le pese a quien le pese

Quien es LEO? 🐯💖 Hay que saberlo y reconocerlo, al igual que el león es por excelencia el Rey de los animales, tú, Leo, eres el que dirige a todas las personas. Siempre te sales con la tuya, sólo tienes que hacerlo poniendo esa sonrisa que te caracteriza y una pequeña dosis de tu orgullo para que nadie sea capaz de darte un No por respuesta. Lo mejor para que no rujas es tenerte contento siempre. Te encanta que te digan lo bien que los haces todo y que nadie es capaz de superarte, si, lo amas y ¿qué hay de malo? Lo mejor para que no rujas es tenerte contento siempre. Te encanta que te digan lo bien que los haces todo y que nadie es capaz de superarte, si, lo amas y ¿qué hay de malo? No existe ningún Leo que no sea sociable ni tenga don de gentes. Quizás puedes ser un poco retraído al principio pero en seguida te sueltas y vuelves a ser el típico Leo, que tiene amigos por todos lados del mundo y al que le encanta conocer a gente nueva cada día. Eres arrebatado, para lo bueno y para lo malo. Odias que te den órdenes o que no te muestren respeto, por no decir cómo reaccionas cuando intentan atacar tu orgullo. Eres fiero, y lo sabes. Un Leo no pasa desapercibido durante mucho tiempo. Sabes que acabas siendo uno de los centros de atención de todas las reuniones o fiestas. La gente, por algún extraño motivo te admira, y demasiado, algunos incluso querrían ser y vivir como lo haces tú. Tienes un carisma especial. Puedes atraer lo que quieras hacia ti o repelerlo. Por lo habitual, a ti o se te ama o se te odia, pero nunca estarás en medio. De hecho, es algo que detestas, la mediocridad en cualquier circunstancia no está hecha para ti. En realidad el león no puede dejar de sentirse superior, aunque suene mal. Eres astuto, demasiado, y tus órdenes son casi siempre productivas. No malgastas tu tiempo en hacer cosas que realmente no van a ser rentables o convenientes para ti, para nada. Eres un perfecto organizador y sabes distribuir las tareas de los demás. La actitud de líder y de ser el primero en todo la llevas prácticamente desde que naciste así que en eso, eres un maestro. Puedes ordenar y mandar y que tus comentarios suenen un poco groseros y ordinarios a veces, pero también sabes establecer tu ley con un discurso simple y directo, dejando a todos con la boca abierta y con ganas de hacer lo que tu dices sin cuestionar nada. Puedes perdonar y quizás hasta olvidar un altercado con alguien, pero siempre después de verlo arrepentido y por supuesto que su ego esté a la altura de la suela de tu zapato, entonces ahí, tu orgullo se aplacará y tu corazón se ablandará, acabarás perdonando. No eres una persona que te guste apoyarte en los demás, eso quizás hace parecerte débil y tu puedes ser de todo menos débil. Jamás. Así que prefieres que los demás se apoyen en ti. Es muy frecuente que hagas comentarios del tipo: “si no es por mi, nada de esto saldría bien…” o “¿es que tengo que hacerlo todo yo o que pasa?”. Te encanta tener el mando y ser el cabecilla pero a la vez también vas a quejarte y estás en tu derecho, como no. Cuando alguien, tras uno de esos comentarios intenta ayudarte, te mostrarás rebelde y probablemente contestes con un: “está bien, deja, ya lo acabo yo”. Normalmente las personas buscan que les den consejos o recomendaciones personas “superiores” a ellos, pero para ti, Leo, ¿quién es superior?. Es por eso por lo que jamás vas a pedir opinión a nadie acerca de alguno de tus comportamientos. Nunca. Tú sabes lo que haces. Como signo fijo que eres, es difícil que otros puedan apartarte del camino y de las metas que te has fijado, aunque tú, por el contrario, seas el más hábil para apartar a los demás de los suyos. Que no se olvide nadie. Tú eres el Rey, le pese a a quien le pese! 🐯

No me sale de las narices callarme

Voy a decir algunas cosas que creo que es importante que lean y que reflexionen, porque les hace mucha falta.

