la vi otra vez

Silencio (Cuento completo) de Edgar Allan Poe

Escúchame -dijo el Demonio, apoyando la mano en mi cabeza-. La región de que hablo es una lúgubre región en Libia, a orillas del río Zaire. Y allá no hay ni calma ni silencio.

Las aguas del río están teñidas de un matiz azafranado y enfermizo, y no fluyen hacia el mar, sino que palpitan por siempre bajo el ojo purpúreo del sol, con un movimiento tumultuoso y convulsivo. A lo largo de muchas millas, a ambos lados del legamoso lecho del río, se tiende un pálido desierto de gigantescos nenúfares. Suspiran entre sí en esa soledad y tienden hacia el cielo sus largos y pálidos cuellos, mientras inclinan a un lado y otro sus cabezas sempiternas. Y un rumor indistinto se levanta de ellos, como el correr del agua subterránea. Y suspiran entre sí.

Pero su reino tiene un límite, el límite de la oscura, horrible, majestuosa floresta. Allí, como las olas en las Hébridas, la maleza se agita continuamente. Pero ningún viento surca el cielo. Y los altos árboles primitivos oscilan eternamente de un lado a otro con un potente resonar. Y de sus altas copas se filtran, gota a gota, rocíos eternos. Y en sus raíces se retuercen, en un inquieto sueño, extrañas flores venenosas. Y en lo alto, con un agudo sonido susurrante, las nubes grises corren por siempre hacia el oeste, hasta rodar en cataratas sobre las ígneas paredes del horizonte. Pero ningún viento surca el cielo. Y en las orillas del río Zaire no hay ni calma ni silencio.

Era de noche y llovía, y al caer era lluvia, pero después de caída era sangre. Y yo estaba en la marisma entre los altos nenúfares, y la lluvia caía en mi cabeza, y los nenúfares suspiraban entre sí en la solemnidad de su desolación.

Y de improviso levantóse la luna a través de la fina niebla espectral y su color era carmesí. Y mis ojos se posaron en una enorme roca gris que se alzaba a la orilla del río, iluminada por la luz de la luna. Y la roca era gris, y espectral, y alta; y la roca era gris. En su faz había caracteres grabados en la piedra, y yo anduve por la marisma de nenúfares hasta acercarme a la orilla, para leer los caracteres en la piedra. Pero no pude descifrarlos. Y me volvía a la marisma cuando la luna brilló con un rojo más intenso, y al volverme y mirar otra vez hacia la roca y los caracteres vi que los caracteres decían DESOLACIÓN.

Y miré hacia arriba y en lo alto de la roca había un hombre, y me oculté entre los nenúfares para observar lo que hacía aquel hombre. Y el hombre era alto y majestuoso y estaba cubierto desde los hombros a los pies con la toga de la antigua Roma. Y su silueta era indistinta, pero sus facciones eran las facciones de una deidad, porque el palio de la noche, y la luna, y la niebla, y el rocío, habían dejado al descubierto las facciones de su cara. Y su frente era alta y pensativa, y sus ojos brillaban de preocupación; y en las escasas arrugas de sus mejillas leí las fábulas de la tristeza, del cansancio, del disgusto de la humanidad, y el anhelo de estar solo.

Y el hombre se sentó en la roca, apoyó la cabeza en la mano y contempló la desolación. Miró los inquietos matorrales, y los altos árboles primitivos, y más arriba el susurrante cielo, y la luna carmesí. Y yo me mantuve al abrigo de los nenúfares, observando las acciones de aquel hombre. Y el hombre tembló en la soledad, pero la noche transcurría, y él continuaba sentado en la roca.

Y el hombre distrajo su atención del cielo y miró hacia el melancólico río Zaire y las amarillas, siniestras aguas y las pálidas legiones de nenúfares. Y el hombre escuchó los suspiros de los nenúfares y el murmullo que nacía de ellos. Y yo me mantenía oculto y observaba las acciones de aquel hombre. Y el hombre tembló en la soledad; pero la noche transcurría y él continuaba sentado en la roca.

Entonces me sumí en las profundidades de la marisma, vadeando a través de la soledad de los nenúfares, y llamé a los hipopótamos que moran entre los pantanos en las profundidades de la marisma. Y los hipopótamos oyeron mi llamada y vinieron con los behemot al pie de la roca y rugieron sonora y terriblemente bajo la luna. Y yo me mantenía oculto y observaba las acciones de aquel hombre. Y el hombre tembló en la soledad; pero la noche transcurría y él continuaba sentado en la roca.

Entonces maldije los elementos con la maldición del tumulto, y una espantosa tempestad se congregó en el cielo, donde antes no había viento. Y el cielo se tornó lívido con la violencia de la tempestad, y la lluvia azotó la cabeza del hombre, y las aguas del río se desbordaron, y el río atormentado se cubría de espuma, y los nenúfares alzaban clamores, y la floresta se desmoronaba ante el viento, y rodaba el trueno, y caía el rayo, y la roca vacilaba en sus cimientos. Y yo me mantenía oculto y observaba las acciones de aquel hombre. Y el hombre tembló en la soledad; pero la noche transcurría y él continuaba sentado.

Entonces me encolericé y maldije, con la maldición del silencio, el río y los nenúfares y el viento y la floresta y el cielo y el trueno y los suspiros de los nenúfares. Y quedaron malditos y se callaron. Y la luna cesó de trepar hacia el cielo, y el trueno murió, y el rayo no tuvo ya luz, y las nubes se suspendieron inmóviles, y las aguas bajaron a su nivel y se estacionaron, y los árboles dejaron de balancearse, y los nenúfares ya no suspiraron y no se oyó más el murmullo que nacía de ellos, ni la menor sombra de sonido en todo el vasto desierto ilimitado. Y miré los caracteres de la roca, y habían cambiado; y los caracteres decían: SILENCIO.

