in conscientemente

Criamos ilusões para escaparmos de uma realidade cruel demais, mas não percebemos que ilusões são, por muitas vezes, mais cruéis que a realidade. Estamos conscientemente construindo castelos perfeitos feitos de areia, castelos que a vida, assim como a água, se encarrega de destruir.
—  Momentaize

E se dissessem que todo esse ano não aconteceu? Que você estava adormecido e imaginou tudo!? As dores, as alegrias, a crise, a redação do Enem, aquela briga, o começo e o termino de algo, a descoberta. Se dissessem que tudo não passou de uma alusão de sua cabeça confusa, sonhadora talvez. Se te despertassem e dissessem que você tem que acordar, e realmente viver? Não importa se você dormiu ou sonhou, por dois dias, dois anos, ou duas décadas. Você foi despertada, e aí? O que se sucederá? Correria e faria tudo diferente, ou seguiria os mesmos passos? Eu? Bom… Eu te conheceria de novo! Porque, não importa quantas vezes eu subi e desci na gangorra dessa louca alusão, preciso experimentar a inebriante sensação que foi ter conhecido você. Tendo sonhado ou não. Aqui estou, plena e conscientemente acordada! Prazer, me chamo Deise, e adoraria de conhecer, te re-conhecer, re-descobrir, te re-amar. Hoje. E se possível, sempre.“  __ Confissões.

Uma vez escrevi sobre a informatização no espiritismo — tinha lido em algum lugar que os computadores substituiriam os médiuns — e, como esperava, recebi algumas cartas de protesto contra o comentário, considerado desrespeitoso. Está certo, deve-se respeitar a crença dos outros. Talvez a descrença seja apenas uma falta de imaginação. São tantas, tão variadas e tão literariamente atraentes as explicações metafísicas sobre o que, afinal, nós estamos fazendo neste mundo e o que nos espera no outro que não crer em nada, longe de ser uma atitude racional e superior, é uma forma de burrice. De não saber o que se está perdendo. O negócio é ser pós-moderno e desistir conscientemente do racionalismo, pois, se as explicações finais são tão impossíveis quanto as utopias — e a própria física, quanto mais descobre sobre o mundo, mais perplexa fica —, então o negócio é voltar à mágica e ao deslumbramento primitivo, que são muito mais divertidos. É verdade que eu sempre achei a explicação de que não há explicação nenhuma, ou pelo menos nenhuma que o cérebro humano entenderia, a mais fantástica de todas, mas reconheço que é um sumidouro. Não a recomendo. Toda a força, portanto, à imaginação, a todas as escatologias, a todas as seitas e a todos os santos. Tudo se resume naquela música — ou é apenas uma frase? — do John Lennon, Whatever Gets You Through The Night. O que ajudar você a atravessar a noite, está certo. É difícil lidar com toda essa herança que a gente recebe junto com um corpo e uma mente, uma vida finita num universo infinito, sem nem um manual de instrução. No escuro, todas as respostas são válidas, todas as crenças são respeitáveis. Eu, por exemplo, estou desenvolvendo a tese de que a explicação de tudo está na alcachofra. Ainda não sei bem onde isto vai me levar, mas sinto que estou perto de uma revelação. Deus é uma alcachofra. Quando desenvolver melhor a ideia, volto ao assunto.
—  Luis Fernando Veríssimo.

“COMO TENER UN VIAJE ASTRAL DE LA FORMA MAS RÁPIDA Y EFECTIVA“

Para empezar para los que no saben que es un viaje astral les explicare un poco sobre lo que es sus peligros, mitos y como realizarlo.

PUEDES ENCONTRAR MAS POST SIMILARES A ESTE VISITANDO MI BLOG!


¿Que Es un Viaje Astral? 

Un viaje astral es la separación del cuerpo físico y el cuerpo astral. Esta separación es muy parecida a la muerte, muchas de las personas que han permanecido muertas clínicamente durante algunos minutos lo han experimentado conscientemente. Pero no hace falta estar al borde de la muerte para experimentarlo. Algunas personas lo experimentan de forma espontánea cuando están perfectamente despiertas, sin proponérselo siquiera, mientras que otras se pasan la vida buscando en vano dicha experiencia y lo mas que consiguen, después de ayunar y de meditar durante años, es una potente proyección mental. 


¿Que riesgos hay de hacer un viaje astral?

