la ardilla

So, since I’m using @languageoclock​‘s vocab lists for German, I’m probably going to translate and integrate more of these in the future, both in Italian and in my target languages. This one was inspired by this!

el águila* - eagle
el aligátor - alligator
la alpaca - alpaca
la anguila - eel
el antílope - antelope
la ardilla - squirrel
el avestruz - ostrich
el babuino - baboon
la ballena - whale
el bisonte - buffalo, bison
el buey - ox
el búfalo - buffalo
el burro - donkey/ass
el caballo - horse
el caballito de mar - seahorse
la cabra - goat
el camello - camel
el cangrejo - crab
el canguro - kangaroo
la cebra - zebra
el cerdo/chancho (AmL) - pig
el chacal - jackal
el chimpancé - chimpanzee
el cobayo/la cobaya - guinea pig
el cocodrilo - crocodile
el conejo - rabbit
el delfín - dolphin
el elefante - elephant
el emú - emu
el equidna - echidna
el erizo - hedgehog
el erizo de mar - sea urchin
el facóquero - warthog
la foca - seal
la gacela - gazelle
la gallina - hen
el gallo - rooster
el ganso - goose
el gato - cat
el geco - gecko
el gorila - gorilla
el halcón - hawk, falcon
el hámster - hamster
la hiena - hyena
el hipopótamo - hippopotamus
la iguana - iguana
el jaguar - jaguar
el jerbo - gerbil
la jirafa - giraffe
el koala - koala
la lagartija - lizard
la langosta - lobster
la lechuza - owl
el lémur - lemur
el león - lion
el leopardo - leopard
la liebre - hare
el lince - the lynx
la llama - llama
el lobo - wolf
el loro - parrot
la mangosta - mongoose
el mapache - raccoon
la marmota - groundhog
la medusa - jellyfish
la mofeta - skunk
el mono - monkey
la mula - mule
el murciélago - bat
la nutria - otter
el ñu - gnu, wildebeest
el okapi - okapi
el ornitorrinco - platypus
el oso - bear
el oso polar - polar bear
la oveja - sheep
el pájaro - bird
el pájaro carpintero - woodpecker
la paloma - pigeon
el panda - panda
la pantera - panther
el pato - duck
el pavo real - peacock
el perezoso - sloth
el perro - dog
el pez - fish
el pez dorado - goldfish
el puercoespín - porcupine
el pulpo - octopus
la rana - frog
la rata - rat
el ratón - mouse
la raya - ray
el reno - reindeer
el rinoceronte - rhinoceros
el sapo -toad
el serpiente - snake
la suricata - meerkat
el tejón - badger
el tiburón - shark
el tigre - tiger
el topo - mole
el toro - bull
la tortuga - turtle
el tucán - toucan
la vaca - cow
el venado - deer
el yak - yak
la zarigüeya - opossum
el zorro - fox

* technically feminine, but takes the masculine article since it begins with “a tónica”. The feminine article will be used in the plural form and if there’s another word between article and noun.

Hablaba de libros y tenía faldas, sabía de política y no era hombre, la Mascota, la Pollo, la Ardilla se despintaban, Zavalita, las lindas idiotas de Miraflores se derretían, desaparecían. Descubrir que por lo menos una podía servir para algo más, piensa. No sólo para tirársela, no sólo para corrérsela pensando en ella, no sólo para enamorarse. Piensa: para algo más.
—  Conversación en la Catedral, Mario Vargas Llosa.
autumn words in spanish 🍂

🍂 el otoño - autumn

🍂 la hoja - leaf

🍂 la calabaza - pumpkin

🍂 el maiz - corn

🍂 el día de las brujas - halloween

🍂 el día de acción de gracias - thanksgiving

🍂 el pavo - turkey

🍂 la ardilla - squirrel

🍂 la bellota - acorn

🍂 la canela - cinnamon

🍂 la sidra de manzana - apple cider

🍂 el jarabe de arce - maple syrup

🍂 la tarta de manzana - apple pie

🍂 la cosecha - harvest

🍂 el viento - wind

🍂 el suéter - sweater

San Valentín. ~Wigetta.

One shot colaboración con @its-wigetta-shipper<3

San Valentín.

