lo que importa es lo de adentro

CARTA A MI FUTURA HIJA:

Ojala pudiera preguntarte qué nombre quieres usar el resto de tu vida. Si te gusta ponerte medias en las noches. Cuál palabra prefieres aprender primero.

Cuando ya puedas decirme todo eso, te voy a enseñar a que no construyas una casa grande para sentirte más pequeña. Que no seas una refugiada de guerra dentro de ti misma, con un miedo constante por no saber cuánto tamaño mereces ocupar.

A que no pidas una taza de sopa fría, cuando tu novio se devora el lugar entero, incluyéndote a ti.

A que nuestros cuerpos no son frutas, “figura manzana”, “figura pera”, “media naranja”. Eres entera, completa, intacta, ininterrumpida, de carne y huesos que sobresalen o se esconden como el sol que no tiene que decidir en qué lugar del cielo quedarse.

A que no resientas que tus fronteras no son suaves como chicle de fresa, como las niñas de las películas de amor. Son pedazos de caramelos rotos, que rompen dientes al masticar y cuestan más deshacer.

A que no tienes que ser chupón rosado, lazo rosado, Barbie rosada, cuaderno rosado, vestido rosado, Power Ranger rosado, aparatos rosados, cabello rosado, chequera rosada, tacones rosados, muebles rosados, ataúd rosado.  Pero que si lo eres, yo misma te teñiré el pelo.

Quiero que sepas que cuando un niño llamado Carlitos te empuje en tu salón de preescolar no quiere decir que le gustas.

Que cuando Juan te diga nombres en clases de literatura no quiere decir que trata de esconder  su atracción por ti.

Que cuando tu primer novio Gabriel te grite en frente de tus amigos no quiere decir que es apasionado y se preocupa por ti.

Que cuando Andrés te presione tan fuerte contra el volante del carro, que puedes sentir tus costillas saliendo de tu pecho, no quiere decir que te quiere.

Que cuando un adulto llamado Tomás te empuje en la sala de tu casa, no quiere decir que te ama.

Cuando tu corazón sea lo más pesado que llevas encima, no lo dejes convertirse en piedras dentro de tus bolsillos mientras caminas al agua. Cuando comparen tus ojos con el cielo, recuerda que eres una tormenta. Cuando traten de llenar tus vacíos con una boca de ron y promesas, asegúrale que no necesitas las promesas. Cuando te hagan un cumplido, no lo dudes, no te pongas roja.  Cuando te encierren en el cuarto, rompe la ventana. Cuando te toquen y no sientas nada, bésate las palmas y afirma que no eres tú el fantasma. Cuando el profesor se equivoque, corrígelo. Cuando te llamen en la calle, no sonrías, por nadie. Cuando te enamores de un artista, no lo dejes convertirte en su musa: tus pecas no son un cuadro de Jackson Pollock. Cuando tus amigas te digan “los hombres son así”,  tranca la puerta.

Y cuando estés sola en tu cama pensando en la curvatura de la espalda de aquel que pudo haber contado los lunares entre tus piernas pero no lo hizo, llora. Pero no por él. Llora por todas las veces que oíste “No llores, eso es de niñas” a tus hermanos, primos, vecinos, amigos. Llora por todo lo que ellos no lloraron. Llora hasta que inundes tus sabanas. Haz un océano. Ahógalos.

A pesar de todo, quiero que sepas que siempre vale la pena pasar noches despierta pensando en la memoria de un rostro hasta desgastarla. Que las semanas que pasaste con el olor de su piel como vestido no fueron un desperdicio. Que no te arrepientas de crear un idioma secreto con sus besos o de leer braille en su piel.  Que dejar en órbita algunas lunas  nombradas con partes de su cuerpo no es grave.  Que no importa cuánto tiempo pasaste tratando de limpiar los espejos de tus adentros, empañados por su respiración; esconde el vodka, cierra las ventanas, porque te voy a enseñar que el romance más importante es el de tu sangre como ríos, constantemente buscando salidas en tu cuerpo, para tejer nueva piel sobre tus heridas y poder mantenerte toda, completa, adentro.

anonymous asked:

Se que esto no va con su página . Pero antes de tomar una decisión me preguntaba si me podéis decir ¿cual es la razón de vivir si no le importo a nadie y estoy sola constatemente?

Estás totalmente en lo correcto.  Este no es el espacio para estas preguntas, por eso te invito que te pases por imaginaciondeotromundo, es mi blog para hacer preguntas y responderé todo lo que necesites. Amo este tipo de preguntas porque son profundas, me hacen pensar muchas cosas y me producen respuestas largas.

