las gotas de lluvia

Tengo algo que contar. Parte 3: la lluvia, ella y yo.

Quiero contarte una historia. Una historia que a casi nadie le cuento. Es más, a nadie se la he contado… Así que serás el/la primero/a en saberla. Esta es la tercera parte…

Llegó el 2015, llegó junio, llegaron las vacaciones. Ya sin el compromiso de la escuela encima, tenía mucho que pensar. Y volví a caer en el mismo pensamiento que hace meses no no me aquejaba tanto: ella. Así que me armé de valor e hice que nuestros caminos se cruzaran, tal vez de una forma forzada, pero no podía resistir más. 

Después de tener nuestra primera plática por Facebook, acordábamos que podíamos salir a caminar y platicar a un parque que nos quedaba cerca a los dos. Y así fue. Era un viernes de junio… El día estaba nublado y había charcos de agua por todos lados.

Llegué al parque, me senté en un columpio y vi la gente pasar, las gotas de lluvia caer y la hora de nuestro encuentro llegar. Tenía más nervios en el cuerpo que agua. Y en eso, la vi llegar… Hermosa, semblante serio pero con movimientos tiernos. Mi corazón quería salirse de mi pecho y correr. Nos saludamos y el roce nuestra piel fue magia para mí. 

Eran las seis de la tarde, estuvimos platicando y bromeado. La hacía reír y fue mi mayor satisfacción. La lluvia empezó a caer… Así que nos fuimos a refugiar a un techo de lamina que servía como lugar de descanso para los que ahí jugaban fútbol. En fin, la platica siguió, su sonría me iluminó y su risa me llenó. Tal vez para ella era un momento más en su vida, una plática más con alguien. Pero, para mí ese momento lo era todo. 

La lluvia paró, el tiempo pasó y la oscuridad empezó a caer sobre nosotros. Eran ya las ocho de las noche… Y con eso, ella se tenía que ir. Así que nos despedimos… La vi irse. De regreso a casa yo llevaba una sonrisa enorme y una felicidad que no me entraba en el cuerpo.

Estaba feliz porque la había visto, porque nuestra piel se había tocado por primera vez, porque intercambiamos palabras y tiempo por primera vez. Hace mucho que no me sentía tan feliz. Si hubiera sabido que era la última vez que nos íbamos a ver, no la hubiera dejado ir… 

Continuará…

Texto: Alan Foster.

Twitter: @AlanFosterB. 

A mí me gusta la soledad,
Las noches frías y oscuras;
El té caliente,
Los poemas tristes y las estrellas.
Me gusta el sabor de las lágrimas saladas,pero no llorar.
Me gusta el sonido de la lluvia y las gotas de corren por el cristal.
Me enloquecen tus abrazos y el brillo de tus ojos,que son como dos llamas encendidas en medio de la oscuridad.
—  H.
El sonido de la lluvia me tranquiliza. Me traslada a un lugar sin problemas, siento un poco de esa esperanza que creía perdida.. Sin duda es el mejor sonido que puedo escuchar.

A nadie le importará. A nadie le importará si estas triste, cansada de luchar, cansada de sonreír siempre delante del espejo.

Estás cansada de que te ignoren, de hacer las cosas mal, siempre.

Y cuando te encuentras sola en una habitación gris y fría viendo a como las gotas de lluvia se deslizan por la ventana a la par que tus lágrimas por tus mejillas y nadie está ahí, en ese instante, en ese microsegundo, te das cuenta de que en realidad no le importas tanto al mundo, ni tu ni nadie.

Porque el día en el que mueras la Tierra seguirá dando vueltas alrededor del Sol, alguien reirá en ese momento, otra persona llorará, y tú cerrarás los ojos y estarás en paz, ignorando al resto del mundo, igual que ellos te ignoraron a ti en su día.

—  ChicaConSuerte-Universe
Lluvia

Era una tarde lluviosa y fría de Noviembre, estaba sentada contemplando a través de la ventana como las gotas de lluvia caían del cielo una por una, mientras las oscuras nubes ocultaban la luz.