 

Una celebración destinada para celebrar el ámbito amoroso y amistoso, pero en especial el amoroso. Para los que no tienen pareja con quien celebrarla, es aburrida, y, para los que sí tienen pareja, simplemente es especial.

Samuel y Guillermo se encontraban en su casa de Barcelona, estaban por ir a una “escapadita de finde” según había anunciado Guille en sus redes sociales. Guillermo le tenía una sorpresa preparada a Samuel, el recién mencionado pensaba que simplemente sería un mini-descanso, que no habría nada especial por la fecha, pero no era así. Guille le había preparado un fin de semana perfecto, había rentado una cabaña para pasar San Valentín al lado de Samuel, como en la típica película romántica. La cabaña se encontraba situada en un bosque, cerca de un lago de aguas claras, con un pequeño valle en el que se podía hacer un perfecto picnic, arboles enormes y hermosos y una flora y fauna para admirar. Había costado un buen dinero, sí, pero para Guillermo valía la pena gastar todo el dinero del mundo solo para Samuel, quería pasar un fin de semana inolvidable, olvidarse de todo, solo estar junto a Samuel, abrazados viendo los paisajes que poseía la cabaña.

***

Los dos se encontraban en el automóvil, dirigiéndose al bosque en el que pasarían el fin de semana. Llevaban alrededor de 40 minutos de viaje cuando Guillermo ya pudo visualizar su destino, una pizca de emoción apareció en él.

Después de unos pocos minutos, llegaron y Samuel no podía estar más sorprendido gracias al lugar, Guillermo solo veía satisfecho la expresión de su novio.

- Guille…- Habló anonadado.- ¿Estás loco? ¡Esto debió haberte costado muchísimo!- Reclamó Samuel.

- Si, me costó mucho. Pero sé que valdrá la pena.- Le dijo con una sonrisa.

- ¡Te dije que algo sencillo! No es que no me guste, pero… ¡No me gusta que gasten en mí!- Reclamo por segunda vez.

- Solo disfruta, tonto.- Dijo dándole un abrazo, para después darle un corto beso.- Vamos, que estoy ansioso por ver la cabaña.- Tomó la mano de Samuel, atrayéndolo hacia donde iba. Había rentado la cabaña, pero no había tenido la oportunidad de verla por completo, solo había visto algunas pocas imágenes en internet, cabe mencionar que las imágenes no eran de muy buena calidad.

Entraron a la cabaña y los dos se quedaron perplejos, era lujosa. Una chimenea, tres habitaciones y un segundo piso conformaban esta cabaña. Ahora entendía por qué había costado tanto…

- ¿Te gusta?- Cuestiono Guillermo con ilusión en sus ojos.

- ¡Claro que sí!- Respondió efusivamente abrazándolo.- Gracias…- Susurró Samuel contra el oído de Guillermo. El recién mencionado sabía que Samuel se merecía esto, no solo porque era San Valentín, sino porque en los últimos días había estado estresado gracias a su trabajo de youtuber. Se alegraba profundamente de que por fin un día se podrían alejar de internet, relajándose los dos en compañía de uno y el otro.

Admiraron toda la casa, parecían niños curiosos explorando un nuevo lugar. El segundo piso tenía la habitación principal, Guillermo evitó que Samuel la mirara ya que había pedido que la adornaran de forma romántica, era verdad que Guillermo aún no sabía de qué forma lo habían hecho, pero tenía la esperanza de que lo hubieran hecho de la manera más bonita posible.

Después de haber visto cada rincón de la cabaña, salieron al jardín. Había ardillas, pájaros, uno que otro ganso y patos. Estos últimos volvieron loco a Samuel, se la paso jugando con ellos una buena parte del día. Correteándoles, dándoles comida y acariciándoles eran algunas de las formas en las que se divertía con los pequeños animalitos, Guillermo se entretuvo con las ardillas que se le acercaban, mientras estaba sentado bajo un enorme árbol, admirando y riendo por la manera en la que jugaba Samuel con los patos. Guillermo fue al lago, se subió sus pantalones hasta la altura de la rodilla y entro al lago, jugaba con el agua, viendo algunos peces pasar entre sus piernas. Samuel, quien se dio cuenta de esto, lo acompañó, imitó la acción de subirse los pantalones hasta la rodilla y entró al lago. Guillermo estaba distraído mirando las aguas y la fauna marina que estaba rodeándolo, ni siquiera notó cuando Samuel entró al agua para acompañarlo. Samuel quién se percató de la distracción de Guille, lanzó agua hacía su compañero mojando su camisa y riendo. Guillermo solo río e imitó la acción de Samuel. Chapoteaban como niños, ya no les importo si se mojaban por completo, se divertían como no lo hacían hace tiempo. Se correteaban entre sí, empujaban e inclusive nadaron juntos en las partes más profundas del lago.

