karol franks

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Jenna is 31 years old and has been waiting for a kidney transplant for over 5 years. She does dialysis daily and cannot miss a day. This is her survival. She desperately needs a new kidney! She has 100% antibodies, meaning finding a matching donor would be almost impossible. She would only match...

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¿Qué es el amor? Parte 30// fanfic Wigetta

Samuel llamó a Guillermo, no una, no dos, sino diez y nueve veces, le envió cuarenta y tres mensajes, pero para su desgracia, ni le devolvió las llamadas, ni respondió sus mensajes, cuando el reloj marco la 1:46 A.M. decidió que era hora de ir a dormir, para su mala suerte no podía estar ni una hora dormido pues no paraba de tener pesadillas, todas relacionadas con perder a Guillermo, a su Guillermo.
Cuando su alarma comenzó a sonar no dudó en vestirse con su uniforme y tomar un desayuno rápido, condujo deprisa al instituto, tenía que arreglar las cosas con Guillermo.

Al llegar al aula, de inmediato se dirigió a donde estaban Alex, Miguel Ángel, Rubén, y frank, para su desgracia Guillermo no estaba ahí.

-¿y ese gran milagro que llegas temprano Samuel?-pregunto Alex.

-soy la peor mierda del mundo-susurro Samuel.

-¿pero que dices tío? ¿Que has hecho?-preguntó Rubén confundido.

-la he cagado con Guille.

-¿ puedes decirnos que ha pasado Samuel?-dijo Miguel Ángel preocupado.

-no le había dicho a mis padres de mi relación con Guillermo, y él lo ha descubierto ayer, se ha ido a toda leche de mi casa y me ha dicho cosas horribles cuando intente detenerlo, no me ha contestado las llamadas ni los mensajes.

-Samuel tío, eres mi amigo pero déjame decirte que la has cagado enormemente-comentó Alex-¿por qué demonios no le habías dicho a tus padres? Que toda la familia de Guillermo te conoce por dios.

-ya lo sé tío, lo mismo me ha dicho luzu, pero he sido un cobarde.

-tienes que arreglar las cosas-dijo Rubén en un tono molesto-seguro que está destrozado.

-ni me lo digas.

Borja llego al aula, le bastó ver el rostro de Samuel para saber lo que le sucedió a su amigo.

-dime por favor que estás con esa cara de que te quieres morir porque se ha muerto tu perro y no por lo que estoy pensando.

-tío no tengo perro.

-entonces guille descubrió que tus padres no sabían de su relación.

-sí.

-¡tío yo te dije que les contaras o la ibas a liar joder!-exclamó Borja-no era tan complicado hombre.

-dejen de hacerme sentir peor, la cague ¿vale? Lo he pillado, ¿podrían decirme qué hacer?

-se sincero, guille ama la sinceridad-sugirió Alex.

-muéstrale lo arrepentido que estás, muéstrale que lo quieres-comentó Rubén.

-pídele perdón de rodillas si es necesario-dijo Miguel Ángel.

-no dejes las cosas así-finalizó Frank.

Samuel asintió, se puso de pie en la puerta del aula a la espera de Guillermo, y para su mala suerte él no llego. El profesor entro al aula y le ordenó a Samuel que cerrara la puerta, todos se miraron confundidos, ¿donde estaba Guillermo?
Las horas pasaban, era la hora del receso y Guillermo no había llegado.

-¿alguien sabe dónde cojones está?

-le he enviado un mensaje en lengua y no me ha respondido.

-yo lo he llamado cuando fui al sanitario en clase de ciencias y no me ha contestado.

El silencio reino la mesa por unos instantes hasta que Frank recordó algo.

-¿karol la hermana de guille no está en este instituto también?

-¿si? ¿Por que lo preguntas?

-¡podemos ir a su aula y preguntarle por Guille!

-¿por qué no le dijiste antes?-exclamó Samuel-iré yo, ¿alguien más puede ir conmigo?

-iré yo-dijeron Frank y Borja a la vez.

-vayan los dos, aquí nos quedaremos los demás y les llamaremos cuando el receso acabe para que vuelvan.

Los tres se pusieron de pie, fueron a la dirección de primaria y preguntaron por Karol, afortunadamente ella si asistió a clases, la coordinadora les indicó en que aula se encontraba y fueron de inmediato ahí.

-¿se encuentra Karol Díaz?-preguntó Frank al tocar la puerta.

-Karol, te buscan.

La menor salió del aula, una sonrisa se dibujó al ver a Frank y a Borja, pero se desvaneció al ver a Samuel con ellos.

-¿que hacéis aquí?

-¿donde está guille pequeña?-preguntó Samuel preocupado.

-no quiere hablar contigo samu.

Samuel suspiro, no quería que esa pequeña se decepcionara de él.

-¿por qué no ha venido al instituto?-preguntó Borja.