Lo primero de todo es que la sexualidad es la atracción de una persona hacia otra, ya sea heterosexualidad, una persona que se siente atraída por personas del sexo opuesto, la bisexualidad, una persona atraída por personas de ambos sexos,u homosexualidad, una persona que se siente atraída por personas de su mismo sexo. En ningún lugar de esta definición básica se dice que la sexualidad influya una mierda sobre el comportamiento u otros gustos de una persona. Así que, el hecho de que a Vegetta o a cualquiera le gusten cosas como los unicornios, el morado o los peluches, no determina que sea de una sexualidad u otra. Y como digo esas tres cosas, pueden ser muchas más.

Lo siguiente, dejemos de forzar roles femeninos y masculinos a parejas homosexuales. Willyrex no es una mujer aunque a muchos les gustaría. Que cocine no lo hace mujer, todo el mundo puede cocinar, siempre y cuando sepa como se cocina. Dejen de decir que es la mujer de la relación. Aquí tampoco hay mucho más que decir, ambos tienen pene, le pese a quien le pese, eso los hace biológicamente hombres. A no ser que alguno de los dos admita ser mujer, no lo son.

Tercero, basta de decir que Willyrex es siempre el pasivo, o como ustedes se empeñan en decir, el “uke” de la relación. O que Vegetta siempre es el activo, o “seme”. Existe algo llamado versatilidad, eso quiero decir que sus roles pueden ser cambiados y no pasa nada. Nadie tiene que atacar a otra persona por creer en la versatilidad de una pareja, ni mucho menos.

Y punto.

Me he tomado el tiempo suficiente para tomar aire. Mis ojos aún siguen algo inflamados de tanto llorar. Pero tengo algo que decir.
Tengo miedo.
¿En que clase de mundo vivimos? ¿Que clase de gente estamos formando?
¿Hay algo de malo en amar y ser amado?
La tierra se esta yendo a la mierda poco a poco, y todo porque la gente prefiere ver a un hombre sosteniendo un arma que la mano de otro hombre.
Es horrible que después de la triste tragedia de Orlando en el club Pulse vaya a existir mucho más temor de hablar abiertamente de tus sentimientos por el temor al odio que existe.
El amor es amor pese a quien le pese. No deberían decirnos a quien querer, no deberíamos esconder el amor loco que sentimos por alguien.. Nacimos libres, con la capacidad de amar a quien nos ame y de entregarnos ciegamente a nuestra persona especial..
Deberíamos entender eso. Todos merecemos amar y ser amados, sin importar nada..
*Este Unicornio Morado esta destrozado. La tristeza emana de sus ojitos.. * Les deseo amor, protección y mucha paz. Amen con locura siempre. ✌❤
P.D. ESTO LLEVA LA ETIQUETA Wigetta POR RAZONES QUE DECIDÍ ESCRIBIR EN OTRO MOMENTO.. PERDONEN.

Homofóbico- Wigetta- Capítulo 1.

Primer capítulo:


Aida y Alice habían elegido el “campamento” para comenzar la broma, ambas estudiaban biología, pues las plantas y la naturaleza las apasionaban y la universidad las llevaba junto a sus compañeros, a un parque para poder ver la naturaleza de cerca. También iban los de enfermería, para poder prácticar su futura profesión si alguien se lastimaba, como Vegetta. Los de Animación y modelado no se quedaban en el campus, Lanita y Guillermo, quienes aún no se conocían, también se instalaron para poder observar cosas como el movimiento de las hojas de los arboles, o las suaves olas del lago. Los de profesorado de educación física los acompañaban, en el parque podían practicar mejor sus ejercicios, Luzu, Frank y Joe.

Obviamente no solo las personas nombradas asistían, todo el curso lo hacía.


Ese campamento era realizado una vez cada tanto, y duraba unos pobres tres días.

Era tradición, que en la segunda noche, se organizara una fiesta, con música, comida, luces, bailes y alcohol, a escondidas de los coordinadores.


Samuel estaba dentro de la carpa en la que dormía, junto a Luzu y Frank, preparándose mentalmente para conocer a “un gay asqueroso”. Frank lo acompañaba, mientras Luzu ya se encontraba en la fiesta junto a Lanita.

Aida y Joe seguramente estaban en la oscuridad de la pista de baile, mientras Alice esperaba a Vegetta cerca de donde se encontraba el solitario Guillermo, en la orilla del lago observando el hermoso y armonioso cielo nocturno, la verdad, le hubiese gustado ir a la fiesta, pero sabía que todos se burlarian de él.