Y mis ojos cayeron sobre el rostro de aquel hombre, y su rostro estaba pálido. Y bruscamente alzó la cabeza, que apoyaba en la mano y, poniéndose de pie en la roca, escuchó. Pero no se oía ninguna voz en todo el vasto desierto ilimitado, y los caracteres sobre la roca decían: SILENCIO. Y el hombre se estremeció y, desviando el rostro, huyó a toda carrera, al punto que cesé de verlo.

Pues bien, hay muy hermosos relatos en los libros de los Magos, en los melancólicos libros de los Magos, encuadernados en hierro. Allí, digo, hay admirables historias del cielo y de la tierra, y del potente mar, y de los Genios que gobiernan el mar, y la tierra, y el majestuoso cielo. También había mucho saber en las palabras que pronunciaban las Sibilas, y santas, santas cosas fueron oídas antaño por las sombrías hojas que temblaban en torno a Dodona. Pero, tan cierto como que Alá vive, digo que la fábula que me contó el Demonio, que se sentaba a mi lado a la sombra de la tumba, es la más asombrosa de todas. Y cuando el Demonio concluyó su historia, se dejó caer, en la cavidad de la tumba y rió. Y yo no pude reírme con él, y me maldijo porque no reía. Y el lince que eternamente mora en la tumba salió de ella y se tendió a los pies del Demonio, y lo miró fijamente a la cara.

FIN.

anonymous asked:

La otra vez vi un pequeño ratón en mi casa y en honor al homúnculo de Acuario lo bauticé como Jimmy, que en paz descanse el primer Jimmy... (?)

Yo le hubiera puesto Jungkook, pero me gusta el nombre!!!
(?????

Recuerdo la primera vez
que mis dedos tocaron tu espalda desnuda,
ese terreno poco explorado
que pocas almas comprenden.

Recuerdo la primera vez
que vi lágrimas en tus mejillas,
no te había visto tan vulnerable
como aquella noche de diciembre.

Recuerdo la primera vez
que tus besos rozaron mis labios,
un gesto tan sencillo
que me llenó el alma y me erizó la piel.

Recuerdo la primera vez
que tus manos exploraron mi piel,
una noche excepcional
llena de pasión, deseo y amor.

Recuerdo la primera vez
que nos prometimos ser eternos,
ser capaces de mantener un sentimiento
a través del tiempo y la distancia.

Recuerdo la primera vez
que tus brazos se convirtieron en mi refugio perfecto,
más tranquilo que cualquier lugar,
el único lugar donde me siento en paz.

Recuerdo la primera vez
que tus pupilas te delataron,
había algo escondido
de lo que no te atrevías a hablar.

Recuerdo la primera vez
que mis lágrimas brotaron por tu causa,
se había acumulado cierto dolor en mi pecho
que por momentos olvidaba respirar.

Recuerdo la primera vez
que te fuiste sin decir nada,
habías sido capaz de armarme
y de destruirme otra vez.

Recuerdo la primera vez
que intentaste que las cosas fueran como antes,
había cierta confusión y miedo
en tus palabras y tu actitud.

Recuerdo la primera vez
que volviste para arreglar lo nuestro,
la confusión y la melancolía
me hicieron ver que ya nada sería igual.

Recuerdo la primera vez
que te vi pasar del brazo de otra chica,
se veían tan bien juntos
que por un momento pensé no ser suficiente para ti.

Recuerdo la primera vez
que decidí empezar de nuevo sin ti,
de nada servían otros brazos
que me recordaban que seguías aquí.

Recuerdo la primera vez
que me llamaste al celular estando ebrio,
sólo lograba entender algunas palabras
y lo mucho que repetías que no te dejara solo.

Recuerdo la primera vez
que te vi después de mucho tiempo,
estabas en aquél café donde nos conocimos
con tus pupilas inundadas y tu alma hecha pedazos.

Recuerdo la primera vez
que planeaste nuestra segunda cita,
con los sentimientos a flor de piel
y con las piezas del corazón en las manos.

Recuerdo la primera vez
que decidimos empezar de nuevo,
manteniendo nuestra promesa
y trazando nuestro propio destino.

—  “La Primera Vez”, S. Syeiduco
La otra vez te vi llegar,
Yo estaba cómodo en un banco viendo el espectaculo. como se suicidaba el sol esa tarde para darle oportunidad a la luna de nacer como siempre. Ese dia fue cuando supe que la magia que guarda la mujer esta en sus ojos.
Solo hechaste un corto vistazo hacia mi y eso fue todo para que entraras en mi.
Es curioso como causas un caos hermoso sin darte cuenta.
—  Fernando Phillips
4

Me puse a ver vlogs de cuando se mudaron a la casa anterior, y me puse a analizar.
Al inicio del video Samu, sale tapandose ahí abajo
Y cuando están viendo la tortuga, Vegetta se pone atrás de Willy, cuando si Luzu se mueve un poco, Vege cabe perfectamente entre los dos, pero nah, Samuel se la arrima a Willy
JAJAJAJJAJA
Bai, que hermoso
Y la otra vez vi una foto de un directo, donde se ve algo rojo y algo negro, como si fuera la sudadera y la playera o el pantalón que Willy llevaba ese día, que quede claro que Vege traía la misma playera en el directo que ese día
Osea probablemente hubo acción esa noche
Ahora si, regresemos al presente😏

