llamadas

¿Saben qué es lo peor? Pensar que tienes una oportunidad con alguien, para luego darte cuenta que en realidad no la tienes. Desperdicias tu tiempo en alguien, pensando en esa persona a cada momento, esperando un mensaje o una llamada suya, preguntándote si también piensa en ti. Cuando en realidad no es así. Mientras tu haces de esa persona tu prioridad, ella te ve como una opción, o a veces ni eso.

remirek3742  asked:

Sifnifica que se corto las orejas no? Porque si no me tendras que explicar que es Lincantropia(?)

La licantropia es convertirte en un animal y a la vez en un ser humano, la historia de Freddy y Bon Bon es casi como una cancion llamada secret black vow uwu en esa historia el angel renuncio a sus alas para quedarse con la chica, y aqui pues bon dejo de ser una licantropa y dejar de reinar para estar con freddy

Nos hicieron creer que “el gran amor” solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja y la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta. Nos hicieron pensar que una formula llamada “dos en uno”: dos personas pensando igual, actuando igual, era lo que funcionaba. No nos contaron que eso tiene un nombre “anulación” y que solo siendo individuos con personalidad propia podremos tener una relación saludable. Nos hicieron creer que el matrimonio es obligatorio y que los deseos fuera de término deben ser reprimidos. Nos hicieron creer que los lindos y flacos son más amados. Nos hicieron creer que solo hay una fórmula para ser feliz, la misma para todos y los que escapan de ella están condenados a la marginalidad. No nos contaron que estas formulas son equivocadas, que frustran a las personas, son alienantes y que podemos intentar otras alternativas. Nadie nos va a decir esto, cada uno lo va a tener que descubrir solo. Y ahí, cuando estés muy enamorado de ti, vas a poder ser muy feliz y te vas a enamorar de alguien. Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor… aunque la violencia se practica a plena luz del día.” John Lennon
De para siempres y nunca más//Fanfic Wigetta

Capítulo 5: Preguntas sin respuestas

—pedí que estuvieran aquí antes de las cinco y ya han pasado más de dos horas—Samuel caminaba de un lado a otro discutiendo por teléfono, con la empresa de mudanza que había contratado—no, no puedo esperar… tienen que encontrar una solución…

Mientras, Willy, sentado en el alfeizar de la ventana, observaba la nieve acumularse. Su cabeza aun daba vueltas por culpa de la discusión que habían mantenido. Sin embargo ya los ánimos se habían calmado pero aun así el aire se sentía bastante tenso entre ambos.

Las cajas de la mudanza estaban listas y separadas, todo estaba terminado. Su móvil vibró nuevamente, otra llamada más de Esther, ya debería estar en casa. No contestó, no tenía ganas de dar más explicaciones.

—La nieve ha bloqueado parcialmente el camino hacia aquí—Samuel llamó su atención parándose frente a él—Por lo que han prohibido el paso a todo vehículo de gran porte y no podrán venir hasta mañana en la mañana…

—supongo que podemos dejar las cosas listas para que ellos las recojan mañana

Samuel asintió, poco convencido.

—si eso es todo, entonces me iré—anunció levantándose y Samuel sintió su corazón saltarse un latido, impulsivamente extendió su mano y aferró el brazo de él deteniéndolo.

—Quédate, cenemos juntos, luego puedes irte… —Willy evitó mirarlo y comenzó a negarse pero Samuel lo interrumpió—por favor… solo esta vez—esperó ansioso su respuesta hasta que lo vio asentir.

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Prepararon fajitas, y Samuel se empeñó en rogarle a Willy que cenaran en el balcón por última vez. Ahora ambos se encontraban en el exterior de la habitación principal. Durante la cena  casi ni hablaron, solo recordaron un poco como fue su vida juntos. Y Willy se encargó de devolverle la realidad a su exesposo recordándole que debía irse, pues Esther se preocuparía por él.

—Es tarde y no quiero encontrarme con mucho tráfico…—balbuceó como despedida y se levantó para dirigirse a la puerta.

—Guillermo, de verdad, necesito que hablemos—Samuel se puso detrás de él cuando intentaba abrir la puerta.

—Ya hemos hablado lo suficiente—concluyó girando la perilla pero entonces la puerta no se abrió—. ¿Qué?—trató nuevamente pero sin resultado alguno.

—hablaremos, Willy, aunque tenga que obligarte…

Lo miró con horror antes de ordenarle firme—Abre la puerta Samuel…

—no lo hare, no hasta que hablemos y me digas porque me abandonaste, solo entonces saldremos de aquí—al escucharlo supo que hablaba en serio y que no planeaba echarse atrás. Y aun cuando quiso despreciarlo, en el fondo creía que de alguna forma se lo merecía.

Media hora habían pasado entre las mismas frases, Samuel preguntando las razones de Willy para desaparecer y este exigiéndole, enfurecido, que abriera la puerta y lo dejara ir.

—Solo tienes que responderme… ¿Por qué me abandonaste así como así?

—esto es ilegal, lo sabes ¿no? Me retienes en contra de mi voluntad—Willy seguía sin contestarle solo se concentraba en empujar la puerta inútilmente.

—demándame, cuando hayas terminado de decirme lo que quiero saber entonces puedes denunciarme—Samuel por su parte estaba recostado en el sofá cerca del balcón, cansado de preguntar lo mismo una y otra vez, pero aun así, poco dispuesto a rendirse—¿Por qué me abandonaste?

