la casa de los amigos imaginarios

Here is the Game 🌚

BUENO BUENO BUENO BUENO  👌 Se me ocurrió esto:

Escribí 110 preguntas, cada una asignada a un numero. La dinámica es igual a la usual (mandan el numero y yo respondo) pero con unas pequeñas variaciones. 

Es importante que lean esto :v para hacerlo interesante y con sazón 7u7

1- Solo se permite un numero por ask, máximo dos.

2- Yo responderé solo si veo su respuesta a esa pregunta. Es decir, que cada pregunta que me hagan ustedes también deberán responderla. Si su respuesta no esta ahí, no responderé UuU

3- La pregunta 110 es mas un reto que una pregunta, algo que yo también haré, pero al ser de respuesta única, (para no escribir lo mismo en cada ask con el número 110 que envíen) después de recibir cierto numero de respuestas, yo publicare mi respuesta en un post único y especial para eso. La cantidad de respuestas la comunicare aquí cuando la decida, porque necesito saber cuantos van a participar. No puedo pedir 100 respuestas cuando solo jugaran 10 :v 

4- El anónimo es opcional, aunque es mejor si no lo ponen. Se trata de arriesgarse  😎 😈

5- El premio es el conocimiento. 7u7r 

6- Si se les ocurre una pregunta, que no este dentro de las que ya escribí, basta con que pongan un asterisco, su pregunta y respuesta. 


Las preguntas son las siguientes: 

1- ¿Qué piensas de los besos?

2- ¿Hay algo en especial que odies?

3- ¿A que le temes?

4- ¿Tienes algún vicio o manía?

5- ¿Cuándo crees que se acabe el mundo?

6- ¿Cuáles crees que son tus puntos débiles?

7- ¿Qué es lo que más extrañas?

8- ¿Que pensamiento es el más aterrador que te ha pasado por la cabeza?

9- ¿Sientes que tienes algún trauma o problema mental?

10- ¿Que puntuación le das a tus mentiras?

11- ¿Alguna fobia que quieras revelar?

12- ¿Tienes lunares?, ¿cómo son?

13- ¿Ya te enamoraste de ti?

14- ¿Qué tal de alguien más?

15- ¿Hay alguna película que te haga estremecer el alma?

16- ¿Tienes algún gusto diferente a la mayoría?

17- ¿Te gustan los idiomas?, ¿por qué?

18- ¿Qué llega a enfurecerte en serio?

19- ¿Te puedes catalogar como ordenado?

20- ¿Eres diestro, zurdo o ambidiestro?

21- ¿Que consideras es el acto más grande de ignorancia en la sociedad actual?

22- ¿Qué haces justo al llegar a casa?

23- ¿Cual es tu escondite o lugar favorito para ocultarte de mundo?

24- ¿Sabes cuál es tu coeficiente intelectual?, ¿Cómo lo descubriste?

25- ¿Que ojos te gustan más?

26- ¿Que llama tu atención en una persona?

27- ¿Qué es lo primero que miras?

28- ¿Qué es lo que garantizaría una relación contigo?

28- ¿Qué es lo que la finalizaría?

29- ¿Tienes alguna historia con alguien más?

30- ¿Hay alguien con quien quieras tener una historia?

31- ¿Que te gustaría contar cuando seas mayor?

32- ¿Tu nombre tiene algún significado?

33- ¿Tenias amigos imaginarios cuando eras pequeño?

34- ¿Hay alguna historia que nunca hayas contado?, ¿Cuál es?

35- ¿Tienes algún recuerdo que te atormente?

36- ¿Qué momento revivirías por siempre?

37- ¿Dónde te ves en 15 años?

38- ¿Con quién?

39- ¿Hay algo que te haya ayudado a superarte?

40- ¿Qué es lo que más se te dificulta decir en voz alta?

41- ¿Eres mejor hablando o demostrando?

42- ¿Te va más el sarcasmo y la crueldad o la amabilidad y empatía?

43- ¿Qué es lo que más pasa por tus labios?

44- ¿Qué es lo que más temes?

45- ¿Cómo llegaste a Tumblr?

46- ¿Hay algo de lo que te arrepientas?

47- ¿Hay alguna pregunta de la que te arrepientas no haber preguntado?

48- ¿Que canción quieres que pongan en tu funeral?

49 -¿Qué es lo que más escuchas?

50- ¿Estás de acuerdo con expandir la raza humana a otros planetas?

51- ¿Te consideras religioso?

52- ¿Hay algo que te de miedo hacer pero aun así quieras hacerlo?

53- ¿Te gusta sentir adrenalina?

54- ¿Animes, dramas, o películas?

55- ¿Mangas o libros?

56- ¿Dibujar o escribir?

57- ¿Hablar o escuchar?

58- ¿Eres de muchos o pocos amigos?

59- ¿Tienes algún mejor amigo?

60- ¿Cuál es su historia?

61- Si tu vida fuera en realidad una historia de algún manga, comic o libro, ¿A que temática pertenecería?

62- ¿Que momentos te gustaría que fueran resaltados?

63- ¿Tienes algún gusto culposo?

64- Si solo pudieras comer una sola cosa por el resto de tu vida, ¿Que sería?

65- ¿Tiendes a juzgar a quienes ves por primera vez?

66- ¿Prestas atención a tu alrededor?

67- Cuando estas triste o enojado, ¿prefieres tener a alguien cerca?

68- ¿Mensajes en persona o en pantalla?

69- Generalmente, ¿Cómo te gusta vestir?

70- ¿Bocinas o audífonos?

71- ¿Que famosos han robado tu corazoncito de fan acosador?

72- ¿Hay alguna palabra que te de risa sin saber por qué?

73- ¿Sueñas despierto o antes de dormir?

74- ¿Ruido o silencio?

75- ¿Bosque o ciudad?

76- ¿Pay o pastel?

77- ¿Crees en eso de los horóscopos?

78- ¿Cuándo cumples años?

79- ¿Sabes cómo fue el día/noche en el/la que naciste?

80- Justo ahora, ¿De qué tienes ganas?

81- ¿Usas lentes?

82- ¿A dónde te gustaría viajar en tus últimos días?

83- ¿te gusta la mostaza?

