joaquín sabina

Cuando no sea el dolor
sino la dicha
de mirarse dos rostros
dulcemente
y no haya cordilleras de cemento
sino la paz menuda de la higuera,
cuando no tengamos que inventar esquinas
donde los besos crezcan,
cuando no pague impuestos ningún sueño
ni haya séptimos pisos para amarse…
entonces,
cuando el amor tan sólo,
será todo más fácil.
—  Joaquín Sabina
Sentarse en una mesa
coger papel y pluma
encender un cigarro
elegir al azar un libro del estante
acariciar con indolencia el lomo
recostar cuidadosamente la mejilla
en el dorso de la mano
el codo en el tablero
en actitud pensante
cagarse en las palabras
poner algo de Mozart a ver si echa la mano
recordar un domingo con sol tras los visillos
decir tres veces mierda
levantarse con furia
bajar las escaleras
abrir la puertecilla del retrete
arrojar el papel echo una bola
tratar de mear dentro
como exige el letrero en tres idiomas
decir amén jesús
abotonarse.
—  Eso será poesía, Joaquín Sabina