— ¿Dónde está mi móvil?—Willy comenzó a rebuscar entre sus bolsillos.

— En la sala… te descuidaste y lo tomé

— Estas demente—Willy volvió a intentar abrir la puerta volviéndose trató de ser persuasivo—Al menos necesito avisarle a Esther, o se preocupara…

no creo que tu novia muera solo porque una noche no contestes el teléfono

— ¡no tienes idea!

¡NO, Willy, no la tengo! ¡¿Podrías explicarme?! Te pido por favor que me expliques eso que tanto dices que no entiendo. ¡Dime, háblame!—Samuel se levantó enfrentándolo.

Abre la puerta Samuel

—Misma frase, si sigues así ninguno de los dos saldrá de aquí

—Esto es estúpido

— ¿Por qué me abandonaste?

Ya te lo dije, ¡ya no te amaba más! ¡No quería seguir casado contigo!—evitando mirarlo le gritó una vez más lo que ya le había dicho antes—no sé qué otra explicación quieres escuchar

—La verdadera, esa quiero, ¡sé cuándo mientes!—Samuel se acercó mirándolo suplicante—explícame como se te acabo el amor, ¿te enamoraste de alguien más? ¿Conociste a Esther y por eso te fuiste?

—no, no había nadie más

— ¿hice algo mal?

—no, Samuel, tú no tienes culpa alguna en esto—sinceridad… esa respuesta era verdadera.

— ¿entonces?

—Abre la puerta

—¡no la abriré!—gritó hastiado antes de tumbarse sobre la cama—dime la verdad y te iras, no quiero hacerte cambiar de opinión. No quiero que el pasado vuelva, solo quiero entender cómo fue que decidiste dejarme.

—¿de qué te sirve eso?

—eso no te importa, dime la verdad, y ya sabré yo qué hacer con ella

Willy suspiró y volvió hacia la puerta tratando de forzarla. La empujó, movió la perilla tanto como pudo pero no logró nada. Finalmente agotado se sentó en el sofá.

Samuel comenzó a hablar nuevamente después de unos atormentados minutos de silencio—olvidaste muchas cosas que eran realmente importantes para ti ¿tanta prisa tenías por irte de aquí?

—Pensaba enviar a Frank luego para que buscara lo que me había dejado—No podía forzar la puerta así que creyó que contestar unas cuantas preguntas de él, lo habilitaría a salir.

—es decir que él sabía dónde estabas—Willy asintió—y también sabia la razón por la que te fuiste

—algo así.

Samuel golpeó la madera de la mesa de luz, de la habitación, enfadado—perdí la cuenta de cuantas veces le pregunte por ti, y le pedí que me dijera cualquier cosa que le hayas dicho antes…

—no lo culpes, yo le pedí que no hablara.

—No entendía nada, volví de mi viaje y la casa estaba a oscuras. Llevábamos dos días sin hablar, porque yo había tenido problemas con mi móvil, así que pensé que te había sucedido algo malo. Entre en pánico, te llame una y otra vez pero tu teléfono no conectaba.

Willy lo escuchaba mientras mantenía un silencio total.

—Llame a Abel, hasta que entre al vestidor, la mayoría de tus prendas ya no estaban, no lo quería aceptar pero la idea de que te hubieses ido comenzó a hacerse cada vez más razonable.

>>Tu  coche tampoco estaba, fui iluso, espere hasta la mañana siguiente, pensando que quizás simplemente habías salido—Samuel enumeró las cosas que hizo porque las recordaba muy bien, imposible no hacerlo, después de todo, habían sido los peores momentos de su vida—. Incluso llame a la policía, pero cuando supieron que la mayoría de tus cosas tampoco estaban, me dijeron que lo mejor era que comprendiera que me habías abandonado.

—intente llamarte antes, pero no pude

—sí, me llamaste tres días después y me balbuceaste una excusa que ni tú te creías…

—no era una simple excusa fueron mis razones para irme y mi deseo de que siguieras sin mí, te lo dije Samuel

— ¡Se cuándo mientes!—enfrentándolo con sus ojos llenos de lágrimas le suplicó—tus verdaderas razones… eso es lo que quiero que me digas… y hasta que no lo hagas, no saldrás de aquí.

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…proximo capitulo en menos de una semana…

…gracias por leerme…

dejo el enlace a wattpad en el RB en notas

Estoy aprendiendo a vivir sin un mensaje bonito, sin una llamada en las noches y sin alguien que me llene de detalles.
Que triste. Ahora todos son el tipo de persona que responderían el teléfono si esa persona los llamara a las 2am luego de 3 años…
Pero ninguno tiene las agallas para hacer esa llamada primero
—  RS
Porque me llegan mensajes y ya no me emociono ni quiero verlos, porque me llaman y no me desespero por contestar, porque me llegan imágenes por wsp y no quiero descargarlas porque sé que no son tus fotos sacándome la lengua o alguna frase de amor mal echa en paint, pero sobre todo porque no eres tú el que me habla, porque ya no será tu voz al otro lado del teléfono, ni sentiré tu respiración a mi costado.
Porque ya nada se trata de ti y desde ya, no me interesa.
—  Brenda Ramírez. Tú