la rompieron

Cartas al amor de mi vida

No sé quién seas, no sé que seas o de dónde provengas, no conozco tu nombre, no tengo idea de cuando es tu cumpleaños, en tus ojos nunca me he reflejado y tu voz aún no la reconozco, no sé si tu cabello es un desastre o si tu sonrisa lo compone todo, no sé si debo estirarme o inclinarme por un beso, no conozco de tus hobbies ni de tus pasiones, nunca me has contado tus sueños, me perdí tu infancia y tu adolescencia, no te conocí cuando aún eras torpe y vagabas por lagunas mentales al igual que yo, no sostuve tu mano la noche que rompieron tu corazón, no pude escuchar tus súplicas cuando te sentías solo, tampoco escuche tu risa jovial al charlar con tus amigos, no estuve para darte besos en las mejillas cada vez que creías que no eras suficiente, y mucho menos seque tus lágrimas cuando tus días eran difíciles… pero prometo hacer todo ello cuando me cruce por tu camino, no te irás a dormir ni una sola noche sin tener la certeza de que eres amado, no te dejaré marchar estando enfadados, me reiré de cada uno de tus chistes malos y te contaré otros, de verdad te daré toda la felicidad que en esos años no pude darte. Solo promete una cosa: Vive
Cuando te encuentre, no quiero ver a una persona aburrida, quiero que me cuentes todas tus experiencias y que me hagas morir de celos por no haberlas vivido contigo, quiero encontrarte completo, que no me necesites en lo absoluto pero que quieras estar conmigo por tu propia voluntad, quiero que seas feliz, tan feliz que cuando nos veamos podamos estar a la misma frecuencia, quiero verte realizado o con metas, desde entonces estaré contigo, en las buenas y en las malas. Por lo pronto vive, vive intensamente por ti, el destino ya se encargará de unirnos o quizás no, quizás la casualidad me haga tropezar contigo.

-Kenn Oropeza.

No sé quién seas, no sé que seas o de dónde provengas, no conozco tu nombre, no tengo idea de cuando es tu cumpleaños, en tus ojos nunca me he reflejado y tu voz aún no la reconozco, no sé si tu cabello es un desastre o si tu sonrisa lo compone todo, no sé si debo estirarme o inclinarme por un beso, no conozco de tus hobbies ni de tus pasiones, nunca me has contado tus sueños, me perdí tu infancia y tu adolescencia, no te conocí cuando aún eras torpe y vagabas por lagunas mentales al igual que yo, no sostuve tu mano la noche que rompieron tu corazón, no pude escuchar tus súplicas cuando te sentías sola, tampoco escuche tu risa jovial al charlar con tus amigos, no estuve para darte besos en las mejillas cada vez que creías que no eras suficiente, y mucho menos sequé tus lágrimas cuando tus días eran difíciles… pero prometo hacer todo ello cuando me cruce por tu camino, no te irás a dormir ni una sola noche sin tener la certeza de que eres amada, no te dejaré marchar estando enfadados, me reiré de cada uno de tus chistes malos y te contaré otros, de verdad te daré toda la felicidad que en esos años no pude darte. Solo promete una cosa: Vive.
Cuando te encuentre, no quiero ver a una persona aburrida, quiero que me cuentes todas tus experiencias y que me hagas morir de celos por no haberlas vivido contigo, quiero encontrarte completa, que no me necesites en lo absoluto pero que quieras estar conmigo por tu propia voluntad, quiero que seas feliz, tan feliz que cuando nos veamos podamos estar a la misma frecuencia, quiero verte realizada o con metas, desde entonces estaré contigo, en las buenas y en las malas. Por lo pronto vive, vive intensamente por ti, el destino ya se encargará de unirnos o quizás no, quizás la casualidad me haga tropezar contigo.

https://www.tumblr.com/blog/juandi98

Aquella noche lo comprendí todo. No te buscaba, ni siquiera sabía si llegarías algún día; tampoco estaba en planes de enamorarme. Y puede que por eso sucedió, me enamoré, porque uno siempre comienza a sentir algo por alguien cuando se propuso a no hacerlo por nadie. Me miraste y en aquella noche inmensa, con estrellas y frío por todas partes, rompimos el silencio, los besos gritaron, el deseo fue libre, se rompieron las cadenas de aquella magia que permanecía atada al engaño. Fuimos tú y yo. Me enamoré. Aquella noche lo comprendí todo.
—  Dashten Geriott

