invierno crudo

anonymous asked:

Holaaa, tienes algún poema sobre relaciones a larga distancia que me recomiendes? Graciaaas, amo tu blog

Gracias. Hay algo que escribieron dos grandes talentos y me encantó. Va:

No te enamores si ella está lejos. Parece bonito pero no lo tomes a la ligera. Querrás darle todo pero no podrás tocarla. Soñarás con su tacto, pintarás su sonrisa, pero no disfrutarás de la calidez que transmite; te harán falta los momentos espontáneos en los que te inunde con su cuerpo. Imaginarás sus labios pero no conocerás su intoxicante frescura; su físico y la pasión que incita será un fantasma que atormente tu vida. Dolerá cuando las palmas de tus manos no puedan tocar sus caderas y acercarla a ti desde los kilómetros que los separan. Perderás las noches imaginando su presencia pero no saldrá del mundo de lo hipotético. Lo decimos en serio. Te volverás miserable, dependiente de una cadena, un cable, una señal, conectado a un teléfono como si fuera un respirador artificial.No te enamores si estás lejos. Tu corazón será prisionero de la distancia. Te imaginarás apreciando el mar tomados de la mano cuando en realidad estás estacionando el auto en un crudo invierno ansiando el calor que en tu casa no hallarás. Vivirás flotando en la información de la comunicación digital, alejado de la vida que te espera del otro lado de la puerta. Te dolerán los oídos de tanto esperar un susurro que vibre por tu cuello, ese que nunca llegará. Te ofenderá la forma en la que otros desperdician y despilfarran su amor. Ordenarás tu cama para que no quede impresa tu figura solitaria, esa que pasó la noche arañando sábanas simulando con almohadas la suya, como un placebo necesario para poder evitar otro desvelo.Cuando las cartas no llegan con la frecuencia de siempre y las horas se van cargando de silencio descubrirás la frustración de la geografía y la amargura del dolor. Cuando la presión en tu pecho se vuelve demasiado difícil de soportar, déjalo ir. Escríbele en mayúsculas de tu fe, del amor con el que compensas la ausencia. Dile que no conoces su olor, la presencia de su sonrisa, ni la forma en la que sostiene la pluma; que no conoces el grosor de sus letras ni la sensación de su piel, que entre tus manos sostienes el espacio que pertenecen a las suyas, que necesitas sabe qué hacer sin él. Desenreda tus esperanzas del teléfono, desconecta tus sueños de la computadora y cuélgalos de una estrella otra vez. Ve a la cama creyendo que aquel mar lavará el amor y se lo llevará la marea, un día lo hará. Después de tantas pruebas, si viniera a casa contigo, entenderás que incluso sin distancia podrían sentirse lejanos.

Denise Márquez y Ave Literaria

Un crudo invierno

Ya no quedan restos del olvidado pero hermoso verano.
Las hojas  empiezan a caerse, dando piruetas en circulos, para luego tener una muerte digna en el frio piso
Los dias son cortos y  no son  protagonicos en otoño, pasan a segundo plano injustamente, el sol reclama su papel, radiando, calidez, haciendo que mi piel se estremeciera, y que mi cuerpo se entregue por completo a su calor reconfortante, en cambio las noches son largas, son eternas, como las estrellas, son heladas como la oscuridad que hacecha en mis ojos y la luz de la luna tiene un efecto contrario, haciendome sentir totalmente demacrable, débil, ella junto a a los planetas hacen que llore, mientras susurran que tome ese frasco de entero de estrellas, que si lo tomo con un vaso  de lágrimas, vos, cariño ibas a voler.
Les crei, y esa noche del crudo otoño mi corazón dejo de palpitar para estar otra vez juntos.
Atte:Rollinga001

Cada segundo sin tu amor se me hace eterno el más frío invierno, el más crudo infierno.
Picnic. {Drabble Wigetta}

“Podemos ir donde quieras”

Suaves palabras, dulces caricias.

¿Cómo negarme?

