A PRESUNCION, PERO QUIERO QUE SEPA EL MUJERON QUE TENGO.

El la levanta con sus fuertes brazos, y  la tira en la cama, el se tira sobre ella, los ojos de el brillan de excitación, se apoya en los codos de mi esposa, de modo que queda atraca con su peso, aprisionandola, le abre las piernas con sus rodillas, para que sienta su erección, continúa besándola, beso que ella no corresponde, no soporto más cuando estoy a punto de intervenir, mei esposa da un gesto me hace dudar,  ella abre sus piernas y mueve sus caderas levemente.

Ahora “vas hacer mía” la amenaza,

El levanta las rodillas, dejando el sexo de mi esposa a su placer, coloca la punta de su miembro erecto delante de su sexo, y la penetra con fuerza, el pene de el es mucho mas grande de lo que esta acostumbrada.

Aaay!!! — Grita mi esposa

Estas muy cerrada, es posible que te duela un poco – le dice mi amigo con una sonrisa burlona.

Retrocede su miembro lentamente y vuelve a penetrarla, mi esposa grita de nuevo.

Mi esposa en tono de suplica que lo haga suave, el la ignora y continua entra y sale violentamente de su cuerpo, a medida que el la penetra empiezo a ver que mi esposa mueve las caderas con la de el, ella acelera los gemidos, el la embiste con fuerza, cada vez mas deprisa, el la penetra sin piedad, aun ritmo implacable, ella mantiene el ritmo de sus embestidas, el la besa bruscamente, ella recibe el beso, puedo escuchar la respiración agitada de mi esposa a medida que la penetra.

— Ay, por favor grita mi esposa, pone su cuerpo rígido y estalla un gran grito, el también grita, da las ultimas embestidas mientras vacía toda su leche dentro de ella, se quedan inmovibles jadeando, están bañados en sudor.

Tengo sensaciones encontradas en mis pensamientos, nunca había visto a mi mujer coger o moverse así … estoy impresionado con lo que acabo de ver.

El sigue dentro de ella la besa suavemente y muy despacio, empieza salir dentro de ella.

Me acuesto a un lado y le pregunto

— Te ha hecho daño?

pero su rostro de satisfacción lo dice todo. su respuesta es:

— Me gustaría volver hacerlo y me besa sumamente, esta muy sudada y llena de leche, estoy seguro que esta cansada y satisfecha pero quiere sentirme.

Me coloco sobre ella y inicio a meter mi miembro que no es tan grande como el de mi amigo, ella da un pequeño gemido, su vagina esta mojada pero las paredes su vagina aprietan mi miembro, poco a poco inicio a tomar ritmo y aumentar la fuerzas de mis embestidas, ella se mueve, no tan deprisa pero si lo suficiente para hacerme disfrutar del ella, continúe con las embestidas hasta que inicie a sentir que me corría, grito su nombre mientras me vacío mi leche dentro de ella.

— Es lo que habías fantaseado? me pregunta mi esposa

— Supero las expectativas

Cuando creí que había terminado mi amigo, estaba allí con su miembro casi erecto, le acerca su miembro a su cara, le pide que lo masturbe.

Mi esposa ha estado con 2 hombre, ha tenido un gran orgasmo, hizo un gran esfuerzo en su primera sesión de sexo, no se si por que querría volver a tener el miembro de mi amigo dentro de ella, pero olvido el cansancio, se inclino y rodeo el miembro con su mano, el cierra los ojos, mi esposa mueve su mano arriba y abajo, se inclina mas, coloca los labios alrededor de su miembro y chupa de forma decidida, escuchamos los gemidos de el, pasa la lengua por la punta de su impresionante erección, ella chupa cada vez mas deprisa, podía ver que ella le daba un placer excitante, por la forma que el gemía y se retorcía.

Vasta de “sexo vainilla” exclama el, ni siguiera se que es sexo vainilla, rápidamente abre el closet y saca una corbata, de acerca a mi esposa, no nos da tiempo de pensar, cuando me doy cuenta ya tiene a mi esposa inmoviliza debajo de el, con las manos extendidas y sujetas sobre su cabeza,  y le ata las muñecas con la corbata a la cabecera de la cama, tira del nudo para verificar que este bien atada.

Mi esposa está atada a la cama y por increíble que parezca esta excitada, esta indefensa  a la espera de sus movimientos.

Sale de la habitación y regresa con un vaso lleno de hielos, escucho el tintineo de los hielos en el vaso, toma un hielo y lo mete en su boca.

