la puerta del sol

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Photographed by Igualdad Animal at La Puerta del Sol in Madrid. “Thus, just as animals can be enslaved, so too can they be liberated; indeed, where animals are enslaved, humans arguably have a duty to liberate them. Answering this call of conscience and duty, animal liberation groups have sprouted throughout the world with the objectives of freeing captive animals from systems of exploitation, attacking and dismantling the economic and material basis of oppression, and challenging the ancient mentality that animals exist as human resources, property, or and chattel.”
— Steve Best

Madrid.
— 

Ella era toda la poesía que se escribía en Madrid.
El verso más bonito de Gran Vía.
La boca más hermosa de Malasaña.
Los ojos más tímidos de los cines de Callao.
La cabeza más heavy que había pasado por Argüelles.
La cintura más bonita que veías por el metro.
Las piernas más largas de la Plaza Mayor.
La falda más corta de Montera.
La musa que aún seguía inspirando a la estatua de Bécquer.
El rayo de sol más brillante de una tarde de domingo en el Retiro.
La reliquia más bonita del rastro.
La que podía domar los leones de Cibeles.
La quinta torre de Madrid.
El palacio más Real de todo mi reino.
Madrid es ella, y yo, solo una de sus calles.
Ella es el monumento que fotografía Atocha.
La que se manifiesta frente al Congreso.
La decimotercera uva de la Puerta del Sol.
El cabello más hermoso de Salamanca.
A la que todos los hindúes regalan rosas y cervezas en La Latina.
Los labios más rojos del Calderón.
La más loca de toda Chueca.
La de la carpeta rosa del Campus de la Complutense.
El paseo más largo a través de toda Castellana.
El culo más bonito del Retiro.
El corazón más salvaje del Bernabéu.
El musical más visitado de Gran Vía.
El teatro con menos aforo de la capital.
La mejor obra de arte del Prado.
La que envuelve en flores a los toros en las Ventas.
Ella es la única estrella que brilla en Madrid.
Ella es Madrid.
La que baila como una loca en la pista de cualquier garito de Huertas.
La chica de Tirso, y la lady Madrid de Pereza.
A la que no hace falta escribirle, porque es pura poesía.
La que es capaz de enderezar las Torres Kio.
El cubo más helado de cerveza de la Sureña de Gran Vía.
La nariz más roja de Casa de Campo.
Los acordes de jazz más hermosos del Café Central.
La niña que ríe como nadie en Cortilandia.
Los copos de nieve que los tejados echan de menos.
La única diosa de todas las catedrales.
A la que cantan en Libertad 8.
El único monumento del Templo de Debod.
La palabra más bonita del barrio de las letras.
La única movida que existió en Madrid.
Ella, ella, ella, ella. Ella es: Madrid

- Miguel Gane

Ella era toda la poesía que se escribía en Madrid.
El verso más bonito de Gran Vía.
La boca más hermosa de Malasaña.
Los ojos más tímidos de los cines de Callao.
La cabeza más heavy que había pasado por Argüelles.
La cintura más bonita que veías por el metro.
Las piernas más largas de la Plaza Mayor.
La falda más corta de Montera.
La musa que aun seguía inspirando a la estatua de Bécquer.
El rayo de sol más brillante de una tarde de domingo en el Retiro.
La reliquia más bonita del rastro.
La que podía domar los leones de Cibeles.
La quinta torre de Madrid.
El palacio más Real de todo mi reino.
Madrid es ella, y yo, solo una de sus calles.

Ella es el monumento que fotografía Atocha.
La que se manifiesta frente al Congreso.
La decimotercera uva de la Puerta del Sol.
El cabello más hermoso de Salamanca.
A la que todos los hindúes regalan rosas y cervezas en La Latina.
Los labios más rojos del Calderón.
La más loca de toda Chueca.
La de la carpeta rosa del Campus de la Complutense.
El paseo más largo a través de toda Castellana.
El culo más bonito del Retiro.
El corazón más salvaje del Bernabéu.
El musical más visitado de Gran Vía.
El teatro con menos aforo de la capital.
La mejor obra de arte del Prado.
La que envuelve en flores a los toros en las Ventas.
Ella es la única estrella que brilla en Madrid.
Ella es Madrid.