Por el momento se dice que no existe riesgo alguno excepto para las personas que tienen taquicardia

- Taquicardias: quienes padecen de problemas al corazón pueden tener riesgo de un ataque cardíaco durante el viaje, esto ya que quienes han tenido esta experiencia mencionan como sus latidos aumentan considerablemente al entrar y salir de su cuerpo físico, por ende no se recomienda que quienes padezcan de alguna enfermedad coronaria intenten realizar los viajes.

- Se conocen algunos efectos adicionales como por ejemplo un desequilibrio emocional luego del viaje lo cual afectaría en su mayoría a quienes padecen alguna enfermedad psíquica. es recomendable siempre tener precaución en estos temas.


MITOS

- La muerte física: hay quienes comentan que uno de los mayores riesgos de los viajes astrales es la desconexión de los cuerpos físico y astral, esto se produciría al “cortarse” el cordón de plata que une ambos cuerpos. ESTO ES UN MITO EL CORDÓN DE PLATA SOLO SE ROMPE CUANDO LA PERSONA LE LLEGA SU HORA DE PARTIR DE ESTE MUNDO

- No poder regresar a tu cuerpo: Esto es un mito ya que solo basta desear regresar a tu cuerpo para volver

- Entidades malintencionadas tomen tu cuerpo: Completa falso ya que tu cuerpo y tu alma siempre van a estar unidos por el famoso cordón de plata por lo tanto nunca va a pasar eso


¿Como realizar un viaje astral?

La práctica de la salida astral comienza meses antes de su realización efectiva. Sólo un organismo y un espíritu bien entrenado por las técnicas preparatorias podrá llegar a su objetivo, Es esencial el aprender el arte de la relajación, y la respiración controlada, la concentración, la visualización, la memoria, y la proyección de la voluntad. Todas estas prácticas son importantes de desarrollarlas para tener una salida astral real y efectiva. 


- PASO 1: Relajación: 

La relajación implica la eliminación total de toda contracción muscular, toda tensión del cuerpo y del espíritu. Cómo relajarse? Acuestate sobre tu espalda, sobre un espacio rígido pero confortable, pon las palmas de las manos hacia arriba. No debe haber ni mucho frío, ni mucho calor, al menos para comenzar, tampoco debes estar afligida/o por dolores o atormentarse por deseos fisiológicos. Partiendo de la punta de los pies trata de visualizar todos los nervios y los músculos; comenzando por el pie izquierdo, contracta tus músculos uno después de otro y asciende progresivamente por todo el largo de tu cuerpo y luego descontráctalo. Su tensión, su negatividad se descargaran. Usted se siente bien, sus pensamientos desfilan por usted, dulcemente, sin tratar de retenerlos. Usted está en calma y sereno y su cuerpo se siente más pesado como si el se hundiera…dejelo ir. Termine el ejercicio moviendose lentamente y estirandose. Luego sentirás una sensación de calma y de buen humor, que le permitirá enfrentar con optimismo la fatiga y las contrariedades.

- PASO 2: Respiración:
La respiración está ligada al concepto mismo de la vida. Un hombre en buen estado de salud, registra aproximadamente 24.000 ciclos respiratorios por día. Según las teorías orientales, cuando respiramos no absorbemos solamente el aire y gases, absorbemos también el prana o energía cósmica (etérica), esa que los curanderos canalizan en los cuerpos enfermos, para comunicarles la energía vital y combatir la enfermedad. En el mundo occidental, nosotros respiramos mal, esta negligencia puede ser la causa de una mala oxigenación de la sangre y por consiguiente una baja de funciones cerebrales. La capacidad de concentrarse y estudiar se reduce porque las energías son insuficientes. Como la respiración afecta la psiquis, el estado físico negativo afecta el ritmo respiratorio. En los momentos críticos; cuando estamos bajo estrés o miedo, una respiración correcta, lenta, ejecutada por la nariz será el mejor de los medicamentos.