84- ¿Vegano o Carnívoro?

85- ¿Te gusta tomarte fotos?

86- ¿Qué tal a otros?

87- ¿Crees en los extraterrestres, fantasmas, o criaturas mágicas?

88- Si te llegara una varita, ¿Para qué usarías tu primer hechizo?

89- ¿Alguna vez te has lastimado seriamente?

90- ¿Recuerdas algún momento en el que hayas estado a punto de morir?

91- ¿Qué crees que pasa después de morir?

92- ¿Hay algo que te provoque sentirte triste?

93- ¿Qué es lo que has llegado a envidiar?

94- ¿Qué es lo más malo que hayas hecho?

95- ¿De qué te sientes orgulloso?

96- ¿Cómo imaginas que te ven los demás?

97- ¿Coleccionas algo?

98- ¿Qué es lo más preciado para ti?

99- ¿Hay alguien con quien quieras disculparte?

100- ¿Hay algo que siempre hayas querido escuchar de alguien en especial?

101- ¿Hay alguna historia que hayas leído que te gustaría vivir?

102- ¿Eres del tipo bueno o malo?

103- ¿Prefieres a los malos o buenos?

104- ¿Tu villano favorito?

105- ¿Tu superhéroe favorito?

106- ¿Tienes la intención de aprender algo nuevo?

107- ¿Te preocupa tu futuro?

108- ¿Cómo es tu cabello?

109- ¿Tienes algún tatuaje o perforación?

110- Trata de escribir un anuncio, vendiéndote a ti mismo. Con todos tus beneficios, precio, utilidades, características, etc.


¡QUE COMIENCEN LOS JUEGOS DE LA VERDAD!   🌚  🎇 💀

PS: Me faltaron acentos, pero son mas de 100 preguntas y me desespere :v detalles nomah… Ya lo quería publicar :3 

BAJO TUS ALAS (WIGETTA)

CAPÍTULO 9 “OLIVIA”

Narra Willy

Abro los ojos con pereza, mientras me estiro sobre la cama escuchando como mis huesos suenan ¡Ostras! Parece que soy un anciano y apenas cumpliré 23. Cierto, mi cumpleaños es en menos de una semana, pero ni siquiera he tenido tiempo de recordar que estoy haciéndome viejo, aunque probablemente decirle viejo a alguien de 23 es exagerar bastante. Parpadeo un par de veces mirando a mí alrededor y sonrío al ubicarme inmediatamente en el lugar en el que me encuentro. Aun no puedo creer que por fin esté aquí, al otro lado del mundo, a miles de kilómetros de mi casa, pero por fin junto a mi mejor amigo.

Estiro la mano a la mesita de noche y tomo mi móvil. Son las 9:30 de la mañana. Salgo de la cama casi de un salto, tengo muchísimas cosas que acomodar aun y aunque es temprano quiero tener todo listo para cuando Samuel regrese.

Salgo de mi nueva habitación sin ponerme siquiera los zapatos y me dedico a recorrer la casa. Samuel dice que no es muy grande, aunque a mi me parece bastante amplia. El piso está helado, pero no me detiene para seguir observando todo con detenimiento. Se nota a leguas que mi amigo no ha cambiado en absolutamente nada, cada cosa está acomodada en su lugar casi de forma simétrica. Cada cierto tanto me encuentro algún juguete puesto aleatoriamente en algún sitio y quizá ese sea probablemente todo el desorden que vaya a encontrar en toda la casa.

Entro a la cocina y lo primero que veo es una hoja de papel en la encimera, destaca porque es lo único que no se ve acomodado en el lugar ¿Quién mantiene una cocina tan ordenada como esta? Cierto, mi maniático mejor amigo. Tomo la nota y su letra es tan prolija como siempre.

“Vendré por ti a las 2 de la tarde para ir a comer. Que tengas un buen día y siéntete como en casa”

Siento un golpe imaginario en el estomago en el instante en que leo la nota que me ha dejado. Por un momento había olvidado que la vida de mi amigo ahora es muy diferente, que debo ser yo quien se adapte a todo eso si es que quiero seguir formando parte de lo que él ahora tiene. Al menos las cosas con Joel han salido bastante bien. Al parecer el niño no siente un total rechazo hacia mí como yo pensaba. Ahora solo tengo que ganármela a ella.

No se si sabría describir lo que sentí exactamente cuando Samuel me contó que Olivia por fin se había convertido en su novia. La había conocido tiempo después de haberse enterado de la existencia de Joel y se había convertido en su mejor amiga desde entonces. Él la había pasado bastante mal con otras chicas antes de ella, así que merecía encontrar a alguien que de verdad lo quisiera. Parecía que tener un hijo era casi una maldición para algunas mujeres, peor aun si el hijo no era propio. Según lo que él me decía se veían siempre muy interesadas, pero al enterarse de que tenía un hijo al cual cuidar, salían como huyendo de la peste. Samuel solo quería una novia, una chica con la cual compartir el día a día, él no estaba buscando una madre, ni alguien que se hiciera responsable de su hijo, porque para eso estaba él. Aun así siempre terminaban yéndose.

Olivia se quedó. Saber que Samuel tenía un hijo no fue un impedimento para ella, de hecho lo apoyó en todo lo que pudo. Solo por no haberlo rechazado cuando él más necesitaba de alguien, ella ya se había ganado algo de mi cariño aun sin conocerla.

Me quedo un momento en la cocina decidiendo si debo hacer algo para desayunar. Samuel me ha dicho que me sienta como en casa, pero aun así no me siento muy cómodo hurgando en las gavetas de su cocina. Decido tomar algo de jugo y un poco de cereal ya que mis ganas de cocinar son muy pocas. Camino hasta el salón para desayunar frente al televisor.

Cuando he terminado de desayunar, voy hasta la cocina y dejo las cosas. Me aseguro de lavar bien mi plato y dejar cada una de las cosas que tomé en su lugar, no quiero que la cocina se vea desordenada por mi culpa.

Hay solo un lugar que me ha faltado por ver en la casa y esa es la habitación de Samuel. No es que sea una persona chismosa, pero no dudo en meterme dentro cuando paso frente a la puerta y la veo entre abierta. No me sorprende nada lo que veo, la habitación está tan impecable como era de esperarse y tiene también un cierto toque infantil que estoy seguro no tiene nada que ver con Joel. Samuel a veces sigue pareciéndome cono un niño en el cuerpo de un hombre.

