la pachamama

anonymous asked:

Harry ni está tocando a Kendall y realmente no es relevante si sale o no con alguna mujer, el tiene amigas y odio que lo asocien con todas ellas, si hay una escoba con falda y harry la ve ya están saliendo. Ugh, por más que Kendall no me agrade algo bueno tiene que tener para ser amiga de harry o yo que sé, pero lo molesto es que sean tan weak comenzando a dudar del amor de Louis&Harry

Es por eso que no comenté sobre ello desde que salió la foto. Literalmente me da igual con quién sea visto porque él sabe qué clase de amigos tiene, y yo sé que él está en una relación seria con la persona que más adora en el mundo así que no me preocupa así apareciera otro babygate con la pachamama y Harry.

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Este muro me dejo sin palabras, ¿Por qué mierda no aceptamos que los mapuches son nuestra historia? ¿A que mierda llegamos con esto? ¿Creen que latinoamerica fue colonizada? Latinoamerica fue usurpada por españoles, el territorio ya tenía sus colonias que ellos mismos las mataron, mataron la historia y otra vida, mataron la manera de vivir de los latinos, ¿Se imaginan la vida siendo todos aborígenes? ¿Viviendo en paz? ¿A que lo único que creamos sea en la pachamama? ¿Se imaginan lo lindo que sería?

puerto montt a veces se pone más interesante cuando descubres a desconocidos en lugares perfectos para una foto y la adrenalina corre por tus venas mientras sacas la cámara y le rezas a la pachamama, al trauco y a dimondo para que la persona no se mueva, ni el arcoiris desaparezca

Estuve toda la tarde haciendo barro terapia

en la casa de mi amigo hippie buena onda.

Tiene una casita re linda, por el bosque del faro,

hecha de macramé, semillas y mostacillas.

¡Pura artesanía!

Las sillas, la mesa, la puerta:

todo hecho artesanalmente.

Menos el techo, el techo es de Dreadlocks.

Rastas entrelazadas que fue recolectando

durante años y años de viajes.

Toda la tarde nos revolcamos en la pachamama

al ritmo de Manu Chao, Mano Negra y Alfa Blondi,

re liberador,

psicodélico,

“un criadero de dengue” dijo una señora que pasó.

Después, fuimos a comer.

Comimos brócolis hervidos, cosechados

de su quinta orgánica. En la cena, me explicó

la filosofía vegetariana.

Le pregunté si podía comer cornalitos,

que son tan chiquitos que casi ni tienen vida.

Me dijo que no, que no puede comer nada

que tenga cara, ojos para mirar el solo y pueda sonreír.

Después del postre, que era brócolis en almíbar,

charlamos acerca de ser padres.

Me dijo que si tenía un hijo le iba a poner África.

Le dije que era un ignorante, que África es un país muy pobre

que la pasan re mal y siempre tienen hambre,

porque no tienen para comer.

Que, si quiere ponerle un nombre copado,

le ponga Amoxicilina 400.

Nada que ver, me dijo, le voy a poner Aloe Vera.

A las doce, me volví en taxi.

A mitad de camino, me empezó a doler la panza.

Me bajé dos cuadras antes y caminé hasta mi casa.

Me acosté con fiebre, escalofríos y retorcijones.

Y tuve un sueño muy raro:

iba en bicicleta con el increíble Hulk sentado en el manubrio.

Teníamos que subir una loma re empinada,

antes que los brócolis, que también iban en bicicleta.

Ellos iban bien, en un ratito nos habían sacado

un kilómetro de distancia. Nosotros, en cambio,

no avanzábamos nada. Encima Hulk

se enojaba y me pegaba cachetadas.

“Dale”, me decía, “apurate que voy re incómodo

y el freno, que me estoy clavando

en cualquier momento me va a reventar la próstata”.

Yo le decía que no me pegue, que tenía la mano re pesada.

Que, si me quería motivar psicológicamente,

me tire buena onda.

Después llegábamos a la costa, nos sentábamos

y tomábamos mate. Cuando se nos acababa el agua, le decía a Hulk

que se haga chiquito

y que piense en cosas tristes.

Cuando Hulk se hacía chiquito,

lo metía adentro del termo y Hulk

lloraba, lloraba y lloraba hasta

que llenaba el termo. Después salía,

volvía a su tamaño natural y seguíamos

tomando mate, disfrutando de la vista

nutriéndonos con su angustia radioactiva.

Me desperté temblando de frío.

Llamé a mi mamá y le dije

que tenía cólera. Me dijo que me abrigue

y vaya al médico. Me tomé un taxi

y fui al médico. Llegué y me atendió la secretaria

y me dijo: - tenés que sacar un turno, hay diez personas adelante tuyo.

Estuve diez minutos en la sala de espera y me fui a hacer tiempo a la plaza.

Compré una bolsa de maní y me senté en un banco de la plaza Mitre.

Siempre, cuando me siento triste,

voy a la plaza con una bolsa de maní y les doy de comer

a los linyeras. Me siento en un banco y les tiro maní desde ahí.

De regreso a la clínica, me crucé con un compañero de letras,

que recién salía de terapia intensiva.

Me dejó un panfleto para una muestra de fotografía.

Yo le dije que iba a ir, pero no fui. Porque  las muestras de fotografía,

me parecen aburridísimas,

siempre son lo mismo. La foto de una vieja caminando,

un linyera durmiendo adentro de un tacho de basura

o una lesbiana con cara de culo.

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