¿Cómo negarme a Willy? Negarme alguna de sus peticiones era realmente difícil, sobretodo cuando está algo así como, literalmente, sobre mi y no hay forma alguna en la que pueda huir a cualquier parte donde no existan Willy’s que puedan manipularme y bloquear mi capacidad de encontrar a la razón.  

Mal. Todo está mal, puedo sentir como mi garganta pica y mis manos también, casi puedo sentir como mi pecho se oprime contra mi corazón que a duras penas bombea mientras envía fuertes punzadas a mi cabeza quién me recuerda todo el tiempo que debo darle un final a todo esto.

Pero entonces él aparece, está allí deslizandose sobre mi piel mientras sonríe amplio y me hace recordar a la siniestra sonrisa del gato de Alice In Wonderland.

Intento apartarle pero realmente no es lo que quiero hacer, me veo a mi mismo presionando su cuerpo contra el mío y entonces ambos estamos sonriendo, soy tan culpable como él.

Agobio, todo lo que podía sentir era agobio.

Pero sus labios me besan tan bien que al mismo tiempo ardo bajo mi piel.

“Está bien, ¿Adónde quieres ir?” le digo, sabe que ha ganado y no se molesta en ocultar su orgullo ante la victoria.

“Te llevaré a un lugar especial”

Poco a poco, a cada minuto que pasa la culpa recorre y sigue corriendo, lo siento en mis venas como el veneno o una droga, la más adictiva y dolorosa.

Respiro hondo y me doy por vencido una vez más. Él ni siquiera parece percatarse de mi lucha mental sin embargo al mismo tiempo es como si lo supiera todo el tiempo y eso le incitase actuar más rápido, de alguna forma lo sabe o quizás me estoy volviendo loco.

De todas formas me encuentro sorprendido, justo frente a mi se encuentra una manta sobre lo que antes fue césped y ahora no es más que tierra seca debido al crudo invierno.

Me ha preparado un maldito picnic.

“¡No puedo creer que hicieses esto para mi! ¿Eres tú realmente?” bromeo sin quitar la expresión de sorpresa en mi rostro y él luce complacido.

“No quiero ser un idiota ¿Sabes? Quiero decir, sé que mereces algo mejor que esto pero pensé que sería un lindo gesto”

‘Mereces algo mejor que esto’ mi mente retiene aquellas palabras por unos segundos y pienso que tal vez no es tan cierto pero sí lo es.

“No digas eso. Es increíble, enserio tío.”

“¿Tienes hambre?”

“Claro que tengo hambre chaval, me tuviste como una hora en tu maldito Smart hasta aquí sin ni siquiera un caramelo en el camino”

“Pues yo no”

“Ahí te quedas, comeré yo solo”

“No seas egoísta, recuperaré el apetito en un momento. ¡Observa!” puedo ver como su rostro se tuerce en una mueca casi siniestra y de su bolsillo saca un cigarrillo armado, deduzco que se trata de Maria al instante y termino por confirmarlo una vez lo enciende.

“Madre mía, ¿Tú y esa cosa dejarán algún día de darme por saco?” le digo indignado y mis ojos casi duelen de tanto ponerlos en blanco.

Le quiere más que a mi.

Espero paciente a que lo acabe mientras me pierdo en el tranquilo ambiente, no hay casas ni gente cerca en kilometros e imagino lo tranquila que sería mi vida si decidiera comenzar a vivir por aquí sin avisarle a nadie, probablemente tardarían un par de años en encontrarme pero hasta entonces a lo mejor habría hallado la forma de estar en paz conmigo mismo.

“¿En qué piensas?” le escucho hablar mientras se sienta a mi lado y el humo está completamente impregnado en su ropa y aliento, y quizás en otra situación o si fuese otra persona realmente lo habría apartado de mi lado pero se trataba de Willy y tal vez no tenía sentido en absoluto pero incluso el olor me agradaba viniendo de él.

Realmente no había lógica en eso, sin embargo estaba un setenta y siete por ciento seguro de que no inhale en ningún momento. ¿No es así?