Algo sobre la cama me hace sonreír con nostalgia y menos mal que estoy solo, porque ya me imagino la cara de tonto que se me ha quedado al darme cuenta que aun tiene esa vieja manta azul. Mi vieja manta azul.

Las pulseras no fueron el único objeto que intercambiamos cuando supimos que él iba a marcharse. Queríamos que cada uno tuviese mucho con lo cual recordar al otro. Como si las memorias y recuerdos no fueran suficientes. Aquellas mantas representaban nuestra infancia, representaban una de las mejores etapas… algo que no regresaría.

Tomo la manta en mis manos y la tela ya no es tan suave como solía serlo muchos años atrás, eso es obvio. Aun así al parecer la ha cuidado tan bien, que sigue estando en buen estado. La acerco a mí abrazándola con cariño y no lucho por comprender porque estoy haciendo algo tan raro como aquello. Desprende un fuerte olor a flores, probablemente es el suavizante que usa para lavarla, además del olor de su propia colonia. Sonrío ampliamente, pues aquello significa que sigue durmiendo con ella.

No me detengo a pensar en nada y solo actúo. Termino tumbado en la cama de Samuel unos minutos después de haber entrado a su habitación. El olor de su cama no debería ser tan familiar para mí, pero lo es, aun cuando no había visto a mi amigo por 7 años. Puedo sentirlo en cada centímetro de aquella cama. No me detengo de hundir mi rostro en su almohada, aun con lo extraño que pueda parecer eso. Después de todo nadie está mirándome. Creo que solo lo he extrañado más de lo que pensé.

El sonido de mi móvil me hace sobresaltarme. Abro los ojos desorientado y siento como el corazón me golpea en el pecho de puro susto. Parpadeo un par de veces encontrándome mi móvil a un lado de mí en la cama ¡Mierda! Aun sigo en la cama de Samuel y me he quedado dormido envuelto en aquella vieja manta. Me incorporo rápidamente sentándome en la cama y tomo el móvil. Tengo un mensaje de mi amigo.

“Por si no viste la nota te recuerdo que pasaré por ti a las 2 ¿vale? Ponte guapo”

La sonrisa que se me queda después de leer el mensaje es vergonzosamente grande. Me levanto de la cama con rapidez y después de dejar todo justo como lo había encontrado, salgo de la habitación rumbo a la ducha.

Me he quedado dormido más de la cuenta, así que ya no me queda tiempo para acomodar y desempacar las cosas que me faltan. Me dedico a hurgar en mis maletas hasta encontrar algo decente que ponerme. Odio usar camisas, pero creo que podría hacer una excepción esta vez. A las 2 de la tarde, cuando Samuel aparece en la casa, yo ya estoy listo para salir, aunque bastante nervioso si debo ser sincero.

Samuel me ha hablado lo suficiente de Olivia como para sentir que prácticamente la conozco, aun así no puedo estar seguro de que le voy a caer bien. Quizá no debería estar tan preocupado por esto, pero de verdad quiero poder formar parte de la vida de mi mejor amigo y se que él también me quiere presente y se que ella es importante para él, así que tengo que hacer que las cosas funcionen.

—¿Estás listo? —me pregunta. Estoy tan estúpidamente nervioso que me limito a asentir.

De camino al restaurante no dejo de removerme en el asiento con visible incomodidad. Odio las camisas, odio el cinturón de seguridad que no se queda en su lugar y por sobre todo odio ponerme nervioso por conocer nuevas personas. Siento como Samuel coloca su mano en mi rodilla y la presiona cariñosamente. Él siempre ha sido así y yo siempre me he quejado por ello. Esta vez en particular, vaya que se lo agradezco.

Al llegar bajamos del coche y me doy cuenta que es uno de esos lugares a los que jamás iría por voluntad propia. Parece ser bastante caro uno de esos sitios en los que al entrar te encontrarás a alguna estrella de cine, o a algún cantante famoso. Después de todo estamos en Los Ángeles ¿no? no sería algo muy extraño.

—Este lugar es demasiado elegante para mi gusto —me quejo intentando acomodar el cuello de mi camisa. Me sonríe en respuesta y entramos por fin al restaurante.

El interior es justamente como me lo imaginaba, lleno de lujo y personas que van a la perfección con el entorno. Casi puedo imaginar cuanto dinero cargarán en sus carteras finas. Un camarero se nos acerca y nos guía a la mesa donde Olivia ya nos espera. Cuando estamos a unos pasos de distancia de la mesa, ella se pone de pie y avanza hasta nosotros con una sonrisa escandalosamente amplia y sincera.

—¡Por fin! —Exclama entusiasmada—, creí que iban a dejarme plantada —su sonrisa es deslumbrante y lo primero que hace es acercarse a mi con curiosidad reflejada en su expresión—. Así que tu eres el famoso Willy ¿eh? Samuel no deja de hablar de ti ¡Dios! Tenia muchas ganas de conocerte —se acerca a mi y me da un beso en la mejilla seguido de un efusivo abrazo. Casi siento que la conozco desde hace mucho tiempo y es que es de esas personas que te hace sentir en confianza de inmediato. De pronto los nervios han desaparecido. Se separa de mí y por fin tengo oportunidad de verla con detenimiento. Es una chica muy bonita y probablemente Samuel no le hacía mucha justicia cuando me hablaba de ella.

—También me da mucho gusto conocerte Olivia —le respondo—. Samuel me había dicho que eras bonita, pero creo que se quedaba corto —le digo. Ella sonríe aun mas ampliamente mientras se acerca a Samuel dándole con el codo en forma juguetona.

—¿Has escuchado? —pregunta dirigiéndose a mi amigo—. Este chico si que sabe apreciar la belleza ajena, deberías aprender algo de él —exclama de forma burlona. Samuel hace una mueca, rodando los ojos.

