la tiendita

No confundamos.

Mi país es hermoso, con sus magníficas flores y empedradas calles, con su salsa bien picosa y su comida de mil ingredientes, sus niños jugando en las calles y los respectivos regaños de las madres; la señora de la tiendita, el señor que vende el periódico, las viejitas de la plaza, esas morenitas de labios rojos, esos hombres de risa completa.
Mi país es alegre, con esos colores por todas partes, con esas fiestas que rozan el amanecer, esos vestidos de mucho vuelo y las trenzas por montón, con ese mariachi ronco que acelera el corazón, con ese tequila y esos bailes que levantan hasta al más “huevón”.
Mi país es fuerte, con esos tantos que juegan vencidas, con esas mujeres que elevan su voz, con esas madres que trabajan tarde y esos papás que llegan cansados, con ese hermano mayor que te protege, con ese primo boxeador; mi país fue fuerte cuando en el 85 todo se derrumbó, mi país fue fuerte cuando una ola de violencia horrible nos golpeó, mi país fue fuerte cuando faltaron estudiantes, mi país fue fuerte cuando miles de madres le explicaban a sus hijos el porqué de la ausencia de papá.
Mi país puede ser fuerte ahora, todos podemos serlo, pero no confundamos fuerza con violencia, ataques sin sentido con una manifestación, no confundamos egoísmo con justicia.
No confundamos el amor a la patria con fregarte a los tuyos, no confundamos “ser un héroe” con saquear una tienda o asaltar a un paisano, no confundamos alzar la voz con apagar la de los otros, pero sobretodo, no confundamos el estruendo de los violentos aprovechados con la fuerte voz y voluntad de un pueblo que despierta, que se mueve, que respira; no permitamos que por errores contra nosotros mismos esto se quede en nada.

Buenos días

Buenos días

Kim Jung Un anda haciendo pruebas nucleares

y se proclama como dios en una nación 

que no conoce los tacos

Buenos días

Maduro derrota a Estados Unidos a costa

de empobrecer la esperanza de los buenos

Buenos días

Obama se va y Donald Trump quiere

hacer un muro sin bostezos a la mano de obra

que construye a la nación de las armas

Buenos días

David Cameron prolonga la sensualidad

de la Gran Bretaña como si fuese

una puta que es digna de entrar

al congal que se llama Unión Europea

Buenos días

La señora de la tienda de la esquina

ya cerró  la tiendita porque los

narcos quieren su cuota

Buenos días

Mujica ya legalizó la marihuana

y no sabemos quién sale benefactor

del negocio

Buenos días

La ciencia descubre que tenía razón

el buda y es bueno meditar

Buenos días

hoy hay un milagro que nadie

ha visto por andar viendo

las pantallas del teléfono

Buenos días

Costa Rica odia a Nicaragua

y Europa a Turquía

Buenos días

Los banqueros se hacen ricos

a costa de seguir

financiando a los medios

Buenos días

tal vez mañana

ya depende de nosotros


                                  El barrio de los besos, Quetzal Noah