la mujer de rojo

Que vengo a contarte que el mejor beso que me han dado en esta vida me lo ha dado la poesía. Aunque hay que tener cuidado porque a veces muerde.
A veces te araña el alma y abre las cremalleras de las heridas del pasado que creías cerradas. A veces miente, casi siempre exagera.Hay días que me ayuda a perderme, otras que termina encontrándome, a veces me ayuda a conocerme y otras desordena aún más este desastre.
La poesía es como esas mujeres de labios rojos de las barras de bar, que todo el mundo puede llevarlas a la cama, pero solo unos pocos consiguen enamorarla.
La poesía es eso, una mujer que un día decidió vivir entre versos porque la realidad le parecía demasiado triste.
Una forma de decirle al mundo que no estamos muertos, pero tampoco vivos, una escusa perfecta para estar triste, para dejar que te rompan en mil pedazos, para hacer de ese amor el poema más triste entre tus brazos.
La poesía es un bálsamo que cura a la vez que desgarra con versos que nunca debieron escribirse, es una caricia al pasado, un beso de lo que pudo haber sido, un reproche de un amor fugado, un te quise y tú aun no me has mirado. Un recuerdo de aquel amor entre puntos suspensivos, el cuento de nunca empezar que al final nos dejó jodidos.
Los pedazos de las ruinas que un día fueron el mejor lugar para volver todas las noches, el cabrón que no llamó ni preguntó cómo estás desde entonces.
La poesía es una mujer a la que han roto tantas veces el corazón ya que no se deja versar por cualquier poeta de bragueta y revolcón.
La poesía es y será; el peor acierto y el mejor error de tu vida.
—  Rous,Mundos Divididos.
10
  • El ejército Red Ribbon (レッドリボン軍, Reddo Ribon Gun)

El ejército  de la Cinta Roja, Armada de la Patrulla Roja o Ejército del Listón Rojo en la versión latinoamericana, es un ejército ficticio del manga y anime Dragon Ball, que constituye el enemigo colectivo más duradero dentro de la serie, desde el episodio 30 hasta el 68.

Es el ejército más temido y poderoso de la Tierra, y fue fundado por el General Red. El Cuartel General se encuentra en una fortaleza muy vigilada por sistemas de seguridad y misiles cerca de unas montañas, y desde allí se controla y se envían las pertinentes órdenes a los demás batallones, brigadas o patrullas constituidos para encontrar las siete Esferas del Dragón en las distintas regiones en las que indica el radar que se encuentran las mismas.

La Red Ribbon tiene una gran intolerancia hacia el fracaso, si el General Red observa soldados durmiendo directamente empieza a golpearles para que empiezen a trabajar, si una misión fracasa el que falló la misión será asesinado por faltarle al ejército, por ejemplo en la película El camino hacia el más fuerte, el General Blue no pudo cumplir con su misión, así que el General Red ordenó a que lo asesinaran, esto significa que la Red Ribbon está controlado por alguien muy estricto (se puede observar otro ejemplo de la parodia de Adolf Hitler).

Según el general Blue, el Ejército Rojo de la cinta no permite que las mujeres estén en el ejército. Esto, sin embargo, no puede ser verdad, ya que hay miembros femeninos, tales como el Coronel Violet, y Hasky. Esto se debe unicamente a un error de doblaje, ya que lo que el originalmente dice es que la patrulla roja no “NECESITA” mujeres como Bulma.

Hoy recordamos el 109° aniversario del nacimiento del gran Antonio Berni con una de las obras paradigmáticas de la colección del museo: La mujer del sweater rojo (1935).

Today we remember the 109th anniversary of Antonio Berni’s birth with one the most paradigmatic works of the museum collection: Woman with red sweater (1935).

Ahora ya no se puede dormir porque tengo que escribir, vaya locura.

Tenía catorce supongo, todo era más fácil en ese entonces, no deudas más que las del corazón, no llanto más que el llorado por alguien que no te ve (ni te verá) nada de esas cosas que uno cree complicadas, incluso no había amor, y no miento ni exagero en esta parte, había algo parecido al amor, algo que sí que tenía un muy buen disfraz de amor pero que seguía sin serlo, había amistades menos complejas y sencillas, hola adiós, buenas tardes pásame la tarea, lo usual sin más allá ni más acá que la línea que se había autoimpuesto antes de que uno notara que estaba ahí.

El mundo de los pequeños es tan extraño, no es que le falten cosas, porque lo tiene todo, o al menos todo lo que un pequeño puede necesitar; pero haciendo las cuentas, las cosas que se agregan con el paso del tiempo son demasiadas, incluso para escribirlas con calma y espacio en la hoja. No recuerdo qué fue exactamente lo que me empujó a esto alejándome de aquello, sin embargo aquí estoy, caminando con la fija vista al frente que tiene el hombre que acaba de ver lo que lleva una vida buscando. Aunque a ustedes les parezca una tremenda locura siempre tengo esta mirada, siempre parece que la encontré por fin, a ella. La persigo a diario “la frase correcta” pareciera esconderse todo el tiempo tras la próxima coma, detrás de una i sin acentuar, bajo un punto final que siento que debió ser seguido. Es cierto, los ojos de un hombre que vio lo que busca no pueden dormir, no podría ni intentarlo, aparece ahí, justo cuando los cierro, burlándose, haciéndome levantarme estrepitosamente para escribirla, tan sólo para escupirme frustración en la cara pues en el momento justo en el que tomo el bolígrafo para atraparla escapa ruidosa y rápidamente sin dejar más rastro que una risa chillona que vuelve a demostrarme lo cerca que estuve esta vez.

Empezó arruinando comidas familiares y salidas con mujeres, desapareciendo repentinamente el gesto alegre provocado por el buen chiste de algún amigo, cambiándolo por una asquerosa y llamativa expresión de tremenda duda cuando creía verla bailando con una mujer de rojo, por mencionar algunos ejemplos, lo peor era que cuando me acercaba a la mujer de rojo esta ya no bailaba y la frase se había ido, sé que aunque le hubiera pedido que bailara conmigo el efecto no sería el mismo, ella no regresaría, la muy maldita, ahora me quita el sueño. Le gusta jugar y lo peor es que sabe que a mí también; pero algún día sin duda alguna terminaré por atraparle, cuando ella crea que yo ya estoy durmiendo.

Ahora ya no se puede dormir porque tengo que escribir, vaya locura. De pequeño todo fue más, muchísimo más fácil, ni amigos complicados por los cuales preocuparse, ni llanto de verdad ni corazones rotos, ni deudas de verdad, ni siquiera había amor. Vaya locura, nada sobre lo que escribir, no sé como aguanté tantos años eso.

— Javier Villatoro.