Se inclina y le da beso pasando el hielo de su boca a la de mi esposa, toma un hielo, lo pone sobre  sus labios, luego desciende por su cuello, pasando por sus pechos, hasta llegar a su vientre.

Pone le hielo en su ombligo haciendo un pequeño charco de agua fría, ella mueve sus caderas, pero el le indica que no se mueva o tendrá que atar su pies también.

Se acerca a sus hermoso pechos, besa y tira de sus pezones con sus labios fríos.

Toma otro hielo y lo pasa al rededor de su pezón derecho, mientras tira del derecho con sus labios, ella gime y lucha por no moverse.

Luego desliza sus dedos helados hacia su vientre, el agua del ombligo se derramó, el lo chupa las gotas con sus labios, introduce 2 dedos en su sexo, ella lanza un gemido, traza círculos con su dedo, buscando su critoris, cuando lo encuentra lo presiona y ella se agita.

Se inclina y la besa son dejar de mover rítmicamente sus dedos, repite esto una y otra vez, ella está indefensa ante la tortura erótica,

La toma y le da vuelta tomándola por sorpresa, como tiene las manos atadas se apoya sobre sus codos, empuja las rodillas para que levanté el trasero y le da una fuerte nalgada, antes que pueda reaccionar da otra nalgada y la penetra con una repentina embestida, ella grita está teniendo otro orgasmo, el continua dando  embestidas, el empuja una y otra vez hasta el también termina gritando y gimiendo.

Ella se queda en la cama tumbada con los ojos cerrados, lo miro aturdido y me dice te toca, veo a mi esposa exhausta, como quieres cogertela?

Vamos me dice como quieres cogertela, bueno respondo nunca la he tenido sexo anal, vamos cogetela por el culo, pero la veo cansada, bueno lo haces vos o lo hago yo.

Ahora soy yo quien la gira, coloco un hielo en su ano y introduzco un dedo, ella gime, preparo mi miembro y lo introduzco, ella grita de dolor, empiezo a empujarlo y ella grita y gime, su culo es tan estrecho que siento en mi miembro como lo voy rompiendo, ignoró sus quejidos,  saco y empujo mi miembro, empiezo a tomar ritmo y ella se mueve conmigo, es tan excitante que me ánimo a pegarle una nalgada, ella gime,  repito la opresión hasta que vengó en su ano.

Cuando terminó mi amigo ya no está allí, desato a mi esposa y la abrazo.

Me pregunta si es como lo había soñado, y le digo que mejor aún.

Estarías dispuesta a repetir el otro sábado?

Seeeee!!

