lanre

youtube

This is amazing, both the simpleness of the melody and how it is sung, i can imagine myself being thoroughly convinced that this was the true story if Denna performed it.

Oturup dinleyin, çünkü şarkı söyleyeceğim
Bir öykü var, yazılıp unutulmuş
Eski ve kayıp. Bir adamın öyküsü
Bahar kadar güçlü Lanre'nin
Kılıcın çeliğini elinde hazır tutmuş
Nasıl dövüştüğüne, düştüğüne ve kalktığına
Sonra bir daha kalkmamacasına battığına 
Kulak verin
Onu mahveden sevgiydi, anavatanına duyduğu
Ve bir de karısı Lyra'ya aşık oldu.
Kimisi der ki, ölümün kapısında bile
Yeniden doğarken onun adını söylermiş
Aldığı ilk nefesle.

Random Thought

Kvothe’s troupe stops along the way after a fallen tree blocks the road. They remark on how it’s odd seeing it there since the last storm was a span ago. That night when they make camp is when the chandrian arrive and kill them.

Is it possible the chandrian knocked down the tree to ambush them?

Lanre y Lyra de "El nombre del viento"

Hace muchos años, a muchos kilómetros de aquí, existía Myr Tariniel. 
La ciudad reluciente. Se erguía entre las altas montañas del 
mundo como una piedra preciosa en la corona de un rey. 
Imaginaos una ciudad tan grande como Londres. Pero en cada 
esquina de cada calle había una fuente, o un árbol, o una estatua tan 
hermosa que incluso un hombre orgulloso lloraba al verla. Los 
edificios eran altos y elegantes, excavados en la montaña, excavados 
en una piedra blanca y reluciente que conservaba la luz del sol hasta 
más allá del anochecer. 
Selitos gobernaba en Myr Tariniel. Con solo mirar una cosa, 
Selitos veía su nombre oculto y lo entendía. En aquellos tiempos, 
había mucha gente que podía hacer eso, pero Selitos era el nomi-nador 
más poderoso de cuantos vivían en aquella época. 
Selitos era amado por la gente a la que protegía. Sus juicios eran 
estrictos y justos, y no había nadie que pudiera influir en él con 
falsedades o engaños. El poder de su visión era tal que podía leer los 
corazones de los hombres como si fueran libros de gruesas letras. 
En aquellos tiempos se libraba una guerra terrible en un vasto 
imperio. La guerra se llamaba Guerra de la Creación, y el imperio se 
llamaba Ergen. Y pese a que el mundo jamás ha visto un imperio tan 
magnífico ni una guerra tan terrible, ambos ya solo viven en las 
historias. Hasta los libros de historia que los mencionaban como 
rumores inciertos se han convertido en polvo. 
La guerra duraba tanto que la gente apenas recordaba los tiempos 
en que el humo de las ciudades incendiadas no ennegrecía el cielo. 
Antaño había habido cientos de hermosas ciudades esparcidas por 
todo el imperio. Ahora eran solo ruinas cubiertas de cadáveres. Había 
peste y hambre por todas partes, y en algunos sitios era tal la 
desesperación que las madres ya no lograban reunir suficiente 
esperanza para ponerles nombres a sus hijos. Pero quedaban ocho 
ciudades: Belén, Antus, Vaeret, Tinusa, Emlen y las ciudades gemelas 
de Murilla y Murella. Por último estaba Myr Tariniel, la más grande 
de todas y la única que no estaba marcada por largos siglos de guerra. 
La protegían las montañas y unos valientes soldados. Pero la 
verdadera causa de la paz de Myr Tariniel era Selitos. Utilizando el 
poder de su visión, Selitos vigilaba los puertos de montaña que 
conducían a su amada ciudad. Sus estancias estaban en las torres más 
altas de la ciudad, para que pudiera divisar cualquier ataque mucho 
antes de que llegara a convertirse en una amenaza. 
Las otras siete ciudades, que no contaban con los poderes de 
Selitos, se protegían de otras maneras. Depositaron su esperanza en 
gruesos muros, en la piedra y en el acero. Depositaron su esperanza en 
la fuerza de los brazos, en el valor y en la sangre. Depositaron su 
esperanza en Lanre. 
Lanre había luchado desde que podía levantar una espada, y para 
cuando empezó a cambiarle la voz, peleaba como una docena de 
hombres hechos y derechos. Se desposó con una mujer llamada Lyra, 
por la que sentía un profundo amor, una intensa pasión. 
Lyra era terrible y sabia, y tenía tanto poder como Lanre. Pues 
mientras que Lanre tenía la fuerza de su brazo y el apoyo de hombres 