-bueno, él llegó muy tarde anoche, se encerró en su habitación y se quedó ahí llorando, no le quiso contar a mamá que sucedía pero le dijo que no quería venir hoy a clase, y hoy por la mañana cuando baje a desayunar lo escuche llorando y no me quiso decir que sucedía, solo me dijo que discutió con Samu y que no se encontraba bien, papá me ha traído al instituto y guille se ha quedado en casa.

-¿crees que podría ir a visitarlo esta tarde?

-no lo sé, lucia muy triste.

-¿te parece si le dices que me llame esta tarde? Quisiera hablar con él Karol-comentó Frank-¿podrías hacer eso por mí?

Karol asintió, el móvil de Samuel comenzó a sonar, tenían que volver a clase.

-¿dile a guille que lo quiero vale?-susurró Samuel-lo es todo para mí.

-él te quiere mucho samu-susurró Karol-y en el fondo sé que quiere verte aunque él diga lo contrario.

Samuel le dedicó una media sonrisa, se despidieron de ella y volvieron a su aula, el resto de clases fueron una tortura para Samuel pues recordaba las palabras de la menor, si que la había cagado.
La última clase llego, y con ella la desesperación de Samuel al no poder hacer nada pues necesitaba asegurarse de que Guillermo estaba bien.

-debiste haber pensando en eso antes de mentirle-pensó Samuel.

Pero borro ese pensamiento de su cabeza cuando el timbre sonó, apenas y dijo adiós a sus amigos salió corriendo a su auto, tenía que ir a casa de Guillermo.
Se maldijo a si mismo cuando quedó atorado en el tráfico, ¿se podía tener peor suerte? Seguro que no, la desesperación de Samuel aumentaba conforme los autos avanzaban, finalmente se acercaba a casa de Guillermo. Cuando finalmente llego, aparcó el auto y salió deprisa de este, toco a la puerta pero fue la madre de Guillermo la que abrió.

-hola Samuel, guille no está.

-¿qué? ¿Como que no está?-Samuel estaba al borde de las lagrimas-¿donde está entonces?

-él salió de casa a las 11:30 mas o menos, solo me llamó para avisarme que saldría pero no me dijo a donde iba, lo lamento Samuel.

Una mueca se dibujó en su rostro, seguramente quiere alejarse de él.

-está bien gracias, creo que lo esperaré aquí afuera.

-¿no quieres entrar?

-no no, estoy bien aquí.

La señora Díaz asintió y cerró la puerta, Samuel se sentó frente a esta para esperar a que llegase Guillermo.
Pasaron diez minutos hasta que samuel recibió un mensaje, su corazón se aceleró al leer el nombre de Guillermo en la pantalla, desbloqueo su móvil y leyó el mensaje: “he ido al gimnasio por la mañana, puedes preguntarle a la chica de recepción, no iré por la tarde contigo pero no he fallado mi día de gimnasio”, Samuel soltó un suspiro, no sabía cómo interpretar este mensaje, ¿estaba tan enfadado como para no ir al gimnasio con él? ¿O estaba un poco más calmado como para enviarle un mensaje y aclararle algo que no tenía tanta importancia? Samuel no dudó en llamarle a Guillermo, pero este no contesto, continuo sentado en la puerta de Guillermo hasta que vio su auto acercarse, de inmediato se puso de pie y camino hacia él, su corazón se aceleró, Guillermo no salía del auto y él no se iba a mover de ahí hasta que hablara con él.
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Nota de la autora: ya que concluí con lo que Samuel vivió por esta mañana, ahora será la parte de lo que vivió Guillermo esta mañana hasta el momento en el que vio a Samuel en su casa.
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Lo primero que hizo Guillermo al llegar a casa fue silenciar el móvil, estaba seguro que Samuel lo llamaría y no estaba de humor para responderle, no quería hablarle de manera grosera pues sabía que podía decir algo de lo que se arrepentiría.
Fue una noche dura para Guillermo, lloro un par de horas y cuando dejo de hacerlo no pudo dormir pues cada vez que cerraba los ojos se imaginaba la misma escena: la madre de Samuel preguntándole sobre una novia, ¿como pude ser tan tonto? se preguntaba Guillermo, aquella vez que Samuel se apresuró para sacarlo de casa no era porque tenía prisa, era para que su madre no hables de más.

-¿por qué hiciste eso Samuel?-susurró Guillermo para sí mismo.

Finalmente Guillermo pudo dormir cerca de las cinco de la mañana, su hermana lo despertó para que la llevara al instituto.

-¿guille? ¿No vas a llevarme a clase? Se hace tarde.

-me siento un poco mal pequeña, dile a papá que te lleve.

-está bien, ¿seguro que te encuentras bien hermano? Tus ojos están más hinchados de lo que están normalmente.

Guillermo esbozo una sonrisa.

-discutí con Samuel anoche pero todo está bien, ¿vale?