Amalia pertenecía a lo que ella misma calificaba como una “familia de mierda”, su padre era un borracho ludópata al que su madre expulsaba constantemente de la casa, su hermano era un recuerdo vago y borroso materializado en una foto que se iba descolorando irremediablemente por el paso del tiempo, puesto que había muerto hacía ocho años en un accidente tratando de huir de la policía, su hermana menor era una incipiente aprendiz de puta que provocaba a hombres casados y hasta su propia y querida madre que parecía escapar de los defectos graves, ostentaba el vicio de inventar mentiras en torno a toda la gente.
Amalia tenía diecisiete años y ningún amigo que pudiera llevar ese nombre con todas las letras, desde hacía mucho permanecía sola porque su mejor amiga Jessica se había mudado a la capital junto con su hermosa familia buscando la oportunidad de una vida mejor y no había querido reemplazarla con nadie. No salía mucho de casa, pero tampoco socializaba demasiado con su familia, se la pasaba encerrada en su habitación, meditando qué haría de su vida al recibirse del secundario.
Amalia amaba a un chico y él la ignoraba. Este muchacho era su vecino, y lo que ella no sabía es que no le hacía caso por sus inclinaciones homosexuales que le hacían preferir un pecho plano a un par de pechos.
Amalia comenzaba a sentir deseos por experimentar un romance, y se le estaba agotando la paciencia de escuchar las anécdotas sexuales de su hermana que había debutado apenas cumplido los catorce años con el tío de una compañera suya que siempre la miraba a la salida del colegio.
Amalia odiaba tener que ponerse los auriculares para no oír las discusiones de sus padres, y detestaba también escuchar las veces en que su madre accedía a tener sexo con su padre, como cuando llegaba pulcro y sobrio a la casa. Los gemidos de su progenitora le daban escalofríos y las palabras llenas de excitación de su padre la asqueaban.
Amalia aceptó ir a un cumpleaños al que fue invitada con una semana de anticipación, su madre alegre le compró ropa y le dijo que sería una buena oportunidad para conocer a un joven, porque la veía muy sola y la creía necesitada de diversión.
Toda la semana se la pasó pensando que no se dejaría manosear por nadie en caso de que quisieran propasarse con ella. Eso lo imaginaba convencida de que sucedería, porque el vestido que se pondría era muy seductor y enseñaba más carne de la que ella hubiera mostrado nunca.
Amalia llegó al salón de fiestas y se sentó en la mesa asignada. Leyó los nombres que estaban en los asientos y uno le llamó más la atención que los otros “Elías Demian Nuñez”, comenzó a jugar con la servilleta de tela esperando que llegara el resto de personas.
Amalia descubrió que el tal Elías tenía una buena sonrisa, una voz preciosa, abundante cabello castaño y ojos azules. Le gustaba su aroma y le atraía que llevara un traje azul con camisa blanca y corbata.
Amalia y compañía disfrutaron de los manjares, hasta que llegó el momento de ponerse a bailar. La música estaba a todo lo que daba y los juegos de luces convertían el tranquilo lugar en un boliche cualquiera.
Ella aceptó bailar con Elías, aunque no supiera mover los pies, ni la cintura y menos que nada el cuerpo en su conjunto.
Él le elogió los zapatos y Amalia lo creyó gay, cosa que lamentó mentalmente hasta el momento en que le halagó el escote, lo que instantáneamente le provocó una sonrisa delatora.
Elías le robó un beso, y ella le robó tres. Comenzaron a besarse como si no les importara romperse los labios o quedarse sin dientes con los impactos de sus bocas.
Una vez saciados de demostraciones afectuosas, volvieron a sentarse para conversar un poco.
Amalia le dijo que el año que viene quería mudarse de su casa, que su mayor deseo era conseguir un empleo que le permitiera alquilar un lugar pequeño para ella y que le alcanzara para pagarse sus estudios de periodismo. Que tenía grandes ambiciones y que confiaba en su inteligencia y perseverancia.
Elías que la escuchaba atentamente le dijo que podría ayudarla con el tema del trabajo, que conocía a mucha gente, y que aunque le sonara apresurado o ridículo, él podría ofrecerle irse a vivir juntos. Enseguida al notar la cara de Amalia le aclaró que el alquiler se le estaba poniendo difícil y que podrían compartir gastos.
La noche siguió avanzando y la calentura se fue acrecentando entre ellos. Amalia impulsada por tantas anécdotas de su hermana le preguntó a Elías si podría conseguir un preservativo para dejar de lado su virginidad. Él hizo que la joven metiera la mano en su bolsillo y sacara la cajita que llevaba preparada para la ocasión.
Amalia y Elías se fueron a un lugar aparte, bien resguardado del resto del mundo. Él le levantó la falda y ella se bajó su ropa interior de encaje. La penetración fue tan suave y ella estaba tan excitada que no sintió dolor ni nada. Lo disfrutó como si hubiera nacido para tener sexo.
Amalia volvió a su casa a las siete y media de la mañana, en el auto de su amiga, la cumpleañera. Y una vez cambiada y metida en la cama, se puso a observar el techo con una sonrisa inmensa.
Amalia sabía que le esperaba un buen futuro, y que haría todo lo posible para no tener una familia de mierda, ni ser una ramera alcohólica de cuarta…
Y así se durmió, soñando que cumpliría todo lo que se propusiera.
—  Patricia Medina
Los escotes atrevidos reinaron en Premios Juventud

Las famosas y otras no tan famosas desfilaron por la alfombra de Premios Juventud haciendo hasta lo imposible por llamar la atención. Y aunque cada una recurrió a un estilo propio, los escotes fueron el punto en común de muchas de las luminarias. El evento de la música vio en todo su esplendor a estas féminas mostrando piel, y aunque a algunas los escotes le imprimieron mucha sensualidad, otras rayaron en el extremo. Dinos quién te gustó más y quien definitivamente no

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Premios Juventud 2017

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No tengo amigos.
Pero soy yo el culpable de todo el silencio.

No sé reír sin ganas,
no sé escuchar sin hambre,
ni sé llorar sin lágrimas.

No soy sociable, ni simpático, ni siquiera amable.
Odio las fotos, los espejos y los cristales de los coches.
A veces sonrío pero nunca lo bastante
como para que alguien pudiera confundir
paisaje con felicidad.

Estoy al borde del abismo por decisión propia,
estuve en otros precipicios por inercia del amor.
Me cambiaría ahora
pero es tarde.