leales, Lyra sabía los nombres de las cosas, y el poder de su voz podía 
matar a un hombre o aplacar una tormenta. 
Pasaban los años, y Lanre y Lyra combatían hombro con hombro. 
Defendieron Belén de un ataque por sorpresa, salvando la ciudad de 
un enemigo que la habría destruido. Reunían ejércitos y hacían 
comprender a las ciudades la importancia de la lealtad. Durante largos 
años rechazaron a los enemigos del imperio. La gente, que se había 
dejado vencer por la desesperación, empezó a sentir que la esperanza 
volvía a arder en su interior. La gente confiaba en alcanzar la paz, y 
depositó esas débiles esperanzas en Lanre. 
Entonces llegó la Nagra de Vessten Tor. Nagra significaba « batalla 
» en el idioma de la época, y en Vessten Tor tuvo lugar la mayor y 
más terrible batalla de esa terrible guerra. Los ejércitos lucharon sin 
cesar durante tres días bajo el sol, y sin cesar durante tres noches a la 
luz de la luna. Ningún bando consiguió derrotar al otro, y ambos se 
resistían a retirarse. 
Sobre la batalla en sí solo tengo una cosa que decir. En Vessten 
Tor murieron más personas de las que viven hoy en día en el mundo. 
Lanre siempre estaba donde la batalla era más cruenta, donde más 
lo necesitaban. Nunca soltó la espada ni la enfundó en su vaina. Al 
final, cubierto de sangre en medio de un campo sembrado de 
cadáveres, Lanre se enfrentó, solo, a un terrible enemigo. Una bestia 
enorme con escamas de hierro negro, cuyo aliento era una oscuridad 
que sofocaba a los hombres. Lanre peleó con la bestia y la mató. 
Lanre consiguió la victoria, pero la pagó con la vida. 
Una vez terminada la batalla, y cuando el enemigo ya se había 
retirado detrás de las puertas de piedra, los supervivientes encontraron 
el cadáver de Lanre, frío e inerte, cerca de la bestia que había matado. 
La noticia de la muerte de Lanre se extendió rápidamente, cubriendo 
el campo de batalla con un manto de desesperación. Habían ganado la 
batalla y habían cambiado el curso de la guerra, pero todos sentían un 
frío intenso en su interior. La pequeña llama de esperanza que todos 
habían cultivado empezó a parpadear y a apagarse. Habían depositado 
todas sus esperanzas en Lanre, y Lanre estaba muerto. 
En medio del silencio, Lyra se quedó de pie junto al cadáver de 
Lanre y pronunció su nombre. Su voz era un precepto. Su voz era de 
acero y de piedra. Su voz le ordenaba que volviera a vivir. Pero Lanre 
yacía inmóvil y muerto. 
Con temor, Lyra se arrodilló junto al cadáver de Lanre y susurró 
su nombre. Su voz era una llamada. Su voz era de amor y de deseo. Su 
voz le pedía que volviera a vivir. Pero Lanre yacía frío y muerto. 
Desesperada, Lyra se echó sobre el cadáver de Lanre y lloró su 
nombre. Su voz era un susurro. Su voz era de eco y de vacío. Su voz 
le suplicaba que volviera a vivir. Pero Lanre yacía sin aliento y 
muerto. 
Lanre estaba muerto. Lyra lloraba y le tocaba la cara con manos 
temblorosas. Alrededor, los hombres giraron la cabeza, porque era 
menos doloroso contemplar el campo ensangrentado que el dolor de 
Lyra. 
Pero Lanre oyó la llamada de Lyra. Lanre se volvió hacia el sonido 
de su voz y fue hacia ella. Lanre regresó de detrás de las puertas 
de la muerte. Pronunció el nombre de su esposa y abrazó a Lyra para 
consolarla. Abrió los ojos e hizo cuanto pudo para enjugarle las 
lágrimas con sus temblorosas manos. Y entonces respiró hondo y 
volvió a la vida. 
Los supervivientes de la batalla vieron moverse a Lanre y se 
maravillaron. La débil esperanza de paz que cada uno de ellos había 
alimentado durante tanto tiempo ardió con intensidad en su interior. 
—¡Lanre y Lyra! —gritaban con voz atronadora—. ¡El amor de 
nuestro señor es más fuerte que la muerte! ¡La voz de nuestra señora 
lo ha devuelvo a la vida! ¡Juntos han derrotado a la muerte! Juntos, 
¿cómo no van a conseguir la victoria? 
La guerra continuó, pero ahora que Lanre y Lyra luchaban 
hombro con hombro, el futuro parecía menos desalentador. Pronto 
todos supieron la historia de cómo Lanre había muerto, y de cómo su 
amor y el poder de Lyra lo habían devuelto a la vida. Por primera vez 
la gente podía hablar abiertamente de paz sin que la consideraran 
necia o loca. 