La que baila como una loca en la pista de cualquier garito de Huertas.
La chica de Tirso, y la lady Madrid de Pereza.
A la que no hace falta escribirle, porque es pura poesía.
La que es capaz de enderezar las Torres Kio.
El cubo más helado de cerveza de la Sureña de Gran Vía.
La nariz más roja de Casa de Campo.
Los acordes de jazz más hermosos del Café Central.
La niña que ríe como nadie en Cortylandia.
Los copos de nieve que los tejados echan de menos.
La única diosa de todas las catedrales.
A la que cantan en Libertad 8.
El único monumento del Templo de Debod.
La palabra más bonita del barrio de las letras.
La única movida que existió en Madrid.
Ella, ella, ella, ella. Ella es Madrid.

—  Miguel Gane, Madrid es ella.

anonymous asked:

What's the schedule for today in terms of celebration ? Alssssso where are you rewatching the second half . THANK YOU

Oh It was on Tv so I watched it there but you can go to footballmatchesandshows(.)com, they always have the complete game there. And the schedule is this (Madrid timezone): at 18:45 they will arrive to the Comunidad de Madrid and offer the trophy at la Puerta del Sol, at 19:30 they will go to the Ayuntamiento which is the white building in front of the Cibeles, at 20:15 they will be at Cibeles and at 22:00 the Bernabéu party will start.

Desde aquí te miraré

Bianca no se hace responsable de lágrimas, mocos o cualquier otro fluido corporal derramado con este fanfic.

Fandom: YouTube España

Este fanfic está basado en dos youtubers; Miguel Angel Rogel y Rubén T. Doblas, así que lógicamente ninguno de los dos me pertenece (?) Nada del siguiente contenido es real y si lo es, pues que puta es la vida. Sólo tomo parte de sus vidas para no dejar morir al rubelangel, sin mencionar que lo hago por diversión y sin fines de lucro.

Advertencias: No escribo como dibujo. Si consideras drama como una advertencia, entonces: drama.

La mayoría del texto está narrado en tercera persona a pesar del nombre en primera instancia del mismo.

Rubén

La vida de un ser humano es corta, un parpadeo en el tiempo del universo o una llama que se extingue lentamente. Incontables etapas y momentos la conforman, momentos grises y duros, dolorosos; momentos plenos, placenteros, pero de todos los que existen, el destino lo llamó a formar parte de aquel que sería uno de los mejores en la vida de su mejor amigo; esos momentos que la mayoría solo experimenta una vez, donde te unes con la persona amada para el resto de tu existencia.

A decir verdad era bastante lógico que estuviera ahí ocupando ese papel, es lo “normal”, lo que todo el mundo está acostumbrado a ver ¿Por qué habría de cambiar?… elegido simplemente para ser su testigo.

Nunca fue de vestir formal y sin embargo ahí estaba plantado en su mejor traje, con su mano temblorosa sujetando el bolígrafo para escribir su nombre, simplemente lo hacía por él.

Flashback

Madrid, España. Otoño de 2016, 8:27 p.m. Puerta del sol

— Rubiuh, mira esto… — La inconfundible voz de Mangel lo atrajo al mundo. Buscándolo con la mirada durante unos segundos fue a dar con él a un local que emanaba luz cálida desde los aparadores, contrastaba perfectamente con el frio clima de ese día; parecía que estaba por cerrar y aun así Mangel entró seguido por el noruego minutos después. Cuando Rubén entró pudo ver a su amigo en la caja pagando lo que parecía ser un anillo, podía apostar todo a que era para su novia, la que en menos de unos meses sería su esposa.

Se le quedó viendo sin pasar más allá del recibidor de la joyería, puesto que no quería decir nada respecto a su objeto recién adquirido. Todo ese tema se le hacía bastante extraño a tratar con él.

Sin hablar, caminando, se dirigieron hacía la zona de los departamentos donde vivían. Todo el día habían estado juntos, haciendo cualquier tontería por las calles como en los viejos tiempos ¿Por qué después de tanto tiempo lo hacían hasta ahora?… hay veces que ni la mejor de las ideas tiene una base o una explicación.