“Pienso que muero de hambre y eres un tonto”

“Puedes comer a este tonto entonces” me dice divertido y pronto comienza a reír como si acabase de decir el mejor remate de la historia en la comedía, y no para hasta que se ahoga con su propia saliva y luego de una larga bocanada de aire vuelve a reír. Inevitablemente me rio ante eso y terminamos riendo tan duro que intento a duras penas no perder un órgano por la boca.

“¡Para Willy! No puedo respirar, me duele” alcanzo a decir entre lágrimas y un fuerte dolor en mi estomago.

“Oh ¿Estás bien? ¿Te hice daño?” y de pronto su tono de voz se suaviza y sé que se encuentra preocupado.

“No” me apresuro a responder, pero entonces todas las cosas malas vuelven y ya no puedo seguir riendo “Hoy no”

“¿Te hice daño alguna vez?” pregunta confundido entonces le miro y sus ojos se ven cansados y al mismo tiempo más pequeños de lo normal y apenas puedo distinguir sus pupilas y sé que apenas está consciente de donde está y con quién.

“¿Podemos simplemente olvidar todo por un momento y quedarnos aquí?”

“Podemos. Podemos hacer lo que queramos siempre y cuando estemos juntos.”

Y quizás en estos momentos no puede hallar la razón y la verdad en sus palabras pero decido creerle, decido cerrar mis ojos y dejar expuesto mi corazón una vez más y sé que está cerca porque su aliento lo delata y pronto puedo sentir nuestros labios que se unen en un delicado roce que exige más contacto y como si fuesemos presos de nuestras emociones obedecemos sin oprimir nada.

“Dime que amas” me exige tirando de mi labio inferior mientras nuestras manos se entrelazan como una cuerda a un ancla que se hunde arrastrando todo consigo.

Dilo tú primero.

“Dijiste que estamos juntos en esto. ¿No es así?” alcanzo a decir y me siento preso de sus labios que comienzan a devorarme.

“Siempre juntos, no lo olvides”

 Una presión se alojó en mi pecho mientras mi cuerpo comenzaba a quemar, como un autentico masoquista disfrutando del dolor.

De regreso a la misma mierda

Besos insípidos para suicidas amargados

El mismo llanto y la misma musa vueltos poesía

Somos amor y lujuria de un rato

El sabor amargo que conlleva este mezcal barato

Después te beso y pienso que tu alma oscila entre el cielo y el infierno

Me alcoholizo y disfruto de este crudo invierno

Me importa una mierda si Bukowski lo hace mejor

Esta noche solo quiero hacer el amor, sobre un cuaderno

O sobre mi cama, da igual, te quiero desnudar sin quitarte la ropa

Quiero hundirme en el pantano que tienes ahí en el pecho

Quiero que me beses, sí, y al son de un cigarrillo contarte algún secreto

Soy aquello que no quieres y te excita

Soy basura, la máxima expresión de imperfección

Soy el primer trago

Soy el chico amargo que busca la felicidad entre tus labios…

Y renazco de entre las sombras y los escombros de una vida que alguna vez fue mejor

De una vida insípida

Guardando besos en botellas

Platicando a oscuras con la luna

Esperando en la misma silla donde siempre me emborracho

Espero a que las estrellas desfallezcan en esta libreta, llena de poemas y basura

Que suelo dejar a medias, ven y dime que me quieres, escúpeme en la cara

Conviértete en la musa oscura que pervierta mis poemas

En la tierra de esta tumba, sin lapida

Saliva se entre mezcla con el humo y sabes que te encanta

Sabes que me encantas

Y esta mierda no es melosa, no es poesía rosa ¿Quieres alguien que escriba bonito?

Nació alguien llamado Benedetti

Yo solo tengo perversiones, adicciones, oraciones que pueden sonar obscenas

Pero de eso se trata ser hijo de puta y escribir poesía.

¿Alguna vez viste a un bastardo enamorado?

