la verdadera realidad

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Sucesos del hoy #18MAYO de 2017 el pueblo venezolano perdió el miedo y tiene más de 40 días en la calle batallando contra la DICTADURA instaurada. Nos han matado a más de 55 hermanos, un régimen genocida que arma a deficientes que actúan junto al ejército para que maten a un pueblo desarmado. Pero nadie se rinde, no tenemos miedo a pesar de que estamos completamente solos.

Ayúdanos difundiendo estás imágenes que demuestran la verdadera realidad de Venezuela. Realidad que está totalmente censurada por el gobierno amenazando a los medios con cárcel por decir la verdad. Las únicas herramientas son las redes sociales y no sabemos hasta cuando!

VENEZUELA TE NECESITA! PA'LANTE!

Fotos de nuestros valientes reporteros gráficos y periodistas que día a día arriesgan sus vidas para mostrar la realidad:

@donaldobarros
@ramzisouki
@ipaniza
@bsantan2
@oelzer
@igfotografia
@serialchilling
@bruzco1

anonymous asked:

Hola me gusta mucho tu blog y quisiera que desde tu punto de vista me explicarás que es el feminismo quisiera que lo explicaras tu porque tienes una mente muy abierta y me gusta como contestas las preguntas se me hace lindo que ayudes a las personas

Lo primero, es que yo creo que hay que borrar la concepción que se tiene del feminismo.  Gracias a la ignorancia y el machismo se suele creer que el feminismo es aquel movimiento de mujeres locas que odian a los hombres y quieren todo para ellas, cuando en realidad, las verdaderas feministas, no son nada de eso.  Es cierto, algunas se pasan, pero el feminismo en el sentido estricto y puro de la palabra, es otra cosa.

Ser feminista no es un sinónimo de apoyar el terrorismo, o mujeres que no son felices o que no usan labial, odiar los brasieres, o cualquier cosa que se crea.

En este sentido, aclaremos que el feminismo, es un movimiento, que incluye hombres y mujeres, por tanto no es exclusivo ni excluyente, sino que es incluyente, porque lo que busca el feminismo, es la equidad de los géneros, y para lograr eso, todos tenemos que ser parte de ello.

Entonces llegan los hombres y argumentan: ¿entonces por qué no se llama humanismo? Y la razón es simple: porque las mujeres son las que a lo largo de miles de años, han estado en desventaja, han estado oprimidas, y han sido las que han iniciado este movimiento y esta lucha, porque al estar la balanza descuadrada, ellas tenían que hacer algo.   Quizá se llamaría humanismo, si hubiera sido el hombre el que hubiera tomado la decisión de acomodar estas injusticias, pero no, incluso, hay mujeres que apoyan el machismo dominante.

Existen más mujeres en el mundo, pero, la mayoría de posiciones de poder ( por no decir casi todas) son ocupadas por mujeres, pues entre más alto vas, menos mujeres encontrarás.

Los hombres y mujeres somos diferentes, eso nadie lo niega, cada uno tiene sus ventajas y habilidades, pero de lo que se trata, es que. Hoy los hombres mandan el mundo, y eso tenía sentido hace un millón de años, donde la persona que lideraba era la persona que tuviera la fuerza física, y los hombres en general son físicamente más fuertes, aclarando que hay muchas excepciones.  Pero hoy, la persona que puede liderar, es la persona más creativa, innovadora, inteligente, y no existe género para esos atributos.

Hemos evolucionado, pero la idea de género sigue estancada.

Los hombres y mujeres somos biológicamente diferentes, pero la sociedad exagera demasiado esas diferencias. Tomemos por ejemplo la cocina, la mayoría de mujeres hoy en día son las que cocinan y limpian, ¿es porque tienen un gene de la cocina o porque a través de los años se le ha dado esa tarea sólo a la mujer? Y diría que las mujeres tienen ese gene si no fuera porque la mayoría de grandes títulos de cocina y chefs lo tienen sólo los hombres.

Y para comenzar, tenemos que cambiar la manera en que criamos a nuestros hijos e hijas. Le enseñamos a los hombres a no llorar, a no temer, a no ser débiles ni vulnerables porque tienen que ser machos, y los machos no hacen eso, reprimiendo así sentimientos que son naturales de los humanos, llorar, sentir, y demás no tiene nada de malo, le decimos a ellos que entre más mujeres tengan, mejor. 

Le enseñamos a la mujer a ser sumisa, a hacer todo lo que dice el hombre, a que ella tiene que coquetear, que ella no puede invitar a una comida, no puede pagar el motel, no puede hacer más que lavar, planchar y cocinar, a que ella no puede pedir un noviazgo o matrimonio, que ella no puede masturbarse porque sería sucia, que una mujer no puede tener sexo porque sería una puta. Les decimos que no puede ser más exitosa que un hombre. Les enseñamos que deben tener pena, cubrete, no muestres, a no decir lo que piensan, que luchen por la atención de los hombres y no por sus deseos.

Si tenemos hijos, no nos importa sus novias, pero si tenemos hijas estamos encima de sus novios. Queremos que las mujeres permanezcan virgenes, pero que los hombres pierdan eso. 

¿qué tal si cuando críamos a los niños nos centramos en sus intereses en vez del género?  ¿qué tal si cuando críamos a los niños nos centramos en sus habilidades en vez del género?

Todo eso se une con discusiones del género, de gay, homosexual, transexual, etc, pero justamente eso es lo que se busca, que además de hombres y mujeres, somos humanos y ya hemos visto que lo que importa no es el genital sino lo que llevamos en el corazón, en la mente, y demás. 