Ex |Wigetta one shot|

Narra Guillermo:
Estaba sentado en el sofá buscando algo interesante en la televisión, cuando unos conocidos y grandes brazos me rodearon los hombros
V: ¿Terminaste de grabar?
W: Si, y me quedaron unos videos que dices: ostras que buenos están *riendo de su propia tontería *
V: Es que es tonto el niño.. *riendo*
V: ¿A que horas vendrá la chica?
W: En media hora, según lo que acordamos
Guillermo se unió a un reto de Disney,en el cual debía quitarse la camisa y pintarse unos tatuajes que le gustaría tener con respecto a la película que querían promocionar. Una chica de los tanto que lo “pintarán” por así decirlo, llegaría a su casa para mostrarle los tatuajes que ella consideraba que le gustarían.
V: No quiero que otra persona te vea sin camisa..
W: Después de ese vídeo más de un millón de personas lo verán
V: Pues que sepan que es mio, y no te dejo una marca para demostrarlo porque las shippers combulcionan, como aquella vez que te deje ese pequeño chupón en el cuello *riendo al recordar aquello*
W: Uff tío, esa vez mi Twitter estaba llena de imágenes de mi cuello y unos dibujos de tu haciéndomelo *riendo con él *
Samuel le tomo su regordete moflete y se hacerco para plantarle un besito en los labios hasta que fueron interrumpidos
*Suena el timbre*
W: Debe ser la chica
V: “bufo” bueno, voy a mi cuarto
Willy de dirigió hacia la puerta, Vegetta no puedo controlar la curiosidad y se asomo a ver como era ella.
Narra Guillermo:
Abrí la puerta y no me esperaba lo que me encontraría.. Era ella.
Nathalia, mi ex.
Nathalia y yo no tuvimos una mala ruptura, fue todo lo contrario. La razón de nuestro rompimiento fue porque sus padres tenían que mudarse por un largo tiempo, pero quedamos como amigos.
W: ¿Nathalia?
N: Hola guille.. Cuanto tiempo ¿no? -abrazándole con fuerza
Samuel aún estaba observando aquello y recordó, Willy ya le había contado de ella y lo que había sido su relación.
W: ¿Cuando has vuelto a España? -muy feliz y haciendo que pasara, el la apreciaba mucho
N: Hace unos meses, has cambiado mucho guille…
W: Tú también, ¡mírate! Estas preciosa
N: *se sonroja* Mu-muchas gracias, tu también has cambiado
Guillermo y Nathalia pasaron por mucho, eran esa pareja a la cual todos envidiaba su forma de amarse 3 años de relación no eran poco, ¿tuvieron relaciónes?, claro que las tuvieron, la primera vez de Nathalia fue con él, pero debido a sus padres debieron separase quedando como amigos, aun que luego perdieron el contacto y no volvieron a verse más, hasta ese día.
Narra Samuel:
Escuche que hablaban pero no llegue a enterarme de mucho, vi que iban a el salón y fui hacia la cocina, para poder escuchar sin que ellos me viesen. Lo sé, no debería hacerlo pero no me parece que su ex pareja este sola con el sin camiseta
N: Bueno, tengo estos bocetos que me imagine que te gustarían
Muestra uno
N: Traje esta tortuga porque se que es tu animal favorito
W: Me encanta..
N: Lo sé
Muestra otro
N: Traje este porque se que te gusta mucho viajar, y me pareció muy lindo
W: Se nota que me conoces bien - sonriendo
Le mostró otros tatuajes y eligió los finales, ahora tenía que ver en donde se los pondría
N: Vale, ahora necesito que te-te quites la camisa para poner los bocetos en donde quieras y ver como quedan
W: Vale -comenzando a levantar su camisa-
Narra Nathalia :
Guille cambio mucho, para bien. Ya no tiene ese cuerpo delgado sin músculos, ahora tenía un hermoso cuerpo y no pude evitar morderme el labio inferior al ver su torso al descubierto.
Narra Vegetta:
Estaba en la cocina escuchando todo, hasta que escuche que ella le dijo que se quitará la camisa, en ese momento me puse en una posición la cual me dejara ver que hacían sin que ellos me viesen. Cuando Willy se saco la camisa pude notar que ella se mordió el labio y me dio un picor de celos muy grande, pero se supone que yo no estaba ahí.
W: Vale, me gustaría poner la tortuga en mi estómago….
Comenzaron a poner cada uno en su lugar hasta que quedaron satisfechos
N: Vale, me gusta. - tomando su cámara - Necesito una foto para llevarla y mostrar como quedará
W: Vale
Tomo unas 3 fotos en general y luego una de cada uno.
N: Eso se quita fácilmente, con agua y jabón - Guardando todo-
Fue un gustazo verte de nuevo -dándole un abrazo -
W: A mi también me alegra verte después de tanto -correspondiendo el abrazo-
Cuando se separaron se vieron por unos segundos, cuando Nathalia se acercó mucho a los labios de Guillermo, el cual el aparto para no ser besado
W: Tengo pareja
N: Yo-yo no sabía, lo siento mucho - tomando sus cosas y dirigiéndose a la puerta -
W: Tranquila, espero verte de nuevo
N: Eso tenlo por seguro Willy -se dieron un corto abrazo y Nathalia se fué.
Narra Vegetta:
Otra vez el silencio reino en la casa, vi que estaban abrazados y ella se acercaba a el. Sentí una explosión horrible de sentimientos en ese momento, pero todo paso cuando vi que el se aparto y aclaro que tenía pareja.
Sonreí triunfante y fui a mi habitación, para que no supiera que yo estaba escuchando todo.
*Unos segundos después*
Willy entra a la habitación de Vegetta
V: Hola chiqui, ¿Como estuvo?
W: Bien, ¿A que no adivinas quien era la chica?
V: -Actuando indiferente - ¿Quien?
W- Nathalia…
V: ¿Que? -fingiendo asombro -
W: Si, hablamos un poco eh intento besarme pero no paso nada, te lo prometo
V: Esta bien peque -  acercándose a el y dándole un beso en el moflete - espero que disfrutara viendo tu cuerpo mientras pudo porque es solamente mio *río ante lo que dijo*
W: Es que es tonto… - dándole un beso en los labios-
No me importaba el coqueteo de ella, ya que sabia que Willy me amaba y jamás me dejaría solo.

no es tu culpa
tampoco mía,
pero algo me ata,
y no hay nada que no me contradiga.
te vi
otra vez,
y como siempre
es la primera vez
que me enamoré
que pensé que sí
(te quería ver y
te quería así)
que reí de más
que quedé muy mal.
no hay remedio,
no te pude soltar
no me dejé volar,
pero vos
vos sí siempre te vas
y no es para llamar
ni recordar.
no me vas a extrañar
ni te vas a poner mal.
y ahí estoy de nuevo,
si te doy un beso
qué tan rápido te vas a ir?
qué tan lento me voy a arrepentir?
mejor
sabés qué,
mirame
hacelo bien.
no ves?
no entendés todo lo que sé
no crees todo lo que esperé.
está bien,
me obvias,
preferís no preguntar
pero si venís y me tocas
me das la mano y me miras
no me va a hacer falta rimar
más que mucho vas a idealizar,
te quiero y no me sale gritar,
enterate solo y dejame en paz

Tengo algo que contar. Parte 4: aferrado a un amor.

