largartos

Una historia hecha de canciones, que no es historia, es una dudosa despedida.


(Andrés Suárez, Funambulista, Marwan, Joaquín Sabina, Despistados, Largarto Amarillo, Fito y Fitipaldis, Maldita Nerea, Jumbo, Genitallica, Melendi, Bunbury, Pereza, y otros pocos…)


El frío había vuelto y ardíamos por dentro. Ella era la del mes de Abril, mi virgen de la amargura. Yo, siempre tengo sueños sencillos con mujeres complicadas, pero su vudú ya pincha el hueso, y ya nada es igual, aunque para mí era la canción mas hermosa del mundo.

Pasaron más de cien mentiras y le dejé el amor en la guantera. Me fui llevando lo de ayer a cuestas,  un gato en el tejado me vio llorar mientras manejaba, cerrado por derribo, con la frente marchita, rumbo a donde me han contado que habita el olvido, la calle melancolía.

Cuanto más dura es la pena más cargado viene el ron,  y más cuando le di más importancia que a la paz mundial,  soy solo el despojo del hombre, y ya no me atrevo a decirte quédate, aunque cada dos minutos cambio de opinión.

Por no ser ni tu columpio ni tu paracaídas, me toca la perdición de los pares de copas, porque las cosas cambian y no eres la persona que pensé, que creí. Ya verás como me olvidas.

Y sin embargo, quisiera te fueras por los tejados, tener un gesto amable, para no hacer la vida insoportable, y así ahogar las penas. Aprender de nuevo a respirar y cortar todo lo que sobra de mí.

Pero aún tengo miedo a equivocarme, porque la vi bailar flamenco, y me cambió la vida, como sal que se vierte, en la herida a curar, por eso me ha invitado el Ron a hacerme daño, a hablarle a otras mujeres, del cielo de tus labios. Ya he pasado por ti, tenías otros nombres. Yo no soy de madera, ni miento pero eso si es, mentira.

Con lo que me cuesta querer solo a ratos ya no te quiero tanto ya no me queda un Abril para ti.

Aún tengo miedo a equivocarme.