Ella no salía del boliche a las 5 de la mañana, tampoco lucía un escote “atrevido” o un vestido demasiado corto.
Esta nena tenía 3 años, su padrastro la violó anal y vaginalmente con el consentiemiento de su madre. Le produjero una hemorragia vaginal.
Para ocultar la crueldad de ese acto quisiero disimular que la cagaron a golpes, le rompiero la tráquea con un cordón y como esto no daba efecto le rompieron la cabeza.
No sé que pensar, escribo un poco y borro. No encuentro las palabras para tal situación.
Silvina era una pequeña mujer, otra más que se nos lleva el asqueroso patriarcado que nos enseña desde que somos chiquitas a que con nuestro cuerpo se puede hacer lo que les cante la reverenda pija.
Miro la foto. La veo sonriendo y lagrimeo, me dan ganas de agarrar su cuerpito tal cual está en la postal y abrazarla fuerte, protegerla del triste destino que la aguardaba y en ese entonces ella no sabía.
Justicia. Por otra más que nos matan, por otra que es víctima de un sufrimiento intenso antes de la cruda muerte. JUSTICIA POR SILVINA NUÑEZ.

He perdido las llaves, mis bolsillos se rompieron buscando la suerte de encontrar lo que debes sembrar.
No tengo pares alabando mis torpezas, más bien impares estropeando mi sonrisa.
Perdí la ruta, ni con los salmones puedo emprender camino. Mis maletas se quedaron porque no querían escapar, así que me fui, a caminar descalza, a quemar las heridas y hacer  de las miradas infinito.
Nunca pude enjuagar el ayer, así que lo guardé en ese cajón último que olvidamos por la rutina. Allí cayeron grandes amigos, viejos amores, sueños frustrados. Supongo que no tiene nada de malo guardarlos, pero revivirlos es una pérdida de tiempo. Puedes visitarlos, escuchar sus triunfos y lamentos, repasar la memoria, la desdicha del final; pero nunca cambiar la posición del punto por una coma.
Así que caminé, sin llaves, sin maletas, buscando mi hogar. Al final, terminé conmigo, dándome abrigo y aceptando que ciertas fotografías de nuestra vida se borran justo por el mismo amor que le tuvimos, también aplica en personas.

Maktub, Daniela Arboleda.

Un pajarito, tan feliz se veia en la plaza, volando y tomando agua de una pileta, era envidiable la felicidad de ese pajarito, hasta que otros pajaritos le empezaron hacer daño, le rompieron las alas, le quitaron su vuelo, su sueño, entonces el pajarito se convirtio en un cuervo he iba por toda la ciudad sacando ojos, a los otros pajaritos los mataba, se vengaba y lastimaba a todos, por solo un grupo de pajaros que lo dañaron, hasta que el cuervo se dio cuenta que no podia seguir asi, no era la solucion,… de apoco esas plumas negras se desvanecieron y el pajarito volvio se habia recuperado, volvio a volar y decidio alejarse de esa ciudad que le habia dado todo pero tambien le habia quitado todo, volo y volo hasta un lugar desconozido.

Si me conocen entenderan esta historia metaforica tan obvia.