Quiero contarte una historia. Una historia que a casi nadie le cuento. Es más, a nadie se la he contado… Así que serás el/la primero/a en saberla. Esta es la cuarta parte…

Si tú has estado siguiendo la historia creyendo que esto acabará en algo bonito, en algo amoroso, pues estás muy equivocado/a. Después de nuestro encuentro bajo un cielo de nubes grises nunca nos hemos vuelto a ver en persona, bueno, yo la he visto, ella a mí no.

 Llegó agosto del 2015 y ella se empezó a sentir distante, rara vez contestaba y le perdía el interés a mis mensajes. Se fue olvidando de mí. Y yo enamorándome cada día más de ella. No lo podía evitar.

Para octubre del 2015 habíamos hablado muy poco. Para noviembre ya nada tenía sentido. Para diciembre le deseé una bonita navidad. Para febrero del 2016 lo volví a intentar, ya todo estaba perdido. Para mayo, la quise felicitar por su cumpleaños, pero mis ánimos no daban para eso. Quería hacerlo, pero para ese entonces ya estaba pensando en ir matando lo que sentía por ella. Junio y julio pasaron sin pena ni gloria, ella neutral y yo muerto de amor, tratando de engañarme de que ya la estaba olvidando. Claro que no era así. 

¿Y sabes que era lo peor de todo? Que en todos estos meses siempre la veía, sin querer. En todos lados se seguía apareciendo. Y más trataba de olvidarla y más la vida se encargaba de mostrármela. Para septiembre ella rompió con su novio. Me dijo que se sentía sola y muy triste. Le di apoyo…  

Y justo en este mes, noviembre, me propuse sacarla de mi mente y despegarla de mis sentimientos para siempre. Y una noche antes de dormir, miré al techo y supliqué. Le supliqué a aquel Dios, no importa quién fuera, que me escuchara. Que me ayudara a sacarla de mi mente. Le supliqué que la hiciera feliz y encontrara a alguien que la quisiera mucho. Pero que me ayudara a olvidarla, que ya no quería verla más. Al día siguiente de mi suplica, la vi otra vez, en la para del autobús… 

Una semana después, volví a suplicar. Al día siguiente me contestó un mensaje que hace días le había mandado. Pudo haber sido cualquier otro día, pero no, todo justo un día después de mi suplica. ¿Destino o casualidad? ¿Me rindo o lo intento? ¿La suelto o sigo aferrado a ella? Aferrado a un amor que tal vez nunca llegará… 

Entonces, ¿por qué la vida se aferraba a siempre mostrármela? ¿Por qué la ponía siempre en mi camino si ya no quería tenerla a en mis pensamientos? Si tienes la respuesta, te pido que me la des. 

Texto: Alan Foster.

Twitter: @AlanFosterB. 

La primera vez
  • La primera vez que te vi quede inmerso en el brillo de tus ojos, creí que si seguían brillando de esa manera el sol tendría que buscarse otra galaxia como su hogar.
  • La primera vez que vi tu rostro de cerca me perdí en el tiempo admirando tu hermosura; hermosura admirable que solo la misma luna envidiaría, ¿Pero acaso la luna soportaría estar la misma noche a tú, y compartir contigo los suspiros que provocas?.
  • La primera vez que caminé a tu lado soñé con cada paso que dábamos, me vi caminando de tú mano mientras el tiempo transcurría y llegábamos al otoño de nuestras vidas.
  • La primera vez que toqué tú piel sentí que tocaba por primera vez la ternura y dulzura, creí en ese instante que tocaba la tersa piel de un ángel y que estaba profanando la pureza de tu ser con mis sucias manos toscas.
  • La primera vez que te tuve entre mis brazos comprendí que realmente estaba vivo, que todo lo que antes llamé vida solo había sido un sueño que el viento se había llevado consigo.
  • La primera vez que mis labios tocaron los tuyos quede envuelto en amor por ti, no pude evitar escribir sobre ese magnifico momento, suspiré y entendí que me había enamorado de una musa o de un sueño.
  • Porque contigo, todo lo que sentí, todo lo que hice fue la primera vez.
El precio de tu piel (shot - Wigetta) *Parte 1*

hola, bueno me explico, esta es la primera parte y mañana estará la segunda (no crei que seria tan largo y aun me falta por escribir, pero me muero de sueño (se desperto a las 5 de la mañana) por lo que para no dejarlos sin nada hoy, dividirlo en 2 partes y la otra la subo mañana, espero que les guste >w< buenas noches <3

-Ative-

Advertencia:este shot es de caracter yaoi, si no te gustan estas cosas, solo no lo leas ;D 

Siguente parte: Parte 2

Otros shots y especiales.


