invierno

Dile que la quieres, así ella no desee escucharlo y tengas que gritarlo. Ámala, tanto en sus días de sol como en sus días grises llenos de lluvia. No la juzgues, entiende que ella también suele cometer errores como tú. Pinta su vida de colores, así como ella pinta una sonrisa en la tuya cada vez que de sus labios suelta un «te quiero». Respétala, por encima de todas las tentaciones del mundo. Quiérela, aun cuando a veces ella misma no se quiera y se sienta perdida. Coge su mano y entrelázala con la tuya cada que tenga miedo, demuéstrale que un abrazo es una forma de decir «te quiero, no estás sola». No sólo seas otoño y deshojes la ropa, también aprende a ser su primavera cuando en su corazón haya invierno. Gana su corazón a punta de detalles aun cuando ya la tengas a tu lado. Pero sobre todo, lejos de amarla y quererla haz de su vida única y aunque no se quede contigo para siempre, habrás ganado mucho.
—  A la chica de mis sueños, Jorge Muñoz
No quiero un príncipe como todas, quiero un chico que le guste escucharme, que el silencio entre nosotros no sea incomodo, que el solo de vernos nos ponga una sonrisa de idiotas en la cara, para compartir un sweater en invierno y el helado en verano, alguien en quien pueda confiar y entregarle lo mejor de mi.

-Versos de un corazón roto