ilisiones

1. Seguir con la mirada al punto rosado en movimiento. Sólo se ve el color rosado 
2. Ahora fijar la vista en la cruz central. El punto en movimiento es ahora de color verde. 
3. Mantener la vista en la cruz central sin desviarla. Después de un breve periodo de tiempo dará la impresión de que el punto verde va borrando los puntos rosados, hasta que todos ellos desaparecen y tan solo queda el punto verde girando alrededor de la cruz. 

Por supuesto, no hay ningún punto verde ni desaparece ningún punto rosado. Es nuestra vista y nuestro cerebro los que nos engañan.