Narra Willy

Últimamente toda mi suerte había ido al garete. Me había idoa vivir solo a un departamento hace un año, pero las deudas se me acumularon yahora el trabajo no me daba el suficiente dinero como para poder pagarle albanco. Me quitarían el departamento pronto y quedaría en la puta calle, queasco en serio, me sentí tan afortunado de poder salir de casa de mis padres y ahora tendré que volver al pueblo o quedarme en la calle, no hay más opciones. Intente trabajar en dos lugares a la vez, luego de la oficina, algún trabajo de medio tiempo, pero la deuda era demasiado elevada ya, tendría que vender mi alma prácticamente para pagarla. ¿Cómo se me fue tan de repente de las manos el asuntó?, si el martes no pago, adiós departamento, osea tenía 3 días de plazo para pagar, considerando que era viernes. Deje escapar un suspiro de cansancio
-¿que pasa Willy? no te ves muy bien- dijo Frank preocupado al notar mi suspiro. Frank era uno de mis mejores amigos y trabajaba junto a mí en la oficina
-ay, Frank estoy en un lio tremendo- dije desanimado
-¿Por qué, que te paso?- dijo él aun más preocupado
-estoy endeudado hasta las orejas con el banco y si no pago el martes me quitaran el departamento y tendré que volver a casa de mis padres en el pueblo- le explique angustiado
-Jo, pero puedes pedirle un préstamo al jefe, me han dicho que es muy flexible en estos casos-dijo Frank apoyándome, pero yo nunca había hablado con el jefe, solo lo justo y necesario, la verdad me aterrorizaba la idea, después de todo era el jefe y tenía un porte muy amenazador
-nose Frank no me parce la mejor idea ¿y si me despide?- dije moviendo las manos con nerviosismo
- de seguro te ayudara, eres un buen empleado no creo que quiera perderte, además no tienes nada que perder, después de todo si no vas te quitaran el departamento y no sabrás si por lo menos él te hubiera ayudado- dijo Frank tratando de convencerme
-esta bien lo intentare, se lo comentare en la tarde al horario de salida, por que el almuerzo termina en unos minutos- dije no tan convencido, Frank solo asintió con la cabeza para luego poner toda su atención a su plato de comida, el resto del día paso tortuosamente lento. Pensé mucho y me di ánimos a mi mismo para poder hablar con el jefe. La hora de la verdad había llegado y Frank ya se había ido, no sin antes desearme surte. Camine hacia su oficina pensando en que le diría a la secretaria, pero cuando llegue la secretaria no estaba, asique solo me anime a tocar la puerta de la oficina
-Adelante- dijo la inconfundible voz del jefe, Samuel, la cual no pegaba nada con su apariencia
-con permiso- dije entrando nerviosamente
-¿que necesita?- pregunto el jefe con curiosidad
-vera… a ver ¿cómo se lo explico?- dije nervioso
-solo dígalo y ya- respondió él sonriendo algo divertido por la situación
-vera señor, yo, necesito un préstamo-dije sin más
-¿Por qué?- pregunto en seco
-vera yo me metí en unas deudas que no puedo pagar y el banco me quitara el departamento y lo perderé todo si no lo pago el martes que viene- dije desanimado, era obvio que no me daría ni un puto euro
-¿y de cuanto es la deuda?- dijo mirándome a los ojos lo cual me puso nervioso, provocando que desviara tímidamente mi mirada de sus ojos
-aquí está todo explicado- dije dándole un papel con todas la cuentas anotadas, él solo tomo el papel y comenzó a leer,
-¿Qué estarías dispuesto a hacer para pagar la deuda?- dijo al terminar de leer
-todo- respondí sin pensar

Narra Samuel

El día en la oficina fue de lo más aburrido, Alice, mi secretaria ya se había retirado y yo estaba dando unos pequeños retoques a un papeleo. Las cosas bien hechas bien parecen, siempre lo he dicho y siempre lo diré. Unos pequeños golpecitos en la puerta interrumpieron mis pensamientos y mi trabajo
-Adelante- dije ya que me aburría de tanto papeleo
-con permiso- dijo esa voz que tanto me gustaba, aunque se notaba algo nervioso
-¿que necesita?- pregunte con curiosidad viéndolo de pies a cabeza, él era Guillermo, un chico muy callado y bueno haciendo su trabajo, pero desde el primer día en que lo vi, me enamore, siempre lo he observado, aunque él no se ha dado cuenta, es muy despistado el pobre
-vera… a ver ¿cómo se lo explico?- dijo nervioso, se veía adorable
-solo dígalo y ya- respondí sin evitar sonreír, pero es que se veía demasiado adorable
-vera señor, yo, necesito un préstamo-dijo él, ¿acaso tenía problemas?
-¿Por qué?- pregunte curioso, además algo preocupado
-vera yo me metí en unas deudas que no puedo pagar y el banco me quitara el departamento y lo perderé todo si no lo pago el martes que viene- dijo desanimado, no me gustaba verlo así, sin ánimos, el siempre trabaja con una sutil sonrisa en su rostro
-¿y de cuanto es la deuda?- dije mirándolo a los ojos, esos ojos peculiarmente pequeños, el solo desvió la mirada tímidamente
-aquí está todo explicado- dijo dándome un papel con todas la cuentas anotadas, leí el papel, vi que la suma era bastante elevada, entonces lo pensé, pero ¿sería capaz de hacer algo como eso? y lo más importante ¿él aceptaría?
-¿Qué estarías dispuesto a hacer para pagar la deuda?- dije para quitarme una de las dudas de encima
-todo- respondió él, eso solo me confirmo que estaría dispuesto a todo, entonces me levanté de mi silla y me acerque a él
-así que estas dispuesto a todo- dije acercándome lentamente hasta quedar a su lado
-s…si- tartamudeo algo nervioso
-bien, te daré el dinero si aceptas ser mi “pareja” durante este fin de semana- dije, no iba a perder una oportunidad como esta, además así podría conquistarlo y alargar ese fin de semana a una eternidad
-esta…..esta bien- dijo algo indeciso
-bien entonces empiezas hoy ve a mi departamento esta noche para cenar juntos – dije mientras anotaba mi dirección en un papel para luego dárselo, el tomo el papel y acantio con la cabeza para luego retirarse

