literatura

Shhh

Oh altar de bytes, siesta de tus manos, voz del pasado que cae al abismo de mis soledades., lienzos exquisitos donde arrancarte el grito de la cara, dale a las vocales dulces suicidios, sombras de divinidad fornicante que me arranquen de aquella voz remota que disfraza mi angustia de pronombre. 

No quiero ver, no quiero recor-, no quie… 

Fuera ojos, dame sojo, dame olvido.