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Te amo… no tienes idea de cuánto… pero todo esto no me lleva a nada… y no soy un payaso… Quizás no soy lo que esperas porque buscas a alguien más y te deseo bien. Desde ahora, también buscaré mi camino, el mejor para mí, es hora de ser egoísta y que el destino sea quien decida.

Y al final ella se puso su mejor vestido, se hizo un peinado de princesa, se maquilló naturalmente, se echó su mejor perfume, aprendió los mejores modales y lo esperó por infinitas horas; sin embargo, él no llegó.

Con el corazón entristecido, lloró y destrozó todo lo que había hecho, la cena, la decoración, incluso: ella misma.

Iba a romper el espejo al verse con el rímel corrido y los labios y ojos hinchados ¡estaba horrible! pero se detuvo al escuchar su celular. Contestó y era él que le decía que mejor lo pospusieran porque no había tenido tiempo. Ella entonces lo entendió, sus padres siempre se lo habían dicho. Bufó y sonrió de medio lado resignada

-¿Sabes? –dijo- Siempre he esperado por ti, quizás no sabes todo lo que he hecho y no he hecho por poder recibir tu amor o un poco de tu amor, pero ya no más, hoy será el último día que voy a llorar. Hoy será el último día en que prácticamente ruego tu atención y hoy será el primer día en que comiences a pensar mejor en mí, el primer día en que comiences a valorarme porque mañana ese mensaje de todos los días a las siete, ese en donde te digo con todo mi corazón y todo mi amor que te vaya bien, no estará y así como ese mensaje muchos detalles más de los que comenzarás a tomar consciencia. Te amo… no tienes idea de cuánto… pero todo esto no me lleva a nada… y no soy un payaso… Quizás no soy lo que esperas porque buscas a alguien más y te deseo bien. Desde ahora, también buscaré mi camino,  el mejor para mí, es hora de ser egoísta y que el destino sea quien decida.

Ella cortó. Y realmente lloró como jamás en su vida recordaba lo había hecho.

Pasaron los meses y un día se volvió a cruzar con él. Ella le sonrió de corazón, con pureza y amabilidad. Él…

Él titubeó, quiso hablarle, decirle todo lo que había hecho ese par de últimos meses por su atención; sin embargo se detuvo cuando ella le sonrió a otro joven que la tomó de la cintura y le dio un largo beso.  

-Mierda –susurró con enojo-. Mierda, mierda… ¡Chst!

E iba a irse enojado; sin embargo, se percató que ella le buscó la mirada nerviosa. Frunció el ceño y fingió desinterés, comportamiento de un joven adolescente a pesar de sus 28 años bien cumplidos.

-¿Nos vamos? –escuchó que le preguntó el tipo ese-. Tuve tiempo de hacer una reserva en el restaurante que tanto te gusta.

-Eh… ¡ah, sí! ¡Claro! –exclamó ella, al parecer de él, muy ida-. Vamos…

-Vamos pues.

-¿Eh? ¡Ah, sí! Jaja… ¡Vamos!

Entonces él sonrió. Al parecer no todo estaba perdido. ¿Verdad?  Todo estaba en el tiempo. Sonrió irónico porque sabía muy bien que en aquella oportunidad le tocaba entregar hasta el triple de lo que ella había dado por él. ¿Cómo es el tiempo?, se preguntó. A cada quien le hace ver las cosas a su manera y forma.

-De igual manera, no pienso perderte… -musitó mientras la veía alejarse-. No me rendiré.

DDC

Mi padre me dio libre acceso a su biblioteca. Podía consultarla cuando quisiera. Y me dijo:
— Si estás aburrido, escoge y lee un libro. No te fijes en si es un autor famoso, moderno, antiguo. No, lee sin prejuicios. Lee sin prejuicios, porque de otra manera no tiene mucho sentido.
Él me dio esa recomendación, y yo la tuve en cuenta toda mi vida.
—  Jorge Luis Borges
En una relación todo es nuevo… al comienzo y también ahora porque todo es nosotros…Y también… un tú y yo… Por siempre.

En una relación todo es divertido… al comienzo…

Y también… también después de las primeras peleas.

Porque…

Aún sientes la curiosidad de un niño por conocerme mejor.

Aún nos vamos descubriendo, analizando y aceptando.

Aún me engríes y sorprendes con detalles de tu gran amor.

Aún me tocas con el deseo incontrolable del comienzo.

Aún coqueteamos como desconocidos.

Aún me sonríes con ilusión.

En una relación todo es bonito… al comienzo…

Y también… También en el proceso.

Porque…

Me acaricias como cuando comenzábamos a salir.

Me besas como si no lo hubieses hecho antes.

Me abrazas como si no existiese un mañana.

Me miras como la primera vez.

Me escuchas con el corazón.

En una relación todo es nuevo… al comienzo…

Y también… también ahora…

Porque…

Osado eres al sostener mi mano rebelde y atreverte a caminar conmigo, con seguridad y felicidad.

Osado eres porque me brindas tanta dulzura y placer que no puedo más que clamar tu nombre.

Osado eres al jugar con mi cabello para darme un beso lento y prolongado sobre mi cuello.

Osado eres porque cada noche lo último que veo es la profundidad de tus ojos negros.

En una relación todo es entrega… al comienzo…

Y también… también siempre…

Porque…

Reconstruimos nuestro mundo a diario.

Reconstruimos nuestras promesas.

Reconstruimos nuestro amor.

En una relación todo es… nosotros…

Y también… un tú y yo…

Por siempre.

 DDC.

Entonces aprendí que, al mirarle a los ojos, mi vida se convierte en una primavera llena de esperanza. No es mi razón de vida; pero el amor que siento es tan grande como el fuego de una chimenea en invierno, en una cabaña de un bosque lejano. Mi amor es cálido, por entero y destinado a su persona. Entonces aprendí que en mi mente siempre ha habido un espacio reservado sólo para usted. Entonces aprendí que mi piel, no puede mentir ya que si se me acerca, me sonrojo y las mil mariposas, me revolotean. Entonces aprendí que usted llegó para quedarse, para creer en mí tanto como yo en usted. Entonces aprendí que estoy en el lugar correcto, en el lugar que me hace feliz. En mi sueño hecho realidad
—   :)