Karol asintió, beso la frente de Guillermo y salió de la habitación, no era del todo mentira que se sentía mal pues su cabeza le dolía desde anoche pero también quería evitar a Samuel, quería aclarar sus ideas y descansar un poco.
Después de que Guillermo escucho el auto alejarse, y se aseguró de que no había nadie en casa, soltó un grito a todo pulmón de rabia y desesperación, necesitaba desahogarse pues estuvo reteniéndose la noche anterior, decidió comer un bol de cereales y una manzana, arreglo un poco su habitación y se pego una ducha, eso siempre le ayudaba a aclarar sus ideas, le sirvió para relajarse pero aún sentía un leve dolor en su pecho.
Cuando terminó de ducharse, envolvió su cadera con una toalla y se miro al espejo, notaba una diferencia de su cuerpo, pues aunque sonará a chiste hace tres semanas era más delgado, su abdomen era plano y ahora comenzaba a marcarse, ahora sus brazos se veían “con más forma” y estaba contento con eso, debería ir al gimnasio pues aunque no quería ver a Samuel, el iba a continuar con su apuesta, ¿pero que hacer para poder ir sin ir con él? Guillermo lo medito mientras vestía ropa deportiva y guardaba un cambio de ropa en la mochila, ¡podía ir ahora! Samuel no saldría de clases hasta dentro de tres horas y media y era la ocasión perfecta para ir.
Le dejo una nota a su madre y por si las dudas le llamo, le dijo que saldría de casa un rato y volvería para comer con ella y con Karol, su madre no se opuso.

-solo cuídate, ¿vale?-fueron las únicas palabras de su madre-te veo más tarde.

Guillermo se dirigió al gimnasio, por el camino se dio cuenta que a dos cuadras de este había una heladería.

-dicen que el helado ayuda a las tristezas, ¿no?-susurró Guillermo para sí mismo.

Sin pensarlo dos veces, aparcó el auto y se dirigió a aquella heladería, un hombre mayor lo recibió con una sonrisa.

-buenos días joven, ¿en que puedo servirle en un día tan bello como este?

-¿podría darme una bola de helado de oreo, una de menta y una de fresa?

-con todo gusto, ¿como ha estado su día joven?

Guillermo esbozo una sonrisa, aquel hombre era buena persona, pudo notarlo desde que entró a aquella tienda.

-siéndole sincero, una basura.

-¿discusión con sus padres? ¿Problemas en el instituto? ¿Problemas con su pareja?

-la última.

-bueno, no quiero ser entrometido pero sea lo que sea vaya a resolverlo, en sesenta y un años de casado he aprendido que alguno de los dos la lía deben hablarlo y no evitar el problema, aquí está su helado.

-muchas gracias, por el consejo y por el helado.

Guillermo le entregó el dinero y dejo una propina en un frasco, se despidió de aquel hombre mayor y se dirigió a una banca cerca del gimnasio, aquel hombre tenía razón pero ¿que le diría a Samuel? Ya tendría tiempo para pensarlo, mientras comía su helado desconecto su mente un rato, observó las calles, los autos, y las personas, observó cada detalle y lo analizo solo para olvidarse de sus cosas un rato.
Cuando terminó su helado se dirigió al gimnasio, karla la chica de recepción lo recibió amablemente.

-bueno días Guillermo.

-buenos días karla.

-¿puedo saber que haces aquí? ¿No deberías estar en el instituto?

-no me sentía muy bien por la mañana.

-¿y Samuel? ¿Por que no esperaste a venir con él?

-yo…-Guillermo no supo qué responder a aquello-preferí venir más temprano, ¿podrías decirme dónde hay un saco de boxeo o algo así?

-en el pasillo de la izquierda hay una sala en la que dan clases de kick boxing, el profesor no llega hasta las tres pero seguro que puedes ir un rato ahí.

Guillermo asintió y se dirigió ahí, no había nadie cerca y el gimnasio estaba bastante solitario por lo que no le importo descargar toda su rabia y tristeza en aquel saco de boxeo, golpes y patadas eran las que Guillermo soltaba, su piel chocando con el cuero del saco resonaba en aquella sala, se detuvo cuando sus nudillos estaban totalmente rojos y sus pies dolían, miro el reloj 1:15 p.m., aún era muy temprano para volver a casa.
Se sentó un rato en una de las sillas de la recepción, cuando pasaron ocho minutos volvió a la rutina, estuvo en la caminadora, levantó pequeñas pesas, trabajo pierna y poco más, cuando Guillermo se dio cuenta eran las 2:11, era hora de volver, se dirigió a la ducha y lavo su cuerpo y cabello, cuando termine de ducharse se envolvió con una toalla y se dirigió a su locker.

-date la vuelta samu.

Dijo Guillermo, cayó en la cuenta de que no había nadie, estaba solo, era costumbre hablar con Samuel en el gimnasio pero él no estaba ahí.
Se vistió deprisa y se dirigió a casa, un leve tráfico hizo que tardase pero al acercarse a su casa divisó a alguien afuera de su casa, mientras más se acercaba se daba cuenta de quién era: Samuel.
Finalmente aparcó frente a su casa, Samuel se puso de pie gente a su auto, Guillermo se negaba a salir, ¿que le diría? Su corazón se había acelerado, “los problemas se hablan” recordó Guillermo, finalmente se armo de valor, se tragó su orgullo y salió del auto.







