lo que dije

Al tiempo le da igual que tú no estés preparada para seguir con tu vida. No le importa que seas incapaz de hacer cosas sólo porque toque hacerlas. El va a la suya, marcando los segundos y esperando que le sigas el ritmo.
—  Más razones para odiarte. 
No era una amistad ordinaria. Éramos inseparables constantemente siendo separados. Me di cuenta que no importa donde estés o con quien estés, yo verdaderamente, completamente te amaré.
— 

Love, Rosie.

Yo en la vida. Yo ahora. Yo siempre. Bueno no siempre pero tal vez los próximos dos años.

Que extraña sensación de no necesitar de ti, de sentir que ya no me importa lo que hagas.
Pase de sentir todo a nada, sólo indiferencia y no porque no te quiera ¡claro que te quiero! pero no me importa ya lo que hagas porque de cualquier forma, siempre terminas en brazos que no son los míos y escribiendo mensajes para alguien que no soy yo.
No soy de historias a medias, es todo o nada y hoy creo que definitivamente ya es nada.
—  8:15 am; las peores cartas de amor.
-Si en verdad me quieres aún que sea (solo un poco)….me quedaré a tu lado y lograre que me quieras. -Pero si no es así. -Dímelo yo sabré aceptarlo y ¡te juro!que será como si nunca hubiera existido. -Se amar…. -Y te estoy amando como a nadie más ame… -pero puedo olvidarte aún que me cueste una vida entera y. (jamás pueda volver a verte) -pero bien, ahora dime ¿me amas? O me marcho prometiendo un para siempre.
-¡te amare!…….aún que me duelas.
Cada día sin ti.

Sabes que pasó cuando me separaste de ti?
El primer día fue un “se fuerte y ya llorarás cuando llegues a casa”, el segundo fue cuando no tenía ni puta idea de como seguía echando lágrimas si ya me había llorado la noche entera queriendo entender el porqué. El tercer día fue cuando comencé a notar mas tu ausencia, empecé a extrañarte un poco mas y una parte de mi sostenía que te pasaría lo mismo y que eso te haría volver. El cuarto día espere un mensaje, un simple “podemos hablar” que daría comienzo a algo mejor. Pero ya pasaron meses y ese mensaje aun no ha llegado y dudo que mandes un “te extraño” o “la he cagado” y al escribir esto me doy cuenta que nada dura el tiempo que uno espera, aquello que prometes, aquello que juramos que nunca acabaría, acaba. El primer mes fue cuando entendí que todo lo que simplemente fuimos no iba a volver, empecé a dar un paso, y otro, y otro hasta poder afrontar el estar sin ti, pero no faltaban noches en el que extrañaba tus abrazos, tus besos, tus caricias, y aquella cara que creía conocer, también la extraño.
Siempre necesité tiempo para mi misma, pero nunca me di cuenta que te necesitaba cuando lloraba; y es que simplemente con tu sonrisa controlabas mis días, calmabas mis demonios y si el motivo era yo, valía mas que nada en el mundo.
Hoy ya puedo decir que estoy mejor, pero siempre al terminar el día, me acuerdo de ti, eso no me permite conocer a nadie que me llene y me complete de la forma que solo tu lo hacías, y da tanta bronca que sea así, que ya ni me recuerdes, que tu si pudiste seguir adelante, empezar una nueva relación y dejarme acá hecha mierda. No digo que esta mal, porque cada uno debe seguir por su lado, pero me olvidaste tan rápido, te fuiste en un abrir y cerrar de ojos, llevándote todo.
Pero ahora soy yo la que no sabe donde ir cuando me siento muy sola, ni a quien pedirle ayuda cuando quiera tirarlo todo a la borda. Dirán que soy cobarde al no decirte todo lo que me consume por dentro y muero por soltar, pero es que nada va a cambiar, porque no quiero interrumpir, sé que eres feliz. Y solo me basta y conformo pensar en ese “algo” que algún día fuimos.
Porque pase lo que pase, sea cual sea el daño que me hayas hecho, como o con quien estés, yo siempre voy a estar verdadera y completamente enamorada de ti y voy a esperarte, con esto no digo que voy a dejarte entrar a mi vida cuando se te de la gana, quizás con el tiempo nos veamos una vez más y podamos cambiar todo lo que hicimos mal, y no me importa que me llenen la cabeza diciendo que no vales la pena, porque si vales. Vales las lágrimas, las risas, la espera y aunque hayas roto una parte de mi, que me dolió hasta el alma, gracias; porque de todas formas estamos hechos para que nos rompan el corazón y un gusto que lo hayas roto tu, así uno aprende a levantarse y seguir caminando por su propio pie. Solo por eso voy a esperarte. ¿Te puedes imaginar tanto amor?