He visto los mejores escotes del mundo
en una sola mujer.
He prometido no volver a decir su nombre.
Aunque yo nunca he cumplido una promesa.

Nunca he podido evitar trastocar los propósitos del año nuevo,
en febrero ya ni siquiera me acuerdo de olvidarte.

Sigo fumando,
no salgo a hacer ejercicios por el paseo marítimo,
ni he dejado de masturbarme a diario.

Si fuera realista diría
que lejos estás mejor.
Pero soy pesimista y pienso
que lejos mejor muerta.

Supongo que el desamor me queda grande
como los pijamas que me compra mi madre cada reyes.

Hace trescientos cuarenta y seis días que no lloro,
alguien podría pensar que es carencia de sensibilidad
yo creo que simplemente  me faltan  los motivos.

Ahora que nadie dice adiós
es complicado ponerse triste y que te crean.
La moda del hasta luego es sin lugar a dudas
la más malvada de todas.
Supera al tanga incluso.

Si supieras a cuantas personas he perdido en un hasta luego
el hasta nunca te parecería un recurso poético
para que el dolor atravesara este folio.

Una vez, una sola vez en mi vida me dije te quiero.
En realidad era a ella
pero en aquellos tiempos estábamos tan unidos
que ni sabía diferenciarme.

Ahora me odio.
O la odio.
Tampoco lo sé.
—  Ernesto Pérez Vallejo
Zendaya apunta y dispara hasta el número uno de las más elegantes

Zendaya apunta y dispara hasta el número uno de las más elegantes

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Los escotes interminables son los protagonistas.

Escotes, aberturas, hombros al descubierto y nuevos materiales, así podemos resumir la semana de las más elegantes

Zendaya es la protagonista de nuestra lista. La cantante es una de las adolescentes con más influencia del mundo, con más de más de 20 millones de seguidores en Instagram y una legión de fans incondicionales.

La cantante se ha colado asimismo en las listas de mejor vestidas del momento, dominio del maquillaje y obsesión por el ‘nail art’, no han pasado desapercibidos para nadie. Tampoco para nosotras, que le damos el primer puesto en nuestro Top 10.

Echa un vistazo al resto de la lista en nuestra galería:

Las más elegantes de la semana 25, Zendaya

Todo al rosa, con stilettos, vestido y make up, la cantante acertó y conquistó.

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Las más elegantes de la semana 25, Sutton Foster

Este vestido estampado es todo lo que queremos en nuestro armario. Las sandalias, de 10 también.

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Las más elegantes de la semana 25, Laura Harrier

Escote de vértigo sólo apto para las más atrevidas.

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Las más elegantes de la semana 25, Molly Bernard

Verde y nude, los pantones perfectos para una pelirroja.

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Las más elegantes de la semana 25, Ashley Laconetti

Escote de vértigo y falda asimétrica, un vestido de ensueño para la época estival. Las sandalias no pueden gustarnos más.

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Las más elegantes de la semana 25, Isabella Amara

Un vestido 'shoulder off’ en un color vibrante, estupenda elección para una cita veraniega.

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Las más elegantes de la semana 25, Hilary Duff

Vestido de gasa estampado con un corset, es la elección de la actriz y no puede ser más acertada.

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Las más elegantes de la semana 25, Marisa Tomei

Un estilismo algo complicado que, sin embrago, funciona.

Source: Woman.es

Las más elegantes de la semana 25, Veronica Dunne

Misteriosa y seductora, la actriz eligió el negro total para la premiere de Spiderman.

Source: Woman.es

Las más elegantes de la semana 25, Karen Gillan

¿Terciopelo para los meses de verano? En circunstancias normales diríamos que no, pero este vestido merece estar entre las más elegantes.

Source: Woman.es

Las más elegantes de la semana

Source: Woman.es

Dicen que no hay problemas en México, que no se equiparan con lo que sufren miles de mujeres en otra parte del mundo, y no, no quiero decir que lo que hay aquí es más importante pero sí habla de un problema mundial machista… 

En México no pasa nada, entonces cómo te explico que años después de que salí de la primaria, mis padres y yo nos enteramos que una compañera fue vendida a los 11 años de edad a un señor para que se casara. ¿Qué son los asesinatos? ¿Las violaciones diarias? ¿La violencia de palabras en las calles? ¿La sexualización de un puto escote? ¿los estereotipos? ¿la discriminación? Dime, a qué se le llama eso… 

No vengan a decir que en México no hay problemas de género ni de libertad sexual.