365 Brindis. 🍸

1. Brindo por estos 365 brindis que pienso hacer, sean buenos o malos.

2. Brindo por los amigos que hice este año.

3. Brindo por las personas que perdí… O me perdieron.

4. Brindo por los días que pase sin verte.

5. Brindo por aquella persona que no sabe que me sigue importando.

6. Brindo por todas esas personas que conocen mi verdadero yo, y siguen conmigo.

7. Brindo por todos esos mensajes que no me atreví a enviarte.

8. Brindo por aquellos que dijeron quererme y hoy ni me saludan.

9. Brindo por las personas que me soportan, aún con mi carácter de mierda.

10. Brindo por las veces que me caí, pero logre levantarme.

11. Brindo por las veces que me rompieron el corazón.

12. Brindo por todas las sonrisas que fingí este año.

13. Brindo por aquellas personas que se fueron, pero seguirán siendo parte de mi vida.

14. Brindo por todas esas noches que llore antes de dormir.

15. Brindo por las mentiras piadosas que dije.

16. Brindo por las sonrisas que me sacabas cada que me llegaba un mensaje tuyo.

17. Brindo por las promesas no cumplidas.

18. Brindo por todas esas veces que me sentí sola.

19. Brindo por los “te odio” que significan “te amo, pero eres un idiota”.

20. Brindo por esas verdaderas amigas.

21. Brindo por las veces que me hirieron.

22. Brindo por esas otras veces que herí.

23. Brindo por los consejos que me dieron y no seguí.

24. Brindo por las personas que se preocuparon por mi.

25. Brindo por las personas por las cuales me preocupe y no les importo.

26. Brindo por todos los “hermosa” que se sintieron más falsos que una moneda de tres pesos.

27. Brindo por los “bella”, “hermosa”, y “preciosa” que los decían sinceramente,

28. Brindo por los “fea” que realmente me hacían sentir lo contrario,

29. Brindo por mi mejor amigo, que me aguanto aún después de ser una perra con él.

30. Brindo por mi humor sarcástico.

31. Brindo por los “te extraño” que se convertían en “hay que vernos”.

32. Brindo por todas esas personas que conocí por casualidad y hoy son muy importantes para mi.

33. Brindo por las veces que tuve que reí, cuando en realidad quería llorar.

34. Brindo por los fines de semana que me los pase en pijama.

35. Brindo por los viernes que me quedaba en casa leyendo en vez de salir de fiesta.

36. Brindo por las escapadas de la escuela que hice con mis amigas.

37. Brindo por los secretos que guardo, sean míos o no.

38. Brindo por esas personas que confían en mi.

39. Brindo por la etapa tan maravillosa que fue la preparatoria y concluí este año.

40. Brindo por las nuevas experiencias que conlleva empezar tu carrera.

41. Brindo por las veces que me dolió mucho mi panza y la cabeza por tanto reírme.

42. Brindo por las vacaciones que pase con mi familia.

43. Brindo por las veces que necesite un abrazo.

44. Brindo por la primera vez que lo vi.

45. Brindo por ser lo suficientemente tonta para enamorarme de alguien como él.

46. Brindo por las personas que me apoyan incondicionalmente.

47. Brindo por los buenos maestros que he tenido en mi corta vida.

48. Brindo por todas esas personas que me dejaron algo bueno en mi vida.

49. Brindo por las veces que he llorado de coraje.

50. Brindo por las veces que me he quedado sin palabras.

51. Brindo por las veces que me han dado una sorpresa.

52. Brindo por los pequeños detalles que valen mucho.

53. Brindo por las películas buenas que vi este año.

54. Brindo por las personas que hicieron algo por mi cuando mas lo necesitaba y menos lo esperaba.

55. Brindo por los silencios que pase al lado de alguien que me haces sentir cómoda.

56. Brindo por todas las veces que se me salía decir algo que no debía.

57. Brindo por esas veces que no me callaba.

58. Brindo por los errores que he cometido.

59. Brindo por las veces que hice algo indebido y no me arrepiento.

60. Brindo por mi primer amor que aún no olvido.

61. Brindo por las cosas que he perdonado.

62. Brindo por todo aquello que jamás podré olvidar.

63. Brindo por todos los extraños que me sonreían en la calle.

64. Brindo por el amor de mi vida, que aún no llega.

65. Brindo por los más de 100 libros que he leído en mi vida.

66. Brindo por todas esas veces que me enamore de un personaje ficticio.

67. Brindo por mis libros favoritos.

