hoyuelitos

[TRAD] No es un adiós - Una carta a Luhan (y a Yixing)
(Encontré esto en Baidu兴鹿吧, y decidí compartirlo y traducirlo, sobre todo para las Layhan shippers. Es un poco larga, pero creo que los sentimientos de esta persona representan muy bien los de todas a quienes nos gustan los dos juntos, así que sería genial si la leyerais de principio a fin.)

«No importa lo mucho que me guste escribir o dibujar, nunca he escrito nada sobre vosotros dos juntos. No es porque no quiera, sino porque no me atrevo. No es porque no esté dispuesta a hacerlo, sino porque creo que no estoy cualificada. En la realidad, vuestra historia es mucho más emocionante y conmovedora de lo que pueda imaginarme. Los sentimientos y la relación que ambos habéis compartido son mucho más valiosos de lo que yo jamás pueda llegar a entender. Siempre he sentido que desde el principio y hasta el final, mientras él esté contigo, mi corazón puede estar tranquilo.

Después de un largo y dulce sueño, llegó la hora de despertarme. Me había encariñado tanto a ese sueño maravilloso que sentí un inmenso dolor cuando volví a la realidad. Quería fingir que nada había pasado y consolarme. Me dije que ya lo había aceptado, que no era nada importante, pero cuando vi su mensaje en weibo una mañana, no pude evitar echarme a llorar. Justo ayer él nos dijo que estabas descansando en Beijing y yo, ingenuamente, pensé que todo estaba bien. Pero una vez más perdí la apuesta y fui completamente derrotada.

Sabía que dejaría clara su postura, pero jamás me esperé que se empujaría hacia un borde peligroso y atravesaría una tormenta para protegerte. Durante más de un año él ha sido víctima de demasiados rumores maliciosos y salió muy herido de ellos. Eres importante para él, por eso se sacrificó y estuvo dispuesto a convertirse en el blanco de los odios sólo para protegerte. Quizá lo que hizo por ti se deba a vuestra amistad de cuatro años, o quizá por acompañarlo en su día como regalo de cumpleaños… pero supongo que ninguno de esos son los verdaderos motivos. Es porque está acostumbrado a protegerte, a servirte de escudo, porque no quiere desprenderse de aquellos inolvidables días que os proporcionaron sentimientos de felicidad y persistente cariño. Pero ellos lo reprendieron sin razón, a pesar de esas huellas de amistad. Después de enfrentarse a todas las críticas y al cruel menosprecio, no tuvo más remedio que sonreír con impotencia y suspirar, pensando en que si podía concederte un día más para que descansases, sería suficiente para él.

Durante el discurso final del concierto del 21 de septiembre, cuando él te abrazó con fuerza y se negó a soltarte, empecé a sentir miedo. Simplemente te abrazó con fuerza, sin su sonrisa de siempre, sin su adorable hoyuelito, y aunque se le aguaron los ojos contuvo las lágrimas. Yo deseé que el tiempo pudiera avanzar con más lentitud. Mientras tú cantabas “Lucky”, al comienzo de la canción él se te quedó mirando desde lejos con una tierna sonrisa y pronto comenzó a acercarse más y más a ti. Nunca te imaginarías que él pudiera tomar la iniciativa de cogerte de la mano. Te dijo que tenías que apresurarte y recuperarte porque nosotras estábamos preocupadas por ti cuando, en realidad, él era el que más preocupado estaba. Tú le devolviste la sonrisa varias veces y le dijiste que no se preocupara. Hiciste como si nada malo pasase sólo para darle ánimos y le apretaste la mano con más fuerza para consolarlo. Siempre expresas tus sentimientos con reticencia, pero aquellos que te quieren te entienden por naturaleza, incluido él. Así que él no dudó en creerte; no importa la decisión que tomes, él te apoyará incondicionalmente. Habéis pasado juntos por muchas pruebas y dificultades y esos vínculos y emociones que os unen permanecerán hasta el final.

Ahora se ha quedado solo. Nadie llevará artículos a juego con él. Nadie beberá té negro o té verde con él, mientras hablan de sueños con la tenue luz de la lamparita encendida. Nadie lo agarrará con fuerza por la cintura mientras avanza por los pasillos del aeropuerto. Nadie le gritará con preocupación: “¡más te vale que te cuides o iré a por ti!”. Nadie le dará patadas de vez en cuando, o puñetazos, o le dará un toquecito en el hoyuelo, o le tomará el pelo hasta que se eche a reír. Nadie le gritará que haga huevos revueltos con pepino. Nadie irá a mirar escaparates con él, o a sacarse el carnet de conducir con él, o a hacerse un piercing con él, o a beber café con él. Nadie recordará que le encanta comer palitos de queso. Nadie lo escoltará y lo seguirá con cuidado cuando recaiga en la lesión de cintura. Nadie lo abrazará ni lo consolará cuando llore. Nadie lo irá a buscar a la empresa para acompañarlo a los dorms aunque haga mal tiempo porque se ha quedado a practicar hasta muy tarde una vez más. Nadie lo regañará y luego le dará un fuerte abrazo cuando pierda los estribos. Nadie lo cogerá de la mano ni se quedará hombro a hombro con él. Nadie como tú podrá cuidar de él ni quererlo como lo haces tú. Él no encontrará a otra persona como tú. Y a pesar de no querer separarse de ti, optó por dejar que te fueras. Nunca me asustó la idea de que tú pudieras irte, sino más bien que no te fueras con él. Ya que aunque sea incapaz de ver el oscuro camino y el futuro, no se dará por vencido en su sueño.

No sé durante cuánto tiempo estuvisteis hablando antes de que te fueras. ¿Encendisteis la lamparita y os quedasteis hablando hasta el amanecer? Cuando el corazón de una persona está ocupado por otra, no permite que nadie más entre. Aunque vayáis a estar separados, no os olvidéis de hacer algo por el otro, aunque sea la más mínima cosa. Le concediste pasar juntos el día de su cumpleaños, y él tuvo que soportar horribles comentarios de otros por ti. Él te lo debe a ti, y tú a él también. Parece que lo que habéis hecho el uno por el otro es una deuda que no podrá saldarse en la vida. No obstante, me siento feliz de que hayas podido regresar y espero que puedas volver a ser la persona que solías ser, un diablillo del distrito de Haidian que se paseaba libremente por las calles con sus amigos.

También espero de corazón que él pueda regresar pronto, para que así podáis cogeros de la mano una vez más y acompañaros el uno al otro. Recuerda telefonearlo todos los días, ¿vale? No te olvides de recordarle que descanse cuando se sienta cansado o de abrigarse cuando haga frío, ¿vale? Tienes que recordar visitarlo a menudo, ¿vale? Tienes que recordar darle un fuerte abrazo cuando te despidas de él, ¿vale? Tienes que recordar contarle cómo te fue el día, ¿vale? Tienes que recordar decirle lo mucho que lo echas de menos, ¿vale? Tienes que recordar decirle que todavía lo quieres, ¿vale? Prométemelo, ¿sí?

Espero que te cuides, que descanses, que te alimentes bien, que te abrigues y que duermas plácidamente. Espero que hagas que él también se cuide mucho. Te acompañaré en tu comienzo en un escenario más grande y también a él, en su andadura mientras paso a paso alcanza su sueño.

Y, al final, espero que puedas esperar por él conmigo, por el día en el que quiera regresar a casa. Y darle la bienvenida.

Esperar por el día en el que regrese a tu lado y sujete un paraguas para ti».

- A Luhan y a Zhang Yixing

original: LaYeoLuuu
traducción inglés: ballaydeer || traducción español: XOXOT12