—¡Por Dios con la tía creída! Doña modesta te dicen a ti ¿sabes? —Ninguno de los dos contiene la risa y es el momento justo en que me doy cuenta que en realidad son amigos además de ser novios. Olivia se acerca a Samuel para saludarlo con un beso, en el momento justo que los tres escuchamos un una vocecita infantil gritando fuerte y claro.

—¡Guácala, pá! —los tres miramos hacia abajo para encontrarnos a Joel con su pequeña mano cubriendo sus ojos y una expresión de desagrado en el rostro. No podemos evitar reír por su inocencia.

La comida pasa bastante tranquila, con nosotros riendo y recordando anécdotas de nuestra infancia. Olivia escucha atenta cada palabra, interviniendo cada que puede con comentarios fuera de lugar que nos hacen reír a carcajadas, incluso a Joel, quien probablemente no está entendiendo ni media palabra.

Me doy cuanta que ella es justamente como Samuel la había descrito. Es de esas chicas despreocupadas, escandalosas y que no se muerden la lengua para decir lo que quieren decir. Es extravagante, distraída, confianzuda y vanidosa. Se ríe de forma escandalosa y sincera casi todo el tiempo; habla hasta el cansancio y no teme hacer el ridículo. Olivia no es una chica demandante o dependiente y es probablemente la chica perfecta para mi amigo y darme cuenta de eso, hace que me llene de una sensación que no podría definir. Siento una presión en el pecho que no puedo explicar y es que me da gusto, claro que me alegro de que él por fin haya encontrado una persona a la cual querer, con la cual compartir su vida. Pero no puedo negar que también me da miedo. Me da miedo perder a mi mejor amigo.

Terminamos de comer y como aun es temprano y estamos bastante cerca, decidimos ir un rato a la playa de Santa Mónica, no sin antes pasar a un supermercado para comprar una cubeta y una palita para Joel, además de un bloqueador solar con el cual Samuel lo embarra hasta por las orejas. Yo también me pongo un poco y no logro convencer a mi amigo de que se ponga también. Allá él, si quiere morir de cáncer de piel es cosa suya.

Afortunadamente no hay mucha gente y cuanto nos encontramos en la playa, Joel corre, se cae y rueda por la arena. Casi caigo también por correr detrás de él y es que aun no me acostumbro a que los niños sean más resistentes de lo que yo me imaginaba.

De pronto por algún motivo mi humor ha cambiado. Trato de sonreír e incluirme en la conversación, pero ya no puedo por más que lo intento. Me siento extraño y no me gusta sentirme de esta manera, porque no se que es lo que me sucede y si no lo sé, no se que debo hacer para remediarlo.

No estoy molesto, no tendría porque estarlo, pero siento una incomodidad que no se como explicar. Samuel se ha ido a caminar por la playa con Olivia y sorprendentemente Joel ha preferido quedarse conmigo, aun cuando yo he decidido tumbarme en la arena y mirar a la nada. Nada divertido para un pequeño. Cuando volteo a verlo, el niño me está mirando con su carita llena de curiosidad.

—¿Estás tdiste? —me pregunta y veo como su expresión cambia a una completamente seria ¿es normal sentir cariño por un niño al que acabo de conocer? Para una persona como yo probablemente no sea muy normal, pero quizá Joel es de esos niños que se ganan tu cariño solo con sonreír.

—¿Triste? No —le respondo—, no estoy triste —Joel me mira frunciendo el ceño y entre cierra los ojitos como decidiendo si debe creerme o no. No pasa mucho tiempo hasta que se da por vencido y pierdo su atención por completo. Se concentra en jugar con la arena, excavando con la palita y haciendo pequeños montones.

—¿Te entiedo en la adena? —dice de pronto y la pregunta me toma desprevenido, ya que por alguna razón respondo que si sin dudarlo ¿de verdad dejaré que un niño de 5 años llene de arena mi camisa nueva? Hombre, Pues parece que si.

Cuando me doy cuenta ya estoy tumbado de espalda en el pequeño hueco que Joel ha hecho y el niño está lanzándome arena en los pies con la pequeña cubeta, sonriendo satisfecho. Unos minutos mas tarde y ya me ha cubierto de arena de la cintura hacia abajo y yo casi siento que estoy quedándome dormido con la agradable sensación helada de la arena mojada.

—¿Te cae bien Olivia? —le pregunto de pronto y ni siquiera se porque le estoy preguntando eso. El niño se queda mirándome un momento hasta que se encoje de hombros para seguir echando arena encima de mi camisa—. ¿No te cae bien entonces? ¿Es buena persona? —insisto. Joel deja palita a un lado y se concentra en mi rostro de inmediato.

—Si es buena y me cae bien —responde con tono un tanto fastidiado—, pero es que a ella no le gusta ved la tele conmigo ¡No tengo tiempo! —exclama haciendo una mueca agitando las manitas en el aire con vehemencia, probablemente tratando de imitar las excusas que ella le da. No puedo evitar soltar una fuerte carcajada y él se ríe conmigo, seguramente sin saber el motivo, por pura solidaridad.

—Veo que están muy divertidos pero es hora de irnos —Samuel aparece de pronto y puedo notar su expresión burlona al verme lleno de arena hasta mas arriba de la cintura. No se cuento tiempo ha pasado desde que se fue, pero Olivia ya no está con él.

—¿Y donde dejaste a tu novia? —pregunto mientras me pongo de pie, sacudiendo la arena de mi ropa. Joel me ve frunciendo el ceño. Creo que acabo de arruinar su obra de arte.

—Ha tenido que irse. Ha olvidado que le tocaba guardia en el hospital. La llamó su jefe de residentes y quisiera que la hubieras visto maldecir y correr tras el taxi con esos tacones —no pude evitar reír de solo imaginarlo—. Ella quería venir a despedirse, pero ya no le daba tiempo.

—Tendremos más oportunidades de vernos después.

—De eso puedes estás seguro.

Samuel se entretiene sacudiendo la arena de la ropa de Joel, mientras que yo me pongo los zapatos que no se en que momento me quité. Caminamos en silencio hasta el coche y partimos a la casa de los padres de Samuel para dejar a Joel. Se supone que los martes Joel puede quedarse a dormir con él, ya que los miércoles entra a trabajar hasta las 4 de la tarde, pero como ha decidido acompañarme a conocer la universidad temprano, probablemente no va a poder verlo hasta el jueves por la tarde. Me siento algo culpable por eso, pero el insiste, así que no tengo mucho mas que decir.