68. Brindo por todos eso abrazos que me “desarmaban” pero al mismo tiempo “armaban” mi corazón.

69. Brindo por la vez que entendí el segundo significado de este número, y perdí mi inocencia.

70. Brindo por las veces que golpee a alguien con cariño.

71. Brindo por los “te amo” que no tuvieron respuesta.

72. Brindo por las veces que me trague mi orgullo por no perder a alguien.

73. Brindo por todo lo que quiero pero no tengo.

74. Brindo por las veces que vi a papá actuar como mi mamá para hacerla enojar.

75. Brindo por las veces que mis papás se demostraron amor enfrente de mi.

76. Brindo por las veces que vi a mi mamá bailar sin música.

77. Brindo por las pláticas hasta muy entrada la madrugada con alguien especial.

78. Brindo por las veces que escuche a papá cantar a todo pulmón.

79. Brindo por aquellos abrazos familiares que hacen que me den ganas de llorar.

80. Brindo por los besos robados.

81. Brindo por mi canción favorita.

82. Brindo por el vicio que tengo por los esmaltes.

83. Brindo por el día de mi cumpleaños que me llenaron de regalos.

84. Brindo por la canción que nunca me atreví a dedicar.

85. Brindo por todo lo que no hice por miedo.

86. Brindo por las palabras no dichas.

87. Brindo por las miradas llenas de significados.

88. Brindo por las canciones que me han dedicado.

89. Brindo por las personas que me sacaron una sonrisa sincera.

90. Brindo por todo lo bueno y malo que aprendí este año.

91. Brindo por los extraños que de un día para otro se hicieron mis amigos.

92. Brindo por mis amigos que de un día para otro se hicieron extraños.

93. Brindo por las canciones que dedique y no obtuve respuesta.

94. Brindo por los bailes ridículos que hice cuando estaba sola.

95. Brindo por todas esas canciones que cante y baile mientras me bañaba.

96. Brindo por todas las veces que hice el ridículo enfrente de alguien más.

97. Brindo por las veces que mi papá era cariñoso con mamá hasta fastidiarla y hacerla enojar.

98. Brindo por mi mejor amiga que este año se cumplieron 14 de conocerla.

99. Brindo por mi mejor amiga que casi no la he visto pero nunca la olvido.

100. Brindo por mi mejor amiga que es como mi hermana.

101. Brindo por las veces que me pelee con mi mejor amiga y no podíamos estar mas de un día enojadas.

102. Brindo por esas veces que “hacía una tormenta en un vaso de agua.”

103. Brindo por todos esos problemas que logre resolver.

104. Brindo por las veces que me enferme y me cuidaron.

105. Brindo por las veces que me sentí amada.

106. Brindo por las personas que me quieren y me lo demuestran.

107. Brindo por los peluches con los que aún duermo,

108. Brindo por esas veces que mamá hacia mi comida favorita.

109. Brindo por las malas palabras que digo cuando me enojo.

110. Brindo por los días sin dormir.

111. Brindo por los días buenos.

112. Brindo por los esfuerzos que valían la pena.

113. Brindo por las veces que me he sentido orgullosa de mi misma.

114. Brindo por las veces que me siento bonita.

115. Brindo por los lugares que conocí.

116. Brindo por las personas que quisieron hacerme daño y no lo lograron.

117. Brindo por quienes confíe y me fallaron,

118. Brindo por las aventuras en familia.

119. Brindo por las veces que me sentí una mierda.

120. Brindo por todas esas “primeras veces”.

121. Brindo por cada final que traía un comenzó.

122. Brindo por las parejas que se aman y están juntas.

123. Brindo por las veces que me moje en la lluvia.

124. Brindo por las personas que luchan por lo que quieren.

125. Brindo por las personas que han superado dificultades muy grandes.

126. Brindo por las veces que me sentí débil.

127. Brindo por las veces que me sentía la persona mas fuerte del mundo.

128. Brindo por las bromas pesadas.

129. Brindo por cada palabra linda que me han dicho.

130. Brindo por las canciones que me han hecho llorar.

131. Brindo por los que me criticaron sin conocerme.

132. Brindo por los que me dijeron que no podía, y les demostré que pude.

133. Brindo por la primera vez que me dijo “te quiero”.

134. Brindo por mi loca familia.

135. Brindo porque mi felicidad no depende de nadie.

136. Brindo por todo lo que pudimos ser, y no fuimos.

137. Brindo por el amor.

138. Brindo por ti.

139. Brindo por todos esos besos que no nos dimos.