Narra Willy

No podía creer lo que acababa de hacer, había aceptado ser la pareja de mi jefe, por el shock del momento no pregunte si con todo incluido, ósea ¿tendría que hacer “eso” son él?, ¿con el jefe?, yo… me estoy empezando a arrepentir, pero necesitaba ese dinero, además ya había aceptado, llegue a mi departamento y me di una ducha rápida ya que en un par de horas tendría que ir a su departamento y no es que me quedara a la vuelta de la esquina, vivía en la zona más lujosa de la ciudad, lo cual me quedaba a unos 45minutos aprox. Termine de ducharme me vestí con ropa elegante y fui.
Cuando llegue al gran edificio me quede flipando, era todo muy lindo, entre y la recepcionista me detuvo antes de que entrara al ascensor
-Señor a quien desea ver- dijo amablemente
-tengo una cita con el Sr. De Luque- dije algo tímido
-¿usted es?-dijo ella
-Guillermo Días- conteste, ella solo asintió y llamo por teléfono
-Sr. De Luque, el Sr. Dias ha llegado- dijo ella hablando por el teléfono, seguramente con mi jefe –está bien, buenas noches- la chica colgó el teléfono –puede subir Sr. Dias, la suite privada esta desbloqueada- dijo amablemente
-muchas gracias- dije yendo al ascensor.
Subí a el lleno de nervios, ¿Qué es lo que tengo que hacer exactamente?, me preguntaba mientras subía el ascensor hasta la suite privada. Las puertas se abrieron haciéndome saber que había llegado. Salí lentamente del ascensor y pude ver el lugar, tenía una sala de estar muy acogedora , con un ventanal que daba la vista a toda la ciudad, estaba embobado viendo las vistas hasta que siento que alguien habla a mi lado
-por fin llegas- dijo el jefe para luego abrazarme, yo me estremecí al sentir sus cálidos y fuertes brazos rodearme con ternura
-si señor- dije quieto y nervioso
-dime Samuel- dijo mirándome y sonriendo –Sa-mu-el- deletreo mientras posaba su dedo índice en mis labios
-Sa…Samuel-tartamudeé debido a los nervios que me provocaba la situación y su cercanía
-relájate, después de todo por este fin de semana serás mi pareja- agrego soltándome y alejándose–ven vamos a cenar- dijo el jef.. Samuel, dijo Samuel, uff debo acostumbrarme a decirle así. Vi como se alejaba de mí dejándome todo nervioso y parado como un idiota, debería irme ahora, pero necesito el dinero. Acabe por seguirlo. Cuando llegamos puede ver la mesa ya puesta y con comida que se veía realmente apetitosa, era un filete con un poco de papas duquesa, un fino vino reposaba en las copas ya servidas, mire sorprendido la comida
-deléitate Guillermo- dijo Samuel invitándome a sentarme como si fuese una chica, su chica, confundido me senté y vi como él se sentaba en frente de mi, la cena fue algo incomoda al principio, pero luego de unos minutos logramos entablar una agradable conversación, le conté del pueblo en donde antes vivía con mis padres y lo mucho que me costó salir de allí, él me conto un poco de su infancia, y de cómo estuvo siempre llena de responsabilidades que no eran para un niño y de la gran soledad que tuvo que soportar, acostumbrándose luego a ella. Fue agradable, no podía negarlo, de hecho, me caía bien, era una buena persona, atrás de ese aspecto tan duro había una buena persona. Terminamos de comer
-y ahora viene la mejor parte- dijo emocionado y levantándose a búscalo –el postre- dijo llegando con dos copas con helado y salsa de frambuesa, sonreí y acepte el helado, la verdad es que ya le tenía más confianza, comí un poco de helado junto con la salsa de frambuesa vi como él se sentaba otra vez en su lugar y me miraba con una sonrisa radiante
-y tu Samuel ¿no comerás?- dije ya que solo lo veía verme con una enorme sonrisa,
-Claro que si- respondió para luego comenzar a comer el helado. Al terminar de comer me dijo que ya era algo tarde y que podría dormir aquí. Luego de negarme repetidas veces logro convencerme, aunque acepte no muy decidido, pero el autobús ya no pasaba y no tenía dinero para un taxi.
-sígueme, te mostrare donde puedes dormir- dijo Samuel guiándome a una habitación, en esta había una cama matrimonial un armario y un ventanal que daba a la hermosa vista de la ciudad nocturna
-que descanses- dijo Samuel desde el marco de la puerta
-muchas gracias-dije nervioso y algo sonrojado, me recosté en la cama, tenía un aroma embriagante, que me relajaba y me hacía sentir protegido, lentamente cerré los ojos hasta que me quede profundamente dormido.
Escuche una voz a lo lejos y sentí que alguien me removía
-Guillermo, Guillermo- la insistente voz se me hacia peculiarmente familiar, abrí los ojos con pereza y vi el rostro de el jefe mirándome detenidamente y con una media sonrisa marcada en su rostro. Me sorprendí y retrocedí en la cama en que estaba hasta caer en el piso, Samuel soltó una estruendosa carcajada y sentí que mis mejillas ardían de vergüenza, había recordado donde estaba.
-bueno por ser hoy sábado, tendremos una cita- dijo Samuel dejando ropa sobre la cama –duchate y cambiate- dijo apuntando una puerta que estaba cerca de el armario que no había visto antes –pasare por ti en una hora- dijo sonriendo y acercándose a la puerta de salida del cuarto
-¿adonde iras?- pregunte curioso
-debo resolver cosas de la empresa- me explico Samuel acercándose a mi –así tendré este día y el domingo libres para disfrutarlos contigo- dijo ya a centímetros de mi rostro y luego robarme un rápido beso. Yo quede estático en mi lugar y el solo salió de la habitación dejándome solo con mis pensamientos. Toque con la yema de mi dedo índice mis labios, aun sentía los suyos sobre los míos. ¿En que clase de trato extraño me metí?, pensé mientras me dirigía a la puerta que estaba cerca del armario. Al abrirla descubrí que mis sospechas eran ciertas, daba a un baño, uno bastante amplio que contaba con un enorme espejo, un yacusi y una bañera con ducha. Quede algo deslumbrado con el lugar, vi que también había un estante con varias toallas de diferentes colores, pero en su mayoría blancas. Me quite el traje que traía desde anoche, después de todo me dormí con el y me metí en la ducha. El agua tibia corría por mi cuerpo relajando cada musculo, creo que en mi vida había disfrutado tanto de un baño. Luego de la ducha, tome una de las toallas y me dispuse a vestirme, aun quedaba tiempo, unos 10 o 8 min antes de que Samuel llegara. Salí de la habitación y camine hasta la sala en donde aquel enorme ventanal acaparo toda mi atención, tenia una vista urbana hermosa. Me acerque a el y me senté en el suelo para seguir viendo. Mi mirada se fijo en el despejado cielo que acompañaba el día, solo algunas tímidas nubes se atrevían a adornar el cielo. No se cuanto tiempo estuve así, perdido totalmente mirando algo invisible y pensando cosas que hace mucho no ocupaban mi mente.