Pasaron los años. Los enemigos del imperio estaban cada vez más 
debilitados y más desesperados, y hasta los más cínicos se percataban 
de que el fin de la guerra estaba próximo. 
Entonces empezaron a circular rumores: Lyra estaba enferma. 
Habían secuestrado a Lyra. Lyra había muerto. Lanre había huido del 
imperio. Lanre había enloquecido. Algunos incluso decían que Lanre 
se había suicidado y había ido a reunirse con su esposa en la tierra de 
los muertos. Había historias en abundancia, pero nadie sabía la 
verdad. 
En medio de todos esos rumores, Lanre llegó a Myr Tariniel. 
Llegó solo, con su espada de plata y su cota de malla negra de hierro. 
La cota de malla se le adhería al cuerpo como una segunda piel de 
sombra. La había forjado con el armazón de la bestia que había 
matado en Vessten Tor. 
Lanre pidió a Selitos que lo acompañara fuera de la ciudad. Selitos 
accedió, con la esperanza de que Lanre le revelara qué problema 
tenía y dispuesto a ofrecerle todo el consuelo que puede ofrecer un 
amigo. Solían darse consejos mutuamente, porque ambos eran señores 
entre sus gentes. 
Selitos había oído los rumores, y estaba preocupado. Temía por la 
salud de Lyra, pero sobre todo temía por Lanre. Selitos era un hombre 
sabio. Sabía que el sufrimiento puede afectar gravemente al corazón, y 
que las pasiones conducen a hombres buenos al delirio. 
Juntos recorrieron los senderos de las montañas; Lanre iba delante. 
Llegaron a una cima desde donde se contemplaba una vasta 
extensión de tierras. Las orgullosas torres de Myr Tariniel brillaban a 
la luz del ocaso. 
Tras un largo silencio, Selitos dijo: 
—He oído terribles rumores sobre tu esposa. 
Lanre no dijo nada, y Selitos dedujo que Lyra había muerto. 
Tras otra larga pausa, Selitos volvió a intentarlo: 
—Aunque no sé qué ha pasado, Myr Tariniel está contigo, y te 
prestaré toda la ayuda que se puede prestar a un amigo. 
—Ya me has dado suficiente, viejo amigo —replicó Lanre, y le 
puso una mano en el hombro a Selitos—. Silanxi, te vinculo; por el 
nombre de la piedra, que permanezcas inmóvil. Aeruh, le ordeno al 
aire que pese sobre tu lengua. Selitos, te nombro; que te abandonen 
todos tus poderes salvo el de la visión. 
En todo el mundo solo había tres personas que supieran de 
nombres tanto como Selitos: Aleph, Iax y Lyra. Lanre no tenía don 
para los nombres; su poder residía en la fuerza de su brazo. Su intento 
de vincular a Selitos mediante su nombre era tan inútil como el de un 
niño de atacar a un soldado con una vara de sauce. 
Sin embargo, el poder de Lanre descendió sobre él como una 
pesada carga, como un torno de hierro, y Selitos comprobó que no 
podía moverse ni hablar. Se quedó allí de pie, quieto como una 
estatua, sin poder hacer otra cosa que maravillarse: ¿cómo había 
conseguido Lanre ese poder? 
Confundido y desesperado, Selitos vio que la noche descendía 
sobre las montañas. Horrorizado, vio que parte de esa oscuridad que lo 
invadía todo era, de hecho, un gran ejército que se acercaba a Myr 
Tariniel. Y lo peor era que no sonaban las campanas de alerta. Selitos 
solo podía contemplar cómo el ejército se acercaba más y más sin que 
nadie lo advirtiera. 
El enemigo masacró e incendió Myr Tariniel; cuanto menos 
hablemos de lo que sucedió, mejor. Las blancas murallas quedaron 
calcinadas y de las fuentes brotaba sangre. Durante una noche y un 
día, Selitos permaneció allí de pie, impotente, junto a Lanre, sin poder 
hacer otra cosa que mirar y escuchar los gritos de los moribundos, el 
resonar del hierro, los crujidos de la piedra al romperse. 
A la mañana siguiente, cuando la luz del amanecer iluminó las 
torres ennegrecidas de la ciudad, Selitos comprobó que ya podía 
moverse. Se volvió hacia Lanre, y esa vez la visión no le falló. Vio en 
Lanre una gran oscuridad y un espíritu atormentado. Pero Selitos 
todavía notaba las cadenas del sortilegio que lo inmovilizaba. 