140. Brindo por el error que cometí más de una vez.

141. Brindo por las personas que se fueron sin razones.

142. Brindo por las canciones que me llenan de recuerdos.

143. Brindo por los planes a futuro.

144. Brindo por los días que dormí hasta tarde.

145. Brindo por los libros que me faltan por leer.

146. Brindo por las desveladas pensando en alguien.

147. Brindo por las decepciones que me han hecho mas fuerte.

148. Brindo por todos eso días que me dormí con el teléfono en la mano esperando un mensaje tuyo.

149. Brindo por las veces que quise ser pequeña de nuevo.

150. Brindo por los sobrenombres lindos que me ponen.

151. Brindo por las veces que quise rendirme pero seguí adelante.

152. Brindo por las veces en las que pensé hacerme daño y no lo hice.

153. Brindo por cada pedacito de mi corazón roto que te seguía queriendo.

154. Brindo por todos los momentos inolvidables.

155. Brindo por los días que no quería salir de mi recamara.

156. Brindo por los días que andaba de mal humor.

157. Brindo por los días de cada mes que odio a todo el mundo.

158. Brindo por las veces que me dijiste algo que me dolía y tenía que aparentar felicidad por ti.

159. Brindo por ser tu amiga cuando te quería de otra forma.

160. Brindo por las veces que te quería dar un beso en los labios y terminaba en la mejilla.

161. Brindo por las veces que me daba miedo perderte.

162. Brindo por las fotos que tenemos juntos.

163. Brindo por la primera vez que me dijiste “te amo”.

164. Brindo por el día en que te des cuenta de que me necesitas en tu vida.

165. Brindo por los días nublados, mis favoritos.

166. Brindo por los días en la playa.

167. Brindo por los días fríos.

168. Brindo por los días tristes.

169. Brindo por todas tus mentiras que me creí.

170. Brindo por tus hermosos ojos.

171. Brindo por tu mayor secreto que solo lo sé yo.

172. Brindo por las veces que tu olor se quedaba en mi ropa.

173. Brindo por las veces que escondía mi cabeza en tu cuello.

174. Brindo por la sonrisa que ponías cada que me veías.

175. Brindo por como se escucha mi nombre cuando sale de tus labios.

176. Brindo por cada que acudías a mi.

177. Brindo por las veces que me calle un “te quiero tanto”.

178. Brindo por todas las veces que quería abrazarte y no pude.

179. Brindo por todo lo que aún duele.

180. Brindo por aquello que al fin quedo en el pasado.

181. Brindo por las veces que me ilusione por nada.

182. Brindo por las veces que me hicieron reír cuando quería llorar.

183. Brindo por las veces que dije que te dejaría ir, y no pude.

184. Brindo por las personas a las que queremos en silencio.

185. Brindo por quienes no supieron respetar una amistad.

186. Brindo por tratar de confiar más en mi misma.

187. Brindo por los abrazos por la espalda.

188. Brindo por las veces que me sentí segura en tus brazos.

189. Brindo por los besos en la frente.

190. Brindo por la gente falsa.

191. Brindo por quienes se tomaron el tiempo de conocerme.

192. Brindo por los malos recuerdos.

193. Brindo por todas las veces que leía el mismo mensaje una y otra vez.

194. Brindo por las veces que me hiciste llorar.

195. Brindo por las veces que me enteré de algo que no debía, y dolía.

196. Brindo por las amistades que se confundieron con amor.

197. Brindo por nuestras tontas peleas.

198. Brindo por las ganas que te tengo.

199. Brindo por las fechas importantes.

200. Brindo por las veces que no te dije “te amo” por miedo a que no contestarás lo mismo.

201. Brindo por las veces que te escribí un mensaje y no apreté “enviar” por miedo.

202. Brindo por todas las palabras hirientes me destruían poco a poco y a nadie le importaba.

203. Brindo por esas veces que sonreíamos al vernos a los ojos.

204. Brindo por todas las veces que me acordaba de ti cuando leía una escena de amor en algún libro.

205. Brindo por las llamadas inesperadas.

206. Brindo por las miradas que me decían mas que todas tus palabras.

207. Brindo por la vez que me consolaste mientras lloraba.

208. Brindo por no soltarme cuando te empuje.

209. Brindo por las veces que te recostabas en mi pecho.

210. Brindo por esa vez que limpiaste mis lagrimas con tus manos.

211. Brindo por todos esos momentos especiales que pase contigo, que nunca podré olvidar y seguramente tu ya no recuerdas.

