la guerra del fin del tiempo

WHAT IF?

Tenía por costumbre desnudar la caja de cigarrillos, estrés postraumático les decía, no es fácil superar la pérdida de uno mismo.

No iba a volver a ser el de antes, tampoco esperaba que el pasado tocara mi puerta para volver a jugar las cartas.

Como un pintor abstracto dibujaba las líneas de mi vida de manera inextricable y culpaba al tiempo de haberme enmarcado, echándome a un lado del paisaje más bello que había observado.

Tarde aprendí que a la culpa también se le puede acorralar en la esquina del ring y fui a pedirle el fin de esta absurda pelea, aplacada con un beso de esos que describe Juan Luis Guerra.

Pronto volvimos a gritarle al mundo que éramos unos sin techo, que preferíamos quedarnos mirando las estrellas aún cuando llovía fuego.

Ella no se merecía que la quisiera normal, se merecía que la quisiera distinto.

Y así me hubiera gustado que fuera, pero cuando la encontré para pedirle el fin de la guerra permaneció inmóvil con sus cascos puestos, sabía que por mucho que le hablara no iba a escucharme.

Y aunque entre tú y yo sobrara solamente una ’y’ para poder ser tuyo, tus ojos ya no decían nada. En ese momento entendí, que por más que se quiera el fuego no se puede juntar con el agua.

- Isaac Mart.

2

“You are the only exception”.

Este dibujo es para Andrea Lizette​, que debió ser entregado en 2014; sí, soy lenta y vaga… Pasó 2015 y no logré terminarlo, pero ahora lo he logrado. La idea era que Sasuke y Hinata estuvieran en el suelo, después de la guerra, heridos y blablabla… pero eso no era nada bonito.

En fin, lamento la demora… pero más vale tarde que nunca.

Créditos: El arte me pertenece, pero los personajes son de Kishimoto.
Herramientas: Paint tool sai + magia negra + photoshop + demonios del quinto círculo.

Advertencia: Si no te gustan esta pareja y/o personajes, omite el dibujo y sigue con tu vida… no quiero que me armes un drama por que no tengo tiempo para tocarte una canción triste en el violín más pequeño del mundo.

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Es
Ella
Magia,
Alquimia,
Un teorema
Inquebrantable,
La más pura dicha,
La tierra firme y fértil
Donde se siembra la vida,
Tiempo pausado que protege,
Fruta que cura del hambre de fe,
El cofre donde se guardan los sueños.
Es ella la estructura firme de un milagro,
El hilo del que penden los dormidos,
La paz que anhelan los recuerdos,
La guerra que implora la carne,
El cosmos infinito y perfecto
Donde las hojas no caen,
Verano interminable,
Entre las sombras
Brotes de luz,
Principio
Y fin
Ella
Es
.
—  Letras Secretas

Noam Chomsky: 10 formas de manipulación mediática

El lingüista norteamericano elaboró la lista de las “10 Estrategias de Manipulación” a través de los medios:

1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. 

La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”. 

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos. 

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez. 

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento. 

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”. 

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos… 

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”. 

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto… 

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución! 

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos. 


“Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. 
Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”. 

Rodolfo Walsh