la mujer dormida

legend of Te fiti “MOANA” and the legend of La Mujer Dormida

when I saw moana for the first time and they started to tell the history of Te Fiti i was like “yoo that sounds familiar” but I was to focus on the movie (and crying) to remember where I heard that story.

and after I leave the movie theater with my friend I told her that the story sounded familiar and she was like “you know what is true” and then we remember the story of La Mujer Dormida (the sleeping lady).

so it is a mexican folk story that explain the story of Iztaccihuatl and  Izcozauhqui. Izcozauhqui was a prince that lived in the skies with his family and one day he decieded to travel beyond the gardens and he arrived to a lake where he saw a beautiful lady (Izztaccihuatl) emerging out of water wearing a silver dress and they fall madly in love. they just love to travel through the sky and the land.

there was only a rule. that you can’t go beyond the 13 skies. but they were like nah fuck it because they were curious, so they went there, and that’s how they discovered the earth. At the beginning they were only surprised for the fact that you could only see the sun some times and that the creatures fall asleep at nigh. but then they fall in love with the sounds and the colors, and textures. so they wanted to stay there for the rest of their lives

but the gods were hella pissed because they legit broke the only rule. so as a punishment the princess started to get sick really fast. the prince tried everything possible but she knew the gods were sending that punishment and she would eventualy die. So she asked the prince to take her to a mountain so that when she dies and he returns to the skies with his father, he could see her through the clouds. after saying her last wish she died and she look as white as the snow.

the prince obviously was hella sad but he accomplish her last wish. and took the body to the top of a mountain were he laid her down then he light up a to torch near her and he just stood there protecting her as if the princess was just sleeping.

and that how they became the sleeping lady and the Popocatepetl volcano (photo down below) that volcan is still active and some claim is because he is still trying to protect the lady he love

when I saw the movie and saw how Ti Fiti was a basically sleeping lady thats when I realized it was similar, yeah Ti fiti didn’t have a lover but that the story that came to my mind.

La mujer que amo es un pedazo de cielo en mis manos, es un rayito caliente de sol que abriga mi alma dormida… La mujer que amo es un minuto de paz en medio de la más sangrienta guerra, es la lluvia mojando el suelo reseco de un campo cultivado…

La mujer que amo es capaz de secar hasta la última de mis lágrimas con su sonrisa, y a la vez es capaz de provocarme el mayor de los llantos sólo con decirme que me ama en el momento que más lo necesito…

La mujer que amo es el ser que comprende más allá de la mirada, más allá de lo físico y lo elemental… ella sabe dibujar esperanzas, mañanas fascinantes, viajes estelares y encuentros sublimes con sólo cerrar sus ojos y dejarse llevar… y llevarme con ella…

Ella provoca que mi alma se eleve por los cielos y encuentre la suya en una nube esperando por mí, con su hermosa juventud y sus manos abiertas para recibir las mías…

Ella conoce mis temores, mis deseos, mis miedos… ella sabe cuando siento pena, dolor, angustia y cuando estoy feliz…

La mujer que amo me sacó del letargo, me mostró que en la Tierra hay ángeles sin alas que caminan a nuestro lado, que velan por nosotros de una manera especial… que aunque no podamos distinguirlos o verlos, ellos están siempre cuidando de nosotros…Ella es ese ser tan especial que puso Dios en mi camino…

La mujer que amo… es invisible a mis ojos todavía… pero es tan concreta en mi corazón que sin verla la veo, que sin tocarla la toco, que sin besarla la beso, que sin poder hacerle el amor la siento dentro de mí…

Yo sé que esta mujer a la que amo tanto es tan especial que un día tal vez la pierda, que sin haberme pertenecido nunca, se aleje de mi lado… pero estoy tan feliz de amarla que solo me importa darle gracias a Dios por haberme permitido encontrarla, conocerla, disfrutarla y sobre todo respetarla…

Amor, si tan solo pudiera abrirme el pecho y darte todo mi corazón… si tan solo pudieras ver que en él late furioso mi amor por ti… si tan sólo pudiera regalarte ese soñado amanecer, y despertar contigo envueltas en ese manto de ternura que brota de nuestras almas… sería la persona más feliz del universo…