Comencemos por lo primero: ¿por qué tener miedo de algo tan normal y natural como la soledad?  Todos estamos solos.  Nacemos, crecemos y morimos solos, no importa si tienes un gemelo, si tu mamá te ama, si tienes un mejor amigo con el que compartes todos los días, siempre estamos solos. Por eso la soledad no es nada malo, ni algo a lo que le debamos tener miedo, rabia o desconocimiento. Es algo natural a lo que debemos vivir.  Y por eso mi primera recomendación es que explores ese miedo, no morirás en el intento, pero sólo cuando puedes estar bien en soledad logras estar bien con otras personas, porque aprendes a conocerte, y cuando te conoces aprendes a cuidarte y cuando te cuidas comienzas a amarte y si te amas creeme que tus relaciones con las personas mejorarán mucho.  Seguirás estando sola, pero tendrás mejores relaciones, si es eso a lo que te refieres.  Ve a cine o a teatro sola, luego medita en tu cuarto y finalmente puedes ir a la naturaleza y conectarte con lo más puro, y verás que la soledad no tiene nada de malo, y por el contrario aprenderás mucho.   Y además, cuando tú te amas, no necesitas improtarle a alguien más, porque tú te importas a ti misma, y no necesitas aprobación de nadie más.  Si tu te importas, ¿para qué más?   La luz viene de adentro, y sólo en un viaje interior puedes lograr la iluminación.  Las personas en un estado puro de conciencia producen luz y pueden proyectarla al exterior. 

Por otro lado, con respecto a la razón de ser de tu vida, tú debes de saberlo, porque hay algo dentro de ti que quieres todo el tiempo. Es como respirar, tú no cuestionas respirar, tienes que hacerlo porque sino mueres, así mismo es tu razón de ser, cada uno tiene una misión, pero eso sólo lo sabes tú. Y cuando haces eso que amas, las cosas salen muy bien. Algunos nacieron para ser panaderos, otros pintores, otros contadores, otros conductores, otros profesores, y cuando haces lo que amas, das lo mejor de ti y eres feliz tú y haces feliz a los demás, así que nunca cuestiones eso que amas. 

Finalmente, creo que es un poco complejo explicar esto y mucho más difícil entenderlo, pero ¿sabes?  Yo tengo un sueño en la vida, un deseo, una meta y una aspiración.  Básicamente todo lo que te he dicho lo he aprendido de una artista que me ha enseñado demasiado de esta vida, y es que ahora con toda la tecnología, el dinero y el éxito las cosas importantes se quedan sin tiempo y nadie nos enseña de qué trata la vida y por eso llegan las dudas, las crisis, los vacíos, y no es enseñando sino a través de experiencias que las personas pueden llegar a aumentar su conciencia.   Esta artista de la que te hablo tiene métodos que llegan más fácil al alma y logran transformar tu vida.  Mi deseo es conocerla porque mi misión en la vida es ayudar a la gente, y creo que es la mejor forma de ayudarlos, porque yo no creo ni en psicólogos ni en antidepresivos, yo creo en el arte y la naturaleza.  El problema es que soy joven y ese conocimiento sólo lo posee ella, y sólo conociéndola podría ayudar a otras personas.  Espero pronto se haga realidad para hacer del mundo “un mejor lugar”

Tú necesitas ayuda y muchas personas necesitan ayuda y eso es lo que me hace vivir. Poder hacer que las otras personas crezcan. Sólo espero estas palabras te hayan ayudado en algo. 

Ojalá doliera menos.
Ojalá sólo doliera,
ni menos ni más.

Te quise.
Y qué horrible es afirmarlo
como parte de un pasado.

Ojalá pudiera
no sé.
Regresar.
Cambiar las cosas.
Olvidar, siquiera.
Evitar derramar lágrimas,
volver a encender sonrisas.

Fue bonito.
Fue.

Cuando hablo de ti
o escucho tu nombre,
o lo leo,
o lo recuerdo,
en mi mente aparece
una importante,
maravillosa
e irrecuperable
parte de mi vida.

Recordarte
con tus gestos y tus ocurrencias,
con tu falta de tiempo y tus disculpas.
Recordarte así
en esencia
es reconocer que me haces falta
pero que no debo torcer el brazo.
Qué horrible,
qué impotencia,
qué asco
luchar contra uno mismo.

Si te quiero o no
supongo que hoy no importa.
Si lees esto
—porque tú solías leer lo que te escribía—,
si me descubres desempolvando las intenciones
sólo entiende.
No es mi objetivo olvidarte,
pero tampoco puedo evitar que duelas.
Que duelas tan adentro
por estar tan lejos.
Que duelas
como si hubiesen vuelto a mí de golpe
todos los planes a futuro
y la única promesa que te hice:
el darte un abrazo.
Una promesa que duele como otras
que siempre quise hacerte y que
—al igual que todas—
no podré cumplir nunca.

Ojalá doliera menos.
Ojalá sólo doliera.
Hablar de ti es confesar mi tristeza en público.
Es ir en contra de mi orgullo
y de mi silencio
y de todo este ser que parece de piedra
pero que se rompe a escondidas
para que nadie se entere nunca
de que hasta a las personas más duras
nos duele la ausencia de alguien.
A mí me duele la tuya.
Me duele la mía,
cuando era tuyo
sin que lo supieses.