¡Hola! Yo subiendo un capítulo en jueves, es un milagro, ¿como ha estado su semana? Estoy feliz porque mañana al fin es viernes, ¿que les pareció el capítulo? Llevo escribiéndolo en tres días pues cuando tenía tiempo de escribir me cortaban rollo y lo paraba pero aquí está, ¡Buen Día/ noche!

Después de verlo muchisimas veces. Logre entender el video.
En la primera parte:
El vídeo se ve oscuro y luego se alumbra, esto se debe a que el que haya estado grabando, filmo de sorpresa y el flash tardo algo en encenderse. Es decir que podía tener la libertad de agarrar el móvil de Willy y hasta filmarlo, pues se ve que no le molestaba y mucho menos le parecía extraño.

Segunda parte: Willy se quedo quieto y sonriendo, pues penso que era una foto, Esto podría dar respuesta a el “¿Que haces?” pues penso que era eso, una foto y no un vídeo, lo cual significa que esta acostumbrado a que le tomen fotos estando en la calle o en su misma casa y sin previo aviso y quien conocemos que sea el fotógrafo #1 de Willy? Cof cof Samu Cof cof

Tercera Parte: Es algo irrelevante pero me gustaría recalcarlo, lo que esta preparando Willy es una tetera, se puede apreciar que su taza esta enfrente suyo,lo que significa que su tetera es para compartirla con su acompañante, además de que hay un vaso al frente de Willy y al costado del filmador así que se puede inferir que el vaso es del acompañante mismo. Sé que cualquiera puede beber agua y compartir un te con Willy pero es demasiada coincidencia que también tenga esa confianza de agarrar su móvil y sin pedírselo no? Además de que son dos de las bebidas que Samuel consume habitualmente según el menciono en varios vídeos 

Cuarta Parte: El pie de la descripción, hay dos palabras que me llaman la atención “Infusiones” y “últimamente” La primera me hace dudar porque Willy tiende a llamarle “Té” o “Tecito” como hemos visto pero tampoco es algo que no sea presente en su vocabulario. La segunda, tengo que admitirlo, es muy de vegetta “Últimamente me han dicho no?” “Últimamente estamos que lo petamos” “Últimamente apoyais la serie” es algo muy de él y mas lo de las infusiones, es algo que complementa en su forma de hablar. 

Quinta Parte: No es algo que aparezca en ese vídeo pero si en el siguiente después de ese. ¿Quien pasea algo tarde por la noche y además de copiloto, con Willy? Si no habría nadie, hubiera entrado luz de la ventana del copiloto de Willy pero en cambio se veía una sombra que podemos inferir es un cuerpo que obstruye el paso de la luz. ¿A quien conocemos que tenga tanta confianza con el? ¿Frank, Alex, Karol? La verdad, creo que si se hubiera tratado de alguno de ellos, muy probablemente Willy nos daría a conocer que fue a visitar a su familia o si se tratase de Frank, este mismo hubiera posteado en alguna red social que esta en compañía de Willy

¿Que opinan ustedes? A mi me ha quedado muy en claro la verdad. Y como he visto en un post por ahí.. “Acaso no saben cuando se cumplen 2 años con el cenando con?” No lo se, saquen sus propias conclusiones^^

Originally posted by valenntix

¿Qué es el amor? Parte 25/ fanfic wigetta

Guillermo no podía estar más nervioso, se cumplía el primer aniversario de muerte de Alonso y sus padres, no quería derrumbarse frente a sus amigos o Samuel, incluso le apenaba derrumbarse frente a su familia, aún tenía tan presente el día del entierro que se le encogía el corazón con tan solo pensar en ello.
*flashback*
Era una tarde lluviosa, Guillermo abogó porque no se les hiciera una autopsia a la familia Aragón, no quería que destrozaran sus cuerpo más de lo que ya estaban, por eso el velorio fue tan pronto, era hora de enterrarlos, de dejarlos ir.

-¿por qué ellos?-comenzó a susurrar Guillermo mientras veía las cajas bajar-¿por qué no el borracho con el que chocaron?-su volumen comenzaba a aumentar-¿por qué no fui yo? ¿Por que tuviste que dejarme Alonso?-a este punto Guillermo estaba gritando y las lágrimas no dejaban de caer-¡no! ¡Sáquenlos de ahí! Por favor.

Guillermo estaba hincado en el suelo, con el corazón hecho trizas viendo como echaban tierra a las tumbas de su novio y de los que podían ser sus segundos padres. En un acto de locura Guillermo avanzó hacia el agujero donde se encontraba Alonso y se acostó ahí, abrazando la tumba, impidiendo que lo enterraran.

-chico tienes que salir de ahí-le dijo en tono suave el sepulturero-se que no quieres dejarlo ir pero es lo mejor, no puedes quedártelo en casa, ¿sabes?

