la pinche canela

A lo largo de la historia humana las mujeres hemos sido “adoradas” y “respetadas” como la misma tierra, se han entonado himnos y poemas en nuestro honor pero nos nos hemos dado cuenta de la cruel trampa que nos han tendido.

La mujer tierra “debe” ser fértil, ser “bella”, bondadosa y cálida. Debe ser el viento que mece suave el trigal o la espuma marina que acaricia los pies del viajero; pero las mujeres volcán, las mujeres tormenta, las mujeres sismo, las mujeres desierto hemos sido maldecidas.

Somos mal vistas ante una sociedad que prefiere el mar en calma que el mar bravío. Así de mortíferas deben ser nuestras olas…

—  La pinche canela

“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello, de esta manera el dolor quedaría atrapado entre loscabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas. Que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa.Y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo. Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza.
Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…
Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. ” (Paola Klug, La PInche Canela .

Hoy mientras caminaba hacia al mercado me encontré con una mujer atemporal, su rostro estaba repleto de lunares -como si su cara fuera un pedazo de cielo con estrellas repartidas por todos lados- tenía la mirada más dulce del mundo. Yo no la conocía y obviamente tampoco ella a mí pero ambas nos sonreímos y nos saludamos al mismo tiempo. Hay nexos entre quienes encontramos en nuestros caminos, algunos tristes, algunos benditos. Hoy tuve la fortuna de reencontrarme con una hermana, madre o abuela de otro tiempo en un mismo lugar. La magia existe, solo hay que girar la cabeza hacia otro lado para toparnos con ella…
—  Crónica de hoy / Paola Klug

Me han preguntado por los tatuajes en mis manos y hoy les contaré la historia de estas representaciones de petroglifos en mi mano derecha: En el meñique tengo una flor que representa la belleza y su naturaleza efímera ( xochitl 🌺) en el anular tengo la luna y representa la oscuridad, el misterio y la magia   (meztli 🌛) en el dedo medio llevo un arco y flechas que representan al guerrero y hechicero#chichimeca (✊Madai Cojoo🔥) en el índice llevo el símbolo que representa al pueblo tepaneca (callitetl - casa de piedra) y este lo llevo en honor del cerro Mazatepetl porque esté donde esté y vaya donde vaya, siempre lo llevaré en mi corazón.💖🌲☁ En el pulgar llevo a Miquiztli ( La muerte 💀) pa no olvidar que estoy de paso por acá. 

Soy la bruja yaqui; la de corazón de lobo, la de cabellos de noche. Ya conté el trigo, ya hice los nudos, ya hechicé al venado. Ha caído el sol, mis hermanas bajan desde las estrellas entonando la canción de la lluvia para amarrar el agua, para que no nos falte, para que no se vaya.

Invocamos a los Surems entre los mezquitales y las dunas; hicimos sonar el cascabel y el guaje. Ellos vinieron y nos hablaron desde los sahuaros: Sean plenos como el cielo azul. Ardan como el fuego, como el sol,como la sangre entre sus venas.

Los surems cayaron y desaparecieron con el viento.

Invocamos a la luna; pintamos nuestros rostros con ceniza. La luna vino y nos habló desde las estrellas: Resistan como los cerros; no olviden su origen, ni su lengua, ni su palabra.

Y la luna desapareció entre las nubes.

Invocamos a la serpiente; bañándonos entre el cántaro de aguas verdes. La serpiente vino y nos habló desde el monte:

Sean hábiles como el chapulín, duros como la piedra en que me he convertido; recuerden que la batalla es sin tregua.

Y la serpiente desapareció entre la tierra.

Invocamos a nuestros ancestros; les ofrecimos sotol, tabaco y maíz de agua. Ellos vinieron y nos hablaron desde cada uno de los puntos cardinales:

Nuestra canción es eterna. Somos la estrella de ocho puntas. Vean con los ojos del venado, sientan con el corazón del lobo, piensen con la cabeza de la serpiente.

El blanco no puede robarse nuestros ojos, nuestro corazón o nuestra cabeza. Somos libres como el agua, como el viento, como las estrellas, como el desierto y la meseta. Vuelvan sus ojos al pasado, sean el zorro, sean el alacrán, sean el coyote; muestren colmillos. El agua no será propiedad de las sombras. Su vida no será propiedad de las sombras.

Nosotros no lloramos por nosotros mismos, no lamemos nuestras heridas como lo hace el cordero. Somos un pueblo de guerreros; cambien sus destinos hijos míos, cambien el cauce del río y del arroyo. Somos danza y telar, fuego y agua, puños y alma.

El fuego renovará, la lluvia regresará y nuestros pueblos permanecerán firmes y dignos. Dancen hijos del venado, hijas del lobo, hijos del sol, hijas de la luna, pueblo de estrellas; porque en nuestras tradiciones está la fuerza.

Y los ancestros callaron y desaparecieron con el rocío de la mañana.

Soy la bruja yaqui; la de corazón de lobo, la de cabellos de noche. Ya conté el trigo, ya hice los nudos, ya hechicé al venado. Ha llegado el sol, mis hermanas suben hacia las estrellas entonando la canción de la lluvia para amarrar el agua, para que no nos falte, para que no se vaya. La hora de danzar ha llegado.

—  La Bruja Yaqui / Paola Klug