Lidiando con la rabia y el desconcierto, dijo: 
—¿Qué has hecho, Lanre? 
Lanre siguió contemplando las ruinas de Myr Tariniel. Estaba 
encorvado, como si llevara un gran peso sobre los hombros. Con voz 
cansina, dijo: 
—¿Se me consideraba un buen hombre, Selitos? 
—Eras de los mejores. Te considerábamos impecable. 
—Y sin embargo, mira lo que he hecho. 
Selitos no podía mirar su ciudad en ruinas. 
—Sí, mira lo que has hecho —concedió—. ¿Por qué? 
Lanre hizo una pausa. 
—Mi esposa ha muerto —dijo—. He sido víctima del engaño y de 
la traición, pero soy el único responsable de su muerte. —Tragó saliva 
y giró la cabeza para contemplar el paisaje. 
Selitos lo imitó. Desde el mirador donde se encontraban, divisó 
unas columnas de humo negro. Selitos comprendió, con certeza y 
horror, que Myr Tariniel no era la única ciudad que había quedado 
destruida. Los aliados de Lanre habían devastado los últimos bastiones 
del imperio. 
Lanre se volvió. 
—Y eso que era de los mejores. —Era terrible contemplar el 
rostro de Lanre; el dolor y la desesperación habían hecho estragos en 
él—. ¡Yo, un hombre al que todos consideraban sabio y bueno, soy el 
responsable de todo esto! —Agitó los brazos—. Imagínate las 
infamias que un hombre de menos valía que yo puede ocultar en su 
corazón. —Lanre contempló Myr Tariniel, y lo invadió una especie de 
paz—. Para ellos, al menos, todo ha terminado. Ahora ya están a 
salvo. A salvo de las innumerables desgracias de la vida diaria. A 
salvo de los dolores de un destino injusto. 
Selitos dijo en voz baja: 
—A salvo del goce y de la maravilla… 
—¡No existe el goce! —gritó Lanre con una voz espantosa. El 
sonido de su voz rompió las piedras y rebotó hacia ellos con un eco 
cortante—. Cualquier goce que surja aquí lo asfixian rápidamente las 
malas hierbas. Yo no soy un monstruo que destruye por puro placer. 
Si siembro sal es porque tengo que elegir entre las malas hierbas o 
nada. —Selitos solo veía vacío detrás de sus ojos. 
Selitos se agachó para coger del suelo una piedra con un canto 
puntiagudo. 
—¿Pretendes matarme con una piedra? —Lanre soltó una risotada 
—. Quería que lo entendieras, que supieras que no era la locura lo que 
me obligaba a hacer estas cosas. 
—Tú no estás loco —admitió Selitos—. No veo locura en ti. 
—Confiaba en que quizá quisieras unirte a mí en lo que me 
propongo hacer. —Lanre habló con un desesperado anhelo en la voz 
—. Este mundo es como un amigo con una herida mortal. Una pócima 
amarga administrada con prisas solo consigue aliviar el dolor. 
—¿Destruir el mundo? —murmuró Selitos—. Tú no estás loco, 
Lanre. Lo que se ha apoderado de ti es algo peor que la locura. Yo no 
puedo curarte. —Tocó la afilada punta de la piedra que tenía en la 
mano. 
—¿Quieres matarme para curarme, viejo amigo? —Lanre volvió a 
reír; era una risa terrible y salvaje. Entonces miró a Selitos, y una 
repentina esperanza se reflejó en sus vacíos ojos—. ¿Puedes hacerlo? 
—preguntó—. ¿Puedes matarme, viejo amigo? 
Selitos miró a su amigo a los ojos. Vio que Lanre, casi loco de 
dolor, había buscado el poder para devolver a Lyra a la vida. Por amor 
a Lyra, Lanre había buscado el conocimiento donde es mejor dejar el 
conocimiento en paz, y lo había obtenido pagando un precio terrible. 
Sin embargo, incluso con ese poder que tanto le había costado 
obtener, no había podido devolverle la vida a Lyra. Sin ella, para 
Lanre la vida no era más que una carga, y el poder que había adquirido 
era como un puñal caliente en su pensamiento. Para huir de la 
desesperación y de la agonía, Lanre se había suicidado. Había 
recurrido al último refugio de los hombres: había intentado escapar 
por las puertas de la muerte. 
Pero así como el amor de Lyra lo había rescatado a él de detrás de 
la última puerta, esa vez el poder de Lanre lo había obligado a regresar 
del dulce estado de inconsciencia. Su recién adquirido poder lo hizo 
volver a su cuerpo, obligándolo a vivir. 