-usted no lo entiende, él era mi todo y ahora está ahí, muerto.

La voz de Guillermo era temblorosa, jamás había llorado así, incluso se podría decir que nunca había llorado pues solamente derramaba un par de lágrimas cuando estaba triste y ya, pero jamás como en ese momento.

-Guille tienes que salir-dijo la aguda voz de su hermana-¿crees que yo quiero que Alonso este ahí dentro con toda esa tierra? Claro que no pero no podemos hacer nada, él te quería tanto que seguro que odiaría verte así.

Guillermo asintió, su hermana tenía razón, seguramente que él querría verlo sonreír, aunque en este momento le resultaba imposible seguro que podría.
Guillermo salió de ahí, no se molestó en sacudirse la tierra, se quedo sentado frente a la tumba viendo hasta el último palazo de tierra.

-te amo tanto, no te lo merecías eras un chico tan excepcional, yo debería estar ahí, solo yo, tus padres también eran los mejores, no te olvides de mi Alonso, no lo hagas.
*Fin del flashback*

Esa fue la primera vez de muchas que karol sería el apoyo de Guillermo, también sería la primera de muchas veces que le lloraría a Alonso y hablaría con él, creyendo firmemente que el lo escuchaba y le respondía, a pesar de que haya pasado un año ya de eso, Guillermo aún tenía grabada la voz de Alonso y no quería olvidarla jamás, le traía calma.

-¡Guille!-la voz de Rubén resonó en la habitación, haciendo que Guillermo reaccionase-que Frank y yo hemos llegado hace cinco minutos y tenías una cara de empane macho.

-perdona, que estaba pensando tío.

-oh vale, imagino lo fuerte que es para ti el volver.

-bastante, pero tengo que ir, un año se pasó volando tío.

Rubén asintió, se sentó al lado de Guillermo y lo abrazo, el no había experimentado la muerte de ningún ser querido y por ende no sabía qué decir pero quería que su amigo supiera que contaba con él.

-¿no habías dicho que frank estaba aquí también?

-se ha ido con Karol, al parecer él sigue siendo un niño de diez años en el fondo.

-¿por qué lo dices?-pregunto divertido.

-estaba jugando con un rinoceronte y no paro de gritar, ¡vamos al ataque guerreros!

Guillermo comenzó a reír imaginándose a su amigo de esa manera, segundos pasaron para que se confirmara lo que Rubén dijo pues pasaron corriendo frank y karol con peluches en sus espaldas.

-te lo dije-exclamó Rubén antes de comenzar a reír-es que es tonto el pobre.

Guillermo río también, sin duda hizo bien en invitar a sus amigos pues estos lo hacían sonreír siempre.

-¡Guille, dile a tus amigos que bajen las maletas!

Hicieron lo que la madre de Guillermo les indicó y guardaron las maletas en un auto; ya que eran diez personas las que irían a este “viaje” decidieron que en un auto se irían: el padre de Guillermo, Karol, Rubén, Miguel Ángel y Frank mientras que en el otro se irían: la madre de Guillermo, Samuel, Alex, Borja y claramente Guillermo.
Se suponía que partirán en diez minutos para poder llegar a la una de la tarde al pueblo.

-¿tío donde están los otros?

-Alex me mando un mensaje diciendo que mangel y él estaban a dos calles.

-vale, yo le dije a Samuel la hora espero que llegue pronto.

Fueron dos minutos los que tardaron en llegar Alex y Miguel Ángel y otro cinco en los que llegaron Borja y Samuel.

-¿todos tenéis sus maletas completas?-pregunto la madre de Guillermo, todos asintieron-¿nadie necesita ir al baño?-negaron con la cabeza-vale, pues vamos.

Se montaron en los autos, el primero en arrancar fue el de la madre de Guillermo pues ella era la que mejor ubicaba el camino, detrás de ella iba el otro auto, acordaron no ir a demasiada velocidad para no perder de vista al otro y por el bien de Guillermo; desde lo ocurrido con Alonso si el auto iba a más de 130 km/h comenzaba a temblar, sus padres no sabían la razón, ni siquiera el propio Guillermo lo sabia.

-¿nos llevarás a conocer el pueblo?

-hombre claro, que igual y no tengo mucho que mostrarles porque no es muy grande pero si es bello.

-¿nos mostraras el jardín de flores de tu antiguo instituto?-pregunto Samuel en un susurro.

-igual y sólo desde afuera que no podemos entrar en pleno fin de semana, ¿sabes?

-¿que sería lo peor que podría pasar?

-que igual y nos meten a la carcel por allanamiento.

-joder, vale.

Mientras que en ese auto charlaban sobre lugares que podrían visitar en el pueblo, en el otro charlaban sobre anécdotas de la infancia de cada uno, incluso karol contaba cosas que recordaba de cuando era más pequeña.

-imagine usted a tres chavales de un metro setenta o algo así con otro chaval de casi dos metros-comenzó a contar frank.

