humor diario

Escorpio: No te enojes más, las personas son así de pendejas, debes entender que no todos van a ser como tú eres, ten un poco más de paciencia. Así que ve cuidando todos esos cambios de humor que tienes, podrías decir cosas que en el momento se te hacen fácil por el enojo y terminar dañando a personas que realmente te quieren y que tú quieres.
Diario de un clítoris

Masturbándome en días pasados descubrí el santísimo regalo de los terminales nerviosos y el clítoris, porque a mi eso se me dio tarde. Es que se me fue la infancia con madre diciéndome que no me tocara allí, que picaba -malomalo decía ella- ¿la adolescencia? yo ni sabía que tenía vagina en ese entonces, era más falda que persona, el cura predicando a gritos que Dios me cortaría las manos o es que “¿Ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1ª Corintios 6:19-20) Y pues dicho así ni modo, imposible darle dedo a la casa de Dios. A la primera follada llegué sana, cuando me preguntó si me vine pensé que hablaba de la manchita de sangre delatora de mi mojigatez, tenía tanta vergüenza de que su pene no pasará que hasta pensé “mínimo Dios me cosió la vagina” es que eso del pene en terrenos santos no mezcla, la cosa fue que entre tanta preocupación se me olvido la follada y el placer que se suponía iba a sentir, era yo muy hija de madre siendo descorchada por un tarado que ni por enterado se dio de mi virginidad. ¿La universidad? Jesucristo bendiga la universidad, el libido de 18 años contenido y la inexistente moral para entonces: follé, masturbé, chupe, olí, metí, lo dí, en cuatro, chillé, me vine, grité, rasguñé, me volví a venir ¡Mejor dicho! habemus sexo por doquier, hoy siendo ya una mujer de veinti tantos años (porque a esta edad uno ya puedo decir veinti tantos años) definida sexualmente como lesbiana me permito afirmar que no he conocido sexo más rico y preciso cómo el que me hago yo solita en la cama, es que eso de tocarse despacito y saber que va bien, manejar el ritmo, la humedad, sentir el hielo, el entumecimiento, la pérdida del habla, los dedos del pie apretujados, todo el cuerpo al unísono de un orgasmo venidero es demasiado bello, descubrir entre tus propias piernas la divinidad de ‘terminar’, porque algo que si me enseñó madre y me sirvió toda la vida fue “Si quiere algo bien hecho, hágalo usted mismo” y yo sí que me lo hago bien.

J. Caicedo

Tengo nueve millones trescientos treinta y tres mil doscientos veintidós defectos; dieciséis caras diferentes; mil cambios de humor diarios; un millón de cicatrices; una mala hostia que lo flipas; amigos verdaderos que se cuentan, tan solo con los dedos de una mano; un orgullo al que no soy capaz de dejar de lado; una habilidad increíble para fingir que ya no me importas; una gran alergia a la gente falsa; ganas de vivir, a ratos; un deseo enorme de ser feliz y la estúpida manía de pensar cuatro tonterías cada noche, antes de irme a dormir… así soy yo.
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Capricornio ¿En qué tanto piensas? Últimamente has estado así, tu mente te está absorbiendo más de lo necesario. Esto ocasiona que pienses en cualquier tipo de cosa y termines recordando y extrañando, sal un poco de tu mundo, de tus pensamientos y disfruta el tiempo que tienes con tus amigos, ellos serán la salida a tus problemas y la riso terapia gratis que tanto necesitas. Se aproximan cambios de humor y una propuesta algo intensa, si no lo deseas, déjala pasar. Pero si sí, recuerda que la vida se vive una sola vez.