— ¿Estás bien? —Mangel rompió el silenció, volteando de alguna manera “temeroso” hacía su mejor amigo. El más alto volteó hacía él, chocando con su mirada. Últimamente se le hacía tan difícil mirarlo a los ojos.

— ¿Por qué me preguntas eso? —Sólo atinó a preguntarlo, sinceramente en esos momentos no sabía cómo sentirse.

— Estás muy callado

— Pareces mujer diciendo eso… —Sonrió el mayor

— ¿Qué? Dihculpa, ya no vuelvo a preguntah nada pueh — giró su cabeza hacia otro lado acomodando sus gafas con la mano.

— Sabes que no lo digo para que te molestes conmigo, hombre. Relax the rax —lo codeó

— Tú también deberías relajarte — Rubén sólo atinó a mirarlo con una expresión dudosa. ¿Qué quería decirle con eso ahora? ¿Indirectas? Él mejor que nadie debía de saber que los hombres no entienden indirectas — no me mires así, sabes de lo que hablo — Continuó. Era un tonto.

— La verdad no tengo ni idea de lo que quieres decir — decía sin dejar de prestar atención al camino.

Mangel suspiró.

— Mira, la verdad es que… es que yo… — cortó su voz al mismo tiempo que dejó de caminar. Habían llegado a una calle con poca iluminación, el sol hacía bastante que se había puesto.

Rubén volteó a verlo sorprendido, ahí estaba su mejor amigo; con la cabeza agachada, un par de bolsas en la mano izquierda, plantado en media banqueta con una mano en su cara. Parecía que iba a estallar en cualquier momento. Eso era una alerta para el más alto. Casi sin pensarlo lo tomó por los hombros bruscamente.

— Mangel… —tartamudeaba al decir su nombre — ¿Qué coño te pasa? ¿Por qué de la nada te pones… así? ¡Mangel! —lo sacude y no hay respuesta —¿Qué pasa, tío?

Mangel sube la vista hacía la de él, sorprendente, pero no había lagrimas en ellos, sólo su característico brillo que los hacía únicos al resto.

— Náh tío, que lo único que pido ahora es casarme, hacer mi vida junto a la persona que amo y lo que recibo son comentarios de odio hacía ella y hacía a mí de parte de loh fans ¿y de ti? parece que te da igual esto — Lo ultimo lo había dejado de piedra, él sabía perfectamente que Mangel se casaría. Por una u otra razón los fans se enteraron y fue como prenderle fuego a una mecha de dinamita, pero era de esperarse, todos sabían que se acercaba el final de las cosas como las conocían. Él por su parte sólo atinó a felicitarlo, desearle lo mejor y apoyarlo, aunque dentro de él se sintiera de alguna forma vacío, pero pensó que sólo era el miedo al cambio, miedo a perder a su mejor amigo. Aun con eso, sólo deseaba su felicidad pero de alguna manera, cada vez que tocaban el tema de la próxima boda, sus niveles de estrés subían a niveles incalculables, la angustia que sentía se extendía hasta el punto en el que casi temblaba, por eso mismo prefería ignorar cualquier hecho, o cosa que diera pie a una conversación sobre el tema.

— Mangel… yo —No sabía qué decir. Muchas veces en su vida se sintió un completo imbécil, pero nunca se había sentido tanto como ahora. — … yo… tú sabes cómo son los fans, creen conocernos cuando en realidad no saben nada; no conocen al Mangel que yo conozco.Tienes que buscar tu felicidad, no la de ellos, y si tu felicidad está al lado de ella, hazlo, que te importe una mierda lo que piensen los demás… incluso, que te importe una mierda lo que haga yo —¿De donde había sacado eso? no lo sabía, lo único que sabía es que el llanto interno de Mangel había de cierto modo “cesado” y por muy tonto que sonara, por primera vez debatió la idea que le habían tatuado en su cerebro desde niño “Los hombres no lloran” “Los hombres no hablan de sus sentimientos con otros hombres” “No seas marica” utilizando como siempre este ultimo termino como algo despectivo. Siempre le hicieron creer que los sentimientos son únicamente para las mujeres; y de igual forma, despreciando todo lo femenino a como diera lugar.