-pero que exagerado macho, si cuando los conocí media un metro setenta y tres, igual y ustedes median uno setenta pero Alex no lo creo.

-¿Alex es el bajito que se fue con Guillermo?-preguntó el padre del mencionado, estaba reconociendo los rostros de los amigos de su hijo sin embargo no era bueno recordando los nombres.

-si, mire yo sé cómo ayudarle para saber quién es quién-comenzó a decir Miguel Ángel-el enano es Alex, el poste de dos metros es Rubén, el narizon es frank y el tío to’ guapo soy yo.

El mayor comenzó a reír ante la respuesta de Miguel Ángel, mientras que este recibía manotazos de sus amigos.

-¿el to’ guapo tu?-preguntaron Rubén y frank indignados.

-claro macho, ¿quien más sino?

-pues yo tío.

-no me hagas reír macho.

-¿quien tiene los ojos color caca? Tú, yo los tengo casi verdes.

-¿podéis dejar que frank termine de contar lo que sea que estuviera contando?-dijo karol interrumpiendo la tonta discusión de los chicos.

-eso, escuchad a karol bueno como estaba contando imagine esa escena, y luego imagine esos cuatro chicos intentando ganar un juego de baloncesto.

-hala me acuerdo de ese día-dijo Miguel Ángel entre risas.

-el plan era: si tienes el balón dáselo a Rubén, que era el único que alcanzaba la canasta.

-¿y ganaron?-pregunto karol curiosa.

-casi, nos faltaron dos puntos para ganar.

-pero aquí entre nos fue culpa de Alex.

-¿de Alex? Macho que él te dio la pelota y fallaste.

-bueno, esos son detalles sin importancia.

Miguel Ángel rodo los ojos pero sin borrar la sonrisa de su rostro, vaya que eran tontos pero tenía los mejores amigos que podría tener; incluyendo a Alex y Guillermo.


-bueno, en veinte minutos llegamos-anunció la madre de Guillermo.

-al fin, juro que se me han dormido las piernas.

-no seas quejica Guille, anda que cuando tengan que caminar por el pueblo no quiero escuchar que te quieres sentar.

-que yo voy al gimnasio mamá.

-siéndote sincero ni yo me lo creo Guille-respondió Alex.

-¿a que no Alejandro? Cuando me dijo creí que estaba soñando, nunca había visto a Guille haciendo ejercicio.

-os prometo que si hago, ¿a que si Samu?

-si, sorprendentemente si.

-¿cuánto te está pagando para que digas eso?

-juro que nada-respondió riendo-que si hace ejercicio.

Poco tiempo fue el que paso hasta que llegaron a su antigua casa, les daba pena venderla por lo que algunos de sus familiares la usaban.
Aparcaron frente a esta y bajaron de los autos, dejaron las maletas en la sala de estar.

-bien, hay cuatro habitación en esa casa, en una de ellas dormiremos nosotros y karol, ustedes deciden quién duerme con quien.

En la antigua habitación de karol dormirían Borja, Alex y frank, en la habitación de huéspedes dormirían: Miguel Ángel y Rubén y en la antigua habitación de Guillermo dormirían Samuel y Guillermo.
Dejaron las maletas en sus respectivas habitaciones y se dirigieron a la cocina.

-mi madre me dijo que iríamos a verlos a las cuatro por lo que tenemos unas horas libres, ¿que os apetece hacer?

-¿vamos al centro del pueblo y de ahí bobeamos a ver que encontramos?

-vale me parece bien.

-¿pueden esperar un momento? Tengo que subir a mi habitación por algo.

Guillermo subió las escaleras, busco en los cajones de su mesita de noche: nada, busco debajo de la cama: nada, finalmente busco en el armario y ahí encontró la pequeña cruz que Alonso le dio en su día.

*Flashback*
Guillermo iba a viajar en avión por primera vez, le daban terror las alturas.

-¿pero por qué estas nervioso? Yo muero por viajar a Francia Guille.

-pues ve tu Alonso, yo no quiero ir.

-no seas miedoso chiqui, ¿por qué tanto problema? Entiendo que le tengas miedo a las alturas pero si no miras por la ventana no sentirás nada.

-¿y si el avión se cae?

Alonso soltó una risa y negó con la cabeza antes de abrazar al menor.

-no te pasará nada, llegarás sano y salvo.

-tengo mucho miedo.

Se conocían tan bien que Alonso sabia por el tono de voz que uso que en verdad estaba aterrado. Metió su mano en el bolsillo de su pantalón y saco una pequeña cruz de plata.

-me la dieron de comunión, ¿recuerdas mi tía la pelirroja?-Guillermo asintió-pues ella, me dijo que mientras la tuviera no me sucedería nada, así que quiero dártela.

-pero si te la dio tu tía.

-acéptala anda, no quiero que te suceda nada y con esta cruz estoy seguro que estarás bien.

-¿y tu? ¿Y si te sucede algo?

-mientras tú estés bien Guille, yo estaré bien.