El hambre comenzó a apoderarse de la pareja. Salieron del lago y fueron por una canasta llena de comida que habían preparado antes de venir. Ahora tendrían el típico picnic de pareja que nunca habían tenido la oportunidad de realizar. Había bancas, pero ellos decidieron poner una manta bajo el árbol gigante y sentarse ahí. Los sándwich, refrescos y risas se hacían presentes en ese silencioso bosque. Guillermo se emocionaba cada vez que se le acercaba un pato para buscan comida, les daba pequeños trozos de pan y para las ardillas nueces y cacahuates que había traído desde su casa por si se presentaba una ocasión como esa. Samuel, después de terminar su comida, se dedicó a solo observar a Guillermo, con una sonrisa.

- Que bonito eres.- Halagó Samuel a Guille. Éste se sonrojó.

- ¿Que dices?- Rio.

- Que eres muy bonito.- Le sonrió.- Y eres la casualidad más bonita que llegó a mi vida.- Besó su mejilla. Se acercó y pasó un brazo por su espalda.

Se quedaron abrazados, viendo los paisajes y encontrando forma a las nubes que pasaban por ahí. Amaban estar de esa forma, acurrucados y relajados hablando de todo lo que pasaban, y, en ocasiones, darse besos no muy intensos, pero llenos de amor. El fin de semana había comenzado perfectamente, como lo había planeado Guille.

Las horas pasaron y el atardecer comenzó a hacerse presente, Guillermo se percató de esto y entró a la casa junto a Samuel, se ducharon por separado. Cabe mencionar que después de haber salido del lago, no se ducho ninguno de los dos. Solo se dedicaron a comer.

…..

El frío se hacía presente en la cabaña cerca del anochecer, los chicos había decidido bajar y encender la chimenea, las advertencias del guardabosques habían sido claras, las noches en mitad de un bosque eran muy frías. Mientras Samuel colocaba los leños, Guillermo preparaba la cena, no tenía planeado preparar algo en especial, con algo de pasta y carne y una buena botella de vino, tendrían una cena especial.

-¡Listo! –Se escuchó el emocionado grito  de Samuel, había  logrado encender el fuego. Guillermo salió con los dos platos de comida y los dejo sobre la mesa, sirvió las copas de vino y se sentaron a comer. La cena estuvo llena de risas y bromas, de historias de sus canales, y muchas cosas. Samuel notaba en ocasiones la incomodidad de Guillermo, como si tuviera algo más que hacer. Cuando tomo su tercera copa de vino, se levantó.

-Me marcho a dormir.

-¿Ya? –Pregunto Samuel confuso, no era muy tarde.

-Estoy realmente cansado, buenas noches Samuel.- Se inclinó y beso sus labios en un corto toque y subió hacia la habitación principal. Prácticamente corrió.

Samuel se quedó flipando, ¿Hablaba en serio? Tan bonita velada habían tenido, y ahora quería dormir, debía estar bromeando.

Termino de cenar y se tomó otras dos copas de vino, cansado y aburrido, subió por fin a la habitación donde su novio debía estar durmiendo. Abrió la puerta tratando de no hacer ruido. Una leve luz amarilla llego a sus ojos cuando la puerta se abrió, la habitación olía delicioso, a una mescla de flores realmente bien. El piso y los muebles cercanos a la cama tenían pequeñas velas, algunos pétalos de rosas rojas por el piso y la cama y en esta, en unos, cabe decir, apretados boxes verdes, estaba sentado Guillermo, mirándolo.

Samuel abrió la boca sorprendido.

-¿Te gusta? –Pregunto Guillermo sonriendo.

-Oh Guille.

