llamarts

  • Freud decía que las coincidencias no existen; que cuando nos topamos con alguien de casualidad es porque ya lo habíamos visto antes con el rabillo del ojo y lo dejamos pasar, pero se quedó ahí, en nuestro subconsciente y no paramos hasta conseguirlo.
  • Quizás eso es lo que me pasa contigo, tal vez en algún momento me topé contigo sin darme cuenta, quizás en otra vida o en un tiempo que no logro recordar.
  • El hecho es que quiero intentarte hasta que me salgas bien; y no sé si llamarte coincidencia, casualidad o destino, lo que sé es que quiero seguir topándome contigo en el camino hasta poder un día terminarlo contigo.
Estoy enamorada de ti y probablemente lo este por un largo tiempo, no eres de las que se olvidan fácilmente en alguna copa de madrugada sobre la barra, ni con el sudor de otra piel en una noche de infierno, sin embargo, opte por despedirme aunque nunca me vaya ni tú lo hagas, pero debo liberarme de ti, del fantasma de tus besos y las mil y un cartas que lloran debajo de mi colchón, debo dejar de fumarte y volar para soñarte, debo comenzar a llamarte por “la chica esa” aunque en el fondo siempre repita “el amor de mi vida”, que se fue.
—  Converssando, Brenda Ramírez.

Dejémonos de cuentos. Si un hombre no te llama, es porque no quiere llamarte. Si no te invita a salir, es porque no quiere verte. Si te trata como si fueras un comino, es porque le importas un comino. Si te traiciona, es porque no le gustas bastante. Si te deja ir es porque no quiere estar contigo.

Es que no estoy listo, es que tú eres la mujer de mi vida pero, es que ahora no es el momento, es que no se, es que tengo que organizar mi vida, es que si pero no, es que, es que, es que.
Es que ¿?, es que no quiere!!! Vivimos probreciteando a los hombres y siguiéndoles su jueguito de confusión y victimación porque “pobrecitos, el que me ama pero yo lo entiendo”.

Dejemos una cosa clara: Cuando un hombre quiere estar con uno, ESTA!! Así de fácil. Sin tantos enredos, sin tantas mentiras, sin tantas excusas. Cuando un hombre se derrite por ti, puede que le de miedo, claro que sí, pero lo enfrenta porque no va a arriesgarse a perderte.

Deja de ser tan Madre Teresa de Calcuta, justificándole cada rechazo, cada desplante y cada excusa. Ponte TÚ en un primer lugar. No necesitas a alguien que no sabe lo que quiere, que no ve lo mucho que vales, que no ve todo lo que puedes aportar a su vida.

Por favor, no quieras intranquilidad, dudas y desprecio envuelto en explicaciones sin sentido. Tú mereces, MERECES un hombre que sepa qué tiene al frente, que te valore y se esfuerce cada día por ti .Deja ya de romperte las uñas por algo que probablemente no va a ser tan bueno como tú piensas y date la oportunidad de recibir todo lo que mereces con un hombre que si te quiera.

RECUERDA: No existe hombre asustado o confuso. Tampoco existe hombre trágicamente afectado por el pasado, ni hombre necesitado de ayuda. Los hombres se dividen solamente en dos categorías: lo que te quieren y los que no.
Todo el resto es una excusa!