Selitos miró a Lanre y lo comprendió todo. Ante el poder de su 
visión, esas revelaciones colgaban en el aire, como oscuros tapices, 
alrededor de la temblorosa figura de Lanre. 
—Puedo matarte —dijo Selitos, y apartó la vista del rostro de 
Lanre, que reflejaba una repentina esperanza—. Estarías muerto una 
hora, o un día. Pero regresarías, atraído como el hierro a una piedra 
imán. Tu nombre arde con el poder que tienes dentro. No puedo 
extinguir ese fuego, como tampoco podría lanzar una piedra que 
alcanzara la luna. 
Lanre encorvó los hombros. 
—Abrigaba esperanzas —se limitó a decir—. Pero sabía la verdad. 
Ya no soy el Lanre que tú conocías. Mi nombre es nuevo y terrible. 
Soy Haliax, y ninguna puerta puede cerrarme el paso. Lo he 
perdido todo: no tengo a Lyra, no tengo el dulce consuelo del sueño, 
no puedo olvidar, y hasta la locura está fuera de mi alcance. La muerte 
es una puerta abierta a mi poder. No tengo forma de huir. Solo tengo 
la esperanza del olvido después de que todo haya desaparecido y de 
que el Aleu se desprenda, innombrable, del cielo. —Y después de 
decir eso, Lanre se tapó la cara con ambas manos, y unos silenciosos y 
bruscos sollozos sacudieron su cuerpo. 
Selitos contempló las tierras que se extendían a sus pies y sintió 
una débil chispa de esperanza. Seis columnas de humo se alzaban en 
la lejanía. Myr Tariniel había sido borrada y seis ciudades, arrasadas. 
Pero eso significaba que no todo estaba perdido. Aún quedaba una 
ciudad… 
A pesar de todo lo que había ocurrido, Selitos miró a Lanre con 
compasión, y cuando habló, su voz denotaba tristeza. 
—Entonces, ¿no queda nada? ¿Ni una pizca de esperanza? —Le 
puso una mano en el brazo a Lanre—. En la vida hay cosas buenas. 
Incluso después de todo esto, yo te ayudaré a buscarlas. Si quieres 
intentarlo. 
—No —dijo Lanre. Se irguió cuan largo era, y detrás de las 
arrugas de sufrimiento, su gesto era majestuoso—. No hay nada 
bueno. Sembraré sal, para que no crezcan las malas hierbas. 
—Lo siento —dijo Selitos, y se irguió también. 
Entonces Selitos habló con una voz potente: 
—Mi visión nunca se había nublado como ahora. No supe ver la 
verdad que había dentro de tu corazón. 
Selitos respiró hondo y continuó: 
—Mis ojos me engañaron. Que nunca vuelva… —Levantó la 
piedra y se clavó el canto puntiagudo en un ojo. Su grito resonó entre 
las rocas, y Selitos cayó de rodillas, jadeando—. Que nunca vuelva a 
estar tan ciego. 
Se produjo un terrible silencio, y las cadenas del sortilegio soltaron 
a Selitos. Lanzó la piedra a los pies de Lanre y dijo: 
—Por el poder de mi propia sangre te vinculo. Que tu propio 
nombre te maldiga. 
Selitos pronunció el largo nombre que había visto en el corazón 
de Lanre, y el sol se oscureció y el viento arrancó las piedras de la 
montaña. 
Entonces Selitos dijo: 
—Caiga sobre ti mi maldición. Que tu rostro siempre esté en 
sombras, negro como las torres caídas de mi amada Myr Tariniel. 
»Caiga sobre ti mi maldición. Que tu propio nombre se vuelva en 
tu contra, y que nunca encuentres la paz. 
»Caiga sobre ti y sobre todos los que te sigan mi maldición. Que 
dure hasta el fin del mundo y hasta que el Aleu se desprenda, 
innombrable, del cielo. 
Selitos vio cómo una masa oscura rodeaba a Lanre. Al poco rato, 
dejaron de distinguirse sus hermosas facciones; solo se percibía una 
vaga impresión de la nariz, la boca y los ojos. Todo lo demás era una 
negra sombra. 
Entonces Selitos se levantó y dijo: 
—Me has vencido una vez mediante la astucia, pero eso no volverá 
a suceder. Ahora veo con más claridad que antes, y soy dueño de 
mi poder. No puedo matarte, pero puedo echarte de aquí. ¡Vete! Tu 
imagen es aún más repugnante porque sé que antes eras justo. 
Ya mientras las pronunciaba, esas palabras tenían un sabor 
amargo. Lanre, con la cara en sombras, más oscura que una noche sin 
estrellas, salió despedido como el humo impulsado por el viento. 
Entonces Selitos agachó la cabeza y derramó ardientes lágrimas 
de sangre sobre la tierra.

