los cubanos

“Ella sabe de falsas promesas, de engaño y llanto sin amparo, de marcas, bebidas y salidas a lugares caros. Los dos lados de la vida y sabe sufrir riendo. Ella tuvo que aprender a ser mujer antes de tiempo, ella vive ardiendo pero de frialdad se viste, tiene la fuerza de cientos y la mirada de una niña triste, ella resiste, se controla acompañándose a si misma, eso abisma el prisma de una isla sola. Sola tuvo que aprenderlo todo! buscar su vida y ganarse la vida a su modo, se aprendió el todo o nada y a luchar codo con codo, fingió no ser brillante como un diamante enterrado en el lodo. 


Sabe de apodos y de modas al detalle, calcular profundo y manejar asuntos en la calle, sabe hacer que quién la conozca nunca olvide su nombre y conoce mil secretos para enloquecer a un hombre. Nadie sabe dónde, cuándo y cuanto puede florecer su amor, de indiferencia hizo su escudo protector, se comporta según la situación y el contexto, porta máscaras y siempre avanza tras un plan maestro. Lo cierto es que nadie sabe cuántas lagrimas derrama, nadie sabe cuan tierna y dulce puede ser cuando ama. Ninguno en el teatro de su vida comprendió la trama, la miran para solo ver el horizonte de su cama”