la manigua

El Pacífico colombiano es uno de los lugares más dramáticos del planeta. Llueve más de 300 días al año y puede llover por seis días seguidos. Las tormentas eléctricas rugen y hacen temblar la tierra, y uno se siente lo que en realidad es: una cosita de nada a merced de los elementos. Es el hogar de aves coloridas y extrañas, de plantas psicodélicas y de ríos furiosos que corren al revés cuando sube la marea. También es la tierra de la cultura afrocolombiana más grande y de muchas comunidades indígenas que todavía viven de manera tradicional. Tiene un porcentaje increíble de endemismo, tal vez la mayor variedad de flores en el mundo y más especies de plantas por hectárea que cualquier otro lugar. Su biodiversidad maravilla a los naturalistas y se ha vuelto legendaria. Y sin embargo es una de las regiones menos exploradas del país. Si uno quiere conocer el Pacífico colombiano hay un lugar donde se reúnen toda su belleza y dramatismo, toda la diversidad de su flora y fauna y todas las condiciones que lo hacen posible. Ese lugar es Bahía Málaga. Playas como las de Juanchaco, Ladrilleros y La Barra, manglares y esteros, acantilados cubiertos de bosques densos y árboles grandes, como en el Jardín Botánico La Manigua y, por supuesto toda la riqueza cultural de sus habitantes tradicionales.

Colombia’s Pacific Coast is one of the most dramatic places on earth. It rains more than 300 days a year and it can rain for six days in a row. The electric storms roar and shake the ground, and you feel just what you are: a tiny speck of flesh at the mercy of nature. It’s a land of colorful funny-looking birds, psychedelic plants and furiously-paced rivers that run backwards at the call of the ocean tides. It is also the home of the largest Afro-Colombian culture and of many Indian tribes that still live in their traditional ways. It has an amazing percentage of endemism, perhaps the greatest flower variety in the world and more plant species per hectare than any other known place. Its biodiversity marvels naturalists and it has become legendary. Yet it is one of the least explored regions of the country. If one wants to know Colombia’s Pacific Coast there is place where all of its beauty and drama, all of the variety of its flora and fauna and the conditions that make those possible meet. That place is Malaga Bay. Beaches such as Juanchaco, Ladrilleros and La Barra, mangroves and estuarys, cliffs covered with dense forests and large trees, as in La Manigua Botanic Garden, and of course all the cultural richness of its traditional inhabitants.