Rereading kkc when suddenly….

Lanre paused. “My wife is dead. Deceit and treachery brought me to it, but her death is on my hands.”

Did he… did Lanre kill Lyra himself? The phrase “her death is on my hands” can be interpreted as “I let it happen” but joined with “deceit and treachery brought me to it” it really seems like someone made him think Lyra was against him and he killer her? Or someone tricked him into killing her somehow?

How am I only seeing this now? I always thought Lyra died in a battle or something? I’m sure someone noticed this before, tho, but his story, why and how he became Haliax just makes so much more sense to me now.

He said so himself, he has no escape. He can no longer sleep, forget, go mad or die. He has no escape from the reality of her death and the *speculated* fact he killed her. Him refusing to believe any sort of good can exist in this world is his last resort, really, the only logical conclusion to turn to, a half escape, if you will.

When faced with a harsh reality that contradicts everything you know and believe in, you can either let it drive you mad or you can change your worldviews and principles accordingly, so it’d make sense. For whatever reason, he couldn’t go insane. So his only choice was to make sense of things by adopting new values.

In his mind, if nothing good exists, has ever existed, or will ever exist, then at least what he did makes sense. He isn’t darkness, or evil. The entire world is dark and evil. He is logic, he is the force that will bring an end to this darkness. We already know he treats death as the ultimate gift, something desirable. He didn’t murder his wife, his greatest love, he gave her the gift of dying and leaving this cruel, painful world.

Lanre’s shoulders bowed. “I had hoped,” he said simply. “But I knew the truth. I am no longer the Lanre you knew. Mine is a new and terrible name. I am Haliax and no door can bar my passing. All is lost to me, no Lyra, no sweet escape of sleep, no blissful forgetfulness, even madness is beyond me. Death itself is an open doorway to my power. There is no escape. I have only the hope of oblivion after everything is gone and the Aleu fall nameless from the sky.”
—  Patrick Rothfuss, Kingkiller Chronicle

Disclaimer: This theory isn’t likely but it’s interesting.

In the interlude where Shep is killed, Cobb is telling the story of when Kvothe got mugged. He says it happened in Amre, now that could just be Pat’s theme of how people know Kvothe’s story and Cobb simply mixed up Imre’s name. BUT what if Imre was changed to Amre because of going off the theory Kvothe kills Ambrose. They end up changing the towns name to be a memorial.

anonymous asked:

Felurian has to know lanre because he went to this speaking tree ctaeh (?) Idk but you know what I mean and if you think about this I find it pretty interesting

Is it necessary for him to have known Felurian? I wish we knew more about the Fae in general… there’s so much more to know about everything to be honest!

Free will in KKC and the power of the Cthaeh

Free will is defined as the ability to chose your own path given two or more options. At first glance, there does appear to be free will in KKC. Every character makes conscious choices. Kvothe goes to the University, SIm hopelessly courts women, and Ambrose is an asshole. No matter how small the action, there is motivation behind it that seems to come from the character themselves. Religion in these books hasn’t been crucially important so far, so it’s probably safe to say there are no gods meddling with the lives of the characters.

In the frame story, Kvothe has stated many times that his life is a tragedy. It’s not like the stories of Taborlin the Great where everything works out nicely in the end. Kvothe seems like the perfect tragic hero. He killed a king, which brought about his own downfall. Everything that is wrong in the frame story, the war, heavy taxes, and the Scrael is Kvothe’s fault. Sort of.

The illusion of free will does not mean that the characters are actually free. This is where the Cthaeh becomes so much more important. In the frame story, Bast says that there isn’t anything  worse that the Cthaeh. It’s put in backdrops of plays to signal that the story is the worst kind of tragedy. We already know that Kvothe’s story is a tragedy, but by having the Cthaeh be an active part of it makes it so much worse than previously imagined. The Cthaeh knows exactly how each person will react to what it says, and it purposefully says the exact thing that will cause the worst outcome. So not only is Kvothe’s life the absolute worst possible tragedy, he also isn’t in control. He is “a plague ship sailing for harbor”. Everything that he does from that moment on is because the Ctaeh. 