— Perdonah, ya no sé ni qué ehtoy pensando

— Tranquilo, seguro sólo estás nervioso, no es como si fuera la cosa más fácil del mundo lo que vas a hacer.

— No. No lo es, por eso necesito de tu ayuda — Rubén lo miró extrañado ¿A qué se refería con eso? — quiero que… quiero que seas mi padrino.

Fin del flashback

Rubén

Después de pensársela un par de minutos aceptó, y claro que tenía que hacerlo, eran mejores amigos. No podía quedarle mal en eso, sin saber aun la causa o el porqué le parecía algo incomodo de algún modo, no lo hacía por compromiso, lo hacía porque le quería.

Así que ahí estaba él; ojos cerrados, respiración agitada, un dolor de cabeza indescriptible. Le pareció una eternidad plasmar su firma en el papel ¿Por qué? Aun se lo preguntaba.

¿Quizá serían los celos? sí, celos, pero sin malinterpretar. No hablaba de los celos que les tienen las chicas a las “zorras” que les arrebatan a sus amores, no, no, claro que no… eso sería anormal, asqueroso, un blasfemia desde otros puntos de vista. Hablaba de los celos de compartir a la persona que más apreciaba en la vida (como amigos, claro) con alguien que prácticamente tendría el derecho de controlare, porque vamos, así son las mujeres ¿No? En este caso, sería aquella mujer con quien compartiría mejores vivencias que las que alguna vez pudieron compartir ellos mismos.

Descartaba totalmente los “celos amistosos” ya que seguiría viendo a Mangel, no tanto como acostumbraba, pero lo haría. Diez años de amistad no puede destruirlo un año y medio de relación amorosa ¿O sí?

Entonces daba por hecho que quizá sí estaba celoso, pero por su amigo, quien ya estaba a punto de realizar su vida, juntarse con la mujer que amaba, tener casa propia y formar una familia en un futuro. Mientras que él estaba ahí sin querer crecer, acostándose con la primera tipa que caía, porque después de todo, era elrubius, ninguna chica se resistía a eso. El problema más grande aquí era ese ¿Cómo saber qué chica elegir? Si todas venían con sus deseos de su minuto de fama disfrazados de “amor” (Al igual que las que querían un cajero automático)

No había salida de aquel laberinto en el que se había metido, todo lo que opinaran en realidad no le daba igual. Y aun así, estaba sentado en primera fila, viéndolo, sintiendo como el tiempo parecía ser eterno.

Todo le hacía pensar que quizá no existiera nadie para él, ninguna alma que lo complementara, porque, si se ponía a pensarlo… ya la tenía, y era aquel gilipollas que estaba tomando por la cintura a la señorita del vestido de novia.

Era él, tenía que aceptarlo; no podía negar que se había imaginado como hubieran sido las cosas si cualquiera de los dos hubiera sido un “ella” en lugar de un “él”, así todo el mundo los aceptaría; como a Luzu y a Lana. Quizá no hubiera tenido tantas fans que anduvieran tras de sus huesos, pero la simple idea de tenerlo junto a él de la manera en la que todos querían, era casi perfecta, si quitaba el periodo de Mangel, claro.

https://www.youtube.com/watch?v=o8g62pLB8yU //Si no ponen la canción no sé que hacen con su vida//

Sonrió por unos momentos imaginando eso, pero al volver a la triste realidad, aquella en donde el único hecho que cambiaba era que Mangel no tenía tetas (o al menos no de mujer) Aquí recordó aquella frase que escuchó alguna vez “Te enamoras de personas, no de genitales” la que recorrió su mente de rincón en rincón ¿Por qué tenía que limitarse a imaginar las cosas si alguno de ellos hubiera sido mujer? ¿Por qué rayarse por el inconveniente de etiquetarse a sí mismo con “hetero”, “gay” o “bisexual”? Si en realidad las “identidades” no iban a definir su vida; él era como era, que amase a quien amase no significaría que dedicaría las 24 horas del día pensando en su “atracción” por aquel chico.

Si bien, el amor es algo importante en la vida, no la abarca completamente, sólo era una pedazo muy grande de aquel parpadeo, ese parpadeo que quería compartir con aquel ser que acababa de entregar. Era algo que si lo hubiera sabido diez minutos antes, hubiera impedido que firmara esa acta.