Alonso abrazo con fuerza a Guillermo, lo decía de verdad, ese chico era su prioridad.
*fin del flashback*

-¿Guille?-la voz de samuel lo saco de sus pensamientos-¿está todo bien?

-si, es solo que, me trae muchos recuerdos este lugar.

Samuel se limitó a asentir y abrazo al menor, beso su frente y le sonrío.

-te quiero, ¿lo sabes verdad?

-yo te quiero también.

Guillermo guardo la cruz en su bolsillo y bajo las escaleras junto con Samuel, sus amigos los miraban sonrientes, ¿quien lo diría? Polos tan opuestos, chicos con un pasado tan distinto ahora estaban juntos, ándale con locura.

-¿a qué esperan? Yo seré el guía turístico, cobró mil euros la hora.

-tú eres tonto.

-vale, no os cobrare nada porque me agradan.

-aún así no te íbamos a pagar nada tío.

Guillermo sonrío y salió de la casa, con sus amigos detrás suyo, el pueblo era pequeño por lo que lo podían recorrer caminando.

-no me dijiste si iríamos a ver las flores de tu instituto o no.

-vale, está un poco más lejos.

Mientras que recorrían las pintorescas calles, Guillermo les contaba cosas que vivió en aquellos lugares, todos eran recuerdos lindos, llenos de alegría.

-aquí era mi antiguo instituto, no es ni la mitad del de Madrid pero era guay, los maestros nos daban tarta cuando era nuestro cumple años y si respondías una pregunta correcta te daban puntos extra.

-hala, yo voto porque sugiramos eso en clase del de lengua.

-mejor en todas las materias, que así nadie reprobaría macho.

Rodearon el instituto hasta llegar a un rincón de la cancha fútbol donde habían macetas y macetas de distintas flores.

-este era el lugar más bello de todo el instituto, muchas parejitas se daban su primer beso aquí, muchos se confesaban amor, aunque pocas veces venían alumnos desde que un de los de último grado rompieron una maceta y la directora se enfadó, desde entonces era raro ver gente por aquí.

-¿y tu guille?-pregunto Rubén con curiosidad.

-¿yo que?

-¿tú te diste tu primer beso aquí? ¿O algo así?

Guillermo se ruborizó de recordar aquel día, no se dio su primer beso ahí y mucho menos se confesó su amor ahí, ahí se dijo por primera vez te amo.

-algo así.

Nadie lo presionó a que hablara, ya era bastante duro para él estar en el pueblo, era mucho más duro recordar.

-nos quedan dos horas, ¿os apetece ir a comer y después seguimos recorriendo el lugar.

Los chicos aceptaron, debían admitir que ya tenían hambre pues no habían comido desde las diez de la mañana.

-¿importa si vamos a saludar a una vieja amiga antes de ir a comer?

Ninguno se opuso, claro que no se imaginaron que la amiga de Guillermo sería una señora mayor de unos setenta años.

-Guillermo, mi niño que gusto tenerte aquí.

-ya sabe señora estela, creo que era hora de volver a visitar el pueblo, no puedo evitarlo toda la vida.

-haces bien en progresar, seguro que vienes también por el aniversario de los Aragón-Guillermo asintió-todo el pueblo esperaba que vinieras, seguro que se alegrarán de verte.

-a mí también me dará gusto verlos, sobretodo a usted señora estela, ¿que tal las cosas por aquí?

-oh ya sabes, la florería esta calmada estos días pero usualmente hay gente, oh mi pobre Alonso que era mi mayor cliente, escogía los mejores arreglos para ti.

Guillermo asintió nostálgico, al menos dos veces al mes recibía flores de parte de Alonso, a este le encantaba dar este tipo de detalles.

-pero veo que hiciste nuevos amigos, mira que chicos tan monos.

-ellos son mis amigos de la ciudad, ¿se los presento?-la mujer asintió-él es Rubén, Alex, Mangel, Frank, Borja y Samuel, Samuel y yo estamos saliendo.

-¿en verdad? ¡Pero que buena noticia!, me alegro tanto de que hayas encontrado a alguien que te quiera mi niño, cuídalo mucho, es un chico especial.

-lo haré, es increíble.

-y te daré un consejo-la mujer se levanto de su silla y se acercó a Samuel para decirle en voz baja-dale pequeños detalles, hazle sonreír todos los días y así lo tienes ganado.

Samuel asintió con una sonrisa en el rostro.

-y ustedes también cuiden a mí Guillermo, que seguro que sois buena gente el es bueno escogiendo amistades.

Una sonrisa se dibujó en el rostro de cada uno de los chicos, Guillermo estaba un poco sonrojado por los comentarios de la mujer.

-¿vendrás a visitarme más tarde a que si?

-seguro que si estela, de hecho quería pedirle un arreglo, escoja las flores que usted quiera, es para Alonso así que me gustaría que fuera especial.

-cuenta con ello Guillermo, ¿y tus padres?