Yo sí, pero solo de marihuana y de una cama donde dormir cuando te pesa el alma

Cuando sientes sus las palabras en la venas

Y sabes que la zorra que ahora está en Chicago fue el antídoto y el veneno de este ser tan imperfecto

Masturbarte y luego pensar en lo incierto que es el tiempo, en esta vida hija de puta

Piensas en matarte y después eres un puto cobarde

Solo eres el alarde de quien no pudiste ser y si te estoy hablando a ti, hijo de perra

Tú que estas frente a ese espejo que siempre me aterra.

¿Por qué termine hablando de mis mierdas si este poema era para ti?

Lo siento querida, no estoy haciendo otra cosa, solo bebo alcohol y pienso ti

Y en tus besos, me conviertes en un puto loco, en una fe de erratas en un diccionario

Esta basura se a largo demasiado solo para decirte: Te quiero.

-http://kingdisaster-boru.tumblr.com/

Cap. 2017 pág. 14 de 365

Espero que sonrías, cariño… allá donde respiras. Que los demás en la calle noten que por dentro eres maravillosamente hermoso y que no puedes andar por ahí sin que se te note la magia que exhalan tus latidos, tus existir. Espero que los días mejoren para ti, que veas en la nube gris nostalgia de la que invita a arroparte en una poesía, que veas el cielo luego de una caída y en el golpe del tropezón una lección que te renueve la piel. Yo desde acá no dejaré de desear que te vaya bien, que tengas alas fuertes para volar, que respires hondo y te atrevas a todo, que sigan las lunas siendo bonitas porque las miramos a la vez, que notes el abrazo que guardo para ti desde hacen muchos te quieros. Ojalá sonrías, cariño, sonrías mucho y la vida te haga cosquillas todos los días, pero si de casualidad se acercan días duros, espero que trates de encontrar en cada cosa algo por lo cual estar feliz, que abras las manos y busques en ti lo que te vuelve primavera aunque afuera esté el invierno más crudo.  Que todos sepan que tienes luz, que eres un atardecer y que es bonito verte desde mis latitudes, dejándote ser.   Espero sonrías y mucho… para que acá yo vea como el sol vuelve a salir.

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M. Sierra Villanueva

Un día frío de aquel crudo invierno, allá donde cae la nieve y se congela el tiempo, rompimos el pacto con la triste frase:
“Adiós, nos veremos quizás en otro momento”.
Y todo lo vivido quedó como hermoso recuerdo.
—                                                      Confesiones de un día de invierno - Leila.
La fe es el mensajero entre el alma y el Señor Jesús

»Se fortaleció en fe«
—Romanos 4:20

Cristiano, ten mucho cuidado de tu fe, pues la fe es el único medio por el cual puedes obtener bendiciones. Solamente la fe puede traernos bendiciones. La oración no nos traerá respuestas del trono de Dios, a menos que sea la oración fervorosa del hombre que cree. La fe es el mensajero angélico entre el alma y el Señor Jesús, que está en la gloria. Si ese mensajero se retira, no podemos ni elevar oraciones ni recibir contestaciones. La fe es el alambre telegráfico que liga la tierra con el cielo. Por medio de él, los amorosos mensajes de Dios vuelan tan rápidamente que, antes que clamemos, Él nos responde, y, aun estando nosotros hablando, Él nos oye. Pero si el hilo telegráfico de la fe se rompe, ¿cómo recibiremos la promesa? ¿Estoy en aflicción? Entonces puedo conseguir ayuda por la fe. ¿Estoy perseguido por el enemigo? Entonces mi alma se apoya por la fe en su querido refugio. Pero si quitamos la fe, clamaré a Dios en vano, pues no habrá medio de comunicación entre mí y el cielo. Aun en el más crudo invierno, la fe es una senda por la cual la oración puede transitar; pero si bloqueáis el camino, ¿en qué forma podremos comunicarnos con el gran Rey? La fe me une a la divinidad. La fe me cubre con el poder de Dios. La fe pone a mi lado la omnipotencia de Jehová. La fe asegura para mi defensa todos los atributos de Dios. La fe me ayuda a desafiar a las huestes del infierno; me hace triunfar sobre la cerviz de mis enemigos. En cambio, sin fe, ¿cómo podré recibir algo del Señor? Que el que fluctúa, el que es igual a la onda de la mar, no espere recibir alguna cosa de Dios. ¡Oh cristiano! , cuida bien tu fe, pues con ella puedes, aunque seas pobre, lograr todas las cosas; pero, sin ella, no puedes obtener nada. «Si puedes creer, al que cree todo es posible»