La discusión también aplica a la belleza, a la raza, al tamaño, al color de ojos, a tu gordura o flacura, porque ya lo que importa aquí no es ese físico, tu forma biológica, sino que como ya lo dije, se trata de ser tú mismo, pero en un nivel equitativo con los demás, que así como los afro han luchado a través de los años por identificar que son igual de humanos que un blanco, así mismo, las mujeres y los demás géneros deben de dejar de estar siendo vistos como inferiores, porque para el machismo, si no eres hombre, no funcionas. 

el feminismo es todo.

Un gay, un transexual es discriminado porque se parece demasiado a una mujer, y al ser mujer, está mal, porque ser mujer está mal, porque si no eres macho, no eres nada y eso es lo que necesitamos cambiar.

Hay un problema con el género, y tenemos que cambiar eso.

La cultura no hace la gente, la gente hace la cultura.

De hecho, a veces los hombres ni tienen sentido con lo que dicen o quieren y si pensaran bien las cosas, avanzarían, pero su ignorancia no los deja. A ellos les molesta que las mujeres no les guste tener anal o que sean muy cambiantes al tener período, pero vaya sorpresa, los transexuales no tienen período y les encanta el anal, además de que hay algunas muy hermosas y artísticas, son casi la mujer perfecta.

Ser hombre, masculino, macho, no tiene nada de malo, pero ser mujer, femenina y delicada, tampoco.

Una vez hubo un caso en el que una mujer se quedó sola con 4 hombres en una casa, y ella fue violada. Los hombres argumentaron: ¿por qué se tiene que quedar sola con tantos hombres? y es por eso que las mujeres nacen culpables, y que deben pensar que los hombres son seres salvajes que no tienen control alguno.

¿y es así? ¿los hombres son animales incontrolables? ¿una mujer no puede tener amigos sin que la violen? ¿una mujer no puede tener un amigo hombre sin que eso signifique querer tener sexo con él?

No pensar en el género, es parte del problema, y no hacer nada para cambiarlo, es el problema. 

Ellas odian el trabajo doméstico, pero tiene que pretender que les gusta, porque tienen que ser buen material para una esposa. Se les enseña a las mujeres que deben casarse, ¿pero por qué no se le enseña a los hombres lo mismo?


El problema del género es que nos dice quién debemos ser en vez de reconocer lo que somos.  Imagínate lo felices y libres que seríamos si no tuviéramos la carga de las espectivas de género.

No necesitas ser gay o mujer para apoyar esto, sólo identificar el problema y hacer algo.  Hay hombres muy masculinos, que son feministas.


Feminista: Una persona, hombre o mujer, que cree en la equidad social, política y económica de los sexos.

Te prometo que me iré.

Pídeme que me vaya, que prepare mi equipaje y saque un billete de ida. Dime que ya no me necesitas en tu vida, que no soy tan imprescindible como solía ser, que los días sin mi no son tan malos como pensaste. Ábreme los ojos, arráncame una a una todas las ilusiones, déjame ver que ya no hay nada, que sólo quedan recuerdos bonitos encerrados en un pasado común, que no tenemos presente, ni tampoco futuro. Confiésame que ya no hay sitio para mí en tu maleta, que has pasado finalmente la página que lleva mi nombre, que has escrito el punto y final en nuestra historia. Cuéntame que ya no calan hondo mis palabras, que ya no soy capaz de tocar esa parte especial a la que nadie más había conseguido llegar, que fui, pero que ya nunca más seré. Dispárame con tu sinceridad más honesta, sin trampas, sin rodeos, sin nada más que la exactitud de lo que piensas, de lo que sientes realmente. Convénceme de que me equivoco, de que siempre estuve en el lado equivocado, de que sólo fueron falsas esperanzas producto de una mente que no ha sabido dejar de quererte. Lléname de verdad, de humildad, de palabras con sentido que suenen a despedida convincente. Hazme ver que sólo era un delirio, una confusión creada a base de recuerdos que no dejaban de repetirse, una falsa ilusión a la que he querido aferrarme pensando que era compartida. Enséñame la realidad, la verdadera realidad. Por favor, deja que mis ojos vean todo lo que tengan que ver, que mis oídos escuchen todo lo que tengan que escuchar, que no haya incertidumbre, silencio, preguntas en el aire, esta vez no. Que no importe cuanto duela, que dé igual si me cuesta comprender, o si las lágrimas me ahogan y no dejan respirar. No tengas miedo a hacerme daño, a reabrir mis cicatrices, a darme un golpe involuntario que me empuje directamente al suelo. No habrá rencor, créeme, te juro que lo entenderé, trataré de entenderlo, y algún día estaré bien. Sólo dime que ya no soy una pieza fundamental en un puzzle que, aún después de todo, sigue demasiado vivo. No habrá enfrentamientos, ni batallas, ni sangre, ni siquiera guerra. Empújame al vacío, coge fuerte mi mano y suéltala, tan rápido como puedas, deja que el frío recorra mi cuerpo y me destroce, por última vez, si esa es tu voluntad. Siempre formarás parte imprescindible de mi vida, eso no puedo borrarlo, y tampoco quiero hacerlo, pero merezco una última carta, aunque sea de despedida. Dime que soy todo, que sigo siendo todo, o dime que ya no soy nada. Habla, sin temor, sin pensar ni un solo segundo en mí. Trataré de comprenderlo. Dime todo eso, a corazón abierto, no te pido más. Y, si así lo quieres, te prometo que me iré. 

Mi querida amiga:
La sensatez nos dice que las cosas de la tierra bien poco existen, y que la verdadera realidad sólo está en los sueños. Para digerir tanto la felicidad natural como la artificial, hay que tener primero el valor de tragarla, y quizá sean precisamente quienes merecen la dicha aquellos a los que la felicidad, tal como la conciben los mortales, les ha hecho siempre el efecto de un vomitivo.
—  Los paraísos artificiales - Charles Baudelaire