- PASO 3: Concentración:
La concentración es el arte de aislarse de las influencias exteriores, enfocando su atención sobre cualquier cosa, persona u objeto para evitar al espíritu vagabundear. Como hay demasiadas ideas en nuestro espíritu debemos estar claros y seleccionar una que esté asociada al objeto escogido, para que la visión sea lo más clara y completa. La concentración no es un sinónimo de esfuerzo violento, de rabia o de tensión, es el resultado de la atención de la perseverancia y del dominio del “Yo”. Trate de suspender por algunos segundos su actividad mental; usted descubrirá cómo el pensamiento es indisciplinado e inestable. Busque un lugar tranquilo donde usted pueda estar seguro que nadie lo perturbará. Relájese y controle su respiración. Encienda una luminaria y ubíquela a 3 o 4 cm., frente a usted; a nivel de sus ojos. Siéntese confortablemente, la espalda recta, visualice la llama de la luminaria y trate de poner su mente en blanco. Al principio una multitud de pensamientos tumultuosos trataran de perturbar su espíritu, pero usted los vencerá, dejándolos simplemente desfilar. Progresivamente y a medida que va perdiendo el contacto con la realidad, esos pensamientos se irán desapareciendo. Una sensación de agradable ligereza psíquica, junto a un adormecimiento del cuerpo lo irá invadiendo, creando en sí, un estado de inmaterialidad.

- PASO 4: Visualización:
La visualización es ver algo o a alguien a través del espíritu. Es una técnica que puede facilitar la concentración; pero dependiendo de una práctica constante. Es necesario clasificar o seleccionar nuestros pensamientos, de inmovilizarlos y de fijar nuestra atención durante algunos 10 segundos sobre una imágen construida por nuestro espíritu. La creatividad y el control mental son ingredientes indispensables de la visualización; que de por sí es una realización efectiva.

- PASO 5: Memoria y Voluntad:
Para reforzar la voluntad, debemos alimentarla haciendo y atendiendo objetivos diferentes. Los ejercicios para esto son innumerables. Ponga atención a sus hábitos y elimine los negativos. Programe su día y esfuércese en cumplir con lo prometido. Controle su impulsividad y lo que usted considere que son sus defectos para que pueda mejorar su vida interior. Ponga a trabajar su determinación sobre los pequeños obstáculos de su vida cotidiana.

ESPERO QUE TE HAYA GUSTADO ESTE POST PUEDES ENCONTRAR MAS POST SIMILARES A ESTE VISITANDO MI BLOG!

-CONDICIONES PARA LA MAGIA BLANCA-

A NO SER QUE LOS ESTUDIANTES DE MAGIA LA PRACTIQUEN FORTALECIDOS POR UN MÓVIL PURO, UN CUERPO LIMPIO Y UNA ASPIRACIÓN ELEVADA, ESTÁN PREDESTINADOS A LA DESILUSIÓN Y AL DESASTRE… SI ALGUIEN, VALIÉNDOSE DEL PODER DE LA VOLUNTAD O POR EL DESARROLLO EXCESIVO DEL ASPECTO MENTAL DE SU TEMPERAMENTO, ADQUIERE EL PODER DE FUSIONAR Y ACTIVAR LOS FUEGOS DE LA MATERIA, CORRE PELIGRO DE OBSESIÓN, LOCURA, MUERTE FÍSICA O DE QUE UNA TERRIBLE ENFERMEDAD ATAQUE ALGUNA PARTE DEL CUERPO; TAMBIÉN CORRE EL RIESGO DE DESARROLLAR EXCESIVAMENTE EL IMPULSO SEXUAL, DEBIDO A QUE LA FUERZA ACTIVA ASCIENDE EN FORMA DESORDENADA, FORZANDO SU IRRADIACIÓN A ZONAS INDESEABLES…

QUIENES TRATAN DE TRABAJAR CONSCIENTEMENTE CON LAS FUERZAS DE LA MANIFESTACIÓN Y SE ESFUERZAN POR CONTROLAS LAS ENERGÍAS EN TODO LO VISIBLE, NECESITAN LA FUERZA PROTECTORA DE LA PUREZA Y POR ELLO SE INSTA CONSTANTEMENTE A LOGRAR EL AUTO-CONTROL, COMPRENDER LA NATURALEZA DEL HOMBRE Y CONSAGRARSE A LA CAUSA DE LA HUMANIDAD.

ADEMÁS, SI EL CORRECTO MÓVIL DEL HOMBRE NO FORTALECE ESTE ESFUERZO, ESTÁ PROPENSO A EXTRAVIARSE POR LA ADQUISICIÓN DE PODER. EL CONOCIMIENTO DE LAS LEYES Y LA MAGIA PONE EN SUS MANOS PODERES QUE LO CAPACITAN PARA CREAR, ADQUIRIR Y CONTROLAR.

