lauren lune

HER KISS"

 

Capitulo11.-

Toda la noche pensé en Lauren, acerca de nuestro casi beso. Estuve dando vueltas y sintiéndome agitada. Hubo una escena de la noche, un momento perfecto. Que siguió reproduciéndose una y otra vez en mi cabeza. Cuando Lauren llevó su boca a mi oreja.

—Realmente no entendí tu poema, pero me gustó. —Inclinándose aún más cerca—. Me gustas, Cielo.

Me gustas, Cielo.

Me gustas, Cielo.

Me gustas, Cielo.

¡Oh! No había manera de que pudiera dormir, nunca más. Me levanté de la cama y comencé a escribir en mi raído diario viejo para canciones. Escribí sobre los labios de Lauren, su beso, pero, ¡todavía! ¡Todavía! Me quedé pensando en esa escena. Por supuesto que no había entendido mi poema. Lo había hecho imposible de entender. Lo había hecho a propósito. Pero a le había gustado. ¡Le gustaba yo! El pensamiento me tenía toda en hormigueo. Por un instante. Hasta que empecé a pensar acerca de más tarde en mi coche. Cuando ni siquiera trató de besarme. Solo me había sacado esa estúpida palomita del pelo y después se fue. Volvió a la fiesta para decir sus vertiginosas y seductoras líneas para seducir a otra chica. Una chica fácil. ¡Ugh! Era una boba. Me metí en la cama y de inmediato me puse a llorar. Estaba tan fregada gustándome una chica con la que nunca podría salir.

 Al día siguiente leí el nuevo texto Harry. Solo decía: Mila, ¿alguna vez vas a hablar conmigo? Cuando estaba con Harry había sido estable y cómodo. No sentía el estómago con nudos oscilantes o violentos todo el tiempo. Simplemente me sentía normal. Quería sentir eso de nuevo. Necesitaba sentirlo. Austin era demasiado aburrido y Lauren era demasiado emocionante, pero ¿Harry? Harry estaba bien. Solo que, ¡uf! A pesar de los textos constantes de Harry, parecía que estaba con Taylor ahora. Claro, lo había atrapado mirándome con anhelo, ¿realmente significaba algo? No estaba segura. Quiero decir, realmente no trató de ganarme nuevamente, en absoluto. Me quedé esperando y esperando. Pero no. Nada. Él nunca lo hizo. Solo sus textos estúpidos.

—Tal vez no deberías tener un novio por un tiempo —dijo Dinah, al día siguiente cuando hablé de cómo estaba pensando en volver con Harry mientras ella parloteaba sobre Conner Watts. En el fondo sabía que probablemente tenía razón, lo sabía. Pero la cosa era que tenía este dolor dentro de mí, esta necesidad. Bueno en realidad, la necesidad era Lauren. Mi corazón la quería, sufría por ella. ¡Pero mi corazón estaba tan mal! Era una estupidez. Suspiré, incapaz de decirle eso, de explicarle la verdadera razón por la que quería a Harry de vuelta. La razón real y verdadera era que pudiera dejar de fantasear sobre Lauren. No me gustaba fantasear sobre Lauren. Lo odiaba. Me dejaba tan inquieta, me daban ganas de gritar o llorar o arrancarme el pelo. Quiero decir, era tan increíblemente inútil anhelarla. Porque no podría tenerla ni siquiera si de alguna manera, milagrosamente ella me quería. Lo cual, por supuesto, no hacía. En realidad no. Era solo un juego para ella. Ver hasta dónde podía incitar a la niña del colegio. Ugh. Pero si estuviera con Harry, si volvíamos, las cosas tal vez podrían volver a ser como antes. Tal vez podría sentirme feliz y satisfecha con mi vida de nuevo. Como me sentía antes del beso de Lauren.

El lunes por la mañana llego otro texto de Harry. Decía: ¿Podemos hablar? Pensé en ello mucho tiempo, entonces durante historia mundial, finalmente escribí: Por supuesto. ¿Después de la escuela? Harry respondió casi de inmediato: ¡Está bien! Nos vemos fuera del gimnasio a las 3:00.