-Vegetta- Llamó Frank -Si?- Respondió en un tono frió, que ya era demasiado habitual en él -Por…por que has cambiado tanto, Samuel?- Susurró Frank, que hacia un tiempo venía pensando en el radical cambio de Vegetta.

Hace unos años atrás, él era alegre y expresivo, sonreía y le gustaba abrazar y ser abrazado, disfrutaba hablar y reir con él y sus amigos, que era exactamente todo lo contrario a lo que era en esos días, ahora el era frío y parecía no importarle el resto de la gente, no hablaba casi nunca, jamás sonreía, y cuando estaba con gente siempre se mostraba callado.


Vegetta se quedó en silencio, pensando su respuesta -No me llames Samuel, Frank- Dijo en un tono apenado Vegetta, mirando al suelo. Frank estaba sorprendido, hacia tiempo no veía a  su amigo mostrar otra cara que no fuera la fría y seria. -Solo no soy el mismo, Samuel murió hace mucho- Continuó en su clásico tono frió. -Debe quedar algo de Samuel...- Aseguró Frank en un susurro. -No, no hay nada de él- Frank miró apenado al piso, sabía que el Samu de antes, su amigo desde siempre, se encontraba perdido por algún lugar del cuerpo de Vegetta.


-Adiós, voy con Alice- Dio por terminada con la conversación, Vegetta. -Adiós…-Susurró triste Frank.


(…)

-Buenas noches, amor- Dijo Vegetta falsamente al encontrarse con Alice. -Buenas noches- Sonrió abrazando a Vegetta para besarle. Él hizo lo que hacia siempre, solo se quedó quieto con una expresión seria. -Mira, cielo, Guillermo está allí- Comentó señalando disimuladamente al chico -Yo estaré en la fiesta con Aida y Joe, por si nos necesitas- Continuó la chica. -Vale- Contestó por el hecho de no parecerle borda a la “persona de su vida” -Ve tranquila, me espera una noche larga- Rio falsamente -Vale, suerte amor- Alice le dio un pequeño beso a Vegetta y se fue moviendo exageradamente sus caderas.


“Menuda puta…” Pensó Vegetta. Miró detenidamente a Guillermo, que se encontraba a unos 30 treinta metros de distancia, estaba con una expresión neutra, no sonreía pero tampoco se veía mal, se encontraba sentado en una banca en la orilla del lago, mirando detalladamente las estrellas, como de costumbre estaba vestido de ropas oscuras, y en verano siempre lleno de muñequeras y pulseras.


Vegetta suspiro, debía volver a fingir de nuevo, únicamente cuando se encontraba en compañía de sus amigos del grupo “Bueno” o cuando se encontraba en soledad podía ser el mismo.


Caminó a paso lento en dirección al chico, que seguia en la suya observando los diminutos puntos blancos en el cielo. “No puedo creer que vaya a hablar con un gay...” Susurró para si mismo.

Puso una sonrisita fingida y se sentó a un lado del pálido chico. -Por que no vas a la fiesta?- Dijo en su tono frío, según el no merecía la pena fingir ante un gay. Guillermo lentamente giró su cabeza para ver a su nuevo acompañante, había olvidado la última vez que alguien le habló por su cuenta. -Oh…- Se aclaró un poco la garganta y sonrió levemente -Es que…Prefiero estar aquí afuera..N-no me gustan las fiestas- Intentó no sonar nervioso -Ah…- Jadeo Vegetta intentando sonar interesado. -Como te llamas?- Preguntó fingiendo no conocerlo -Guillermo, tu?- Interrogó el chico feliz por al fin conocer a alguien que no lo insulte al segundo de conocerlo- Vegetta- Contestó mirando al cielo, como lo hacia el chico anteriormente -Y tú por que no estas en la fiesta?- Preguntó con ganas de entablar una conversación -Em…- Dudó un poco Vegetta, debía sonar interesante y remarcarle que estaba soltero -Acabo de ver a mi novia a los besos con otro…- Explicó con cierta tristeza fingida -Oh…Lo siento, Vegetta- Dijo adorablemente -No fue tu culpa…-


(…)


Los chicos llevaban un poco más de una hora hablando, Guille estaba emocionado porque alguien lo estaba escuchando sin callarlo ni burlarse.