DICHOS PODERES ENCIERRAN MUCHOS PELIGROS PARA LOS QUE NO ESTÁN EN CONDICIONES NI PREPARADOS, PORQUE EN ESTE CASO EL ESTUDIANTE PUEDE APLICARLOS A FINES EGOÍSTAS, USÁNDOLOS PARA SU PROPIO PROGRESO MATERIAL, ADQUIRIENDO TODO AQUELLO QUE NUTRIRÁ LOS DESEOS DE SU NATURALEZA INFERIOR. DA ENTONCES EL PRIMER PASO HACIA EL SENDERO DE LA IZQUIERDA, Y EN CADA VIDA PROGRESARÁ EN ÉL CON MAYOR APTITUD HASTA QUE, CASI INCONSCIENTEMENTE, SE HALLARÁ ENGROSANDO LAS FILAS DE LOS MAESTROS NEGROS.

TAL ESTADO DE COSAS SÓLO PUEDE SER CONTRARRESTADO CULTIVANDO EL ALTRUÍSMO, EL AMOR SINCERO DEL HOMBRE Y RECHAZANDO CONTINUAMENTE TODOS LOS DESEOS INFERIORES.


ALICE A. BAILEY

[…] Já foi o tempo em que reconhecia a existência escandalosa de imaginados valores, coluna vertebral de toda ‘ordem’; mas não tive sequer o sopro necessário, e, negado o respiro, me foi imposto o sufoco; é esta consciência que me libera, é ela hoje que me empurra, são outras agora minhas preocupações, é hoje outro o meu universo de problemas; num mundo estapafúrdio — definitivamente fora de foco — cedo ou tarde tudo acaba se reduzindo a um ponto de vista, e você, que vive paparicando as ciências humanas, nem suspeita que paparica uma piada: impossível ordenar o mundo dos valores, ninguém arruma a casa do capeta; me recuso pois a pensar naquilo em que não mais acredito, seja o amor, a amizade, a família, a igreja, a humanidade; me lixo com tudo isso! me apavora ainda a existência, mas não tenho medo de ficar sozinho, foi conscientemente que escolhi o exílio, me bastando hoje o cinismo dos grandes indiferentes…” “lá tá ele metafisicando, o especulativo… se largo as rédeas, ele dispara no bestialógico… não vem que não tem, esse papo já era” ela disse peremptória, despachando com censura, lacrando meu protesto, arquivando-o sem consulta, passando enfim no meu feixe de idéias uma sólida argola de ferro…
—  Raduan Nassar.

Como eu vinha dizendo que imitar é o melhor jeito de aprender a escrever, muitos leitores, com razão, sentiram-se no direito de me perguntar quem imitei. Ao longo da vida, fiz muitos exercícios de imitação. Não publiquei nenhum, é claro, nem os guardei. Mas ainda ressoam no que escrevo – aos meus próprios ouvidos, pelo menos – as vozes dos mestres que escolhi.

Os principais foram, entre os clássicos da língua portuguesa, Camões, Antônio Ferreira, Fernão Mendes Pinto, Camilo e Euclides. Machado foi um deleite, não um aprendizado. Nunca o imitei conscientemente, porque, malgrado a devoção que lhe tenho, as diferenças de personalidade entre nós são demasiado fundas. Não consigo me conceber tímido, recatado, elegante e, ademais, funcionário público.

Mas com facilidade me imagino um navegante e aventureiro como os nossos clássicos renascentistas, um polemista doido “doublé” de metafísico como Camilo, um misto de cientista e repórter como Euclides.

A empatia, no aprendizado por imitação, é tudo. Por isto cada um tem de escolher seus modelos.

Os meus entram aqui como simples amostras. Do Eça, para dizer a verdade, jamais gostei muito. Ele escreve tão gostoso porque seu pensamento é fácil, leviano, sem densidade ou luta interior. Não me lembro de ter voltado jamais a uma página sua. Pessoa, tanto quanto Machado, foi um amor impossível. Ele é maravilhoso, mas eu jamais desejaria ser esse sombrio professor de inglês, todo encapotado no mistério e sem ânimo de decifrá-lo.

Também nada devo literariamente a Bruno Tolentino, malgrado a amizade e a admiração sem reservas que tenho por ele.

O fator que nos separa é sociológico. Brega por origem e vocação, não posso me identificar com as raízes culturais – portanto, nem com o tônus verbal – de um rapaz de família célebre, parente de meio mundo, criado entre literatos.

