Lo increíble no es que te ame de una forma desmesurada, ni siquiera que no pueda explicar como te amo. Lo increíble es que cada día te amo un poco más, aunque sea una cantidad mínima, pero un poco más. Cada que conozco otro de tus recovecos, o uno de tus defectos, los encuentro todos perfectos. Perfectos para mí. Perfectos para mi locura. Si fueses cuerda, y yo un hombre normal, este amor no fuese tan bello como lo siento. No lo entendemos, es cierto, pero nadie nunca ha tratado de explicar el arco iris, y eso no disminuye su belleza. Preferimos decir que los duendes de Irlanda los utilizan para alcanzar su oro, como nosotros usamos el amor para llegar el uno al otro. Es amor, vida mía, y sigue creciendo a pesar de los tropiezos. Ámame con eso que llaman locura, y yo te prometo nunca ponerle una camisa de fuerza a nuestro amor.
—  Marcos J. Ramírez