Narra Samuel

Al llegar a casa me lo encontré en el salón, se veía pensativo y tenia la vista fija en el cielo. Me senté a su lado y estuve unos segundos solo mirándolo
-te gusta la vista- dije sacándolo de sus pensamientos, al parecer no había notado mi presencia ya que al momento en que hable dio un pequeño respingo
-s-si- contesto tartamudeando y evitando mirarme. ¿Se puede ser a adorable?, además la ropa que le deje se le veía tan bien, era una polera color vino y unos jeans negros, algo ajustados para mi deleite.
-¿vamos?- dije sonriéndole. El fijo su vista en mi por primera vez desde que llegue
-claro- contesto sonriendo. Me levanté del suelo y el también lo hizo.
Primero lo lleve a comer a un restaurant. Había echo reservaciones en el palco privado para que no tuviera el complejo de la etiqueta al comer, aunque aun así al principio se le vio algo complicado y preguntaba para que era cada cosa. Ponía unas caras mas raras cuando le decía para que era cada tenedor, me causaba mucha gracia, creo que nunca en mi vida me había reído tanto en un restaurar
-no entiendo esto de darle un tenedor a cada cosa, todos funcionan igual- dijo tomando el tenedor para la ensalada para comer su carne
-nunca lo había tratado de entender, solo lo obedecí- dije a mi defensa entre risas
-¿siempre obedecías a todo lo que te decían?- dijo el mirándome intrigado
-la verdad es que si- dije tomando un poco del vino que tenia en la copa
-pero ahora te desordenas un poco mas ¿no?- dijo Guillermo mirándome con un deje de tristeza
-la verdad es que no, tal vez por la costumbre- dije mientras dejaba la copa sobre la mesa
-vamos a desordenarnos un poco- dijo levantándose y caminando hacia mi
-¿desordenarnos?- pregunte curioso ¿Qué tenia en mente este chico?
-si venga, total, ya terminamos los dos de comer- dijo tomándome del brazo
-¿adonde me llevaras?- dije mientras pedía la cuenta
-se-cre-to- dijo entusiasmado y con una radiante sonrisa en su rostro que embobaría a cualquiera y sobre todo a mi. Pagé la cuenta y me deje guiar por él. Tenia otros panoramas planeados, pero realmente, me entusiasmaba mas el echo de que él quisiera enseñarme un lugar. Subimos al auto y el me indico el camino. Tardamos su tiempo en llegar, pero al hacerlo, note que estaba en un lindo y muy cuidado parque.
-a este parque venia de pequeño- me dijo lleno de entusiasmo
-es muy lindo- dije mirándolo con ternura
-ven por aquí estaban los juegos- dijo tomando mi mano y llevándome a tirones al sector de juegos. Al llegar se quedo un poco sorprendido viéndolos, supuse que era el poder de la nostalgia
-joder, los recordaba mas grandes- dijo algo decepcionado y no pude evitar reír a eso –no te rías-me reprendió Guillermo divertido por la situación
-y ¿a que me has traído hasta aquí?- pregunte curioso y pasando un poco-bastante de su reprimenda. Guillermo aun sostenía mi mano, por lo que sin soltarla me encamino hasta los columpios
-juguemos- dijo Guillermo soltando mi mano y sentándose en un columpio y comenzando a moverse lentamente en el, de adelante hacia atrás. Yo seguí su accionar y comenzamos a ira cada vez mas alto. No podía evitar sentirme como un niño al sentir el viento chocar contra mi rostro y al ver a mi lado vi una imagen que jamás borrare de mi memora. Guillermo mantenía sus ojos cerrados y levanto un poco los brazos para luego saltar del columpio con total confianza, es como si hubiera volado y luego callo al suelo de pie y volteo a verme con una radiante sonrisa
-aun puedo hacerlo- dijo feliz, yo me baje del columpio y camine hacia él y lo abrace, así como mi cuerpo me lo exigió, fuerte pero con cariño. Sentí su cuerpo tentarse, pero luego su brazos me rodearon y poso su cabeza en mi hombro
-todos tenemos derecho a ser niños, por lo menos una vez- dijo relajado, tan cerca de mi oído que sentí como sus palabras se incrustaban en mi corazón y llenaban esa parte de mi alma que siempre tubo un hueco
-gracias, a pesar de que todo esto no era parte del trato- dije agradecido de que quisiera mostrarme esa parte de mi vida que sabia que tenia perdida.

Narra Guillermo

No se que estaba haciendo, pero no quería detenerme a pensar, lo único que quería era ver aquella sonrisa y sentir ese abrazo por siempre, pero sus palabras me descolocaron totalmente “a pesar de que no era parte del trato” , es cierto, yo acepte ser su pareja por un día, por esa razón estaba con el, pero se me hacia una persona tan agradable que había olvidado por completo el trato. Al separarnos, no supe que decir, pero el me tomo de la mano esta vez para arrastrarme hasta el auto
-es mi turno de mostrarte un lugar- dijo Samuel con una hermosa sonrisa, espera ¿dije hermosa?, calmate Guillermo es tu jefe y esto se supone que es por que me dará dinero, pero ¿Por qué no lo siento así?. Después de un rato en el auto hablando de cosas sin importancia llegamos, era el zoológico de la ciudad, este contaba con un hermoso acuario. Entre y me sentí inmediatamente como un niño pequeño arrastrando a Samuel de aquí para allá vendo a todos los animales, al final termine por contagiarle mi infantil actitud y ambos estábamos como niños de aquí para allá. Entramos en un aviario, en el cual los exóticos animales volaban libes a nuestro alrededor.
-mira ese- dije apuntando un hermoso pajarito de pecho colorado. Samuel miro la referencia de animales que nos habían dado al entrar
-aquí dice que es una loica- dijo Samuel comparando al animal con el de la foto
-es muy lindo verdad- dije volteando a ver al pájaro, pero la loica ya no estaba
-lo era- dijo Samuel y sentí como me rodeo por la cintura y apoyo su cabeza en mi hombro. Por alguna razón comenzaba a acostumbrarme a ese tipo de traro, a lo largo del día siempre tenia pequeños detalles así y luego se alejaba para seguir mirando el zoológico.