But wait, it gets worse. Jax spoke to the Cthaeh before he stole the moon and sparked the entire Creation War. Lanre spoke to it before he betrayed Myr Tariniel. The Ctheah sees all futures in perfect detail from the perfect moment, The Creation War was over 2000 years before Kvothe, and the Cthaeh has been running everything since then. Whatever the Ctheah told Jax to make him steal the moon put the world on the timeline that led to Kvothe coming to talk to it as well. No one in Temerant is free because none of them can escape the influence of the Cthaeh. People have the illusion of free will because they make decisions every day that seemingly have no significance, but everything is happening because of the Cthaeh. There is no free will because the Cthaeh set all of this in motion before the Creation War. Chronicler dismissed Bast’s outbreak over the influence of the Cthaeh, but Bast was correct to be freaking out. No matter how many pretty farmer’s daughters Bast kisses, he ultimately has no control over his life. 

“Gather round and listen well,
For I’ve a tale of tragedy to tell.
I sing of subtle shadow spread
Across a land, and of the man
Who turned his hand toward a purpose few could bear.
Fair Lanre: stripped of wife, of life, of pride
Still never from his purpose swayed.
Who fought the tide, and fell, and was betrayed.”

Another fanart of Kingkiller Chronicle. Lovin’ this story!

Kvothe and Denna in Severen, part 73 of Wise Man’s Fear.

Follow me:
https://instagram.com/fabioalencarart/

OK, kkc friends. I have a theory I’ve been sitting on for a while, and I want some feedback. I think kvothe dies in the third book. I think kvothe finds the same powers lanre did when he cracked after losing Lyra. I think the war has been going on longer than two years (based on the severity of the kings taxes and drafts), and I think he faked his own death because he cannot be killed. The doors of stone are referenced as death in the story about lanre, and I think kvothe passes through them. And just like how Lyra was a powerful namer, we know kvothe is friends with several of those, but I think it will be auri to call him back, and nurse him back to health, based on her actions in slow regard. I think the cut throat sound of a man waiting to die is caused by a man who knows taking action won’t do him any good. Honestly, there’s more, and the more I think about it the more I’m convinced. How else would you kill something like the Chandran without first becoming as strong as them?

So after doing that Top 6 meme I started poking around my old files and I found my notes for the Kingkiller Chronicles and dear god, I do not remember making this many. When did I do this??

There are pages. I even divided the notes into categories. Objects, locations, characters, speculation. Like, I remember taking some notes but this is ridiculous.

I’m sharing the brainstorming page, because why not. Maybe I’ll figure out a way to cut and clean it up to turn it into posts or something.

Keep reading

Kvothe, Denna, and the Creation War (Name of the Wind theory/spoilers)

So I’m going through my who-knows-how-manyth re-read of KKC, and I’ve just gotten to the destruction of Trebon. Specifically, Denna’s delirious conversation with Kvothe before he goes off to confront the draccus. One of the major theories, which seems obviously true, relates to the idea that Kvothe/Denna are a parallel for Lanre/Lyra, and are on opposite sides of Creation War politics. There’s lots of details supporting this - Ash is a synonym for Cinder, Cinder’s petty cruelties, Denna’s Lanre song in WMF, etc. But one thing I was having trouble pinning down was the origin story for Denna. Why is she on the Chandrian side?

Anyway, re-reading the conversation, I think I figured it out. Who knows, maybe I read it elsewhere and it never sunk in. But the centerpiece is that Denna had pneumonia, which killed her for two minutes at least, as a child. Hence her seven words: “I was just wondering why you’re here.” Normally, reading this conversation, I’m so struck by her abuse-victim psychology - the fact that she can’t see how much Kvothe loves her romantically because he treats her as a person - that I totally missed the pneumonia connection. I usually just assumed a doctor treated her. But that doesn’t make sense. Instead, what makes sense is that someone called the Name of the Wind, forced air into her lungs, forced her to keep breathing. Kvothe does exactly this with her in WMF, and Abenthy uses a similar feat in NotW when Kvothe binds his lungs to the air. Probably Denna’s parents let slip something of the story, and then she ran away from home, or something similar. It reminds me of the Cthaeh loosing Kvothe into the world like an arrow, or a plague-ship, only on a smaller scale.

Related, what about the opposite side of things for Kvothe? For him, it’s Abenthy. Abenthy teaches him, and unlike many people at the University, he takes Arliden’s stories about the Chandrian seriously. He even helps him a bit with the song, while at the same time telling him to avoid the names of the seven. He’s also clearly familiar with the fae, given his reaction to waystones. If Denna was saved by one of the seven, it only makes sense that Ben is one of the Amyr - either the ancient version or the more modern one pushed underground. Maybe one close to retirement, since he settles down in Hallowfell. Or maybe that’s just an escape. And, that raises the clear possibility that he’s also one of Lorren’s gillers - a travelling scriv - much like Chronicler, the fellow Kvothe meets in the library, and possibly also Skarpi (given the connection with Chronicler).  See the much-cited conversation where Lorren tries to redirect Kvothe from investigating the Amyr or Chandrian to avoid the appearance of being a frivolous youth (or so he claims), and the edited history volumes in the Archives. 

