A veces queremos que los demás nos tomen en cuenta, pero vivimos una doble vida: sabemos que Dios nos hizo nuevas criaturas, pero seguimos hablando como antes; queremos agradarle a Dios, pero también queremos seguir cayéndole bien a nuestros amigos que no tienen a Cristo; queremos que los demás nos tomen en cuenta, pero somos inconstantes en todo…

¡Joven! ¿Cómo estás hablando? ¿Estás siendo de ejemplo para los demás cristianos en tu carácter, confianza en Dios y manera de vivir?

Si no es así, hoy es el día en que podés empezar de nuevo otra vez. Dios no va a dejar de amarte porque persistas en pecar, eso es cierto, pero también amar a Dios significa tenerlo en cuenta en todas tus decisiones. 

Dios no busca perfectos, pero sí busca gente que intente serlo. Con esto me refiero a que nos vamos a equivocar muchas veces si queremos hacer la voluntad de Dios, pero si seguís intentándolo, Él va a usarte y a bendecirte siempre. El error es pensar “Bueno, peco otra vez más, si total Dios me perdona.”“Dios es amor, entonces no le va a importar que hable igual que mis amigos que no tienen a Jesús.” Cuando comenzamos a pensar así, entonces ya empezamos a dejar a Dios de lado. Lamentablemente, ese es un error que cometen muchos jóvenes, pero la Biblia es clara: debemos ser ejemplo EN TODO. 

Orá. Buscá de Dios. Asistí a la iglesia. Cambiá las cosas que ya sabés que tenés que cambiar y todavía no lo hiciste (la manera de hablar, tus amistades, tus hábitos, etc.) Pero no dejes de intentarlo nunca. 

Siempre hay gracia y hay perdón, pero eso no significa Dios nos va a usar igual si pecamos conscientemente. 

Hoy podés comenzar a cambiar tu vida otra vez. 

¿Estás listo para tomar el desafío?



Selene de Enamorados de Jesús

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He asistido a muchas misas a lo largo de los años. Cada vez que asisto a una, refuerzo mi idea de que las diferentes religiones tienen en común entre si muchísimo más de lo que ellas dicen. Las creencias son casi iguales en todos los casos; lo único que cambian son las historias. Todas las personas quieren creer en un poder supremo. Todas las personas quieren sentir que son parte de algo mayor. Y todas las personas quieren hacerlo en compañía de otros. Quieren que haya una fuerza que representa el bien y buscan un incentivo que haga que se sientan parte de esa fuerza. Quieren demostrar, mediante rituales en los que muestran su devoción, que creen y que son parte de un todo. Quieren tocar la enormidad.

Jesús nos ama y Él lo demostró muriendo en una cruz por nosotros aunque no lo merecíamos. Él dejó el cielo por nosotros, Él nos amó antes de que tu y yo conociéramos su nombre.

Allí donde estás. Dile al Señor: Gracias Señor, por tu palabra. Gracias por hablarle a mi corazón. Gracias por animarme. Gracias porque estás aquí para levantarme, para cambiarme, para llamarme aun nuevo día, a un nuevo comienzo, a una nueva vida. Amado Jesús, oigo tu voz; te oigo llamar y te abro las puertas de mi corazón. Perdona mis pecados, te recibo como mi Señor y mi Salvador. Hazme un hijo tuyo, hazme nuevo Señor. Te entrego a mi familia, mi corazón, mis planes; todo lo que yo soy, y todo lo que sueño. Reina sobre nosotros, hoy. Haz venido para salvarme del desastre, y yo te digo hoy..aquí estoy Señor! Has tu voluntad en mi.

Dios te ama porque te ama porque te ama porque te ama porque te ama… y te ama para siempre. 


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Camina humildemente.

Que la belleza de ustedes no sea la externa, que consiste en adornos tales como peinados ostentosos, joyas de oro y vestidos lujosos. Que su belleza sea más bien la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu suave y apacible. Ésta sí que tiene mucho valor delante de Dios. 

1 Pedro 3:3-4

Siempre hay tiempo para estar en su presencia.

Un día cuenta con 24 horas, 1440 minutos, 86 400 segundos. Es bastante ¿verdad?. Pasamos al menos 8 horas ocupados con nuestros estudios o trabajo. Otras 8 en dormir. Si contamos, son al menos 2 horas lo que tardamos en comer, exagerando el asunto. Y otras dos horas más, que ocupamos en transportarnos, caminar, etc. Tenemos aproximadamente 20 horas del día, en las que nos mantenemos ocupados. Para ser realistas, hoy en día son pocos los que dormimos las 8 horas completas, o nos tardamos tanto en comer. Aún así, son mínimo 4 horas que nos restan, en la que solemos estar más metidos en Facebook, o dando REblog en Tumblr; viendo televisión o simplemente haciendo cualquier cosa poco provechosa. Es algo bueno que nosotros podamos disfrutar de nuestras actividades cada día. Ahora que llegó el verano, mucho más. Pero, ¿Cuánto tiempo del día se lo dedicamos a nuestro Padre? ¿Cuánto tiempo nos tomamos para darle ‘gracias’?.

Personalmente, por mucho tiempo me la pasé dando excusas. Y no me dí cuenta, lo mucho que Dios me ha bendecido. El incluso, solo despertar y seguir viviendo, es un gran milagro; del cual todos deberíamos ser conscientes y sobre todo, agradecidos. ¿Cómo no darle gracias a quién dió todo por nosotros? Querido jóven, rendir adoración por medio de una canción al Señor, no toma más de 5 minutos.  Darle gracias, platicar con él.. no te toma más de una hora. Leer un capitulo de la Palabra al día, no lleva más de 15 minutos. A lo que voy, es que el amor, se paga con amor. Así como nosotros somos la prioridad de Dios ¿Por qué el no es la nuestra? Con ello, quiero que juntos meditemos cada día, en cómo estamos demostrando nuestro amor y nuestra gratitud para nuestro Padre del cielo. Buscarlo por medio de la oración o la Palabra, es un privilegio; no una obligación. Los invito esta noche, a abrirle el corazón a Dios; y decirle cuanto lo aman; cuán agradecidos están por la vida, por la salud, por la familia, por todo. Tengan por seguro, que ello le hará sonreír.