-Te he visto un par de veces en el campus...- Dijo Guillermo mirando a Vegetta -Ajam...- Pronunció el contrario para que este continue -Con el grupo de Alice…Pensé que eras malo como ellos...- Contó en un tono con el que parecía un niño. Vegetta frunció el seño -Malo de que forma?- Preguntó confundido en su tono frió y duro. -Ahm…Ellos siempre me insultan y se burlan de mí sin motivos…- Respondió bajando su vista hacia el suelo -Yo también te he visto, siempre vas solo- Dijo Vegetta llegando a ser un poco hiriente para el menor -S-si…siempre voy solo...-Susurró suavemente. -Por que?- Preguntó Vegetta fingiendo no saber la razón de su casi eterna soledad


Estoy solo porque soy un ser despreciable, porque en realidad no merezco amigos, ni ellos merecen la molestia de tener a alguien como yo dentro de sus vidas, porque soy horrible, física y mentalmente, porque pese  todos los intentos que hago, pese a que soy amable y cariñoso, pese a que me esfuerzo por verme mejor nadie me quiere en lo más mínimo, porque ya olvidé como se siente hablar con alguien a quien le importo, porque no tengo a nadie que me cuide y me contenga, porque ya casi olvido lo que es el amor…” Pensó Guillermo, haciendo que sus ojitos de cristalizaran. Prefería no pensar en esas cosas, pero habían días en los que no era él quien hacia las decisiones -Porque supongo que no le caigo bien a la gente…- Murmuró intentando disimular que su voz se estaba quebrando -Estas llorando?- Preguntó Vegetta confundido -N-no...-Jadeo Guillermo mirando hacia el lado contrario del chico -B-bueno…si...- Se asinceró.


Vegetta no sabia como reaccionar ante eso, no sentía ningún impulso por consolarlo, tampoco sabía como hacerlo, no sabía comprender los sentimientos de los demás. Vegetta suspiro, intentando convencerse de lo que iba a decir -Q-quieres que traigamos el colchón inflable y durmamos aquí?- Preguntó en un intento de distraer al chico de su llanto. Guille levantó la vista y miró a Vegetta fijamente a los ojos, con los suyos aún cristalizados, para sonreír levemente y pronunciar un casi inaudible -S-si…-


(…)


Guille había trasladado las almohadas y mantas, mientras que Vegetta se encargaba de llevar el colchón, notablemente más pesado.

Se encontraban acostados, Vegetta por poco se caía del colchón, se había alejado lo más posible del cuerpo de Guillermo “Perfecto, dormiré con un gay y seguramente me hará algo durante la noche” Pensaba Vegetta.

-Por que tan lejos?- Susurró Guillermo adormilado, acostado sobre su lado izquierdo, dándole  la cara a Vegetta, quien no tuvo más opción que acercarse un poco al cuerpo del ahora dormido chico…


Habían pasado unos minutos y Vegetta alternaba la vista entre el hermoso cielo oscuro y el rostro del chico a su lado. Estaba tranquilo hasta que vio como Guillermo se entristecía levemente, aun estando dormido, parecía que soñaba algo malo.

Vegetta confundido se acercó un poco a él, tenía su cabeza apoyada en ambas manos, mientas que Guillermo estaba acurrucado contra si mismo, como buscando compañía.


La acción sorpresiva del menor lo dejó paralizado, el chico tenía su mano apoyada en su pecho, como queriendo abrazarlo. Por inercia, por usar habitualmente esa posición con su novia, colocó su brazo rodeando la cintura del chico, quien al sentir calor humano, se tomó la confianza aún estando dormido de colocar su brazo completamente sobre el pecho del mayor, para terminar de abrazarlo al otro lado de su cuerpo.


Vegetta comenzó a sentirse asqueado, un gay lo estaba abrazando estando los dos en una cama, pero ocurrió algo que absolutamente nadie se esperaba, pero que a decir verdad, varias personas deseaban…


Samu se asomó levemente por sobre la capa de Vegetta, miró a Guillermo dormido abrazando a su cuerpo y Vegetta volvió a aparecer como normalmente lo hacía. Cuando se dio cuenta, tenía una pequeña sonrisita en su rostro mientas intentaba restarle importancia a Guillermo. Hacía quizá demasiado tiempo que Samuel no veia el exterior, siempre Vegetta lo protegía de todo, nunca había sido tan vulnerable como para salir y asomarse al mundo exterior…


Vegetta se durmió, con temor, pues ahora sabía que Samu seguia vivo en alguna parte de Vegetta…