Tampoco quiero negar
que si volviera a conocerte,
si esta fuera la primera vez que hablamos,
si mañana nos tocara dar otros pasos,
si comenzáramos de cero en la vida
y en la memoria,
no descansaría nunca
por lograr encerrarte conmigo,
en mí.
Haría las cosas más fáciles,
dejaría mi orgullo de lado,
mataría a golpes mi indiferencia,
construiría puentes entre tanta distancia.
Y te querría.
Te desearía.
Te amaría.
Incluso más que antes
porque esta vez me daría más libertad,
dejaría de tener miedo.
Me arriesgaría.

Pero hoy duele.
Ojalá no.
Pero es así.
La única palabra que le faltaba a este crucigrama
no era «amor», era «adiós».
En este y otros juegos,
y aunque no me arrepienta,
ni, de momento, quisiera cambiar nada,
los dos perdimos.
Los dos por igual.
Yo por quererte tanto,
tú por apagar la ilusión.
Los dos por sufrir lejos.
Cada quien alimentando el orgullo.

No importa.
Hay cosas que son necesarias,
como, por ejemplo,
recordarte ahora,
mientras escribo
y mientras me miro a mí mismo
desde arriba, incapaz de levantarme
por mi gusto masoquista de revolcarme en el remordimiento.
Cosas necesarias como el que hayas llegado
y te haya abierto la puerta.
Cosas como terminar
sin haber comenzado nunca.
Como aceptar que hoy soy todo
lo que nunca pensé ser.
Que hoy sé tantas cosas bonitas
porque tú me las enseñaste.

No quiero despedirme.
Pero es que ya nos hemos ido hace tiempo.

Regresar
o querer hacerlo
no sería otra cosa que
un deseo frustrado.
Casi como el quererte.

Y te quiero.
Ya no como antes,
pero cuánto me hubiera gustado.
—  Cautiva libertad | Heber Snc Nur
Los signos en invierno ❄

Aries: -sale a explorar el terreno cubierto de nieve y regresa casi dos semanas después -

Tauro: -al principio no quiere salir pero Escorpio lo convence y lo deja olvidado afuera -

Géminis: -a el no le importa, se la pasa adentro jugando videojuegos -

Cáncer: -libra lo obliga a crear muñecos de nieve para el -

Leo: -No sale de la casa, en vez de eso se queda en su computadora viendo Tumblr -

Virgo: -se queda en casa limpiando por que Acuario, Escorpio y Capricornio la tienen hecha todo un desastre -

Libra: -disfruta de chocolate caliente mientras ve a Cáncer congelarse -

Escorpio: -Acuario y el tienen una guerra de bolas de nieve. Hasta ahora Escorpio va ganando -

Sagitario: -esta haciendo ángeles de nieve -

Capricornio: -es el único preocupado por Aries -

Acuario: -gritando femeninamente mientras Escorpio le lanza bolas de nieve -

Piscis: -Esta en su cama hecha bolita para mantenerse caliente -

superficialidades

a todo el mundo

le importa tu disfraz,

lo que llevas arriba

y lo que te gusta aparentar


nadie se fija

debajo de la cabellera,

de las pestañas,

o la cremallera 


porque aunque son necesarias

importantes nada

y no digo “lo importante es lo de adentro”

pero un poco de apreciación,

interna por supuesto.

adornar el interior

y hacer un contrapuesto:


si tu cara es agraciada

te felicito, 

bienvenido a la manada

de lobos que solo aullan

repitiendo todo

y sabiendo nada


pero si tu corazón es el agraciado

eres bienaventurado

aunque sea difícil de ver

eso es lo que va quedando

lo que importa

y deberías ir apreciando


porque cuando ya no estén,

(al terminar el camino)

les gustaría ser recordados

por sus raíces y almas,

y no por sus flores y pieles

que al final, se deshojaron

pudrieron

y en polvo se convirtieron


- p.v

¿Y qué importa si nadie te escucha, si lo que realmente necesitamos es expresarnos? Puedes hablar, gritar, escribir, pintar, hacer música o hacer lo que sea. No necesitas de público, cámaras, aplausos o likes. Ni siquiera necesitas a alguien contigo para sacar afuera lo que sea que tengas adentro. Como si al resto les importara o como si dependiéramos de ello. En realidad no necesitas a nadie para decir o hacer lo que quieres o lo que necesitas expresar. Mientras sean tus ideas, tus pensamientos y tus sentimientos y uses tus propias palabras, tus propios colores o tus propios acordes, y no los de alguien más, será algo tuyo y será genuino y auténtico en verdad. Ya que sólo necesitas hacerlo por ti y para ti.