—Charles Spurgeon

A quien domine mis sentimientos: Salve de mí lo poco de vida y déjeme caer en un pozo sin fondo, que en el momento menos esperado, regresaré… y regresaré fuerte porque habré hecho de la oscuridad: mi mejor amiga.”

“A quien domine mis sentimientos, quíteme del corazón esto que me está sometiendo porque no me deja respirar, porque me hace pensar en odio, en rencor y me genera un deseo de desdicha y desazón ante la persona que alguna vez amé.

A quien domine mis sentimientos, ingrese en mí y guarde un poco de la esperanza que se me está escapando. Regáleme un poco de brillo porque la oscuridad hoy está siendo despiadada y no muestra compasión ante mi negativa.

A quien domine mis sentimientos, forje en mí una muralla que deje afuera el satánico y crudo invierno de una venganza mortífera y demente.

A quien domine mis sentimientos…

¡Aleje de mí el odio!

¡Quíteme la envidia!

¡Termine con mi resentimiento!

Él ya no es mío…

Él ya no dormirá conmigo…

Él comienza una nueva historia…

A quien domine mis sentimientos, tome de mí el último elixir de mi primavera y consérvela porque voy directo a las tinieblas y cuando más la necesite, cuando ya no quede esencia mía… deme el brebaje para resurgir entre la laguna de espíritus perdidos…

A quien domine mis sentimientos, sepa que soy un ser humano y tengo derecho a fallar; pero haga que el error sea conmigo, sin dañar a los demás.

Que él siga su destino.

Déjeme morir.

De ahí devuélvame la vida.

Y viviré.

A quien domine mis sentimientos: Salve de mí lo poco de vida y déjeme caer en un pozo sin fondo, que en el momento menos esperado, regresaré… y regresaré fuerte porque habré hecho de la oscuridad: mi mejor amiga.”

DDC


Cap. 2014 pág. 146 de 365

Al final lo que uno espera encontrar es un cómplice, alguien con quien compartir las manías y adicciones. Los secretos y ruidos. Las tormentas y la brisa ligera. Los miedos y los sueños.

Al final uno quiere encontrar a alguien con quien deshacerse y construirse. Con quien lanzase al vacío y arrojarse al cielo.Con quien contar los lunares y las dudas. Con quien llorar y con quien esbaratarse de la risa. Con quien mirarse y encontrarse. Con quién estar cuando el invierno está crudo y cuando el verano tuesta la piel 

Al final no importa, es cuán ensanchada tenga el alma, cuánta magia habita en los poros de su piel, cuánta esperanza habita en sus adentros. 

Al final uno lo que quiere encontrar es un cómplice, alguien que le tome la mano y más nunca quiera soltarla.

Todos necesitamos alguna vez un cómplice alguien que nos ayude a usar el corazón- Mario Benedetti 

Cap. 2014 pág. 238 de 365

No sé si soy lo que buscas. Te lo advertí.
No sé si podrás tolerar mis inviernos crudos y mis terremotos intensos.
No sé si un día te hartarás de mis silencios, y de los días que no estoy vestida de poesía.
No sé si resistirás esos momentos en los que no soporto verme al espejo, o aquellos en los que vivo derramando colores.
No sé si tu paciencia aguantará mis manías, mis enojos, mis alma histérica e hiperbólica.
No sé si querrás agarrarme la mano cuando las ausencias me rodeen.
No sé si podrás resistir mis locuras, mis olas y mares.
No sé si llegarás a odiar mis aguaceros o mis sequías.
No sé si soy lo que buscas, y cariño, te lo advertí.