212. Brindo por todo lo que perdí.

213. Brindo por las veces que eras mi primer pensamiento al despertarme.

214. Brindo por las veces que pedí como deseo estar contigo.

215. Brindo por el día en que me di cuenta que podía vivir sin ti.

216. Brindo por el día en que ya no me dolías.

217. Brindo por el día en que me di cuenta que te quería en mi vida, como fuera.

218. Brindo por el día en que te confesé mis sentimientos.

219. Brindo porque llegue a odiarte por amarte tanto.

220. Brindo por las cartas que te escribí.

221. Brindo por todas mis debilidades que se hacían fuerte cuando estabas conmigo.

222. Brindo por que me ayudaste a superar mis complejos.

223. Brindo por que todo tu me hacías sentir feliz.

224. Brindo por todos esos amigos que no solo están en los buenos momentos.

225. Brindo por esas pocas veces que me gano el orgullo.

226. Brindo por todas las veces que me dormí preocupada por ti.

227. Brindo por todos los mensajes con un “cuídate, mi amor” que no te envié.

228. Brindo por quedarme con las ganas de llamarte mío.

229. Brindo por las veces que tuve la oportunidad de besarte y no lo hice por miedo.

230. Brindo por las veces que extrañaba la persona que era antes.

231. Brindo por todos los sueños que me faltan por cumplir.

232. Brindo por todo lo que le propuse y conseguí hacerlo.

233. Brindo por los momentos difíciles que logre superar yo sola.

234. Brindo por las veces que no quería saber de nadie y respetaban mi espacio.

235. Brindo porque realmente nunca he estado sola.

236. Brindo por que yo soy la única responsable de los actos.

237. Brindo por todas las decisiones importantes que tome.

238. Brindo por los días que sentía que apenas y tenía tiempo para respirar.

239. Brindo por las veces que me quede dormida en medio de una plática.

240. Brindo por el miedo que me da imaginarme sin ti en mi vida.

241. Brindo por los mini infartos que me daban cuando no encontraba mi teléfono.

242. Brindo por las noches que baile hasta cansarme.

243. Brindo por las veces que me asustabas porque te pasaba algo.

244. Brindo por las veces que quise salir corriendo lejos de ti y tu sonrisa me detenía.

245. Brindo por las veces que alguien huele a ti y vienes a mis pensamientos.

246. Brindo por el “te amo” que me conteste con un “gracias”.

247. Brindo por las tontas mariposas que sentía cuando caminabas hacia mi y sonreías.

248. Brindo por las veces que hubiera dado lo que fuera para darle un abrazo a alguien que tengo en el cielo.

249. Brindo por las veces que dije “si” cuando debería de ser un “no”.

250. Brindo por las veces que me contaste de alguna chica.

251. Brindo por el día en que te echaste a llorar en mis brazos.

252. Brindo por las veces que no hable por miedo a ponerme a llorar.

253. Brindo por las veces que quise golpear a alguien.

254. Brindo por cada comienzo.

255. Brindo por todas las veces que me puse celosa.

256. Brindo por las veces que mi enojo me hacia decir exactamente lo que pensaba.

257. Brindo por las veces que pensé en voz alta.

258. Brindo por las personas que se quedaron conmigo cuando les di motivos suficientes para irse.

259. Brindo por los momentos con algunas personas que me han hecho olvidarme de que tenía celular.

260. Brindo por las personas que se fueron con un pedacito de mi.

261. Brindo por todo lo que nunca me imagine que iba a pasar.

262. Brindo por las veces que confíe en alguien y no me defraudaron.

263. Brindo por todas las veces que dije “no lo vuelvo hacer” y termine haciéndolo.

264. Brindo por las veces que pedí perdón aunque no fuera mi culpa por no perder a una persona.

265. Brindo por las veces que me negué a salir cuando hacía frío para quedarme en casa.

266. Brindo por la dignidad perdida en algún mensaje sin respuesta.

267. Brindo por las veces que cerraba los ojos y los recuerdos me impedían dormir.

268. Brindo por los momentos que me imagine y no pasaron.

269. Brindo por todas las veces que la cague en grande.

270. Brindo por los 11:11 y te pedía a ti.

271. Brindo por cada nuevo día que se me presentaba.

272. Brindo por las viejas amistades que aún conservo.

273. Brindo por la espera de cosas mejores.

274. Brindo por las nuevas amistades que hice.

275. Brindo porque aún me falta mucho por vivir.

276. Brindo porque tengo una gran familia que me ama.

277. Brindo por las personas que me escucharon cuando mas lo necesitaba.

278. Brindo por los buenos consejos que me dieron.

279. Brindo por la gente que me buscaba cuando me alejaba.

280. Brindo por todo lo que yo di sin esperar nada a cambio.

281. Brindo por las decisiones que tome y han cambiado mi vida.

282. Brindo por esos momentos con mis amigos en los cuales olvidaba todo.

283. Brindo por las veces que regresaba a la escuela después de vacaciones y no me acordaba ni de como escribir.

284. Brindo por las veces que lloré de frustración.

285. Brindo por las veces que mis amigas me cuidaban las espaldas.

286. Brindo por las veces que escuche a alguien decir algo lindo de mi sin que le diera cuenta.