Amor mío… seguiré soñando con ese día…

Y si Dios no puede concederme ese deseo, seguiré deseándote en el silencio de mi alma, seguiré dibujando tu rostro en mi almohada… y encontraré la forma en que algún día de esta corta vida se unan tus ganas y las mías en un abrazo tan dulce, tan apretado que lo triste y lo temido habrán desaparecido para dar paso a la mayor felicidad de mi vida…

anonymous asked:

omg but popocatepetl and iztaccíhuatl tho, romeo and juliet who???

i actually find their story so heartbreaking, like i’m always touched when i read how popocateptl responds to finding izta dead; obviously, there are different versions of the myth but in one, he takes izta’s body and walks to the top of a mountain and builds her a funeral table, covers her in flowers and then lays down beside her and is eventually covered in snow and rock and ice. 

and it’s  one of my favourite “myth tropes” where people turn into physical landforms like mountains or rocks or rivers, from staying still and grieving for such a long time that the gods take it upon themselves to immortalise them. 

like in this myth, iztaccíhuatl becomes a mountain mountain called “La Mujer Dormida,” the Sleeping Woman because it looks like a woman sleeping on her back, whereas popocatépetl because a volcano of the same name, forever trapped in a fiery rage after losing his beloved.

Se por experiencia que, en la vida, sólo en contadísimas ocasiones encontramos a alguien a quien podamos transmitir nuestro estado de ánimo con exactitud, alguien con quien podamos comunicarnos a la perfección. Es casi un milagro, o una suerte inesperada, hallar a esa persona. Seguro que muchos mueren sin haberla encontrado jamás. Y, probablemente, no tenga relación alguna con lo que se suele entender por amor. Yo diría que se trata, más bien, de un estado de entendimiento mutuo cercano a la empatía.
—  Sauce ciego, mujer dormida. Haruki Murakami

Tonatiuh, el Dios Sol, vive con su familia en el cielo 13 en el que no se conoce la oscuridad ni la angustia…El hijo de Tonatiuh era el príncipe Izcozauhqui a quien le encantaban los jardines. Un día el príncipe oyó hablar de los vergeles del señor Tonacatecuhtli. Curioso fue a conocerlos. Las plantas parecían más verdes y los prados frescos y cubiertos de rocío. Al descubrir una laguna resplandeciente se acercó con presteza y al hacerlo, se encontró con una mujer que salía de las aguas ataviada con vestidos de plata. Se enamoraron de inmediato ante el beneplácito de los dioses. Pasaban el tiempo juntos, recorrían un cielo y otro. Pero los dioses les prohibieron ir más allá de los 13 cielos.

Los enamorados conocían el firmamento. La curiosidad por saber qué había bajo de él hizo que descendieran a conocer la tierra. Allí la vida es diferente. El sol no brilla todo el tiempo, descansa por las noches. Hay más colores, texturas, sonidos y animales que en todos los cielos recorridos.

Los príncipes, al descubrir que la tierra es más hermosa que los paraísos celestiales decidieron quedarse a vivir en ella para siempre. El lugar escogido para su morada estaba cerca de un lago, al lado de valles y montañas.

Los dioses, furiosos por la desobediencia de la pareja, decidieron un castigo. La princesa enfermó repentinamente, fueron vanos los esfuerzos de Izcozauhqui por aliviarla. La mujer supo que esa era la sanción de los dioses, Tonatiuh se lo hizo saber con sus abrasadores rayos. A ella no le permitirían vivir.

Separándolos, con su muerte, para siempre. Se lo dijo al príncipe, le pidió que la llevara a una montaña con el fin de estar junto a las nubes, para que, cuando él regresara con su padre, pudiera verla más cerca desde el cielo. Fueron sus últimas palabras, después se quedó quieta y blanca como la nieve.

El príncipe con su preciosa carga a cuestas caminó días y noches hasta llegar a la cima de la montaña. Encendió una antorcha cerca de ella, la veló, como si la princesa durmiera.

Izcozauhqui se quedó junto a ella, sin moverse, hasta morir. Ella se convirtió en la mujer dormida (Iztaccíhuatl) y él en el cerro que humea (Popocatépetl).