llores

Tienes que ser tú.
Quien te quiera te va a querer con tu risa demasiado fuerte, con tu cabello corto o con tu cabello largo, te querrá cuando vayas arreglada, y cuando estés en pijama también. Cuando rías, cuando llores, te querrá con tus hábitos, los buenos y los malos, va a quererte tal cual eres, tal y como eres.
No tienes que cambiar por nadie si no es por ti, y con eso no me refiero a ser siempre tan terca, quien te quiera te ayudará a ser mejor, pero no querrá quitarte tu esencia.
Quien te quiera te acepta así, peinada y despeinada, feliz y triste, porque si no te acepta así, como tú eres, es que en realidad, no te quiere.
—  La sinfonía del alma.
Seamos sinceros pequeña, él no te merece. Él no merece que te preocupes por él o le preguntes cómo le fue. Él no merece que te pongas nerviosa cada vez que lo tengas cerca. Él no merece que lo mires con esa cara de enamorada. Él no merece que le escribas cartas con tus sentimientos plasmados en ellas. Él no merece que lo ames así, tan inocentemente. Él no merece que llores por él. Él no merece tus besos ni tus abrazos. Él sencillamente no te merece.