Fui amigo e devoto discípulo de Herberto Sales. A primeira visão que tive dele foi a de um velho mulato gorducho, sentado a um canto no lobby do Hotel Glória com um livro e um caderninho. O livro era um volume de Proust. No caderninho Herberto anotava, com uma caligrafia miúda, as soluções verbais que pudesse aproveitar. Poucos autores brasileiros, dizia Otto Maria Carpeaux, tiveram uma consciência artística tão desperta, tão aguda, tão esforçada quanto Herberto Sales.

Aprendi também com o próprio Carpeaux, do qual li praticamente tudo o que publicou em português. Ele não era um visual, mas um auditivo. Não nos fazia ver as coisas, mas adivinhá-las pela sua repercussão em épocas e almas. Ele tinha a arte camerística de, num breve artigo, introduzir sutilmente um tema, desenvolvê-lo, fazê-lo ressoar em muitas oitavas e resolvê-lo rapidamente, nas linhas finais, com uma “coda” abrupta e estonteante. Ninguém, entre nós, dominou como ele a técnica do ensaio breve, condensação poética de controvérsias científicas enormemente complexas.

A Nelson Rodrigues também devo muito. Dois títulos condensam toda a sua arte de escrever: “A vida como ela é” e “O óbvio ululante”. O segredo do seu estilo é a audácia de dizer as coisas da maneira mais direta e corriqueira, transfigurando o prosaico em símbolo. Não encontro coisa similar senão em Pío Baroja e Julien Green, embora neste sem nada do cinismo de Nelson, naquele com um cinismo diferente, mais frio e resignado.

Mas a arte de resumir todo um argumento numa frase breve, de impacto brutal – que tantos me condenam como se fosse prova de não sei que sentimentos ruins – aprendi mesmo foi com três santos: S. Paulo Apóstolo, Sto. Agostinho e S. Bernardo. Tudo tem um preço. Ninguém pode imitar os santos, nem mesmo em literatura, sem escandalizar uma intelectualidade pó-de-arroz.

Dos autores estrangeiros do século XX, além de Baroja e Green, os que mais me ensinaram foram Ortega y Gasset e Bernanos. Ortega é de longe o maior prosador da língua espanhola, sem similares nela ou em qualquer outra pela sua força de fazer ver aquilo de que fala. Na verdade, mais que fazer ver. Ele próprio comparava a força aliciante do seu estilo a um punho que saltasse da página e agarrasse o leitor pela goela, obrigando-o a envolver-se na discussão como se fosse problema pessoal. Efeito parecido despertam as páginas de Bernanos, mas com um “pathos” de moralista encolerizado que falta por completo ao amável e gentil Ortega.

Como escritor de livros de filosofia tive de passar também pelos problemas da exposição filosófica, mais complexos, do ponto de vista técnico-literário, do que em geral se imagina. Para mim, o maior expositor filosófico de todos os tempos (não o maior filósofo, é claro) foi Éric Weil. Nos seus escritos, a construção abstrata eleva-se às alturas de uma realização estética, mas de uma estética que, em vez de se superpor como um adorno ao pensamento conceitual, é encarnação direta do próprio espírito filosófico. A força do seu estilo é a beleza da razão quando alcança o plano mais alto da pura necessidade metafísica. Apenas, para apreciá-la, é preciso ter desenvolvido o senso dessa necessidade, que falta por completo às mentes grosseiras, divididas entre o caos empírico e o formalismo lógico vazio. A estas o vigor da prova pode dar a impressão de um autoritarismo dogmático, de uma imposição da vontade, quando ela vem precisamente do contrário, da total rendição da vontade ante aquilo que, simplesmente, é o que é.

Virtudes similares, em grau menor, encontro em Edmund Husserl e Louis Lavelle, com a ressalva de que este insiste demais no que já demonstrou e aquele abusa dos termos técnicos em prol da brevidade que, como já dizia Horácio, se opõe à clareza.

