lirio-azul

en una noche como ésta soy un azul inacabado, soy una cueva profunda, estoy en medio de las cosas mas tristes y bellas, en un camino donde frida kahlo le sonríe a un árbol y Van gogh corta girasoles para ponérselos en su pecho, donde un sujeto desnudo pasa gritando que la belleza salvara a el mundo y un camino de lirios azules se extiende para ser pisado y llevar a tu amado, al que llevas en el costado, siempre en el costado, lo sacas y lo pones sobre el césped y le cuentas historias y sabes que todo ese mundo de minutos surrealistas solo pueden vivirse con él o teniendo esquizofrenia 

voy corriendo por ese bosque frío, que cala los huesos y hace sublime el alma, llevo rosas casi marchitas para esparcirlas por tu cuello, mis manos, siempre frías, buscan las tuyas, sedientas de tu temperatura incierta, eres incierto, te veo entre la niebla, veo tus pasos, la contextura de tus pies, pero tu rostro es incierto, está oculto, sólo te revelas bajo la pálida luz de la luna, y aún no me es dado encontrar ese resplandor, sé que existe, entre caminos llenos de lirios y un lago más profundo que toda nuestra melancolía junta, un lago tan azul que pertenece a ti, tan antiguo que entre sus aguas hay historias de amantes, de suicidas y un chiquillo que creyó que se trataba del océano, visito cada instante ese lago, es un pasaje que se repite, mis manos frías, los lirios, las rosas, el azul, tú a punto de relevarte, pero jamás sucede y le grito al lago, recito versos tristes en las madrugadas del bosque frío, llevo una eterna agonía en forma de lírica, ésta noche me fundiré con el lago, te espero en el fondo