ibarretxe

anonymous asked:

Hola finolis, veo que publicas mucha mierda pro unionista. Siempre intentado desprestigiar la visión de una España NO única. ¿Recibes pasta de algún grupo/partido para fomentar el odio al plurinacionalismo español? O ¿por otro lado lo haces porque el odio hacia Catalunya vende mucho entre los cuñaos castellaños y eso te hace subir visitas? PD: Soy catalan no adoctrinado secesionista nazi. Saludis y besis

Respuesta corta: Siento quitarle salsa al thriller que te has montado, pero… nope.

Respuesta larga:

En mí no vas a encontrar un fanático, no defiendo a fachas ni a indepes. Me guío por lo que creo más sensato y mejor para todos, sin que ideologías o sentimientos nacionalistas/patriotas (irracionales) me nublen la vista. Creo que el independentismo, en un mundo que tiende a eliminar fronteras y a la unión entre naciones, es dar pasos hacia atrás, es dividir, es confrontar. Ya vivimos la misma historia en Euskadi con el Plan Ibarretxe. Bajo mi punto de vista era más serio que lo que plantean ahora en Cataluña, siguiendo los plazos y trámites legales. Para que saliera adelante se necesitaba una reforma de la constitución, y no se consiguió. De hecho Ibarretxe salió por la puerta de atrás, y ya nadie habla de él, aunque esto que estemos viviendo parezca un dejavú de aquello pero con el avance del vídeo a x8 de velocidad. En el lado contrario tenemos a Escocia. Pidieron permiso y se lo dieron, y además eran una nación, no una comunidad autónoma…

No me atraen mucho las ideas independentistas, y no suelo encajar mucho con la gente de esa ideología, (en realidad con ninguna ideología con factor patriótico) suelen desprender un halo de superioridad que no me mola nada, me recuerda un poco al racismo. He sido adolescente en el País Vasco que peleaba por la independencia. He visto la actitud de los independentistas sobre los que no lo éramos, el desprecio, las miradas, los susurros, la cobardía… Cuando dices esto les salta siempre un resorte de pacifismo, “somos super sosegados, solo entendemos de paz, solo queremos votar”, pero bueno, para empezar, querer separar un territorio unilateralmente, sin cumplir la ley, con mayoría simple, partipación justita, y sobre todo, sin consenso con el estado, no es la idea que tengo yo de moderación. El Parlamento Catalán necesita 90 votos para elegir al representante de TV3 y para la independencia les vale con 72. Entiendo el deseo que tienen, la ilusión que les hace a muchos imaginar que son un país independiente, en el que las butifarras son gratis, que cuando abres el grifo sale freixenet, los árboles de navidad se adornan con calçots, y los coches tiran humo con los colores de la senyera. Yo también tengo muchos sueños (y moto) y me molaría conseguir muchas cosas, pero estos asuntos tienen que seguir sus cauces legales, es lo que hay. 

Soy vasco, y lo seguiré siendo con Euskadi dentro o fuera de España. Tampoco necesito hablar euskera, vestir de ninguna marca determinada, llevar botas de monte, cortarme el pelo con un hacha, ni frecuentar ninguna calle, para sentirme más o menos vasco. Te diré más, tener hacienda propia no me hace sentir más euskaldún, no abro las cartas certificadas mientras rezo “Milesker jauna ordaindu behar ditugun zerga hauengatik” (gracias señor por estos impuestos que vamos a pagar), lo único que siento es dolor en el bolsillo cuando llega el IBI absurdamente desproporcionado que tenemos aquí. ¿No eres Vasco y te pasa lo mismo? vaya, por lo visto para jodernos a impuestos sí nos parecemos. Todo esto lo pensé ayer antes de dormir. Al despertar me miré al espejo, vi las canas en mi barba, y me di cuenta de que me había convertido en el mismísimo Albert Einstein.