El niño no se queja cuando le dice que lo dejará con sus abuelos, porque le asegura que el fin de semana va a llevarlo al zoológico. Sus ojitos se iluminan solo con la posibilidad de ver a los animales, así que se queda conforme. Luego de saludar a sus padres y explicarles la situación, se despide de Joel y emprendemos el camino a casa en completo silencio.

—¿Qué es lo que te pasa? —Me pregunta en cuanto hemos cruzado la puerta de entrada—. Has estado muy raro desde que llegamos a la playa ¿sucede algo? No se porque se empeña en preguntarme algo que ni siquiera yo se explicarme a mi mismo. Se que de pronto algo me hizo sentir incomodo, pero no se lo que es y odio que él se haya dado cuenta, porque se que no dejará de preguntar hasta que le responda. Es terco como ninguno. Opto por la respuesta más lógica.

—No tengo nada, Samuel —respondo, aunque eso ni yo me lo creo. Se queda mirándome con el ceño fruncido y casi me siento obligado a apartar la mirada.

—¿No te ha caído bien? —me pregunta. Volteo inmediatamente a verlo y puedo ver preocupación en su mirada.

—¿Olivia? No, no ¡Dios! Claro que me ha caído bien. No es eso —doy un par de pasos alejándome, aunque sin intenciones reales de irme.

—¿Entonces que es? —pregunta—, sabes que puedes decirme cualquier cosa ¿verdad? —siento que su mirada me atraviesa y me quedo congelado cuando se acerca a mi y me toma de la muñeca tratando de detenerme. No iba a irme a ningún lado en todo caso.

—Siento que estoy sobrando aquí ¿sabes? —respondo. Odio el hecho de que mi voz salga tan débil y odio estar sincerándome de esa manera, pero es mi mejor amigo y siempre he podido hablar con él de lo que siento, al menos casi de todo—. Siento que tienes una vida completamente hecha y que yo en algún momento solo voy a estorbar —termino por jalar mi mano liberándome de su agarre y doy un par de pasos hacia mi habitación aprovechando que él se ha quedado en completo silencio y sin moverse.

—Ven —lo escucho decir y me detengo de golpe sin voltear a verlo. No lo escucho caminar, pero vuelve a hablar—. Ven aquí —dice nuevamente y esta vez me es imposible no mirarlo. Está con los brazos ligeramente extendidos, como invitándome a darme un abrazo o a dejarme abrazar por él. Mis piernas se mueven con voluntad propia y me arrastran sin quererlo hasta llegar a él.

Ni siquiera logro abrazarlo, solo me encojo en su pecho y siento como sus brazos me rodean. Me siento tan pequeño y tan niño como antes y la situación debería ser muy extraña, porque ya no somos niños, ya no soy el pequeño al que su mejor amigo debía defender. Ahora somos dos hombres adultos y yo me siento igual de indefenso como hace años.

Me aprieta entre sus brazos y siento su respiración en mi cuello. La sensación es cálida y completamente familiar. Nada en aquel abrazo me desagrada y al parecer a él tampoco. No se cuento tiempo mas permanecemos así hasta que lo escucho hablar.

—Tú jamás vas a estar de sobra en mi vida ¿entiendes? Tú siempre vas a ser una parte fundamental de mi todo. Yo siempre voy a necesitarte conmigo. Si te sientes incomodo por Olivia, por el niño… yo —intento interrumpirlo para aclararle que no tengo ningún problema con ella, la chica es realmente encantadora y Joel ¡Por Dios! El niño se ha ganado mi cariño desde el primer momento. Él no me deja hablar—. Nunca vas a estorbar, mi niño. He esperado 7 años para volver estar contigo. Tú eres más importante para mí de lo que imaginas.

De alguna forma en medio de aquel apretado abrazo, logro estirar mis brazos y rodeo su cuerpo también, acercándolo más a mi si es que es posible. ¿Por qué estar así con él no se siente extraño? Quizá para alguien mas nuestra cercanía sería rara para dos adultos, pero Samuel tiene tantos años formando parte de mi vida que no conozco otra forma de tratarlo.

Solo somos él y yo. Juntos. Pase lo que pase. Al menos eso espero yo.

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Holaaaaaaa!! No me critiquen a Olivia que aun no la conocen bien ¿vale? Además es hermosa y no me digan que no xD Gracias por el apoyo de siempre. Dejen sus comentarios ¿si? Esto se va a poner cada vez mejor y por cierto, para aquellas personas que se quejan y quieren que estos dos se amen y follen como conejos, les recuerdo que mis historias no funcionan así ¿bien? Las cosas son con calma y tratándose de amor entre mejores amigos, mejores amigos hombres que se supone que son hetero, pues las cosas se ponen complicadas. Pero prometo que van a amar esta historia. Besos♥

Biblioteca-Wigetta-One Shot

Narra Bejeta:


Abrieron una biblioteca en mi ciudad, y decidí ir a conocerla, quiza ahí pueda ir a pasar las tardes en las que no tenga nada que hacer.


(…)

La biblioteca está bien, no hay ningun libro que me haya llamado la atención.

Lo que si, parece que es la biblioteca de alguna escuela o institución, porque hay muchos grupetes de chavales entre los 15 y 18 años.

Cuando los vi, pensé “Ostras macho, que viejo estoy!”, habia un par de chicas bonitas, pero ninguna llamó mi atención, por lo que decidí mirar a los chicos y lo mismo, son todos los tipicos  chavales jovenes que solo quieren fiesta.


(…)

Luego de unos días decidí volver a ir, a ver si había algo nuevo. El mismo grupo del otro día estaba ahí, pero todo parecía tranquilo.

Encontré un buen libro, por lo que me senté en uno de los sillones a leer.

Estaba bien hasta que se escucharon un par de escandalosas carcajadas femeninas, no pude evitar mirar que tres chicas del grupete rodeaban a alguien mientras se reían y le gritaban frases que me costaba entender por la distancia que había. Solo pude distinguir las últimas oraciones, que dijeron con un poco mas de volumen y entonación.