¿Por qué tenía que llegar a aquellos extremos para darse cuenta de lo que de verdad sentía por él era amor? Porque eso era, simplemente amor. Pero aquí llegaba a la siguiente incógnita; Si a él le costó tanto tiempo meditar y negar, para terminar resignándose y aceptando, no quería ni imaginarse cuantos años pasarían para que el resto de mortales lo entendieran.

Estaba enamorado de Mangel, pero se había dado cuenta en el peor momento; cuando imprimió su firma en aquella acta de matrimonio “la única manera en la que sus nombres estarían juntos en una” pensó, ese solo pensamiento hizo que algo dentro de sus entrañas se removiera, la angustia desesperada se apoderó de su ser.

¿Qué pasaría ahora? Mangel estaría lejos, ocupado la mayoría del tiempo, perdido para siempre del futuro que pudieron haber construido, dejando al castaño ahogándose en su propio llanto interno y en sus ganas de seguir. No podía ser tan gilipollas de gritarle a Mangel en ese momento su reciente descubrimiento y salir tomados de la mano cual película, no podía hacerlo, sería demasiado egoista de su parte; Mangel ya tenía demasiados problemas como para agregarse sí mismo a la lista.

El novio tomó a la novia de la mano robándole un beso. El castaño bajó la mirada temiendo que el dolor que sintió se viera reflejados en ellos y luego alguien lo notara.

La novia mostró su perfecta sonrisa, aquella que el novio correspondió. Él fingió empatía.

El novio amaba a la novia, el sentimiento era mutuo. Rubén amaba a Mangel, y fue el único momento en el que repudió haber aceptado lo mucho que significaba ese chico para él, de lo vacía que estaría su vida sin su voz a su lado, de lo oscuras que serían las tardes grabando, de lo triste que sería el sexo con cualquier chica.

Se levantó de su asiento siguiendo a los novios, con su sonrisa fingida y sus lagrimas de dolor que rogaban por salir. Sus pasos eran pesados y lentos, se sintió como Max en aquel momento que fue a salvar a Kate, pero sin atreverse a subir hasta la azotea.

“La historia debe continuar” se dijo a sí mismo.

Mangel

Miró a su esposa, sus ojos brillaban por ella, ya no brillaban por aquel chico que los venía desde atrás, aquel que llegó tarde. Los ojos negros se desviaron para dar con los pardos, los encontró cristalizados, y a su portador sonriéndole desde lejos. De lo que podemos estar seguros es que siempre los amó, pero no podía estar esperando por siempre. Ahora estaba con esa mujer que tenía entre sus brazos y así sería por siempre.

Quizá si las circunstancias hubieran sido otras, quizá si no hubieran llegado tan lejos, si la valentía hubiera tomado el lugar de la cobardía; quizá si no los hubiera orillado a ser lo que eran, si sólo hubieran olvidado el mundo por un momento para darle atención a lo que ellos de verdad querían, si solo este no los hubiera obligado a reprimir lo que sentían. Quizá esta historia sería diferente, quizá no serían los que eran ahora.

Ambos se sonrieron, una lagrima rodó por las mejillas del mayor, y el otro salió por la puerta diciéndolo todo con la mirada, dejando abierto el final:

“Desde aquí te miraré…”

6

Un mes más, la lista de quedadas os espera pacientemente. Si queréis averiguar cómo es la experiencia de organizar una, nada mejor que hacerlo de la mano de otros usuarios de la comunidad. Esta vez le toca el turno a pablets, que nos ha contado cómo fue el último encuentro de este multitudinario grupo con todo lujo de detalles. ¡Dentro crónica!

El 28 de febrero tuvo lugar en Madrid la segunda quedada nacional de España. Un equipo de organizadores absolutamente nada expertos se encargó de intentar mejorar cosas del año anterior y aprovechar las que ya fueron estupendas para que se animara aún más gente. Al final asistimos más de 70, la mayoría de fuera de Madrid y, muchos de ellos, nuevos en cuanto a quedadas se refiere.