287. Brindo por las veces que cometí errores y aprendi de ellos.

288. Brindo por esas personas que fueron “mi salvavidas” cuando sentís que le iba a hundir.

289. Brindo por esas canciones cantadas a coro con mis amigas.

290. Brindo por esas veces que te veía y me alegrabas los días.

291. Brindo por las veces que me subí a tu coche y olía a ti.

292. Brindo por todo lo que me gustó de ti.

293. Brindo por las buenas notas que sacaba en la escuela.

294. Brindo por las veces en que mis papás estuvieron orgullosos de mi.

295. Brindo por esos mensajes que leía varias veces antes de enviar.

296. Brindo por esas veces que me enoje con mi mamá y después me arrepentía.

297. Brindo por las veces que deje pasar una oportunidad.

298. Brindo por las personas que no supe valorar.

299. Brindo por mi mamá, porque es la guerrera más grande que he conocido en mi vida y la amo intensamente.

300. Brindo por las personas que quiero y viven lejos.

301. Brindo por quienes tengo mucho sin ver.

302. Brindo por esos maratones de películas hasta la madrugada.

303. Brindo por los días que me deprimían con mi mejor amiga.

304. Brindo por los chistes malos que hacia.

305. Brindo por cada nuevo miembro que llego a la familia.

306. Brindo por las veces que hice reír a mamá con mis ocurrencias.

307. Brindo por las pequeñas o grandes muestras de amor que me daban.

308. Brindo por las veces que me despertaba llorando por una pesadilla.

309. Brindo por las cartas que me escribieron.

310. Brindo por las personas que lograron vencer una enfermedad tan fea como lo es el cáncer.

311. Brindo por las personas que luchan día a día con mil obstáculos y no se rinden.

312. Brindo por las parejas de viejitos que se siguen andando igual o más que el primer día.

313. Brindo por las veces que fui valiente aunque estaba totalmente aterrada.

314. Brindo por las veces que lastime a alguien con la verdad.

315. Brindo porque nunca terminas de conocer a una persona.

316. Brindo por todos los cambios buenos o malos en mi vida.

317. Brindo por las veces que me vestí bonita por alguien.

318. Brindo por las personas que empecé a desconocer.

319. Brindo por cada decisión que tomé sin pensar y al final me arrepentí.

320. Brindo porque puedo decir que me he arrepentido de pocas cosas.

321. Brindo por esos “dulces sueños” que me hacían dormir contenta.

322. Brindo por las veces que tuve que tolerar a gente insoportable.

323. Brindo por las veces que me dijeron “no vas a poder” y pude.

324. Brindo por las personas que me trataron mal y aún así yo las trate bien.

325. Brindo por ser tan perra con las personas que se lo merecían.

326. Brindo por cada vez que me susurraste al oído.

327. Brindo por las veces que me hicieron cosquillas.

328. Brindo por las veces que me caí en las escaleras.

329. Brindo por cada vez que soñé contigo.

330. Brindo por las veces que me dijiste “eres mía”.

331. Brindo por cada vez que me sonreías y yo lo hacía automáticamente.

332. Brindo por todos los posts, tweets y Estados que te dedique.

333. Brindo por esas mañanas que desperté con ganas de dormir más.

334. Brindo por las veces que dije “estoy bien” y no lo estaba.

335. Brindo por cada abrazo inesperado en el momento justo.

336. Brindo por las decepciones que me lleve de personas que jamás creí que lo harían.

337. Brindo por cada lagrima que terminó en sonrisa.

338. Brindo por las veces que me consentí.

339. Brindo por la satisfacción que me da comprarme algo que me costo mucho con mi propio dinero.

340. Brindo por los abrazos que me llenaban el alma.

341. Brindo por esas caminatas en la tarde.

342. Brindo por esos mensajes inesperados que me sacaron sonrisas inesperadas.

343. Brindo por las veces que me arrepentí por no haber hecho algo.

344. Brindo por los momentos incómodos que pase.

345. Brindo por esas veces que me sentí completamente feliz.

346. Brindo por cada momento que compartí contigo.

347. Brindo por esos momentos con los amigos que me reí hasta llorar.

348. Brindo por las personas que me hicieron llorar sin querer.

349. Brindo por todas las cosas buenas que hice.

350. Brindo por cada frase de alguna canción que te dedique.

351. Brindo por esas veces que la música era mi único consuelo.

352. Brindo por las veces que me quede dormida escuchando música.

353. Brindo porque me encantan los niños.

354. Brindo por las malas actitudes que a veces tenias conmigo.

355. Brindo por las veces que te aguante cuando no te lo merecías.

356. Brindo por cada abrazo que necesité y no obtuve.

357. Brindo por los propósitos que me hice el año pasado y no cumplí.

358. Brindo porque trataré de ser una mejor persona.

359. Brindo por las personas que hoy ni se acuerdan de mi.

360. Brindo por que aprendí a quererme un poco más.

361. Brindo por aún tener a mis abuelos con vida.

362. Brindo por que estoy justo donde quiero estar.

363. Brindo por un próximo año que espero esté lleno de salud, amor y dinero.

364. Brindo por estos brindis que pensé que serian tontos, pero me hicieron, reír, llorar y enojarme, por tantos y tantos recuerdos.