Hoy estoy usando lencería de encaje negro, solo para saber que la llevo puesta. Y debajo de eso, estoy absolutamente desnuda. y tengo piel, kilómetros y kilómetros de piel tengo para cubrir todos mis pensamientos como una envoltura plástica, es trasparente,y se ven las sobras de la noche anterior que están adentro, y a pesar de lo que pienses, Mi piel es suave y lisa, Y fácil de herir.  Pero eso no importa ¿Verdad?,  No te importa lo suave que es mi piel. solo quieres saber que hacen mis dedos en la obscuridad, ¿Pero y si todo lo que hacen es abrir las ventanas para ver los relámpagos entre las nubes? ¿Y si todo lo que anhelan son pasamanos para escalar y respirar el aire fresco?

El miedo no es un apéndice, por eso no importa el cambio, no importa qué tan grande sea porque el miedo no es algo que persigue, no imita ni invita, el miedo es lo que somos, hace parte de todo lo que hay. El miedo no es una variable, es una constante porque está adentro, se adapta porque nosotros nos adaptamos. El miedo no es la sombra de la que habla la observación poética, es el límite, la frontera que es imposible de traspasar a menos que exijamos cambio, pero el cambio es solo un reflejo, cambia el espejo pero el miedo no muta, no enmudece ni mucho menos se erradica. No hay escapatoria.

Aúllame a aullarte.

Merecíamos cosas mejores. Mucho mejores. Pero mejor no siempre significa correcto y siempre nos quisimos a nosotros.

Qué chinga que cada quien acepte el amor que quiera merecer. Todos los días parto el cielo con la garganta pintada de rojo dejando claro que nosotros sí tuvimos los huevos de tener el que quisiéramos. No importa si merecíamos más o menos. Teníamos exactamente el que nos salía de los poros.

A todos lados íbamos rompiéndo todo y nos rompíamos uno al otro en frente de todos nuestros amigos porque nos encanta cómo sabe sentarnos en el piso de la cocina a pegar las piezas cuando nadie más nos ve.

Porque si  ninguna emoción nos hace sentir más vivos que el dolor y nadie puede lastimarse más que nosotros, estamos muertos cuando no estamos juntos.

Y no me asusta morirme antes de cumplir mis sueños. Lo que me tiene aterrado es algun día cumplirlos y dejar de sentirme vivo.

Las personas decimos que no sentimos nada porque creemos que es mucho más fácil escondernos en nosotros mismos si estamos vacíos. ¡Oh! Ojalá pudiera seguir siendo así de pendejo. Ojalá todas mis venas siguieran entumidas y qué delicia cuando ni siquiera me molestaba por tomarme el pulso.

Y no, las cosas no siempre se ponen mejor. Y la mayor parte de las veces se sienten clarísimos los cristales contra la piel mucho antes de ponerse soportable.

Y sigue habiendo días en los que me despierto por pura pinche inercia y existo mucho más de lo que vivo.

Cuando el cielo se rompa y se quiebren mis aullidos. Cuando mis dedos dejen de sangrar mi alma y cuando las llamas logren que por fin deje de llamarme, voy a seguir corriendo. Voy a recoger todos mis dientes de las banquetas y me voy a sacudir las suelas de los zapatos que jamás he podido llenar de la espalda.

Porque ¿En quién chingados te escondes cuando el juego que más le gusta al puño de amigos que tienes es encontrarte?

Tienes la suerte de haber perdido la cuenta de todas las veces que te sentiste vivo y jamás vas a poder olvidar qué sientes cuando te gritran las palabras que tú escribiste en la cara y significan más para ellos que para ti.

Eres todas esas las veces que no encontraste nada en el buzón de quejas y de todos modos te moriste de ganas de gritar que la presión que sientes en el pecho sigue ahí y no tiene fecha de caducidad.

Eres todas las veces que se tomaron tu ansiedad como un pinche juego en donde al último que escogían era a ti.

Eres todas las veces que decidiste tomarte en serio y subir muy alto pensando pendejamente que la caída no iba a doler.

Eres cuando descubriste que no eras invencible. Eres la parte que no cuentas de tu historia favorita.

Eres tus alaridos desesperados ahogados en lágrimas en la cajuela de la camioneta de vialidad. No eres el anarquista que iba a quemar al mundo. Ni eres el revolucionario que iba a tirar las barreras que hay entre los cobardes que nunca se atrevieron a soñar y la vida que se pudieron dar si no hubieran probado la mediocridad.

Todas las seis de la mañana te saben amargas. Todas las gotas de sudor se convirtieron en sangre y tienes suerte de que esas manchas no se quiten de la ropa.  Así jamás se te va a olvidar de donde vienes.

De verdad que me sorprende que sigas teniendo los huevos de seguir soñando después de haber visto tan cerca el filo y quedar desencantado.

Y estás consciente que no estas ni siquiera cerca pero estás entendiendo que cada vez es menos pesado.

Siente el bajo perforarte el alma. Siente los bombos salirte del pinche pecho. Escucha los Vans de Daniel reventar la tarima que ni en tus sueños más salvajes pensaste que tenía un lugar para ti.