El día paso así, como niños pequeños en el zoológico. Luego de eso fuimos a su departamento y hay cenamos “algo rápido” como lo denomino Samuel, pero a mi me pareció casi tan elaborado como la cena de anoche. Nueva mente la hora se me paso y me ofreció mi casa para quedarme
-tu lo tenias planeado- dije quejándome al sentirme la novia que callo en la trampa… ¿pero que tipo de cosas estoy pensando?. Samuel soltó una carcajada
-me has pillado- dijo abrazándome y besando mi frente –anda ve a dormir, mañana es nuestro ultimo día- agrego Samuel, mientras me daba suaves empujones a la habitación. una vez en ella descubrí que había dejado un pijama para mi.me lo puse sin preguntar y me recosté en la cama, estaba exhausto de la caminara, pero hace mucho que no me lo pasaba tan bien.

Cap. 2016 pág. 96 de 366

Sabes, hay días que leo poesías ajenas
y digo, esa dice mi nombre.
Y suspiro entre metáforas que crearon
otras almas,
y las hago mía.
Las toco
y abrazo.

La otra vez vi una sonrisa
que me hizo estremecer.
Y sabía que en aquella boca
mi nombre latía.

La otra noche alguien me soñó.
Y yo lo sabía desde antes,
porque aquella vez
sentí un vacío
-y no de los que duelen-
sino de los que sabes
que algo se ha escapado un momento
y uno tiene la certeza de que regresará.

Yo en otras personas encuentro un poco de mí.
En sus ojos,
en sus manos,
en su esencia.
Tengo el alma regada por ahí
y no me da miedo estar hecha pedazos
porque estoy existiendo en todos lados.

__
M. Sierra Villanueva

CAPITULO CUATRO:

-Yo voy a dormir con Aries-dice Leo entrando a la habitación del ya nombrado ya que esa era la “noche de los elementos” eso quiere decir que los signos se agrupan según sus elementos.
-No, yo quiero dormir con Aries- dice Sagitario tirándose en la cama de su compañero.
- Sé que soy el mejor, pero podemos juntar las camas y dormir los tres juntos-dice Aries.
-Yo duermo al medio-dice Sagitario con una sonrisa coqueta y los demás signos solo asienten con la misma sonrisa.
-¿Veremos una película?- pregunta Leo.-La otra vez vi la mejor película erótica del universo con Cáncer-agrega.
-Siempre ves películas eróticas con cáncer-dice Aries.
-Si, ¿te molesta? ¿te pones celoso?-pregunta Leo con una risa burlesca.
-No, sé que disfrutas más conmigo-dice Aries con una sonrisa orgullosa y Sagitario solo ríe, mientras leo sonríe mirando el suelo.
-Y tu conmigo- dice Leo bastante seguro.
-Eso no es cierto, disfruta más conmigo-dice Sagitario revisando los cajones para ver si Tauro había dejado comida.
-Mi vida sexual es un secreto-dice Aries sonriendo para evitar decir a quien prefería.-¿Veremos la película?- agrega después de un rato.


-Hagamos eso- dice Aries mientras ven una escena de un trio en la película.
-Por mi no hay problema- dice Leo sin dejar de mirar la pantalla.
-Oh…eso es muy caliente-dice Sagitario.
-¿Sagitario…te estas tocando?- pregunta Leo al ver que su mano se esta moviendo.
-Eh …yo …es probable- dice Sagitario mirando la película.
-¿Por qué te tocas? si lo puedo hacer yo-dice Aries mirándolo y Sagitario sonríe…


-Espero que los demás no hayan escuchado-dice Leo poniéndose polera.
-Por favor, todos sabían que esto pasaría-dice Aries abrochandose el pantalón.
-Me encantan como compañeros-dice Sagitario desnudo revisando los cajones nuevamente.
-Aqui hay galletas-dice Aries sacandolas de el cajón de Tauro.
-¿Crees que se enoje?-pregunta Leo.
-No sé y no me importa-dice Sagitario abriendo el paquete y todos los signos empiezan a comer, hasta que queda la última galleta…
-Es la última… yo ocupé más energías debería comerla-dice Aries.
-Yo necesito alimentarme para mantenerme hermoso-dice Leo.
-Y YO SOY MÁS RÁPIDO-dice Sagitario aún desnudo corriendo con el paquete por la pieza mientras sus compañeros lo persiguen.
-¡SAGITARIO VEN AQUÍ!-grita Aries ya que Sagitario se había subido arriba del ropero.
-Mi preciosoooo-dice Sagitario mirando a la galleta imitando la escena de el señor de los anillos.
-No la comas, yo la merezco-dice Leo saltando para ver si la alcanzaba y Sagitario se la come.
-Dormiras lo que queda de la noche allí- dice Aries.
-Y no podrás bajar a buscar tu ropa-agrega Leo y Sagitario pone carita de perro arrepentido a lo que los demás signos lo ignoran y se van a acostar.

PERDÓN POR LA DEMOOOOORA.
espero que les guste): diganme lo que piensan jxjx, es bastante corto pero estos capítulos estarán muy unidos.
Después sigue la noche de los signos aire!

Gracias por leer:3

Tauro&Aries.

anonymous asked:

¿Te has enamorado alguna vez?

Una vez me enamoré de la cajera de un Mc'Donald’s; Al principio todo fue lindo, ella me preguntaba: ¿Desea agrandar su pedido?; y yo le respondia que si a todo; Fué bonito mientras duró el pedido, ahora siempre que vuelvo al lugar de donde la vi por ultima vez, solo veo a otra, que ya no es la misma, aunque igual me la recuerda porque ironicamente usan el mismo uniforme;