O grande expositor filosófico nada tem de “didático”. A filosofia, sendo educação em sua mais íntima essência, é por isto mesmo metadidática, não havendo nela a possibilidade de uma seriação graduada do mais fácil para o mais difícil. Em filosofia a melhor maneira de dizer é aquela que encarne da maneira mais direta e fiel o próprio método filosófico, e o método filosófico melhor é o que mais eficazmente apreenda a coisa da qual se fala, sem nada acrescentar à sua simplicidade ou subtrair da sua complexidade. Não se pode falar legitimamente de filosofia senão desde um ponto de vista filosófico. Não há quadro de referência externo desde o qual se possa “compreender” uma filosofia, pela simples razão de que a filosofia é a arte de montar os quadros de referência de toda compreensão. Por isso, a “divulgação filosófica” acaba sendo, quase sempre, fraude; e os melhores escritos filosóficos quase nunca parecem bons a quem os julgue de fora, com critérios unilateralmente “literários”.

Olavo de Carvalho

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque he sonreído cuando ni siquiera yo me he dado cuenta; lo sé porque he suspirado por lo que me inspiró a escribir las cosas más bonitas de mi vida; lo sé porque he llorado a mares en mi almohada cuando he echado de menos la luz y la razón de mis días; lo sé porque he cometido los errores suficientes como para entender que de eso se trata vivir; lo sé porque me he perdido conscientemente en el laberinto sin salida para ver quién está dispuesto a perderse por mí, sabiendo que, quizás, no podrá encontrarme jamás, que no podrá salir de ese laberinto que es la huida.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque he visto a mi hermana ir y venir a mitad de lo que posiblemente era el invierno de su vida; lo sé porque han adormecido mis corazas para luego entrar en mi corazón y romperlo en mil pedazos; lo sé porque he mentido acerca de cómo me sentía cuando por dentro me quedaba afónico pidiendo auxilio.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque he herido por quien moriría consecutivamente en mis siete vidas por conocerle por primera vez, una y otra vez; lo sé porque me he desangrado mientras escribía los versos más dolorosos que jamás me había dedicado nadie; lo sé porque en una mañana me dejaron un eco en el alma y el corazón infestado de tristeza y soledad; lo sé porque mi canción favorita resultó ser el arma homicida.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque me he acercado tanto al abismo, que por poco, no salgo con vida; lo sé porque me han apuñalado cuando, ingenuamente, les regalaba mis mejores sonrisas; lo sé porque me han visto enloquecer en plena cordura.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque me han herido; lo sé porque he caído al profundo mar de los recuerdos y no he salido tal como entré.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque lo sentí, lo viví y lo abracé tan fuerte, que terminé rompiéndolo; lo sé porque fui invisible para quien yo quería cambiarle la mirada; lo sé porque he ardido tal cual infierno me estuviese abrazando; lo sé porque en cada puntada que le daba a mis heridas, pensaba cómo alguien, en quien deposité toda mi confianza, pudo haberme hecho sangrar.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque he tenido frío y no precisamente hablo de clima, sino de personas, de momentos y de despedidas.
Lo poco que sé de la vida, lo sé porque he sonreído cuando mis ruinas me declaraban estado de calamidad.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque me he despedido en aeropuertos, en estaciones de tren y en hospitales. Y yo siempre me he sentido muerte en esos lugares. Me he sentido como el fin de mí mismo, o de mi historia. O de un atardecer que no termina de dar su espectáculo y no comprende que el día se ha ido. Y con él miles de miradas con desconocidos, muertas; miles de sonrisas sin comprender el porqué, muertas; miles de silencios porque las miradas lo decían todo, muertas. Y pensar que en las despedidas pasa lo mismo: muere todo y se muere uno. Abandona el propio cuerpo y habita en el corazón que se está yendo. Se cierran los ojos, y se cierra la historia, pero se abren muchas heridas.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque me ha estallado el pecho cuando encontré algo que no debía buscar; lo sé porque he visto cómo cada silueta del pasado me perseguía a donde iba y todo se convertía en oscuridad; lo sé porque tengo recuerdos que son luz y otros que son tiniebla.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque me enamoré de la jodida piedra y ella no supo corresponderme sino lastimarme; lo sé porque he sido masoquista persiguiendo un amor imposible y me han salido llagas del terrible incendio en el que estuve por decisión propia; lo sé porque cada vez que amo lo hago como si jamás me hubiesen roto el corazón, confío como si jamás me hubiesen traicionado y río como el dolor en realidad hubiese sido un sueño en el que estuve sumergido por mucho tiempo pero que, tarde o temprano, tenía que despertar. Y recordarlo como una pesadilla.