I also think its worth noting that the political struggle around the Creation War clearly led to atrocities on both sides. The duke of Gibea on the side of the Amyr, for example. Haliax on the side of the Chandrian. So there may not be an obvious “right” side - which is reinforced by the fact that Denna and Kvothe both have strong senses of justice which are overruled by their passions about traumatic childhood events.  

One thing I’m still having trouble with is how the Chandrian and Amyr connect with the Namer vs. Shaper issues. The “simple” answer would be that the Chandrian are Shapers and the Amyr are namers. But Skarpi’s story mentions Iax being a powerful namer, and maybe implies he’s on the same side as Selitos. And Auri, in SRoST, is revealed to be a Shaper. So I think the political side of the war doesn’t directly map onto Namers vs. Shapers. 

@incorrectkingkillerquotes @hummelhimmel

Mods’ Favorite Quotes

@halfthealphabet‘s favorite

“You have to be a bit of a liar to tell a story the right way.” NotW Ch. 26: Lanre Turned

“Suddenly the story she tells herself in her own head changes. She transforms. She isn’t seen as beautiful. She is beautiful, seen.” NotW Ch. 92: The Music the Plays

@frei-rancken‘s favorite

“’Re'lar Kvothe,’ he said seriously. ‘I am trying to wake your sleeping mind to the subtle language the world is whispering. I am trying to seduce you into understanding. I am trying to teach you.’ He leaned forward until his face was almost touching mine. ‘Quit grabbing at my tits.’” WMF Ch. 30: More than Salt

@logarithmicpanda‘s favorite

“It had flaws, but what does that matter when it comes to matters of the heart? We love what we love. Reason does not enter into it. In many ways, unwise love is the truest love. Anyone can love a thing because. That’s as easy as putting a penny in your pocket. But to love something despite. To know the flaws and love them too. That is rare and pure and perfect.” WMF Ch. 6: Love 

@kote-the-inn-keeper‘s favorite 

“Ambrose, your presence is the horseshit frosting on the horseshit cake that is the admissions interview process.” WMF Ch. 7: Admissions

@kvothe-kingkiller‘s favorite

“Unfortunately the loftier peaks of mathematics did not delight me. I am no poet. I do not love words for the sake of words. I love words for what they can accomplish. Similarly, I am no arithmetician. Numbers that speak only of numbers are of little interest to me.” WMF Ch. 46: Failures

@kvothbloodless

“’Using words to talk of words is like using a pencil to draw a picture of itself, on itself. Impossible. Confusing. Frustrating.’ He lifted his hands high above his head as if stretching for the sky. ‘But there are other ways to understanding!“ he shouted, laughing like a child. He threw both arms to the cloudless arch of sky above us, still laughing. ‘Look!’ he shouted tilting his head back. "Blue! Blue! Blue!” NotW Ch. 86: The Fire Itself

“You do not know the first note of the music that moves me.” NotW Ch. 92: The Music that Plays

Ultimate KKC Theory

Here it is, after much reading, my complete theory on everything in name of the wind. At least the big things. Most of the small things can be found in the tor reread. If anyone finds anything inaccurate, or just wants to discuss it, or just like kkc, pm me. This will probably somewhat incoherent as i havent really organized this, so if u need more info just ask. Here it is

The creation wars were fought with lanre vs iax. Iax is locked behind doors of stone. Due to Lanres mistake (idk what it is) he leads to lyras death. In his anger, he goes to the cthae, who tells him to speak to iax. Because his and iax’s experiences are similar, he mixes his name with iax, and gains the power of naming, but also becomes haliax. Tehlu is a lackless(see tor). Encancis is obviously Haliax. Lacklesses are fighting the chandrian, and have the key to the doors of stone in the lockless box, but cant open it. Kvothe accidently kills denna, or leads to her death. Seeking to bring her back, he does the samehing that iax and lanre did, and mixes his name with theirs to tryvto bring her back. But he fails. So he runs away, and locks away three things. The same three things iax gave to the moom. A song, a home, and a name. Thats why there is no music, and why he is now kote.
I have many other theories some small some big some likely some not. I would love to discuss these so please pm me.