-Gay, no tienes nadie que te quiera!-


Abrí los ojos al escuchar aquello y esperé a que las chicas se fueran del lugar para mirar a la persona a la que estaban dirijidos los insultos.

Un chico pálido de unos 18 años estaba sentado en una silla, completamete quieto mientras dirijia su vista al suelo, pude ver como una lagrima corria por su mejilla. Era bastante delgado estaba vestido todo de negro, tenía los ojos pequeños y juraba que su dolor se sentía desde mi ubicación.


(…)

Hoy es viernes por la noche, han pasado tres días desde ese pequeño insidente. El bar al que suelo ir con mis amigos está cerrado, por lo que decidí ir a la biblioteca.

Lo se, suena raro un chico de 22 años yendo a una biblioteca un viernes por la noche, pero prefería eso antes que quedarme en casa.


Tomé el libro que leía la ultima vez y fui hacia la terraza, que tenia una vista preciosa. Habian un par de personas sentadas con libros en sus manos, totalmente perdidos en sus mundos.


Luego de un par de minutos se comenzó a escuchar bullicio de la calle, seguramente jovenes yendo a los bares de la zona.

-Cristian, espera!- Gritó juguetona una de las chcias del grupo.

Tras ese grito, una persona dejó su libro en su asiento y se asomó  por la baranda.

Disimuladamente lo miré, era el chico del otro día, seguramente el grupo de jovenes eran sus compañeros.

El clima estaba frío, por lo que tenía puesta la capucha de su buzo negro. Se apoyó en la barandilla mientras miraba al grupete.

-Hey! Ese es el gay?!- Gritó una aguda voz del grupo.

-Tio, nos está acosando! Seguramente nos quiere violar!- Dijo la vozde un chico bastante risueño.

-Corramos antes de que Guillermo nos pille!- Rió otra chica de la pandilla.


Guillermo… Asi se llama.


Guillermo seguramente apenado se cubrió la cara con las manos, que estaban tapadas  por las mangas de su buzo y tratando de no llamar la atención de la gente de la terraza volvió a su sillon.


Como estaba unos metros delante mia, podía ver sus pequeños ojos rojos tratando de buscar ayuda en algún lugar, pero estaba solo, completamente solo.


No podía creer que gente ya mayorcita juzgara a alguien por sus preferencias sexuales. Definitivamente el era difernte a todo el mundo.


(…)

Martes por la tarde, como no tenía nada por hacer, fui de nuevo a la biblioteca.


No se que me impulsó a hacerlo, pero cuando entré, pregunte a la bibliotecaria si un tal “Guillermo” estaba presente.

-Guillermo Diaz? Sabe el numero de socio?-

-No, no lo se-

-Vale, dame un segundo, lo buscare en la base de datos…Guillermo Diaz…en este momento se encuentra en la sala de lectura número tres.-


Tras agradecerle a la señora, corrí hacia la sala, solo necesitaba ver que no estaba llorando de nuevo.


Al entrar vi que estaba en un sillón doble, sentado con un chico bastante guapo, parecía que ahi había algun tipo de rollo, ya que Guillermo estaba acostado sobre la pierna del chico. Por primera vez lo ví sonreir, era aún mas… hermoso?.


Tomé el mismo libro de los días anteriores y comencé a leer, cada tanto miraba a Guillermo, para cuidar de que esté bien.


-Guille, ire al baño- Dijo el chico

-Vale- Guillermo le sonrió y tomó su libro para seguir con la lectura.


Tras un par de minutos sin pistas del chico decidí levantarme e ir al baño mas cercano.

¿Por qué me preocupaba tanto por el chico al que no le había dico ni “Hola”?

Apenas entré lo ví, estaba sentado en el lavamanos, hablando por telefono.

Hice como que me lavaba las manos, me peinaba, me arreglaba etc. para poder escucharlo.


-Julia, en serio, ya me estás jodiendo con este reto, ya venme a buscar

-…

-El gay esta ilusionado, creo que le gusto- Soltó tras una risilla

-…

-No tia, no quiero que me viole, ya ven a buscarme.

-…

-Suficiente con que me obligo a escuchar todos sus estupidos problemas de puto.

-…

-Perfecto, te encuentro en el pasillo…Conseguiste que los chicos vengan a ver?

-…

-Genial chavala, diles que lo graben.

-…

-Vale, adios.


Tio! No había un puto día en el que dejarán en paz al chaval? Qué podía hacer? Ir y decirle “Guillermo soy un puto loco que te acosa y te quiero cuidar, vi al chico rubio guapo planeando hacerte una broma bastante hiriente y quiero que vengas conmigo”?


El chico rubio ya no estaba en el baño, por lo que decidí volver al lugar donde estabamos, pero ya era tarde, un grupo de chicos había rodeado a Guillermo, algunos sostenian sus telefonos como grabando, por otro lado, el chico rubio se encontraba abrazado a una chica bastante guapa.

Guillermo se encontraba llorando, pero su expresión era una seria, no mostraba emociones mas que sus lágrimas. En un par de segundos todos los chicos se habían ido, dejando solo al herido Guillermo.


Era la persona mas adorable pero a la vez mas triste de todo el planeta.

Él se levantó de su asiento, pero decidí frenarlo.


-Espera!-

-Q-Que?-

-Yo…Soy Samuel solo…Te quiero ayudar…-

-Vas…Vas a herirme?- Preguntó totalmente adorable e inocente.

-No, jamas lo haría-


(…)

Le conté toda mi historía, que había visto desde el día en el que las chicas se burlaban de él en adelante.


La verdad, era un chico adorable, tenía 18 años, era bastante mas joven que yo, pero igualmente era bastante maduro e inteligente. Me contó que desde hace años no tiene ni un amigo, solo tuvo un novio hace tiempo, el chico del otro día, me dijo que días antes le había pedido reconciliarse, y el, cegado por finalmente tener a alguien que lo escuche, acepto… pero bueno, como ya conté…las cosas no terminaron muy bien…


La verdad, nos habiamos hecho buenos amigos, cuando él ya no soportaba más guardar todo, yo iba hasta su casa y lo abrazaba, lo escuchaba y cuidaba dél todo lo que fuese necesario.