Me fascina el hecho de que sigas moviendo los dedos tratando de explicar las cosas que ni siquiera entiendes.

¿Y atrás de ti? Atrás de ti te cuidan, pendejo. Trae su cámara y está grabando el show. Llegó aquí en el Áltima dorado que los ha visto gritarle al mundo que un día se van a reír de él y se van a tomar hasta la última gota de cerveza de la ciudad porque se la ganaron. Y nunca viene solo.

De verdad podrías dejarte caer hacia atrás y el mundo no se va a mover un milímetro. No tienes que aguantar la respiración desde el fondo hasta que puedas salir del agua si traes un tanque de oxígeno que te ganaste con todos los dientes.

Y júrame mil veces que lo tienes todo bajo control. Dímelo en palabras cortadas y con las manos que no han dejado de temblar.

Y ven y lluévele al desfile de los hubieras que cambiarías la última gota de sangre que te queda por cambiar.

Te voy a ignorar todas las veces porque de todas las cosas que se puedas escribir en tu vida, la única que importa es lo que diga en la piedra debajo de las dos fechas. De mil novecientos noventa y uno hasta que te quedaste sin huevos de seguir soñando, porque no te mueres el dia que el corazón deja de trabajar. Dejas de existir el día que dejaste de forzarlo hasta que estuvo a punto de reventar adentro de ti. Todos los pinches días.

Entúmete entre sábanas y existe en automático. En algún momento va a llegar la hora de crecer. Un dia vas a aceptar que hay cosas que no puedes cambiar pero ¿Por qué chingados tiene que ser hoy? ¿Ya se te olvidó el día que dejaste de sostenerte la mirada en el espejo?

Ven y recoge todas las medallas que te ganaste haciendo todas las cosas que te dijeron que jamás ibas a poder hacer. Tortúrate contándolas y dándote cuenta que no están todas. Jamás me va a dejar de sorprender que teniendo quince te revientes el hocico pensando en las dos que te faltan pero tal vez esa sea la única forma de avanzar.

Porque un día vas a tener que decidir si se va a escribir en la piedra que ahí yace un cabrón que dejó de respirar el día que pagó su última renta o si ahí se guarda un cuerpo que ya no pudo seguirle el paso al alma que sigue desgarrándose la garganta con aullidos rotos cada martes.

Cigarrillos

Palidas manos llenas de frio
Sigo buscando en aquel vacio
Entre la multitud faltas tu
La chispa de tus ojos, tus jeans azul

Hablandole a la luna y no contesta
Siempre evadiendo todos los problemas
No me importa nada si no tiene que ver con tu mirada
Todo puede esperar aun quedan mañanas

El dia se repite toda la semana
El dia es igual al anterior
Las semanas no llegan a nada
Las horas no significan nada

Paso de embriagarme, eso no me hara nada
Este fuerte licor no sabe a tus besos de vuelta a casa
Esta sucia ropa ya perdio tu aroma
Los dulces me recuerdan el sabor de tu boca

Veo a la gente pasar tomados de la mano
Mientra la mia sigue en el frio reposando
“¿Habra algo aqui adentro en mi pecho?” Pregunto todas las tardes
¿Acabara mi caida antes de que sea tarde?

Llenas mis pulmones
Exhalo tu aire
Sabes a cafe y vistes de arte
Te esperare aunque llegues tarde

Entra por mi puerta
Vestida elegante
Yo estare de traje como tanto me soñaste
No escribas los votos, improvisalos aqui delante

Todo esta arreglado aunque llegues tardes
Consumo mi vida y solo puedo soñarte
Mientras camino, recuerdo aquella tarde
Y tu cantas para el como lo hacias para mi antes de dormir

Busco en cada sensacion sentirte a ti

Todo es tan diferente si no estas aqui
Esta armadura no se ira sin ti
Libera mis esposas y seguire aqui
Tendre que acostubrarme a vivir asi

Viendote esfumar frente a mi
Sueño con verte salir del humo de mis cigarrillos
Bailando para mi en aquel vestido negro
Diciendo que somos mejor que todo esto


-ronisberm33 (Ronis Berm)

Asesinos por naturaleza.

No, no me han cortado las alas.
Pero, si me han arrancado de las pupilas la ilusión y de la cabeza los sueños.
Le quitan por pequeñas cucharadas la diversión a la vida. ¿será la vida a la diversión? Optó mas por la segunda, pues, cada día la noto más y más demacrada, con los ojos en las cuencas y con una sonrisa al revés. Triste historia.
Mientras mis centímetros crecen, mis libertades disminuyen.
-Ojalá fuera un niño siempre.
Digo para mis adentros. Un alegré Peter pan volando en nunca jamás cómo en aquella pelicula…pero es imposible.
No importa el pájaro, hasta los cuervos son enjaulados, pero, también están ésos cuervos carroñeros de los que todos se alejan, aves de rapiña, mas libres que nadie disfrutando del inmenso cielo y con la única preocupación del mañana.
¿Supongo que el intentar una transformación así me llevaria a la muerte?
Éstos asesinos por naturaleza repudian a quién no esté dentro de su jaula.
Pues escuchenme bastardos, les escupo.
Saldré al cielo sin importarme nada, saltare de la ventana donde todo se nota gris, que la diversión obtenga un segundo aire y la problemática tome su lugar en el pabellón de la muerte…qué nada más importe qué el seguir vivo mañana y el cómo disfrutar de la vida sin temor de la muerte, esos asesinos ya no se acercarán, lo impediremos.
No creó ser el único que aun añora disfrutar de su niñez sin importar cuantas décadas se reflejen en la curvatura de su espalda.