Lo poco que sé de la vida, lo sé porque tengo cicatrices, no sólo en la piel, sino en mi forma de hablar, de reír y de mirar, porque hay que prestar mucha atención a cómo actúa y se comporta alguien para darse cuenta de que no, de que no existe peor cicatriz que aquella que se abre desde las entrañas, que con el paso del tiempo se abre más y más y llega a ocupar gran parte de ti. Y te consume. Te va arrastrando hacia el recuerdo. Y la muerte del recuerdo es el olvido. Se pueden olvidar muchas cosas, pero ¿cómo se olvida algo que en su momento quisiste que fuese para siempre?

—  Benjamín Griss
Ao longo de todo o tempo em que aqui estive, ansiei inconscientemente - e por vezes conscientemente - por confiança, amor e afeição física. Este anseio pode variar em intensidade, mas está sempre presente.
—  Anne Frank.
youtube

Discurso de Albert Einstein. El año y la ocasión del encuentro mostrado en el vídeo aún se desconocen.

Now I will add a few words unprepared. [laughter] A country becomes really a soul only in consciously serving the intellectual life, and in the case of our Jewish people it was really this endeavour, which conserved the Jewish people as a whole. We would not be in existence today, as a community of people, without this continued, or discontinued (…) activity into learning and in thought and in literature

Ahora añadiré unas cuantas palabras improvisadas [risas]. Un país se vuelve realmente en alma sólo sirviendo conscientemente a la vida intelectual, y en el caso de nuestra gente judía fue este esfuerzo, el cual los conservó como un todo. No podríamos existir hoy por hoy, como una comunidad de personas, sin esta continua, o incontinua (…) actividad hacia el aprendizaje, el pensamiento y la literatura.

Y vamos a empezar a perdonar, aunque duela. Aunque no se lo merezcan, pero vamos a empezar a perdonarlos para estar bien con nosotros mismos, para sentirnos orgullosos de que hemos hecho algo que nunca pensabamos hacer. Porque muchas veces perdonamos sin darnos cuenta, y cuando sabes que tienes que perdonar no lo quieres hacer. Es lo mismo. Inconscientemente o conscientemente perdonamos como si fuera una rutina, un hábito que ya has cogido diariamente. Porque nos dañan, y perdonamos sin pensar que nos pueden hacer mañana; si volver a fallarnos, o hacernos feliz.
Soy demasiado agresiva, nunca me callo cuando se que debería hacerlo, y meto la pata conscientemente, soy arriesgada, odio la deslealtad, las mentiras, la falsedad y las excusas. Soy muy impaciente, no me gusta esperar por nadie, y en ocaciones soy muy amargada, a pesar de ser muy seca tengo gestos de cariño los cuales son dignos de valorar, no me gusta hablar de mis problemas, no dejo entrar a la gente fácilmente en mi vida porque soy muy desconfiada, y cuando me siento vulnerable con alguien mis alarmas mentales suenan y me hacen cerrar la puerta. Soy demasiado sarcástica e irónica para aparentar ser una mujer boba, delicada e insípida de esas que tanto gustan y soy demasiado impulsiva. Por fin entendí que soy demasiado de muchas cosas, comprendí que es tan necesario que me entiendan como que me quieran, que soy una persona difícil de llevar, y que para hacerlo tienen que tener mano dura y suave al mismo tiempo.
Aprende a conducir conscientemente tu vida

Cuando somos muy pequeños, aprendemos a sentirnos con nosotros mismos y con la vida dependiendo de cómo nos han tratado nuestros padres o los adultos que nos rodeaban.

Si hemos vivido con personas desdichadas, asustadas, culpables o coléricas, habremos aprendido muchas cosas negativas sobre nosotros mismos y sobre el mundo, y esto genera una vida de frustración.

Cuando crecemos, tendemos a recrear el ambiente emocional de nuestro hogar de la infancia; recreamos la relación que teníamos con nuestra madre, nuestro padre o la que tenían ellos entre sí.

Nos tratamos a nosotros mismos tal como nos trataban nuestros padres. Nos regañamos y castigamos de la misma manera, o nos amamos y animamos de la misma manera. Todo depende de cómo nos trataron en la infancia. A pesar de esto, no echemos la culpa a nuestros padres, porque ellos no podían enseñarnos algo que no sabían. Si nuestra madre no sabía amarse a sí misma, ni nuestro padre tampoco, era imposible que ellos nos enseñaran a amarnos a nosotros mismos. Ellos nos enseñaban todo aquello que les enseñaron sus padres cuando eran pequeños.