365. Brindo por este año, el más desgarrador, emocionante, triste, aventurero, complicado y feliz de mi vida. Porque este año estuvo lleno de cambios drásticos, de nuevos retos, de experiencias únicas y de 365 oportunidades que Dios me permitió vivir cada día. Por eso brindo.

Pd. En vista de que ya es el último día del año quiero compartirles los 365 brindis más importantes para mi. Anteriormente había compartido el link de una historia que hice donde los incluí, con la diferencia en alguno que otro. Quien se tome la oportunidad de leerme ¡muchísimas gracias! Mis mejores deseos para este año que viene a todos mis seguidores, y a los que no también. ❤️

Domingo, 14:58.

Los jeans favoritos de Autumn acaban de tener una mal-función, el cierre ha fallado y ahora va mostrando su ropa interior, color beige, por la vida. ¿Es necesario? ¿Minutos antes de la hora pactada? ¿Justo cuando debe estar lista? ¡Por supuesto que sí! Qué sería de su vida sin alguna circunstancia como esa, en la que no puede encontrar entre la ropa que tiene en el taller algo qué ponerse. Fabuloso, ¡por demás fabuloso! Es que, ¿a quién le importa ir a una primera cita con unos pantalones de franela machados con pintura por todas partes? A ella no…

Bueno, sí… tal vez sí le gustaría encontrar unos pantalones que no parezcan de pijama. Hay que ser sincera: desea encontrar algo más a su gusto para salir de la casa.

Ahora, ¿podrá conseguirlo a tiempo? La hora en el reloj va pasando, a cada minuto ella se arriesga a que Leroy llegue y se anuncie, encontrándose con la necesidad de esperar a que la muchacha arregle su problema. En ese momento no está dispuesta a salir a ventilar sus prendas íntimas y, por lo mismo, está revisando los rincones del taller donde siempre hay ropa desparramada.

¿Organización? Nada. ¿Ropa apropiada? Ojalá.

Su nombre es Manolo y se enamoró de su mejor amigo. De las risas de domingo. De la constelación de estrellas que formaban sus pecas. De cuando se quedaba a dormir en sus lunares. De la forma en que lo miraba cuando dormía. De las veces en las que tropezó y su mano fue la única que lo ayudó a salir de la negrura de la noche. De cuando se partió llorando y él estuvo a su lado, soportando sus noches imposibles y su estoy bien inestable. De las 999 razones para estar con y le prendió fuego a lo que se le había impuesto desde niño: enamorarse de una niña.

Se enamoró del que era cuando le hacía reír hasta olvidarse de los días en que estuvo triste. De esos abrazos en los que se armaba algo más que una vida. De las canciones que le mandaba y llevaban adjunto: ésta me recordó a ti. De cuando era invierno y él era su único e inmortal verano.
Las páginas en blanco las escribía, a veces con lágrimas al pensar que su amor no sería correspondido, otras veces con una sonrisa al imaginar lo bonita que es su vida al tenerlo cerca. Allí. Al otro lado. Sin decir nada. Sin decirse nada, años más tarde comprendieron que se habían dicho lo más importante.

Reían de lunes a domingo y algunas noches se les escuchaba llorar tras el armario.

—Te amo, Manolo.
—Yo te amo aún más, Alex.

Un lobo aullaba a distancia y la luna cabía en los ojos de Alex. Manolo quería entonces que todos los días del año fueran las 2:30 a.m. para apreciar su mirada que le trasmitía un tipo de paz que jamás había sentido.

Estaban arrodillados dentro del armario, uno viendo al otro, sus frentes estaban más cerca que de costumbre, la mano de Manolo rozaba las mejillas de Alex, se podía escuchar sus corazones latir al unísono y su respiración precipitarse.

—Eres la única estrella a la que quiero ascender en la vida. —Puso hincapié Alexander, mientras la distancia iba acortándose para finalmente llegar a sus labios.

Una estrella fugaz surcó el cielo; dos estrellas habían empezado a arder hasta compenetrarse y ser una sola. Brillar como una sola.

En aquella madrugada, Alex y Manolo, fueron uno. Ya no había más letras en el abecedario. Ni más ecuaciones que resolver.

Se tomaron de la mano y salieron juntos. Mientras el mundo ardía, ellos caminaron allá, donde el sol suele perderse. Vivieron la historia de la que jamás escribieron ni contaron a nadie. Sin fotografías ni pérdidas de tiempo. Se limitaron a vivir, y no a simplemente respirar; rompieron la sombra en la cual vivieron por separado para dar lugar a una luz que provenía de lo más puro de alguien: al amor.
—  Benjamín Griss