#caínKyoky #México #poesía

Como cuando me sonríes
y yo no puedo creer que se pueda tener tanta suerte.
Como cuando caminas mientras que yo
mido milimétricamente la distancia entre cada paso que das.
Como siguiéndote en silencio,
como buscándote en todas partes,
como queriendo que te quedes
a pesar de ser muy tarde.

Como si pudieras cambiar mi vida
como si además me faltase la tuya;
como cuando escucho canciones
y cierro los ojos,
y te imagino a mi lado,
despierta,
mirándome y tocándome
como si hubieses encontrado en mí
la entrada al infinito.

Como un niño que camina de la mano de un adulto,
como ir a toda velocidad en una carretera a mitad de la noche,
como quemarte con el sol por haberla pasado demasiado bien,
como un suicida mirando un puente del que piensa lanzarse,
como un enamorado escribiendo cartas que nunca envía,
como tirando piedritas a la ventana de la valentía
para que despierte antes y me acompañe
al portal de tu casa para invitarte a salir
cualquier noche,
cualquier día.

Como cuando me siento a pensar
en lo afortunado que soy por que estés tan cerca
y haces que de pronto tener las manos vacías sea otra forma
de tenerlas llenas de cosas bonitas que sólo tú y yo vemos.
Como cuando te cojo de la mano y entonces
lo que piensa el mundo
me importa un bledo.

Si escribo y me robas las palabras, me parece que estoy yendo
por el camino correcto.
¿Que cómo lo sé?
Porque al final estás tú, esperándome.

Te quiero porque besarte
es mi manera favorita de asesinar los silencios,
de decirte que no aguanto ver mis manos tan solas, tristes,
si no vienes y me tocas.

Te quiero como cuando ves una estrella fugaz
y te guardas el deseo, muy adentro,
a pesar de que no creas en esas cosas.
Como si pudieras darme nuevos motivos
para creer que aquí también se puede vivir bien
dentro de esta ciudad en la que todo el mundo me cierra las puertas
y en la que tus brazos siempre me dan la bienvenida.

Te quiero como quien no encuentra palabras para lo que siente,
de esa forma de no saber si callarse o seguir hablando,
de pensar que antes de conocerte sólo estuve desperdiciando el tiempo;
de saber que si te vas sólo quedaré yo
buscándole sentido a mi existencia.

Ojalá me entiendas, cariño.
Tu nombre me recuerda a todas las cosas que nunca supe que necesitaba
hasta que te conocí.
Y hoy me siento el chico más afortunado del mundo.
—  Débil fortaleza | Heber Snc Nur

”Lo-que-no-decimos es como un rehén que busca, desesperado, escapar de su captor: no importa cuánto tiempo pase, si no encuentra pronto la salida va haciendo mella desde adentro, lento pero certero.

La salida rápida son las lágrimas: lo-que-no-decimos en forma de palabras va mutando líquidamente en su camino a los ojos, donde se agolpa con insistencia atravesando todas las membranas e inevitablemente encharca tanto la mirada que el captor no lo puede contener por mucho tiempo; finalmente rueda libre por las mejillas.

A veces lo-que-no-decimos intenta subir pero el captor lo atora en la garganta: las palabras reprimidas se entrelazan formando un nudo que aparenta ser fuerte pero que amenaza con escalar ante el menor descuido y fugarse a través de la ventana de los ojos.

Lo-que-no-decimos también palpita en la sien: las palabras nunca bajan del pensamiento y se quedan tocando con fuerza la puerta de la frente que retumba en forma de migraña.

Otras veces, lo-que-no-decimos hace huelga en el estómago: lo revuelve todo, punza aquí y retuerce acá provocando ganas de vomitar las palabras como sea.

Lo-que-no-decimos puede desviarse a las manos y allí hay un problema porque no tienen ruta de salida: las palabras, impotentes, toman el control y se enroscan como puños que se estrellan contra las paredes, manos que lanzan objetos, que golpean, que agarran cuchillas y autolesionan al captor. Lo-que-no-decimos cree que puede reemplazar el dolor emocional por el dolor físico y salir como un componente en la sangre.

Pero lo peor de todo, es cuando lo-que-no-decimos se cansa de buscar la salida: se vuelve vengativo, frío, prevenido y se muda a un lugar que puede envenenar con tranquilidad, sin prisa. Un lugar estratégico que se encarga de llevarlo todo a todo el cuerpo: el corazón.

