hundiste

La hundiste. Le enseñaste una y otra vez que nada de lo que hiciera era suficiente.
Te ayude a salir de donde estabas, pero mientras te tendí mi mano para que subieras, tu peso me obligo a bajar, ahora soy yo quien se ha quedado atrapado, y tú, tú me has dejado.
—  A mess

68 días de tu ausencia.

Al final no eras tan mío,

Aun cuando yo era tuya.

Me duele volver a los recuerdos

Y ver que las promesas eran tan falsas desde el comienzo,

Que todo caducó.

Sabes que no soy la única culpable;

No debiste ocultar lo que sentías

Lo que llamaste ‘’realidad’’ era mentira.

Reconozco mis errores,

Pero yo sentía equivocarme y me elogiabas

Dime, ¿a qué jugabas?

Intentando protegerme, me heriste

Al camuflarlo, me hundiste

Y de paso, te hundiste a ti también

Y no solo perdiste

Perdí

Nos perdimos.

Nos arruiné y nos arruinaste.

Tú me dejaste,

cuando empecé a creer en nuestro amor…

Pero al final no fuiste mío,

Aun,

cuando yo era tuya.

- Angie Tatiana G. Arteaga.

Creo que me dolía tu indiferencia, tu falta de tacto, tu deseo egoísta, tu incomprensión, tu doble yo, tú espejo roto, tu muro de hielo, tu caída al vacío, tú golpe en seco, tú abandono, tu ser irreparable. Porque yo estaba ahí para ti, te ame con todos tus defectos, soporte todas tus mareas, me mantuve firme.  Pero no quisiste saber nada, te dejaste llevar por la deriva, te hundiste en su profundidad, dejaste todo atrás, tiraste a la basura lo real, escupiste el amor que te entregaban, huiste de la realidad, jamás volviste a ser la misma.
—  Eras una herida que no cierra, Joseph Kapone (J.M.D.G)
Me despido de tí, para siempre

Por ellas,
tan rotas,
que son capaces de hacer quebrar,
a cualquiera.
Para tí,
que me hundiste,
en tus penas,
para tu salir impecable.
Soldado de guerra,
que te quedaste sin primaveras en las que poder florecer.

Y es que todavía,
siento tu risa maquiavélica,
retumbando en mis oídos.
Por eso,
me marché,
no quería convertirme en ceniza,
ni ser una de tus víctimas,
de nuevo.


Por eso,
edifiqué mi mundo,
le tiré acuarelas,
le dí color,
y volví
a
ser
yo;
Más risueña que nunca.

Te extraño

Nunca creí que estaría mal porque un chico no me quiere tanto como yo a él, siempre dije que eso era tonto, que solo era de débiles, que nadie debe llorar por nadie, que el ánimo de uno no debe depender de el otro.

Hasta que entraste en mi vida, empezamos a hablar todos los días, me enamoraste, me rompiste el corazón, intenté superarte, y volviste, uniste los pedazos, dijiste que no ibas a irte, pero lo hiciste…

Sacaste al descubierto lo débil de mí, la parte tierna de mí, y también me hundiste, me confundiste, y te dejé jugar conmigo.

Pero sin embargo, estoy escribiendo esto, porque te extraño, extraño las cosas lindas que me dijiste, el primer “te quiero”, el primer “me gustas”, el primer “necesito verte”

Simplemente…te necesito