En las noches, cuando todos se van a dormir yo me quedo acostada en el suelo de mi cuarto, sin frío y sin sueño. Me entran unas terribles ganas de llorar por un millón de razones y es cuando me río y me digo a mi misma: 'todo estará bien, ya hemos pasado por esto. Puedes volver a salir de aquí' pero suena tan falso, incluso en mi mente.