Lo-que-no-decimos se muda allí indefinidamente y se olvida que en algún momento quiso ser libre. Es más: ahora se encierra con llaves y candados y se blinda con armaduras y no deja entrar a nada, a nadie, y todo por no decirlo.

Entonces,
No seas ingenuo: lo que no decimos se queda atrapado en el cuerpo.
Por eso dilo. Di lo que sientes.
O al menos llora”.


-Psicotinta

Me gusta la gente auténtica.

Gente despierta.

Y no, no es eso que dicen los hippies de “la gente que está en contacto con su yo interior” y toda esa mierda. Te das cuenta cuando alguien es despierto con solo observarlo 30 segundos. Es sentido común.

Todas sus acciones le salen de adentro, no busca una recompensa o cierta validación por lo que hace o dice y sobre todo, es consciente que cuando está hablando con alguien, está interactuando con otro ser humano que tiene sus propios puntos débiles e inseguridades y no por eso va a ser mejor o peor que él. Y sí, es un descargo que a nadie le importa pero no te parece que cada vez somos menos personas y más gente?

Éste es mi aporte para el día de la autoestima, cuando chica mis papás me decían que estaba gorda, mis compañeros me decía pelota👌🏻 y bueno esto me hizo muy mal(a quien no) crecí, pero ese problema se mantuvo, creo que nunca he estado conforme con mi figura, por mil cosas irrelevantes como que mi abdomen no es plano o tengo celulitis y estrías, o que me poto no es redondito, duro y perfecto. Pero la verdad ya no me importa, porque aprendí que la figura es sólo un envase lo importante es lo de adentro, ahora me miro al espejo cada día y me siento más feliz con mis piernas gorditas, mi poto blandito y mi abdomen no plano😊♥️
Ámense como son porque al final el cuerpo envejece, y cambia nuestra esencia no♥️

Shuu:  -Shuu tomaba la mano de su chica, suspirando y manteniéndose en completa calma, cosa que ayudaba a que ella se relajara.- Tranquila. Falta poco. -Dijo con su voz calmada y apenas escuchó a su hija llorar, sus ojos se posaron en la pequeña bebé recién nacida, y no podía dejar de parecer sorprendido, era aún más hermosa de lo que había imaginado.-

Reiji:  -A pesar de que los médicos le pidieron que no interviniera, el pelinegro decidió darles uno que otro consejo para hacer el parto más fácil para su chica. Una vez que pudo escuchar el llanto de su hijo barón, una sonrisa orgullosa se dibujó en sus labios, permitiéndose el ir hasta ella y besarle la frente.- La haz hecho bien. Ya todo ha pasado.

Ayato:  -Sostenía la mano de su chica, sentado a un lado mientras ella estaba en trabajo de parto. La sangre que era impura tenía un olor muy intenso, nada atrayente para él, pero lo que más le preocupaba es que ella parecía tener mucho dolor.- Oi, Chichinashi, cálmate, lo estás haciendo bien. -Dijo, y apenas se dio cuenta de que su hijita había nacido, sus ojos gatunos color verde comenzaron a brillar con mucha intensidad y una amplia sonrisa se dibujó en sus labios mientras le acariciaba la mano a su chica.- ¿Ya viste? Es igual de hermosa que Ore-sama.

Kanato:  -Aguanta los primeros 5 minutos del parto. Deja a Teddy de encargado. Se desmaya.-

Raito: -Se mantuvo al lado de la chica en todo momento, acariciandole el cabello con mucha suavidad y ternura para intentar calmarla- ¡Vas bieeen~, Bitch-chan! ¡Vas muuuy bien! -La animaba, sonriendole y sin moverse de su lado.- Cuando escuchó el llanto de su hijita, una sonrisa se apoderó de sus labios, estaba notablemente contento y emocionado.- ¡Bitch-chan, ya está aquí, lo haz logrado! ¿La ves? ¡Es tan pequeñiiiiita~!

Subaru: -La preocupación no abandonaba sus ojos al ver que a su chica le estaba doliendo tanto el parto, y no se apartó ni un segundo, inclusive cuando los doctores se lo ordenaron.- Oi, ¿te duele mucho? Falta poco, no me iré de tu lado. -Le aseguro en un suave susurro mientras le acariciaba su mano y permitía que se la estrujara todo lo que quisiera. Cuando finalmente el llanto de la bebé se apoderó de la habitación, los ojos de Subaru comenzaron a brillar, no podía creer que en verdad, su hija había llegado al mundo y era hermosa. Inclusive, sus ojos se humedecieron un poco de la felicidad y la tranquilidad que sintió al por fin verla, y saber que en unos instantes podría tenerla en brazos.-

Ruki: Sí, sí. Todo estará bien. Te lo prometo. -Dijo mientras le acariciaba el cabello a su chica para que se calmara y pudiera realizar el trabajo de parto con un poco más de tranquilidad.- ¿Recuerdas las respiraciones de las que te leí el otro día? Hazlas… Eso es… -Pronto, más de lo que se imaginaban, los doctores fueron capaces de recibir a un sano bebé varón, Ruki sonrió, coplatemanete complacido tanto como por el perfecto estado de su hijo como por la manera de manejar la situación de su chica.- Buena chica.