Empezamos a las 6:30 en la Puerta del Sol, punto de reunión típico en esta ciudad, donde izamos un estandarte tumbleriano —que podéis observar en las fotos— hecho especialmente para que toda la gente nos localizara rápido. Luego nos fuimos juntos a tomar algo a un bar céntrico, donde la mayoría nos quedamos a cenar. Nos hicimos una foto masiva y bailamos el «no conquistas nada con una ensalada» mientras salían las hamburguesas. También hubo algún incidente de gente engullida por las mesas, entre otras cosas.

Como veréis, algunos íbamos disfrazados. Unos cuantos de Juego de tronos (por ahí están Daenerys, Oberyn Martell, Daario Naharis…) y otros de otras cosas, como de los Village People, de vikinga, de anons, de cubata… La quedada no fue en carnaval, pero la del año pasado sí, así que decidimos seguir la tradición, aunque no era obligatorio. La gente nos miraba un poco raro por la calle, pero nosotros no tenemos vergüenza ninguna. 

Keep reading

DRABBLE WIGETTA: EL COMIENZO DE UN NUEVO AÑO

― No te esperabas esto, ¿verdad? ― me preguntó señalando toda la Puerta del Sol.

Aún me costaba creer que estábamos allí realmente, a punto de celebrar la llegada de un nuevo año. Vegetta había alquilado uno de los balcones que daban al famoso reloj de la plaza, donde solían grabar todos los canales de televisión las campanadas. Pero este año sería distinto, no las viviríamos cada uno en su casa, con su respectiva familia y escuchándolas en la tele. Este año las escucharíamos en vivo, en el conocido como kilómetro cero de Madrid.

― Esto es mágico, gracias Vegetta ― le di un suave beso en la mejilla y, aunque se había afeitado para la ocasión, me arañé los labios con los pelitos que ya estaban naciendo de nuevo.

― ¿Estás preparado? Ya van a empezar los cuartos ― me preguntó cogiendo ya sus uvas.

― La verdad, estoy algo nervioso ― aproveché para dar un último sorbo a la copa de champagne y cogí mi cuenco con las 12 uvas.

Todas las personas presentes en la plaza comenzaron a gritar, el carrillón ya comenzaba su descenso, quedaba un minuto para cambiar de año. “Ding-dong”. Ahora los cuartos, los dos manteníamos nuestra primera uva entre los dedos, impacientes de llevárnosla a la boca. “Dong”. Finalmente la primera campanada, comenzamos a tomarnos las doce uvas, tenías solamente tres segundos para tragar cada una de ellas, intentando no atragantarnos con las pequeñas pepitas.

Tras la última campanada los fuegos artificiales comenzaron a salir disparados contra el estrellado cielo. Mientras yo aún estaba intentando terminar de tragar las últimas uvas, Vegetta llenó más las copas de champagne y me cedió la mía.

― ¡Feliz Año Nuevo Willy! ― alzó su copa en alto. ― Porque este año sea aún mejor que el anterior.

― ¡Feliz 2015! Porque este año pasemos muchos más momentos especiales ― chocamos nuestras copas, bebimos un pequeño sorbo y nos fundimos en un apasionado beso, el primero de los muchos que nos daríamos durante este 2015.

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Todos los que leáis este drabble y no toméis las uvas habitualmente debéis pensar que estoy loca con todo lo de los sonidos de los cuartos y las campanadas xD

¡Espero que os haya gustado muchísimo! De verdad me alegro mucho de haber vivido este año junto a vosotros y espero escribir mucho más para el siguiente. ¡Feliz 2015!

Chetto sabe.

Narra Chetto.

Mucha gente cree que no puedo ver las cosas a simple vista. Que no me doy cuenta de lo que ocurre a mi alrededor, pero están muy equivocados. Mucho más de lo pueden pensar. Percibo cosas que ni ellos mismos se imaginarían, cosas que parecen imperciptibles para los demás, pero que yo me doy cuenta. Y, aunque hago ver que no, que siempre estoy despistado y no me fijo lo que ocurre en mi entorno, estoy muy conciente de todo lo que pasa.

Como de que en la calle de enfrente, van a empezar a hacer unas obras bastantes profundas, por eso los vecinos están tan ‘quejosos’.