>>Haga click para escuchar la canción.<<

Samuel se acercó a su novio, quien permanecía sentado en la orilla de la cama, mirándolo de esa manera tan especial como siempre lo miraba, pero esta vez con un toque de amor, de pasión en ella. Guillermo lo tomo de la mano y lo acercó más a él.

-¿De verdad creías que no íbamos a hacer el amor esta noche tonto? –Samuel se sonrojo al escucharlo decir aquello, todo era tan íntimo, tan romántico, especial y único. –Por favor bésame. –susurro cerca de sus labios, pasando su mano por su cuello, acariciando el inicio de su cabello, Samuel se relamió sus labios antes de cerrar los ojos y unirlos en ese beso tan de película, lleno de pasión. Samuel apoyo una mano en los hombros del menos, haciendo que se fueron recostando en la cama, hasta quedar el sobre Guillermo, sin cortar el beso, solo para retirar la camisa del mayor.


Samuel se separó de los ya rojos e inflamados labios del menor y prosiguió a dejar un camino de besos, desde el lóbulo, bajando por el cuello hasta llegar a morder la clavícula derecha del menor, quien no pudo evitar soltar un jadeo que no trato de callar, nadie los podía oír, ellos estaban solos, metidos en su burbuja, esa pequeña que solo entraban ellos dos, donde nadie podía molestarlos ni criticarlos, donde podían amarse cuanto quisieran sin miedo a los prejuicios.

Samuel bajo los besos por un costado de su pecho, dirigiéndose luego a uno de sus pezones, el cual atrapo en sus labios, haciendo presión en el, mientras el otro lo pellizcaba y estrujaba en sus dedos, Guillermo se retorcía debajo de él, Samuel repitió la misma acción, pero con el pezón contrario, cuando hayo terminado el trabajo y noto que su novio estaba más que excitado, dejo tal acción y bajo sus manos quitando los bóxers verdes, arrojándolos a donde estaba su camisa. Guillermo se sonrojo al notar que Samuel lo miraba, siempre hacia eso y era algo que le encantaba al mayor, podía ser lo más atrevido que quiera, pero a la hora de estar completamente desnudo, seguía siendo su pequeño tomatito.

Samuel no dijo nada, solo sonrió y volvió a unir sus labios mientras su mano se ocupa del miembro del menor, quien reprimía los gemidos en los labios contrarios conforme la velocidad aumentaba.

Unos minutos después, Samuel se encontraba ya dentro de su novio, embistiéndolo con mucha delicadeza, nunca le había gustado ser rudo, sea cual sea la persona, él era así, pero con Guille siempre era diferente, cada vez era especial, como si ellos estuvieran destinados a estar juntos, juntos para siempre. Samuel seguía con sus movimientos pélvicos, Guillermo se arqueaba de placer al sentir como tocaban en el ese punto que lo dejaba delirando, enredaba sus piernas en la cintura de Samuel, ejerciendo presión, como si quisiera que no se fuera, cosa que no pasaría, nunca.

-No sabes lo mucho que te amo Guillermo. No sabes lo mucho que quiero que estemos juntos, para toda la vida. –Murmuro Samuel mirando los gestos del rostro del menor, quien jadeo en respuesta, asintiendo muchas veces, sentía como que le faltaba el aire, sentía que si hablaba iba a morir ahogado, Samuel comprendía, era su manera de decir que él también lo amaba, porque lo conocía, conocía todo de él, todos sus gestos, sus miradas, todo. Porque, después de muchos años, de muchas despedidas dolorosas, muchas nuevas personas que llegaban y viejas que se iban, después de mucho, el había encontrado su media naranja, por muy cliché que sonara, el había encontrado esa persona que complementaba su vida, esa persona era el, ese chico que gemía fuerte mientras era víctima de un orgasmo, ese niño en cuerpo de adulto, era su media naranja, su mitad, su Valentín.


Espero les haya gustado tanto como a mi, vayan y denle amor a Yoshi también por ayudarme a hacer esto<3 

El riesgo de que desaparezcan las especies endémicas

La industria del turismo, con todos sus escritorios de madera y personas sonrientes detrás de ellos, un buen día descubrió la selva y los beneficios económicos de montar ahí sus hoteles, sus grandes castillos de arena.

