lex-vegas

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With college and a move quickly approaching in the next year, I’m trying to make some money. These are a few things I make. Custom yarn/voodoo dolls (I can make any character or person, above are Mat Franklin, Freddy Kruegar, and Lex Vegas); paintings, give me a concept or pictures and I’ll do it; flower crowns where you can pick flower sizes, types, schemes, and/or based off your blog. If there’s something else you want, such as candles, drawings, writings, potentially soaps, custom shoes, or wreaths, I can do it. If there’s anything you have in mind that wasn’t listed, contact me. All prices negotiable.

Watch on dabwee.tumblr.com

Dude the Cadaver Dogs song Drop Zone is used in this and

A. Radio Shack did not get permission

B. The Cadaver Dogs are not getting credit for it

C. AND people are commenting and saying is some other mother fucker.

Share and stuff I don’t really know but fuck Radio Shack. 

youtube

Hello, my lovelies. Someone requested more Alex, and I decided hey! Why not show you guys a silly video of Alex and the Cadaver Dogs before they were Cadaver Dogs and before Alex was apart of Foxy Shazam. This is their old band called Look Afraid.

Complemento. {Drabble Wigetta}.

Luzu no ha dejado de repetirme incansables veces que hoy estoy más feliz y deslumbrante y que a que se debe. Sé que sabe el motivo. Todos lo saben. Presiento que a él también lo están molestando Alex y Frank, porque así son nuestros amigos de pringados, deseando que pase cualquier cosa entre nosotros para molestarnos. Pero hoy no me importa, porque llevo casi dos meses sin verlo en persona, sin su sonrisa a centímetros de mi, sin sus abrazos o sin, mínimamente, escuchando sus muchas tonterías cara a cara.

—Otra vez tienes esa sonrisa tonta, Willfred.—Suspiro cansado, preguntándome si debo escoger una coca-cola o una fanta. Me decido por lo primero, intentando ignorar a Luzu.—Hasta en los ojos se te notan las ganas que tienes de verlo. Y eso que casi ni se te ven.

—Calla ya, pringao.—Estoy seguro que estoy sonrojado porque mis mejillas arden. Lo peor de todo, es que no puedo contradecirlo, porque cada palabra que ha dicho, está bañada en verdad.

Estoy nervioso, y eso es tonto, porque incluso vivimos juntos. Me siento como una adolescente en su primera cita, y, lo triste, es que somos amigos. No hay primera cita. No hay romance. Pero si hay besos, abrazos y palabras que, claramente, acompañada de acciones, no son para nada de amigos. Pero nunca hablamos de ello. Y, en verdad, eso está bien. Somos todo y nada. Pero soy feliz con él, y tengo seguro que lo es conmigo.

Miro el reloj. Quedan menos de diez minutos para verlo.

¿Por qué el tiempo pasa tan lento cuando deseas algo con todo tu ser?.

—Tranquilo, Will…—Ni lo dejo acabar, porque en ese momento, él aparece por la puerta del hotel, con sus pesadas maletas y esa barba de leñador que me prometió que se dejaría solo para molestarme.

“Si es que es más tonto…“

Y me quedo quieto, a pesar de que solo deseo correr y abrazarlo. No puedo moverme. Pero él lo hace, suelta la maleta a un lado y corre hasta mi para rodearme en un abrazo que he deseado por semanas.

—Estás aquí de nuevo…—Es lo único que digo, para volverlo a apretar contra mi, aún más, necesitando su contacto. Parece que hemos estado separado años, y solo han sido dos meses, pero el estar acostumbrado a la presencia de una persona día tras día y, después, estar separadas mucho tiempo, supongo que hace esto.

—Estoy aquí…— Y ahora, verdaderamente, estoy completo.

—Venga, tortolitos, que hay que registrarnos.—Interrumpe Luzu, pero no me importa, porque ahora está aquí, y habrá mucho tiempo para estar juntos.

—¿Vamos?.— Pregunta, extendiendo su mano.

Entrecierro los ojos y lo miro intentando poner mi peor cara.

—Quitate la barba.—Exijo, reprimiendo una carcajada.

—Pero si me hace un tipo sexy, Willy…—Se excusa, y yo niego. Porque es tonto, porque parece un niño pequeño, pero lo quiero. Lo quiero de verdad.

—Pareces un pedófilo…—Rió de nuevo al ver su cara.

Él solo se queda callado y mira a su alrededor. Y antes de que pueda preguntarle nada, me está besando. Siento tanto en mi que no puedo ni describirlo.

—Pues tú serás mi niño objetivo, tonto.—Y después de esto, me arrastra hasta recepción, donde damos nuestros datos.

No puedo dejar de mirarlo, porque él es increíble. Es mio. Es mi complemento. Mi tonto complemento.