Ver las palabras de Harry el lindo, Harry el más dulce. Me hizo llorar. Era tan fácil. ¿Por qué no había hecho esto antes? Podríamos volver a estar juntos y escribir canciones juntos, las cosas podían volver a ser como antes. Estar feliz y cómoda y establecida. Ese era totalmente mi plan. Pero entonces algo extraño sucedió. En la clase de francés, Miss Feefee (que no se llamaba así, su verdadero nombre era señora Fergusson pero todos la llamaban la señorita Feefee), nos envió a mí y a otros pocos estudiantes de la clase a una sala de estudio temprano ya que nos habíamos lucido en una prueba que el resto de la clase necesitaba volver a tomar. Ella no nos dejó estar en la clase, porque necesitaba nuestros asientos para algunos estudiantes de otras clases que también tenían que volver a tomar la prueba. Así que tuvimos que ir a estudiar al pasillo.

Pero eso no fue lo raro. Lo raro fue, que cuando llegué al salón de estudio, estaba Lauren. Verla me hizo poner toda roja y actuar estúpida. Me lancé en el asiento vacío más cercano, cogí un libro de la mochila y lo mire como si estuviera totalmente absorta en él, como si fuera la lectura más fascinante de toda mi vida. Pero en realidad, ni siquiera estaba segura del libro que era, ¿una novela? ¿Matemáticas? No tenía ni idea. Mi cerebro se había ido por completo. Todo lo que sabía era que podía sentir los ojos de Lauren de todos modos, o al menos me imaginaba que podía. Por todo lo que sabía, en realidad ella ni siquiera sabía que estaba en la habitación. Eso era posible. Pero no le di oportunidad. No miré hacia arriba. No hasta que la señora Harris, la profesora de la sala de estudio, dijo en voz alta y resonante:

—Lauren, Lauren, Lauren. —dijo como chasqueando la lengua.

Miré hacia arriba, con el estómago agitado y retorcido, preguntándome por qué estaba diciendo su nombre. Sabía que ella realmente no lo sabía, pero la forma en que lo dijo, chasqueando la lengua para mí fue como si lo supiera. Sabía que mi corazón estaba a punto de explotar porque ella estaba en la sala, que todo lo que tenía que hacer en estos días para convertirme en una bolsa de hormonas sin cerebro era estar presente. Pero no, ella no lo sabía. Tomó el teléfono celular de Lauren y lo estudió. Luego, ¡shock! ¡Caminaba a través de la habitación hacia mí! Puso el iPhone en mi escritorio diciendo:

—Puedes elegir si deseas eliminar eso o no, pero no le des el teléfono a Lauren hasta después de clase.

Luego anunció en voz alta para el resto de la habitación: —¡Esta es la sala de estudio, gente! Se supone que tienen que estudiar no practicar su fotografía indiscreta.

¿Fotografía indiscreta?

Mi corazón estaba de repente todo loco y salvaje, incluso más que antes. ¿Qué estaba diciendo?

Miré el teléfono celular de Lauren y me quedé sin aliento, mi estómago dio estos extraños saltos. Por lo que había en su teléfono. Era una imagen.

¡De mí! Lauren, obviamente, acababa de tomarla un minuto antes de que la señora Harris la atrapara. Estaba mirando hacia mi libro (era de biología), y mi cara estaba roja como un tomate, pero en realidad parecía que estaba leyendo y totalmente en ello. Y lo más extraño era que yo me miraba bonita. Mientras miraba la foto un largo largo momento, llegó un mensaje de texto al teléfono de Lauren. Raro. Era de Jake. Hm. Estaba bastante segura de que había visto a Jake cuando entré al salón de clases antes de notar a Lauren. Esos momentos eran un borrón frenético, pero aún así estaba bastante segura de que Jake estaba aquí en la habitación y sabía que tenía el teléfono de Lauren. Desconcertada, miré hacia arriba y luego contuvo el aliento. Lauren me sonrió desde el otro lado de la habitación. Estaba sentada justo al lado de Jake con un teléfono celular en la mano, aparentemente el de Jake. Lauren hizo un gesto hacia el teléfono y se echó hacia atrás en su asiento, mirándome. Le di una mirada de reojo, a continuación, leí el texto, ya que parecía ser lo que ella quería.

-No elimines la imagen.

Purrrrr.