El pasado no se puede cambiar, pero el presente y el futuro, sí.

Ahora es el momento de cambiar nuestros pensamientos y sentimientos negativos, y hacerlos positivos. Todo lo que pensamos y sentimos, es lo que la vida nos va a traer; es lo que vamos a vivir; porque es nuestro inconsciente el que crea nuestras experiencias, y nuestra realidad. Nuestro inconsciente envía ondas electromagnéticas al universo, y después atraemos lo mismo en forma de vivencias.

A lo largo de nuestras reencarnaciones, vamos viviendo experiencias y almacenando datos en nuestro inconsciente.

Todo lo que ves a tu alrededor es una proyección de los datos que tienes en tu inconsciente, es decir, lo que hay ahí fuera, es lo que tienes tú en tu inconsciente.

Los datos negativos generan sufrimiento y deben de limpiarse del inconsciente para poder sanarnos y liberarnos.

Nuestra mente tiene 2 partes; el consciente y el inconsciente. Y son partes diferentes.

La parte consciente es la que piensa, la que controlamos con la mente, es tu conexión espiritual (tu fuente), es la parte que contiene tus deseos, anhelos, aspiraciones, todo lo que esperas de la vida.

En cambio el inconsciente es como una máquina, porque graba y reproduce.

Si tú habitúas un programa en tu mente y se lo repites suficientes veces en el consciente, se quedará grabado en el inconsciente. Y éste continúa reproduciendo eso el resto de tu vida a menos que re-escribas el programa.

Así pues, tu vida está siendo dirigida por tu parte inconsciente.

Los programas que están en tu mente inconsciente son los que determinan todo lo que vives y lo que atraes a tu vida.

Un niño que ha sido tratado con palabras destructivas, va a vivir una vida muy difícil, porque en su inconsciente tiene programada una autoestima muy baja, y esto genera vibraciones muy bajas y es cuando la persona atrae negatividad y sufrimientos.

Es muy importante el poder de las palabras que ejercemos sobre los niños, sobretodo los más pequeños de 6 años, porque todo aquello que se les diga es lo que se les quedará programado en el inconsciente para toda su vida.

Es muy importante limpiar nuestra mente inconsciente de estos programas tan destructivos y negativos, y reprogramarla con afirmaciones positivas para ir aumentando nuestra autoestima, nuestra vibración y poder atraer todo lo mejor para nuestras vidas.

También es muy importante la autoestima; amarse uno a sí mismo, pero la mayoría de personas no se aman a sí mismas, tienen una autoestima baja, a causa de lo que han recibido desde la infancia, de cómo les han tratado. En su inconsciente es dónde tienen almacenado este programa de baja autoestima. Por eso atraen experiencias muy dolorosas.

¿Cuál es la solución?

El trabajo consiste, en reprogramar tu mente inconsciente, utilizando primero la mente consciente. Es decir, tener pensamientos conscientes positivos, todos los días, para que poco a poco, pasen de nuestra parte consciente, a la inconsciente.

El cambio en tu modo de pensar, de negativo a positivo, es lo que borra esencialmente la enfermedad.

Cada día, repite en tu mente consciente: “Yo me amo a mí mismo, y me acepto tal como soy”.

Esta información va a ir quedando grabada en tu inconsciente, y es ahí cuando vas a empezar a experimentar en tu vida cambios muy positivos y vas a empezar a sanarte.

Es un trabajo que requiere de constancia, fuerza de voluntad y disciplina.

También, para sanar tu inconsciente tienes que perdonarte y amarte a ti mismo. El perdón nos libera del pasado.

Uno de los ejercicios más poderosos para limpiar, borrar esos datos que están en el inconsciente es utilizando el Ho´oponopono: LO SIENTO, PERDÓNAME, TE AMO, GRACIAS.

Diles a la rabia, a la ira, el odio, el rencor, etc… “Te amo”.

Dile al recuerdo que está reproduciendo esos sentimientos: “Te amo. Gracias por volver a mostrarte y darme una nueva oportunidad de liberarme”.

Una vez estamos limpios de los datos del inconsciente (los datos se han borrado), es cuando te sientes en un estado de Vacío (como decía Buda), o página en blanco, de ausencia de cosas, de claridad, y es cuando eres libre, dejas de sufrir y la inspiración llega, porque consigues volver tu mente a cero. Y es entonces cuando vienen a tu vida experiencias positivas y llenas de felicidad.