horcajada

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Disfrutando las olas (Parte 2 de 2)

[Parte 1]

Muchos flotaban durante un rato sentados a horcajadas en sus tablas, simplemente mirando el horizonte meditabundos, para luego pasado ese embelesamiento, volver a intentar subirse a una ola.

A juzgar por lo que ví no es muy fácil coger bien una ola: a esta no llego braceando, esa me la como de frente, no me da tiempo a subirme a la tabla… Y así entre intentos fallidos y caídas, lograban surfear unos segundos y hacer un par de movimientos sobre la tabla hasta que la ola perdía altura o rompía y el surfista caía de nuevo al agua con más o menos gracia.

Eran unos segundos, pero ¡madre mía qué satisfacción se veía en la cara del que lo lograba!, solo por esos segundos parecía que ya merecía la pena acercarse ese día a la playa con la tabla.

Al final, los que iban saliendo del mar, dejaban la playa, tabla bajo el brazo, cansados, empapados, pero orgullosos… o al menos, eso es lo que se veía en sus caras.