Siempre cenabamos algo, hablabamos un rato y cuando llegaba la hora de dormir, el se ponía su pillama y yo solo me quitaba la camisa y nos acostabamos juntos, abrazados. Él me contaba todo mientras hacia circulos imaginarios en mi pecho, yo lo consolaba, dandole besitos en la frente, abrazandolo mas fuerte o con un simple “Te quiero”

Nos queríamos.


(…)

Ya han pasado dos meses desde la primera vez que le hablé a Guille.

Lo quiero, mucho.


Hoy iremos de nuevo a la biblioteca, porque él tiene que devolver algunos libros que sacó hace unos días.

Él se quedó en la recepción mientras yo entré a ver si algo me gustaba.

Miraba tranquilamente los estantes leyendo los títulos, hasta que una chica bastante mona de apariencia se me acercó.

-Hola, Lucía, un gusto- Dijo coqueta la chica.

-Samuel- La mire.

-Llevo unos días viendote con Guillermo- Dijo con repulsión- Y me parece que confia mucho en tí, no?-

-Ya me veía por donde iban los tiros, por lo que decidí necesario ser cortante.

-Si, lo hace-

-Y…No te gustaría divertirte con él?-

-Divertirme…De que forma?

-Hiriendolo….Solo tendrías que decirle algo como “Eres un marica que morirá solo” en frente de todos, y comenzará a llorar- Dijo Lucía risueña.

-NO! Jamas lo haría!- Exclame con brusquedad abriendo mis ojos. -Qué les ha hecho el como para que lo traten asi?-

La chica sonrío convencida de lo que me iba a decir.

-Es gay! Y de alguien nos tenemos que reir- Exclamo como si fuese lo mas obvio del mundo.

-Jamas le haría eso...- Murmuré.

-Vale…tú te lo pierdes…- Sonrió- Por otro lado…Mis amigas y yo pensamos que eres bastante guapo, no te gustaría…divertirte un rato con nosotras?-

Dios! Esta chica no me podía caer peor?

-Quiza otro día- Respondí de mala gana. -Adios-

Caminé rápidamente hasta donde estaba Guille y lo abracé, para que la chica viese que no le haría nada a él, y que me encontraba perfecto como estaba.


(…)


Esa noche dormí en su casa, ya hacía bastante calor, por lo que dormía solo con pantalones deportivos.

Me senté en la cama mientras decidia que película veríamos.

-Guille! Dónde tienes las películas?- Grité para que me esuchara desde el baño en el que se estaba cambiando.

-En el segundo cajón Samu!-


Abrí el cajón y ví varias cajas de películas, pero ninguna me llamaba la atención, hasta que vi la de “Efecto Mariposa”. Era una buena opción, por lo que abrí la caja para poder poner el disco…Pero no habia ningún disco solo…

Navajas…

Pero Samuel? Eres tonto? Es obvio, todo él mundo lo odia, usa mangas largas en verano, nunca muestra sus brazos… Era MÁS que obvio!


Rápidamente guardé la caja como si nada hubiese pasado, justo en ese momento, Guille entró.


-Guille…tú…Ven sientate- Me hizo caso y con una sonrisa se sentó en la cama. Como de costumbre llevaba una polera negra manga larga, que marcaba su delgado cuerpo.


Miré hacia abajo y mis ojos se llenaron de lagrimas,al imaginarme a mi pequeño llorando, intentando acabar con su vida.

-Por favor…- Dije en un tono bajo- Recuerda que te quiero mucho…Siempre- Suplique mientras me lanzaba a abrazarlo.

-Samu?!- Dijo procupado al detectar mi tono de voz- Qué te ocurre?-

-Por favor Guille…Nunca más lo vulvas a hacer- Dije separandome de el y tomando sus manos entré las mías. Lo miré a los ojos, por lo quél entendió a que me refería-Nunca-


Miré sus brazos cubiertos por la tela negra -Puedo?- Dije apenado.

Guille solo asintió levemente.

Levanté suavemente la manga de uno de sus brazos, para encontrarme con todos los cortes…Dios, era peor de lo que pensaba. Pase despacio la yema de uno de mis dedos por uno, y este quedo con unas gotas de sangre…Eran recientes.


Tomé su otro brazo e hice lo mismo pero en este…Tenía cortes aún mas recientes…como si fuesen…de hace algunos minutos.

Rápidamente corrí hacia el baño y saqué el botiquín de emergencias, me volví a sentar cerca de Guille y con un poco de alcohol iba desinfectando uno a uno los cortes. Por suerte estaba en uno de mis ultimos años estudiando como auxiliar de enfermería, por lo que entendía de estas cosas. A los cortes  que estaban abiertos les ponía un poco de pegamento para ayudar a la cicatrización. Y luego de terminar con cada uno, des laba un pequeño besito, para terminar dandole uno en la mejilla.

-Nunca más lo hagas…Nunca.-


Esa noche lo abracé más fuerte que de costumbre, con ganas de cuidarlo.


(…)

Un par de dias después volví a la biblioteca y me enconté con Lucía, la chica seguia insistiendo con lo mismo de el otro día, pero parece que no entedía que no necesitaba nada de ella ni de ninguna de sus amigas.


Ya más de seis meses al lado de Guille. Lo quería..más de lo necesarío.

Todos los días revisaba sus brazos, con la intencion de que sepa que me importa.


Ese día era viernes por la noche, pero no quise salir, ya iría a algún lugar con mis amigos mañana. Guille iría a mi casa esta vez, pensabamos jugar algun videojuego o simplemente hablar.

Estabamos recostados en mi cama riendonos de lo que sea, hasta que sonó mi celular, un número desconocido con un mensaje:

-Samu, soy Lucía, estas aburrido?

En cuanto Guille leyó el mensaje se aferró más fuerte a mi. Él sabía lo que había ocurrido con esa chica.

-No, estoy acompañado.

-Mmm… esa chica debe ser afortunada como para pasar contigo el viernes por la noche…pero no te gustaría que fuese para tu casa para poder divertirme con ustedes?

-No, tengo la mejor compañía del mundo y estamos perfectos.

-Andaaa, sabes que? No te creo, debes estar solo, pero no tienes ganas de divertirte.

-Mandaré una foto, sabes?