Al ver el mensaje me estremecí y me puse feliz y cálida por dentro. Supongo que fue porque me gustaba la imagen también. Le sonreí, sintiéndome bien de que hubiera tomado la fotografía y quería conservarla. Así que, por supuesto, no la eliminé. No es que lo hubiera hecho de todos modos, solo si pareciera súper fea en ella. Reuniendo un poco de coraje me atreví a responder el texto: ¿Puedo ver tus otras fotos? Un segundo más tarde Lauren respondió: No.

Eso fue todo lo que dijo. Solo esa palabra. No. Ver eso hizo que mi estómago se anudara un poco, sin embargo, no estaba nada contenta o cálida ahora. De hecho, estaba ansiosa y deprimida. ¿Qué otro tipo de imágenes tenía en el teléfono? ¿Fotos de Lucy?? Probablemente. El pensamiento me deprimió. Y me dieron ganas correr y volver con Harry. Detener mi gusto por Lauren a quien le gustaban las chicas como Lucy, y me hizo sentir toda fuera de control y sin esperanza.

Cuando la clase terminó Lauren me recibió en la puerta para recuperar su celular, que era probablemente la única razón por la que me esperaba. En serio, la única razón. Quiero decir, hice todas estas cosas raras, dejándolas en su casillero, garabateando su nombre por todas mis asignaciones de tarea, escribiendo poemas sobre ella. La lista seguía y seguía. Y pensaba en ella todo el tiempo, constantemente. Pero parecía que ella solo pensaba en mí cuando yo estaba frente a su cara. El resto del tiempo era exactamente como dice el dicho: Ojos que no ven, corazón que no siente. Ya sabía que esa era su forma de ser, pero lo sentía de nuevo.

Cuando no estaba delante de ella, estaba completamente fuera de su mente. Y es por eso que tomó la foto, porque yo estaba allí. ¿Y por qué me dio un viaje a casa ese día? Porque yo estaba allí. ¿Y por qué me besó en la fiesta? Porque yo estaba allí. Pero en realidad no siempre piensa en mí cuando yo no estaba allí. O tratar de llegar a conocerme. Ella no era así, era la clase de amor con el que tenías que estar. Y esa mierda. Porque quería gustarle. Realmente gustarle. Yo, yo, yo. No cualquier chica que estaba cerca. Y no solo ser alguien a quien atormentar. Ugh. Quería realmente gustarle. Y no era justo. Porque sabía que no lo hacía. A pesar de que había dicho que lo hacia la otra noche. No importa lo mucho que deseaba creerle sabía que no debía hacerlo. Porque sabía que no lo hacía. No real y verdaderamente.

—¿Por qué me tomaste una fotografía? —le pregunté mientras le entregaba el teléfono. Le pregunté toda desafiante y difícil ya que me estaba sintiendo bien. Desafiante y estimulante. En serio. Estaba herida y lista para tirar cosas. Lauren sonrió, hablando en tono ronco mientras se dirigía a su siguiente clase, caminando hacia atrás para poder mirarme a la cara.

—Te lo dije. Me gustas, Cielo.

¡Ja! Estaba tan llena de ello. Una suave habladora, todo seductora y derritiendo corazones. ¡Grr! Era un juego para ella, sabía que era un juego total. Pero aún así, mi corazón latía y lo anhelaba de todos modos. Totalmente ronroneó. Probablemente me puse un millar de tonos de rosa, probablemente, porque los labios le temblaron con diversión mientras continuaba andando hacia atrás y me miraba con los ojos fijos en los míos. Pero una vez que por fin se dio la vuelta, salí de mi estupor inducido por las hormonas, atreviéndome a decirle:

—Tú ni siquiera me conoces.

Lauren se volvió hacia mí y sonrió.

—¿No lo hago?

Luego desapareció entre la multitud del tráfico de estudiantes y me quedé pensando en qué quería decir con eso. La forma en que lo dijo, parecía no lo sé, ¿divertida? ¿Traviesa? Algo. Como si me conociera mejor de lo que pensaba. Bueno, probablemente solo estaba jugando. Pero me pasé todo el periodo de clase, toda la hora siguiente deseando estar equivocada. Que tal vez Lauren sí pensaba en mí a veces. Y tal vez ella me conocía más o menos. No parecía posible. 

Bueno lo prometido es  deuda :) les dejo el capitulo yo creo que mañana subire otro tratare de subirlo mas temprano :) espero que les guste denle like <3