O, de que cada vez la gente se refugia más en la música, youtube o algún medio para escapar un poco de todo lo malo del mundo.

También veo cambio de ambiente en la sociedad en general, antes cuando ibas a las discotecas, todo era distinto, no ibas a 'buscar un rollo’, ibas con amigos, para disfrutar, ahora ya no.

Noto cuando alguien dice algo sutilmente, con la intención de conseguir lo que anhela.

Noto los ojos llorosos, cuando algo sale mal.

Noto todo esto, y mucho más, y aunque no conozca a las personas, lo presiento.

Pero, a veces es mejor hacerse el tonto, y dejar que las cosas simplemente ocurran. Que vengan por si solas.

Un caso de estos, en los que debes dejar que las cosas 'simplemente ocurran’, es con mis amigos. Cuando siento que ellos están distintos, pero me hago el tonto.

Por ejemplo, de que Alexby ahora está mucho más feliz desde que tiene novia, una chica bastante simpática, he de decir.

O que Staxx está ahora más unido a nosotros.

O como Vegetta y Willy han decidido alejarse de todo por un tiempo, para poder concentrarse solamente en 'ellos’, aunque no lo quieran admitir. Estoy seguro de que algún día lo harán.

O en el caso que más me sorprende -y es del que más quiero escribir- es el de mis dos mejores amigos, los más cercanos que tengo. De hecho, uno hace un tiempo vivía conmigo.

Mangel y Rubius.

Miguel Angel y Rubén.

Mejores amigos desde hace muchos años.

Con sentimientos de los que al parecer, ellos no se han percatado. Pero yo si. De hecho, el 90% del mundo lo ha hecho.

Muchas veces he llegado al punto de desesperarme, y es que ¿cómo no se han dado cuenta de lo que sienten?. Las miradas, las sonrisas que son dedicadas exclusivamente de el uno para el otro, el hecho de que uno no ha terminado la frase cuando el otro ya la está continuando. Los gestos y las caricias, las 'bromas gays’, las cuales algún día se harán verdad. Todo. Todo, y por ese 'todo’ me refiero a cosas que están pasando desde hace años.

Mangel me ha confesado en varias ocaciones que en sus antiguas charlas con Rubén, de hace muchos años, eran iguales. Eso me ha llevado a pensar que sus sentimientos despertaron desde, prácticamente los primeros años.

¿Más de 8 años que se quieren, y no hacen nada?.

¿Ni aún cuando me han venido ellos mismos a confesar que quieren al otro y que no saben que hacer, que tienen miedo?.

¿No hacen nada incluso después de haberse besado en varias ocaciones -y más de una ha sido con mucho sentimiento-?.

¿Qué tienen en la cabeza?.

¿Miedo?. ¡Deben superarlo!. Si, es difícil hacerlo, ya que han sido amigos -y lo serán- durante mucho, mucho tiempo. Han superado obstáculos juntos, como la distancia y eso… pero ¡¡Es demasiado tiempo sufriendo por el amor de una persona, sobretodo si te corresponde!!.

Pensé en ayudarlos, de verdad que lo hice, pero luego pensé que eso… lo deben solucionar ellos solos.

Pero, de lo que estoy seguro -y para finalizar, antes de eliminar este documento- es que muy pronto, esos dos gilipollas se lanzarán a los brazos del otro. No queda mucho tiempo, veo sus miradas impacientes, sus roces cada vez más contínuos. Se acerca el momento que tanto tiempo llevo esperando. Desde la primera vez que vi el encuentro entre Rubén y Miguel.”

Sonreí al ver lo que había escrito dos semanas atrás, y es que no podía haber evitado acertar. Aunquue ellos creían que yo no lo sabía.

-Chetto, que voy a casa de Rubén- Me dijo Mangel desde la entrada.

Se lo que iba a ocurrir. Ya no me llamaría hasta la noche, ahí me diría que Rubén se encontraba mal -o alguna de esas excusas baratas- y que se iba a quedar con él. Después vendría feliz, y sonriente, como hacía tiempo que no lo veía.

Tampoco saben que los vi besarse en aquellos baños de la discoteca hace tres días. Y como Rubén le susurraba a Mangel un…:

-Estamos en un lugar público, gilipollas. Pueden vernos- A la vez que volvía a juntar sus labios.