Kou: M-Neko-chan, ¿de verdad te duele taaanto~? -Le preguntaba su chica mientras hacía un puchero y al recibir un quejumbroso “sí” como respuesta, suspiró y llamó a más enfermeras.- Señorita, haga lo que sea para que no le duela tanto, ayúdela, por favor. No, no me importa el precio , solo quiero lo mejor para ella. -El idol iraba a su chica haciendole pucheros y dejaba ocasionales besos en su frente hasta que un sonido lo hizo girar la mirada y apartar su atención un momento de su novia.- ¿Eso es…? ¡M-Neko-chan, mira! Nuestra gatita por fin está aquí.. ¿Verdad que es liiinda?-Dijo con una sonrisa, sin duda, el rubio estaba más que feliz.-

Yuma: ¡PUJAAAA! ¡¿Cómo que no puedes, Mesubuta?! ¡¿Qué acaso quieres quedarte con nuestra hija ahí adentro para siempre?! ¡PUJA! -Yuma alentaba a su chica de esa manera, auqneu en realidad estaba muy nervioso. Luego de unos minutos de que ella le siguiera las instrucciones, el llanto de su bebé se hizo presente, y a diferencia de Yuma, la pequeñita era en extremo chiquita. Como había prometido, la tomó en brazos para que el doctor pudiera cortarle el cordón umbilical  mientras la veía, tan frágil y delicada, el castaño no pudo evitar derramar una discreta lágrima de felicidad.-

Azusa: Eve…. ¿te duele? … Lo sé, lo sé… -decía comprensivamente mientras sus dedos largos acariciaban la mano de la chica y un poco de su antebrazo.- Todo lo que duele… luego trae una recompensa… sé que puedes… -Dij con mucha dulzura mientras le sonreía. Su chica tardó un poco, pero finalmente luego de mucho intentarlo, su hijito nació. Azusa sonrió ampliamente y se agacho suavemente para besarle los labios a su chica, estaba muy orgulloso.- Es tan bonito… tan bonito como su mamá…

Estoy harta, harta de que digan que lo que importa es lo de adentro. Por que saben que? a nadie le importa lo de adentro, o bueno, a casi nadie, pero a la mayoría les importa como son por fuera. Todos prefieren a la chica linda, la que tiene dientes perfectos, la rubia, la que tiene 100 likes en fotos, la que es histérica, celosa, la que es egocéntrica, la que se viste mostrando todo. Prefieren a esas… antes que a la chica: tímida, tranquila, la que pocas veces se la escucha hablar, la que sonríe a veces, la que por fuera no es tan linda, pero por dentro es hermosa… su personalidad es hermosa. Tiene carisma, no es celosa, nunca te va a hacer una escena de celos, la que se ríe de cualquier cosa, la que antes de llorar por cualquiera prefiere escuchar música y olvidarse de todo, la chica que prefiere estar en tumblr antes de drogarse o tomar. Nunca se van a fijar en ella, por que? por que es “fea" y a todo el puto mundo le importa lo superficial

La culpa es de los medios y nuestra. De ellos, por imponernos estándares de belleza imposibles de alcanzar. Nuestra, por aceptarlos.

Nos venden que si compramos tal producto, comemos una hojita de lechuga y corremos unos 78km por día seremos unos seres hermosos y exitosos. 

Que el mundo nos querrá por ser flacos, populares y vacíos.

Que es más importante hablar sobre las operaciones de tal vedette que sobre que nos estamos quedando sin agua.

Esto es un asco.

Todos te dicen “lo que importa es lo de adentro”. Pero te demuestran exactamente lo contrario. Si no perteneces a ese stándar, vivirás rodeado de críticas. Críticas huecas que no tienen fin alguno.

Entonces nos mentimos a nosotros mismos, diciendo que no nos importa, que somos más que eso.

Pero aún así, subimos selfies todos los días, esperando que a alguien más le guste. 

Porque creemos que si alguien nos acepta, finalmente nos aceptaremos a nosotros mismos. 

Las cosas no deberían de ser así. Deberían enseñar a aceptarnos a nosotros mismos. (Aceptar no significa abandonarse).

Creo que de esa forma aprenderíamos a querernos un poquito más.

No hay nada de malo en tener unos kilos de más, o unos de menos. No hay nada de malo con ser alto o bajito. O con tener el cabello castaño. O con usar o no lentes.

Sigues siendo tú. Y no hay nada mejor que eso. No les permitas que te cambien ni que jueguen con tu felicidad.

Espero lo recuerdes.