Fue entonces, cuando empecé a reflexionar sobre mi vida. Siempre he intentado evitar la soledad, esa palabra que llevo marcada a fuego en la piel des de la infancia, y a la cual temía profundamente.
En aquél instante, supe que había estado cometiendo un error, nadie me había ayudado nunca realmente a deshacerme de mis demonios, sino todo lo contrario.
Personas a las que quería me hirieron, al verme aturdida y rota en mi más profunda depresión y en las peores circunstancias decidieron ignorarme y otras, no se daban ni cuenta.
Cuando eso sucedía, mi único refugio era el aislamiento, la soledad, que era realmente el único momento en el que no me sentía ignorada ni nadie podía dañarme.
Entonces, entendí que había estado perdiendo el tiempo intentando sentirme arropada cuando verdaderamente nadie me ayudaría.

Soy y he sido una gota de lluvia en la oscuridad, que irá cayendo sola hasta el final.

-Blondieangel.

November rain

ESPAÑOL

(English below)

Pablo tuvo un mal día, en su escuela no dejan de molestarlo, un chico gordo y con lentes es un blanco fácil para cualquier bully, algo de lo que ya está resignado y vive con ello día a día. Hoy en especial se excedieron, se han metido con sus fibras más sensibles. Va de regreso a casa, triste, y si no fuera poco, el clima parece no ayudar en su estado de ánimo. Es muy extraño que llueva en noviembre.

Ya no le importa nada, no importa mojarse, se sienta en el parque, dejando que las gotas de lluvia empapen todo su pelaje, su ropa, su mochila con sus cosas, simplemente disfruta del momento, siente que ya no queda nada más que hacer.

En eso llega Nigel, un murciélago de unos grados más arriba que él, extiende una de sus alas hacia él, haciendo que esta sirva de paraguas. El panda rojo lo ve, lo reconoce, lo ha visto en la escuela, siempre veía al murciélago tan solitario que tenía muchas ganas de acercarse a él y hablarle, pero era un chico más grande que él, siempre pensó que probablemente lo rechazaría, pero ahora él está ahí, junto a él. Nigel no pudo evitar ver al panda rojo mientras caminaba hacia su casa, él vive muy cerca de ahí, así que le ofreció a Pablo que lo acompañara para que pudiera secarse, le hablara a sus papás por teléfono, y esperar a que la lluvia se apagara.

Van juntos caminando, platicando y bromeando bajo la lluvia. El ala del murciélago de todos modos no cubre por completo el agua.

Cuando Nigel abre la puerta de su casa, su familia lo está esperando con un pastel, es el cumpleaños del murciélago. Nigel sonríe ampliamente.

Su familia le pide perdon por no poder darle este año ningún regalo, la situación económica ha estado muy grave. Él no se entristece ni un poco, les dice que él acaba de hacer un nuevo amigo, y es todo lo que él podía pedir.

FELIZ CUMPLEAÑOS, MURCI!

—-

ENGLISH

Pablo had a bad day at school, his schoolmates picked on him because he’s chubby and wore glasses. He was an easy target for any bully, and he had already resigned to this reality and accepted that he has to live with it every day. But today was worse, the bullies had really given him a hard time… I wouldn’t want go too deep into detail. He headed back home, upset, and if that were not enough the weather didn’t help to improve his mood. It is very strange that it always rains in November.

Pablo is no longer caring about the rain, he doesn’t mind getting wet; so he sits in the park, letting raindrops soak his fur, his clothes, his backpack with his things; just enjoying the moment, he feels that there is nothing else to do.
Then along came Nigel, a bat a few years older than Pablo. Nigel saw the red panda and approached him, extending one wing to him, making it like an umbrella. The red panda looked at him, he recognized him from school, he had noticed the lonely bat on occasion and he had really wanted to approach and have a talk, but thinking he was a bigger boy he thought he probably would have rejected his presence; but now he is there beside him. Nigel was walking home and he couldn’t help but see the red panda sitting in the rain getting soaked, and wanted to help him. He lives nearby, so he asked if Pablo would like to accompany him home so he could dry out there, and then call his parents by phone. Pablo accepted.

They went together walking, talking and joking in the rain, getting both all wet. The wing of the bat anyway doesn’t completely keep the water off.

When Nigel opened the door of his home, his family was waiting with a cake, as it was the bat’s birthday. Nigel smiled broadly.
His family apologized for not being able to give any gifts this year, the economic situation had been very serious on them.

Nigel was not upset by with this news, he told them that he just made a new friend, and that was all he really wanted.

HAPPY BIRTHDAY, NIGEL!