Guille quien estaba leyendo la conversación se abrazó a mi para que saqué la foto.


-(Imagen)

-Pero que?!?!? Estas con el Gay? Dios mio…Adios

-Adios :)


Guille apoyo su cabeza en mi pecho y dijo -Gracias-

-Gracias por qué?- Pregunté

-Por ser mi amigo…por quererme como soy, por defenderme, por preferir estar conmigo antes que estar follando con chicas buenorras.-


Lo miré, observaba detalladamente sus hermosos ojitos, como el hacía con los míos. Pensé en cuanto lo quería, en cuanto lo necesitaba…En que estaba enamorado.

Creo que Guille pensó algo parecido, porque acerco su rostro más al mío,y… como se suponía que me contuviera? Lo besé calida, tierna y amorosamente.

Oficialmente, él era mío.


(…)

-Willy! Macho! Que tenemos que grabar!- Le dije para tratar de despertarlo.

-Dejame Vegetta!- Contesto sonriente.

-Solo cinco minutos, que en un rato vienen Alex y Frank-

-Vale, amor-


Esa es nuestra verdadera historía, AlkaPone no nos presentó, yo no tuve ningun inconveniente con el partner, Willy no conocío a Alex antes que a mi, solo eran tapaderas para que no descubrieran lo nuestro, que ya era más que evidente. Hacía solo un par de días nos habiamos mudado a Barcelona y Venian Alex y Fran para ayudar con la mudanza.

Guille estaba mejor que nunca, había salido totalmente de su depresión.


Porque sí, me había mudado por segunda vez con mi novio, porque la verdad…No podía dejar de cuidarlo, porque lo amo, tanto como él a mi.

Rubelangel

Primera vez que la vieron youtubers

Mangel: Rubiuh esta por llegar

Alex: Ya quiero ver a la niña. Seguro que seré su tío favorito

Willy: Será amiga de nuestra pequeña *abraza a Vegetta*

Vegetta: Claro

Rubius: Llegue

Mangel: ¡Rubiuh al fin!

Rubius: Calla subnormal que esta dormida

Primera palabra

Sally: Papá

Rubius: Su primera palabra

Mangel: Se refiere a mi

Rubius: Claro que no, se refiere a mi

Mangel: Tu eres la mujer en esta relación

Rubius: ¡Que no!

Sally: Papá *Abraza a Mangel*

Rubius: Me cago en la puta

Primero cumpleaños después de adoptarla

Mangel: ¿No creen que es mucho pastel para una niña de tres años?

Rubius: Claro que no

Sally: Papá me duele aqui *Señala su estomago*

Mangel: Ves, te lo dijé

Rubius: *Susurra* Me cago en la puta

Amigo imaginario

Rubius: Sally ven a comer

Sally: *Se sienta*

Mangel: ¿Qué vamos a comer? *Se sienta al lado de Sally*

Sally: ¡NO!

Rubius: ¿Qué pasa?

Sally: Papá se sento el Antonio

Mangel: *Se levanta*

Primer día de clases

Sally: No me quiero ir

Rubius: Solo serán unas horas

Sally: Yo me quiero quedar en casa

Rubius: Sally, tienes que ir a la escula

Sally: Odio la escuela

Mangel: ¡LEVANTATE DE LA CAMA SALLY QUE IRAS A LA ESCUELA!

Sally: Esta bien papá

Primer amiga

Mangel: ¿Cómo estuvo la escuela?

Sally: ¡Bien!, tengo una amiga nueva, ¿puede venir a jugar?

Rubius: Claro que puede, ¿cómo se llama?

Sally: Sara

Primera fiesta fuera de casa

Mangel: No iras a esa fiesta y punto

Sally: Pero papá, Sara irá

Rubius: Eres muy pequeña y no conocemos a los padres de Sara

*Tocan el timbre*

Sally: *Abre* Sara

Sara: Sally *Se abrazan*

Rubius: ¿Willy, Vegetta?

Mangel: ¿Sara es su hija?

Vegetta: Pues claro, ¿de quien más?

Primer castigo

Rubius: ¿Qué haces aqui encerrada?

Sally: Papá me castigo

Rubius: Mangel no esta, ¿quieres salir a jugar un rato?

Sally: ¡Si!

Primer novio

Sally: El es mi novio

Rubius: Mi pequeña es muy jovén para tener novio

Mangel:…

Sally:… Esto no va a salir bien

Primer corazón roto

Sally: No es justo

Rubius: Pequeña, yo tarde mucho en saber que Mangel era la persona correcta, no pasa nada, hay otros chicos

Sally: Pero yo lo quiero a él

Mangel: Es un imbecil por hacerle eso a mi niña

Rubius: El no te merece Sally

Sally: ¡Pero yo lo amo!

Sus 15 años

Rubius: Mi niña ya es una mujer *Llora*

Mangel: Rubiuh, dijiste que no ibas a llorar

Rubius: No lo puede evitar, ya esta creciendo nuestra niña Mangel

Mangel: *Lo abraza* Tranquilo

Rubius: Te amo Mangel y a nustra niña

Mangel: Yo igual Rubiuh, los amo a los dos

Su boda

Rubius: Mangel, nuestra niña se casa

Mangel: Lo sé Rubiuh, que estoy aqui

Rubius: Creció tan rapido

Mangel: Aun recuerdo a “Antonio”

Rubius: Si, casi lo matas

Mangel: ¡Fue un accidente, no sabia que estaba hay!

Primer bebe

Rubius: ¿Ya esta, ya nació?

Sally: Si papá ya nació

Mangel: Ay Dios Mio, que soy abuelo

Sally: ¿Quieren cargarlo?

Rubius: Por favor *Lo carga*

Mangel: Es hermoso Sally

Rubius: Se parece a su madre

Mangel: ¿Ya le has dicho a Sara lo de la niña?

Sally: No, no he podido hablar con Sara, le diré en cuanto pueda

Rubius: Mangel

Mangel: ¿Si?

Rubius: Creo que me he enamorado de mi nieto *Se lo entrega a Sally*

Mangel: Te dejaremos descansar Sally

Sally: ¿Ya no me dirán pequeña?

Rubius: Siempre serás nuestra pequeña

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