-creo que la iban a visitar más tarde, estaban en casa con Karol.

-oh karol, espero que venga esa pequeña risueña.

Guillermo y los demás chicos se despidieron de aquella mujer y se dirigieron a un restaurante del centro con variedad de platillos, era el favorito de Karol cuando vivían ahí.

-tengo que admitir que es un lugar asombroso, no me molestaría venir más seguido.

-a mí no me molestaría vivir un par de añitos aquí.

-era guay porque todo te quedaba cerca, si querías ir a la plaza te quedaba a unas pocas calles, es lo único que le veo malo a la ciudad, que necesitas ir en auto.

-¿a que lo mejor de la ciudad somos nosotros?-pregunto Alex.

-cálmate flipado.

-¿no somos lo mejor de la ciudad?-pregunto Borja actuando como si estuviera indignado.

-que si, que lo sois.

La charla no cesó durante la comida, Guillermo daría lo que fuera por vivir más momentos así.

-¿de aquí a donde iremos?

-podemos seguir bobeando, no se me ocurre a qué otro lugar podemos ir.

Al terminar de comer fueron a dar un recorrido por la plaza, era uno de los lugares más bellos del pueblo, mientras que todos iban tonteando en el camino, Samuel y Guillermo se quedaron atrás para apreciar el lugar juntos, iban tomados de la mano y en instantes se veían de reojo, Samuel estaba pensando en cómo haría para animar a Guillermo después de ir al cementerio, estaba seguro de que se pondría mal. Mientras que Guillermo recordaba momentos vividos ahí, no sólo con Alonso sino también con su familia y demás amigos, ¿extrañaba el lugar? Mucho, pero sabía que no podía estar ahí una semana sin volver a caer en depresión.

-anden parejita, que veo desde aquí un puesto de helados y no se ustedes pero quiero uno-exclamó Borja.

-ustedes adelántese, ahí los vemos.

-espera, se supone que no nos debemos separar samu.

-tenía que hablar contigo a solas.

-oh, esta bien, ¿que sucede?

-escuche lo que dijo la señora de la florería sobre Alonso, sé que no seré la mitad de bueno de lo que él era, ni soy la mitad de detallista de lo que él era pero quiero que sepas que te amo tanto como él te amo.

Guillermo no supo qué decir, no se esperaba esas palabras del mayor.

-gracias-se limitó a decir.

-¿por qué?

-por hacerme creer de nuevo en el amor, por hacerme feliz y darle color cuando todo lo veía gris.

Samuel tomo la barbilla de Guillermo y junto sus labios, se fundieron en un beso cálido que fue interrumpido por los silbidos de sus amigos.

-estamos en un lugar público-gritó Alex.

-no comáis pan frente al hambriento tío, qué habemos gente soltera aquí-gritó Rubén entre risas.

-¿os podéis callar un rato? Que estaba siendo un momento bonito joder-replicó Miguel Ángel.

Samuel y Guillermo se dirigieron a donde estaban sus amigos, comieron lo helados mientras se sentaban bajo la sombra de un árbol, estaba siendo un buen momento, una llamada de la madre de Guillermo anunció que eran las cuatro ya, tuvieron que volver a casa.

-la señora estela nos entregó esto, dijo que lo mandaste para Alonso-Guillermo asintió.

-bueno chavales, el lugar queda a unos ocho minutos de aquí, no se separen, ¿vale?

Caminaron en parejas hacia el cementerio, los padres iban al frente, detrás de ellos Frank y Karol, detrás Borja y Alex, Miguel Ángel y Rubén detrás de ellos y al final Samuel y Guillermo, el menor de estos iba cabizbajo con el ramo de flores en la mano, había estado evitando el lugar durante meses pero finalmente tenía que ir, era lo menos que se merecía.

-¿me podéis dar un minuto a solas?-dijo Guillermo dirigiéndose a todos, desde sus padres hasta Samuel, quería estar solo.

Nadie dijo nada por lo que Guillermo lo tomo como un si, todos se quedaron en la entrada del cementerio a excepción de Samuel y karol que quedaron un poco más cerca de donde estaba Guillermo.
Y ahí estaba, después de tantos meses, lágrimas, dolor y sufrimiento ahí estaba, frente a la tumba de su amado, lágrimas se derramaron al leer el nombre: Alonso Aragón Lara, 1992-2009. Aun seguía sin creerlo, estaba esperando que algún día despertara y hubiese sido una terrible pesadilla, pero para su desgracia no lo era, ahí a unos quince metros bajo tierra se encontraba el cuerpo de Alonso, su Alonso.





Aquí me tienen de nuevo, en verdad que no tengo tiempo ni de respirar últimamente en fin.

¿Que les está pareciendo? ¿Les gusta como está desarrollándose la historia? En verdad espero que si, a mí me está gustando escribirla, en verdad quisiera saber su opinión.
Tengo que admitir que me daba “cosa” escribir cosas tristes al principio, por eso tarde en subirlo pero aquí lo tienen, disfruten.