Cuando mi libertad se junta
Entre las pequeñas gotas de lluvia
Llegas tú, a iluminar mi vida
Como pequeñas estrellas en el cielo
Guías mi pequeño pecho
Que nervioso se encuentra
Guías la sonrisa tonta
Guías, mi mirada amor mio
¡Estoy perdida en ti!
Y no evito llorarte
Porque me haces feliz
Y no evito pensarte
Porque admiro tu belleza
Me deleita y me embriaga
Y hago versos con mis sentimientos
Que se esparcen en cada letra.
—  Casualidad
youtube

Pareciese ser un texto conocido pero no es tan así. Al tener su voz y no imágenes, fue inspirada esta animación que les compartimos. Lo incomprensible del suceso está vivo en estas palabras de Cortázar, y es sencillo vivenciarlo, al solo mirar la lluvia detenidamente, esté donde se esté.


Aplastamiento de las gotas- Julio Cortázar

Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.

anonymous asked:

¿Por qué? Sólo ¿por qué? Tanto que me prometías, tantas palabras en vano que me decías, ese supuesto amor por siempre que dijiste muchas veces que por mi, tu darías. No sé cuanto he podido aguantar, mi corazón ya destruido, mi alma ya no cobra vida, mis sentimientos y pensamientos hechos desilusiones y mi cuerpo triste ante tu partida. Te extraño... Demasiado, veo las gotas de lluvia, el sol cada mañana, la luna esconderse y yo ya no puedo con esta agonía que mi mente ya no olvida.

Que bellas letras que tienen como inspiración un corazón roto.

He salido de casa para no recordarte y me llueves encima.
Había olvidado cuánto duele el silencio que no se comparte.
Me he visto con otras chicas y ni siquiera ellas
entienden el significado de ciertas palabras.
Te extraño incluso en los momentos más absurdos.
Cuando miro al cielo
la vida cobra por un momento
ese sentido que le diste.
Esto es lo que hay:
ruido,
ruido
y más ruido.
La soledad es una canción que no quiero aprenderme.
Mi vida sin ti
es una película en blanco y negro.
Y ojalá te acabes pronto.
Y dejes en paz este silencio que siempre me rechaza.
Vete con las gotas de esta lluvia que provocas,
pero llévame contigo
y olvida mi rostro dentro de la boca de otro.
A mi pesar tengo que decirte que no te busco un reemplazo.
Yo seguiré ahorcándome de vez en cuando
con las palabras que me dijiste.
Te quiero y te odio.
Piérdete y encuéntrame en el camino.
Rescátame y vuelve a lanzarme al abismo.
Abre mis heridas y cuídame.
Eres mi tormenta favorita.
—  Sentimientos indelebles | Heber Snc Nur
Si por la noches antes de dormir te preguntas si te amo, puedes contar las gotas de la lluvia, quizá te den alguna pista.
—  Isaías Casillas (El Jedi)
Sana y salva

Quererte es un acto que me toma por sorpresa, es alguien sosteniéndome las manos detrás de la espalda, es tus besos tapandome la boca, tus lunares cayendo como gotas de lluvia. Tu pelo brillando contra el sol la primera tarde que pasamos juntas, pensé que me iba a deshacer de lo linda que eras, de lo linda que sos. Toda la poesía descartable que te escribo mientras hablas, naciendo y muriendo en este mismo instante, y alguna que otra frase tiene la palabra magia, y no me acuerdo lo demás.
Hacemos silencio porque ambas nos estamos escondiendo de cosas, pero vos te escondes en tu propia piel, te escondes en las sábanas rayadas y entre cuatro paredes. Yo me escondo donde puedo, a veces en vos, aunque no te des cuenta.

Disfrutaba de las largas caminatas, le ayudaban a aclarar sus ideas y de una forma u otra siempre encontraba respuestas a problemas que llevaban persiguiéndole por días e incluso semanas. Las primeras gotas de lo que pronto sería una lluvia moderada le sacaron de su ensimismamiento y le hicieron correr hasta el lugar más cercano donde podría refugiarse de las precipitaciones. Poco tiempo después, alguien más llegó–. Tal parece que nos encontramos en la misma situación –dijo antes de voltearse a ver de quién se trataba, quizás fuese un conocido o alguien a quien pudiese reconocer por su rostro.