-Me da igual, quiero besarte- Y al ver que los besos se volvían más y más intensos, decidí alejarme de allí. Sobraba.

Esta noche, tampoco vendrá a vivir”.

Mientras caminaba de camino a casa, a eso de las 5 de la mañna, no podía quitarme el presentimiento de que Mangel pronto vendría y me diría.

-Lo siento, pero me voy a mudar- ¡¡No lo iba a sentir, lo estaba deseando!!. No es que su precensia me molestara o algo parecido, simplemente es que con eso me darían la oportunidad de confesarle lo que tanto llevo desenado. Me dan la oportunidad de poder empezar con las bromas/serías sobre ellos. Lo deseo. Quiero eso.

Pero ellos no saben que lo se. Se creen, al igual que mucha gente, que no me doy cuenta de las cosas que pasan a mi alrededor. Pero si lo hago, pero lo escondo y lo oculto bajo mentiras y tonterías.

Se cuando las cosas son reales, se cuando la gente miente. Se cuando dos personas quieren estar juntas, se cuando tienen miedo. Se cuando se amas, y se cuando mienten.

Lo se, pero me callo.

Solo observo, esperando como se desarrolla todo. Espero en silencio hasta que llegue el momento de actuar. -Lo que pronto pasará con Vegetta y Willi, quienes volverán en unas semanas.-.

¿Por qué estoy solo entonces, si veo parejas 'secretas’ por todos lados? ¡¡Yo quiero alguien así!!”- Reí de mis propios pensamientos mientras iba al parque que había frente de casa.

-¡¡Esperate!!- Escuché desde detrás.

Quizás la chica que me espera, quiere que la busque un poco más, por ahora me basta con sentir las cosas que me rodean. Me basta con eso, porque si ellos son feliz, yo también. Giré sobre mi mismo, y vi la escena ante mis ojos.

Además que yo ayudé con esa relación. ¡¡Las primeras bromas del Rubelangle las inventé yo!!”- De nuevo reí.

-¿De qué te ríes gilipollas?- Preguntó Rubén seguido de una mirada interrogativa de Willy.

-Nada, cosas mías.

Y seguimos caminando hacía la puerta del Sol, donde nos ibamos a reunir como en los vijos tiempos. Salvo que hay cosas que han cambiado. Como las manos entrelazadas de Samuel y Guille o como las caricias sutiles de Rubén y Miguel. Como la gran sonrisa que muestra Alex o la gran risa de Stax, bueno esto último no ha cambiado.

Vale, se que esto no tiene ni pies ni cabeza. No se por qué escribí esto, ni por qué me animé a subirlo. Solo se que estaba frente al ordenador con la necesidad de escribir esto y como mis manos se movían solas pues…

¡¡Solo les pido que no me maten!!. >.<

P.D: Quiero agradecer los 141 seguidores ¡¡Gracias!! :)

Os debo tanto… 

         Los rayos del sol se asomaban por la puerta, cayendo directamente en el rostro de la joven provocando así que la blonda despertase de golpe. ¿Lo primero que haría? ¿Desayunar? Oh, no, no. Lo primero sería vestirse y después visitar aquel jardín que se podía apreciar desde su balcón ¡Era magnífico! Y su instinto curioso le demandaba el visitarlo.
         Una vuelta por aquí, otra por allá, pasando un corredor, la ojiazul se las había arreglado para perderse en el palacio, ¡Y aún no tenía ni media hora en el! Nuevo record. Sin dejar que el pánico se apoderara de ella, buscó con la mirada a la silueta más cercana, encontrándose así con alguien de espaldas, no dudó en tocar su hombro para llamar su atención. “Disculpa” Bajó su mirada, como si la vista a la alfombra fuese a cubrir lo apenada -y un poco divertida- que se encontraba en esos momentos. “¿Sabes cómo puedo llegar al jardín? La vista se ve magnífica desde mi habitación, pero me las he arreglado para perderme.” Una sonrisa inocente se formó en la comisura de sus labios, alzó su mirada para encontrarse con la silueta ajena y rogó a los cielos que esta no se burlara de ella.