Un buen día entraron, en lo más oscuro de la jungla, los enormes camiones amarillos Tonka que el agouti común, un mamífero que sólo los conocía por miniaturas con las que había jugado en su infancia. Llegó la maquinaria pesada y, con un movimiento de brazo mecánico, quitó palmeras y rocas. Se llevó el hogar del primo lejano de las ardillas y las ratas.

En el lugar de los grandes árboles, colocaron camas matrimoniales; en vez de las piedras, pequeños refrigeradores con Coca Colas dentro; toallas en forma de cisne con las que el agouti común no podía relacionarse de ninguna manera; secadores de pelo y shampoos miniatura que la gente se llevaría como recuerdo de aquella vez que se bañaron.

El agouti común se acostumbró a eso. Se quedó a rondar los jardines y los cuartos de hotel. Su dieta ahora consiste en  boronas de club sándwich, aceitunas y pedazos de pastel de chocolate que roba de los platos que han sido dejados fuera de las habitaciones para que se las lleve el servicio al cuarto.

El agouti común toma residuos de margaritas, vodka tonics y sunrise tequilas que encuentra al pie de la alberca. Estos mamíferos son especialmente asiduos al vodka. Lo toman a pequeños sorbos, cuando miran al horizonte pensando en su vida antes de ser pensionados, cuando tenían un trabajo y les pagaban por merodear la selva. Cuando resolvían cosas y su agenda incluía enseñar los dientes, escapar del peligro y construir nidos; antes de esta vida donde sienten que nadie lo necesita.

El agouti común no se deja fotografiar fácilmente como muchos títulos en zoología pueden atestiguar; tal es la razón por la que tengo muchas fotos mías y pocas de él en los álbumes familiares. Son fotos donde salgo sonriente porque sé que, mientras me él me ve por el visor de la cámara, se está imaginando en quién me convertiré cuando sea mayor.

El agouti común se despierta agitado en la noche por un ruido. Piensa que el “grrrrrmm” que lo ha despertado es un depredador que se acerca, pero generalmente es el ruido de la calefacción de la alberca o de la podadora que mantiene frescos los jardines. A veces es es peor que eso y cree que ese gruñido metálico viene de un pequeño tumor que se expande entre sus órganos como un hongo en los azulejos rosas de la bañera en un cuarto; como los hoteles que brotan uno a uno en la selva después de la lluvia; como un pequeño depredador que vive dentro de él y se esconde tras las ramificaciones de sus venas.

El agouti común se niega a visitar al médico del hotel, no importa cuánto le digamos que necesita hacerlo. El auguti no tiene dólares para pagarle. Eso es un hecho que se puede encontrar incluso, en Animal Planet.  Aún así lo obligamos. Regresa con una receta, mil pastillas que tomar y un dolor que no se quita. Nuca se quita.

Creemos el agouti se va a recuperar pero lo cierto es que una vez que naces, nunca te recuperas.

Aún así, creemos que está mejorando cuando lo oímos entonar los cánticos de su especie muy dentro de la selva. Cuando ordena por correo una suscripción anual a la revista “Ciencia y Desarrollo”, creemos que es buena señal: tiene la férrea esperanza de que el futuro traerá algo.

El agouti común se queda viendo al vacío mientras desayunamos. Los dos tomamos un pedacito de pastel de chocolate del plato que yace en el piso esperando ser recogido. Mordisqueamos luego, las ramitas de perejil que adornan los platillos y la gente siempre deja. Me dice de pronto que, cuando firme mi salida del hotel y regrese a mi vida, no me vaya a olvidar de él, que le marque de vez en cuando.

Yo me acuerdo un día sí y un día no. Cuando telefoneo al agouti común le digo:  “ te extraño papá” y pienso qué será de mí cuando se vaya. Él me dice que no me preocupe tanto, que todos somos especies en peligro de extinción.

5

Top 5 July 2016

1. Kid-Thing (David Zellner, 2012)

2. Certified Copy (Abbas Kiarostami, 2010)

3. Cosmos (Andrzej Zulawski, 2015)

4. The Red Squirrel (a.k.a. La ardilla roja) (Julio Medem, 1993)

5. The Devils (Ken Russell, 1971)